fepereyra Federico Pereyra

Extrañas desapariciones de niños están ocurriendo por toda la ciudad y nadie parece tener pista alguna del causante de todo hasta que una niña desaparece y extrañas huellas se encuentran frente a la ventana de su casa. Acompañenme a leer esta historia de terror Pokémon inspirada por la pequeña colaboración de Junji Ito con Pokémon y las oscuras entradas de la pokedex.


Short Story Not for children under 13.

#corto #cuento #relato #horror #terror #pokémon #pokemon #fanfiction #fanfic
Short tale
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Los Abandonados

Amy dormía, como todas las noches, plácidamente abrazada a su muñeca favorita pero esa noche no sería como todas las demás. Alrededor de la medianoche algo interrumpió el descanso de la jovencita, quien se desmodorro lentamente antes de salir de su cama, por supuesto que sin soltar a Mary su muñeca de trapo, camino descalza sobre la peluda alfombra, sintiendo los suaves hilos rosados en sus pies desnudos, se dirigió hacía la ventana pues desde allí venía el sonido que la había despertado. Miro alrededor pero no veía nada, la noche era muy cerrada y las luces de la calle parecían no estar funcionando en esa ocasión, sin embargo la niña sentía que algo no andaba bien y que en las sombras alguna entidad rondaba su casa así que se quedó escudriñando el exterior un poco mas, un grave error.

Cuando el cielo nocturno se despejo un poco y la tenue luz lunar logró iluminar la calle, una silueta humanoide, pues tenía la forma de una persona pero a ojos de la niña se veía un poco extraña en sus proporciones y postura, no muy alta se dibujó levemente entre las sombras que se hallaban al otro lado de la calle. Amy sintió que aquella figura la observaba a pesar de que su habitación estaba en total oscuridad y apenas tenía abierta las cortinas para ver lo que había allí fuera. La chica comenzó a sentirse incómoda y decidió volver a la seguridad de sus mantas pero ante esto la figura alzó un brazo y Amy sintió algo.

Una voz extraña y suave parecía estar llamándola, pero no provenía de ningún lado que la joven pudiese identificar sino que parecía venir de su propia cabeza, algo la estaba llamando, seduciendola para que saliera de la casa y por mas que ella tratase de oponerse la voz era muy poderosa y lentamente fue tomando el control de la mente de la niña obligandola a destrancar la ventana de su habitación para luego lanzarse al vacío cayendo desde el primer piso de la casa al frío suelo de la calle, sin embargo la caída no fue violenta como cabría de esperarse sino que la joven cayó lentamente y fue depositada con suavidad en el asfalto como si una fuerza invisible la ayudará a descender desde su ventana. Allí abajo la figura se le acercó pero seguía siendo indistinguible debido a las sombras, esta vez no estaba sola la acompañaban varios niños con los ojos blancos que seguían ciegamente a aquel ser, al igual que Amy aquellos niños habían sido seducidos y estaban bajo la siniestra influencia de aquella figura misteriosa.

El ser misterioso le agarró suavemente la mano a la recién llegada y sin mediar palabra dirigió a los niños a través de las calles de la ciudad en dirección a las afueras, hacia el bosque.

Hasta los vecinos se espantaron al escuchar el terrible grito de la señora Wyatts al descubrir en la mañana que su hija no estaba en su habitación y que posiblemente hubiese saltado por la ventana. El alivio fue solamente momentáneo cuando vio que su pequeña niña no estaba tendida en la acera fuera de su hogar, si bien esto le dio esperanzas de que nada malo le hubiese sucedido a su hija la incertidumbre de su paradero aún corroía su espíritu. En cuestión de media hora la señora Wyatts y su esposo llegaron a la comisaría más cercana para denunciar la desaparición de la joven Amy.


En la comisaría los atendió un joven de cabello castaño que estaba acompañado por un joven growlithe que se paseaba incansablemente entre sus piernas cubiertas por el uniforme azul, que con cada pasada del lomo del pokémon perro quedaban más tapadas por el grueso y anaranjado pelaje de su compañero. El oficial Johnny, como se presentó el muchacho, les tomó los datos a la pareja y luego les pidió los datos de la niña desaparecida. Tom, el padre de Amy, le entregó una foto de su hija donde se podían ver claramente sus rasgos, el largo cabello rubio que caracterizaba al lado paterno de su familia, los ojos dorados de su madre, vestía también el mismo pijama verde con un kecleon haciendo paro de manos, y como siempre en sus pequeñitas manos llevaba un muñeco de trapo, pero no llevaba la muñeca con la que había desaparecido sino que tenía un viejo juguete de trapo grisáceo que tenía una cremallera amarilla en medio del rostro.

