É
Élan Starkiller


"Aquel que posee el inicio de sus acciones y su propio fin" Diez milenios han pasado desde aquel hecho que marcó un antes y un después tanto en el mundo como en el universo. Ahora, los considerados Piratas de la Nueva Era surcan el espacio en busca de libertad: entre ellos se encuentra Élan, nuestro protagonista, un pirata solitario movido por sus impulsos, labrando el camino de su propio destino.


Science Fiction All public. © Todos

#narrativa #drama #futurista #galaxia #piratas #cienciaficcion #cienciafantastica #espacio #cyberpunk #misterio #original #secretos
4
1.9k VIEWS
In progress - New chapter Every Wednesday
reading time
AA Share

Capítulo uno

Año 4 del décimo milenio de la Nueva Era

–Le tenemos, no dejeis que escape bajo ningún concepto, es muy escurridizo. Cometiste un grave error al entrar en esta base, aunque reconozco tu habilidad para hackear los sistemas de seguridad, jovencito. ¿Qué es lo que buscas? ¿Venías sólo? ¡Habla!

Las pulsaciones del general aumentaban a medida que hacía las preguntas a su presa, de quien no recibía respuestas. El joven no se inmutaba ni lo más mínimo. Varios soldados le apuntaban con armas de alta tecnología las cuales podrían desintegrarte de un disparo si así lo quisieran.

–Tu error fue vacilar que podías con nosotros aún estando herido, pirata. —dijo el general— Me pregunto cuánto me darán por ese ojo tuyo… Matadle.

El ruido de los disparos ensordeció la sala


UNOS DÍAS ANTES…


–Hoy parece que va a llover, Jack. Vamos a echar un vistazo al mercado.

Las calles de ésta extraña ciudad estaban abarrotadas de gente interesada en comprar cualquier tipo de chatarra, alimentos, ropa… Era una ciudad destacada por su comercio y sus grandes zonas de ocio.

También contaba con un gran puerto espacial donde miles de viajeros atacaban sus navíos galácticos, pues esta Nueva Era se regía por una forma de vida conocida hace millones de años, la piratería.

Los humanos lograron dominar la ciencia y esto abrió una infinidad de posibilidades y desenlaces, pues lograron hacer posibles los viajes espaciales y así conquistaron otros mundos y se pudieron trasladar cuando el sistema solar acabó.

La población humana se multiplicó en incontables veces ya que tenían más lugares donde establecerse y reproducirse y seguir desarrollando el arma más poderosa que tenían: la ciencia.

Esta arma provocó un antes