La imagen recorrió rápidamente la comisaría y se formaron varios equipos de búsqueda, algunos se encargarían de registrar la ciudad y otros el bosque, ya que la casa de la familia Wyatts se hallaba bastante cerana a este, lo que le preocupaba mucho a la comisaría Jenny y aún más a la familia, ya que habían varios pokémon salvajes bastante violentos allí.

Para sorpresa y horror de los oficiales de policía Amy no fue la única desaparecida durante la noche, al poco tiempo de que llegara su familia varias otras personas llegaron a la estación para denunciar la desaparición de varios niños. Tras unas horas los oficiales contabilizaron más de una docena de jóvenes desaparecidos, lo que les llevó a pensar que había algo más grande de lo que pensaron en un principio detrás de aquellas desapariciones.

La familia Wyatts decidió dividirse para buscar a su niña, Margareth, la madre de Amy se quedaría en la ciudad y colocaría carteles de búsqueda por toda la ciudad, mientras ella se encargaba de eso Tom, junto a Thor su fiel stoutland, se unió a las partidas de búsqueda en el bosque, estas estaban conformadas por varios oficiales de policía con sus growlithe y arcanines y por los familiares de los desaparecidos, muchos acompañados por sus pokémon.


Las horas pasaron rápidamente pero no se encontraba pista alguna sobre los niños desaparecidos durante la noche anterior, hasta que poco tiempo luego de haber caído la noche uno de los oficiales de policía que se encontraba en uno de los grupos de búsqueda en el bosque dio con una pequeña pista e informó por su radio al resto.

Cuando todos escucharon por la radio que Johnny había encontrado una pista sobre los desaparecidos todos corrieron a su localización para ver su hallazgo, los agentes de policía fueron para examinar las pistas y los familiares de los niños corrieron para ver si se encontraba algo que los pudiera guiar a sus hijos.

El oficial Johnny le mostró a los presentes lo que había encontrado, una muñeca de trapo pelirroja que llevaba un vestido azul, nadie parecía reconocer aquel juguete hasta que llegó Tom, el padre de Amy, quien enseguida lo identificó como la muñeca favorita de su hija y con la cual había desaparecido. Mientras el hombre llamaba a su esposa para contarle las novedades los policías peinaban la zona en busca de más pistas sobre el caso y no tardaron en encontrarlas.

A pocos metros del lugar se encontraron varias huellas, muchas de pies descalzos de niños pero otras eran unas pisadas no humanas, presentaban una forma alargada y terminaban en tres dedos. Uno de los agentes reconoció estas huellas como las de un hypno, ya que solía trabajar con los operativos psíquicos de la policía, esto no tardó en confirmarse cuando encontraron unos gruesos pelos amarillos y blancos que habían quedado atrapados en una mata de espinos, seguramente el pokémon se había llevado a los niños en esa dirección.

No sería la primera vez que un pokémon de esa especie secuestraba algún niño, muchas veces los hypno se llevaban a los más pequeños a sus guaridas para alimentarse de sus sueños pues se dice que los sueños de estos les resultan más sabrosos, pero en general los niños suelen aparecer a las pocas horas y sin ningún rasguño, pero nunca nadie había escuchado de que se llevará a tantos niños y esto comenzó a preocupar a los presentes mientras seguían las pisadas en busca de los desaparecidos.

Las personas junto a sus pokémon compañeros se fueron internado mas y mas en el bosque, tan solo iluminados por sus linternas ya que allí el bosque era tan espeso y la cúpula de árboles era tan cerrada que la tenue y azulada luz de la luna no lograba abrirse camino hasta el húmedo suelo. Si bien el grupo de búsqueda era numeroso y estaban protegidos mientras más avanzaban en la espesura no podían evitar sentirse mas y mas intranquilos, no corría una gota de aire y un silencio sepulcral dominaba en aquel lugar, no se escuchaban ruidos de insectos o aves, incluso el ruido de la hojarasca al ser pisoteada parecía apagado por una fuerza sobrenatural. Varios pokémon se pusieron nerviosos, se movían de un lado a otro, se pegaban a sus dueños y algunos se negaron a seguir avanzando, por lo que los regresaron a sus pokebolas.

De golpe a todos se les helo la sangre y se les crisparon los vellos cuando el frío silencio que reinaba fue roto por un extraño sonido, no parecía ser producto de algo biológico sino que se asemejaba a algo artificial sin embargo aquel sonido les recordó a una oscura risa. Esta risa no parecía provenir de un único ser sino que lentamente los presentes fueron identificando varias otras y nuevos sonidos que se solapaban con ellas, estos solo podían provenir de más de esos seres tenebrosos. Los hombres y mujeres se apresuraron hacia el lugar que creían era la fuente de esos terribles sonidos, sabían que estaban cerca de dar con los niños de la ciudad. A medida que se acercaban al lugar los sonidos se hacían más intensos y mas perturbadores a la vez que se les unían sollozos y gritos que solo podían ser de los niños desaparecidos. Mientras se acercaban a la fuente de tan espantosa cacofonía el bosque se fue haciendo cada vez menos espeso y pudieron ver no muy lejos lo que parecía ser una fogata y varias sombras que se movían alrededor de las llamas danzantes. Cuando llegaron a aquel lugar quedaron paralizados ante el grotesco espectáculo que tenían frente a ellos.

Varios banette, unos pokémon fantasmas que se asemejan a muñecos, realizaban todo tipo de depravaciones con los niños desaparecidos. Un grupo de los grisáceos fantasmas bailaba sobre el cuerpo de un niño rubio que yacía sin moverse en la húmeda tierra, dos de estos sádicos pokémon tenían amarrado a otro mientras uno cogía una larga espina oscura de una mata cercana y se la clavaba en el centro del pecho, el niño apresado se sacudió y su pijama celeste se volvió rojo al manar la sangre de su pequeño torso, los banette reían intensamente mientras hacían esto, otros simplemente se dedicaban a lanzar piedras y palos a varios niños que estaban de pie inmóviles cerca de la fogata.

Alguien del grupo de búsqueda se movió e hizo crujir varias ramitas secas que se encontraban en el suelo alertando así de su presencia a los pokémon quienes se pusieron en posición defensiva y tomaron cobertura detrás de los cuerpos inertes de los niños, sabían que nadie les haría daño si aquellos chiquillos podían salir lastimados. El oficial Johnny salió de su estupefacción y se adelantó al grupo apuntando con su arma y acompañado por su fiel growlithe, el cual tenía el pelaje del lomo totalmente crispado y ladraba furioso.

ㅡ No se muevan y dejen ir a los niños ㅡ Gritó con una voz autoritaria que poco se podía relacionar con su joven aspecto.

Uno de los banette se separó del grupo, era el más grande de todos por mucho le sacaba unas dos cabezas a cualquier otro y era mucho más corpulento que sus compañeros, se movía como si saltara y se paró mirando severamente al agente de policía, abrió la cremallera que cerraba su boca y de ella brotó un espeso humo negro que floto hasta el niño rubio que yacía en el piso y se le metió por la boca. Lenta y torpemente, como si fuera una marioneta controlada por un marionetista muy inexperto, el niño se levantó del piso. Estaba cubierto de tierra, mugre y algunas gotas de sangre manchaban su desgarrada pijama, pero lo peor eran sus ojos, unos ojos completamente en blanco como si no tuviera alma.

ㅡ N...n...no ㅡ Dijo titubeante el niño, todos se espantaron ㅡ No… No dejaremos ir ㅡ

Jonhy les pregunto porque no querían dejar ir a los niños.

ㅡ Malo, niño malo ㅡ Hablar parecía una tarea titánica para el niño ㅡ Niños abandonar, abandonarnosㅡ El chico se contorsiono de manera horrible ㅡ Nosotros traer niños para castigo. Niño malo ㅡ Volvió a sacudirse y el humo brotó de su boca para volver a entrar en el cuerpo del pokémon fantasma, que junto a sus compañeros se preparó para pelear.

La batalla escaló rápidamente, no solo las fuerzas del orden se enfrentaron a la banda de banettes sino que varios de los familiares de los chicos perdidos se unieron a la batalla presas de una ira incontrolable. El bosque se iluminó con los ataques de los pokémon, rayos de energía y relámpagos surcaban el aire y bolas de fuego de todos los colores conocidos volaban en todas las direcciones, provocando que el bosque comenzará a incendiarse.

Rápidamente los banette fueron sobrepasados por la gran cantidad de personas que los atacaban, sus fuerzas fueron mermando con velocidad y uno por uno iban quedando debilitados para luego ser atrapados en pokebolas. Algunos fantasmas trataron de hacer todo lo posible para no ser capturados, huyeron, lanzaron los cuerpos de los niños a los adultos o incluso poseyeron los cuerpos de los niños clamando perdón. Estas medidas fueron inútiles porque finalmente todos fueron atrapados y el debate sobre qué hacer con ellos comenzó. Muchos pedían que se lanzarán esas pokebolas al mar para que no pudieran dañar a nadie mas, otros querían que quedarán en la comisaría para que estuvieran bajo supervisión y unos pocos más pidieron que se los liberara lejos de cualquier centro poblado para que no pudieran molestar a mas nadie. Mientras esto sucedía los policías se encargaron de examinar a los niños que empezaban a volver en si, muchos no sabían ni lo que había pasado solo recordaban estar en sus camas para luego despertar allí, sin embargo no todos los niños se encontraban en el aquelarre de los banette faltaban tres niños que no aparecían por ningún lado, la pequeña Amy Wyatts, Thobias Stein quien era el hijo de un policía y Marko Brusth el sobrino del líder del gimnasio de la ciudad.

Buscando en los alrededores de la fogata el oficial Johnny encontró marcas de arrastre y nuevamente las huellas del hypno que había sacado de sus camas a los jovencitos, decidió seguirlas junto a Tom Wyatts, quien seguía desesperado por encontrar a su hija y a un oficial llamado Luke Connington. Siguieron por varios minutos el rastro que los conducía nuevamente a la espesura de la foresta y en dirección a una cerrillada que rodeaba la zona oeste de la ciudad. Allí vieron que las marcas de arrastre llevaban a una pequeña cueva de una saliente rocosa, linternas en mano el grupo de hombres se internó en las oscuras profundidades de la tierra. Llegaron al final una galería subterránea y allí se encontraba el hypno perdido, junto a los niños desaparecidos, este estaba sobre la niña, quien estaba desnuda en el frío suelo de piedra, lamiendo su cuerpo y se sobresaltó al ver a los hombres que se acercaban a él furiosos, trató de lanzarles un ataque pero Johnny no le dio tiempo y disparó su arma, el pokémon cayó seco en el piso y no volvió a moverse. Tom se lanzó en llantos sobre el menudo cuerpo de su hija, estaba helado, su piel estaba llena de moretones y abrasiones, como si la hubiesen golpeado, al igual que los otros niños no respiraba.

Días más tarde la autopsia de los niños reveló que habían muerto por un severo traumatismo en la cabeza, también el forense descubrió algo horrible que el pokémon les había hecho a los cuerpos de los niños, tanto en vida como luego de haber muerto, pero decidió omitir eso en el reporte para evitarles un mayor dolor a sus familias pues nadie podría haber esperado que un pokémon hiciera semejantes cosas con un humano y menos aún con niños de tan corta edad.

March 1, 2020, 2:10 p.m. 8 Report Embed Follow story
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The End

Meet the author

Federico Pereyra Soy un estudiante de ciencia amante de la escritura y los monstruos. Aquí podrán encontrar toda clase de relatos sobre terror, fantasía y ciencia ficción.

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German Martinez Lobo German Martinez Lobo
A muchos se les hará difícil ver a los pokemon de la misma manera. Buen trabajo.
1 week ago
Mary Darnell Mary Darnell
Muy perturbador pero es una muy buena historia. A veces me olvido que el mundo de Pokémon tiene luces y sombras, y no nos damos cuenta cuán cruel puede ser. Aunque me sorprendió mucho saber que Junji Ito hizo una colaboración con Pokémon.
April 06, 2020, 16:01
Baltazar Ruiz Baltazar Ruiz
Todos los que amamos Pokémon sabemos lo oscuro que puede ser ese mundo, y realmente hiciste un gran trabajo, muy perturbador. Excelente.
March 29, 2020, 16:05

  • Federico Pereyra Federico Pereyra
    Me alegra mucho que te haya gustado, quizás vuelve a escribir algo del estilo. March 30, 2020, 18:59
Sebastian Silvestri Sebastian Silvestri
Muy buena la historia. Muy oscura.... Feliciataciones!
March 04, 2020, 15:41

  • Federico Pereyra Federico Pereyra
    Muchas gracias!. Me alegra mucho que te haya gustado. March 04, 2020, 16:35
Felipe Sosa Felipe Sosa
Muy buena historia! Definitivamente se la recomendaré a mis amigos. Tienes mucho talento! Sigue así!
March 02, 2020, 17:53

~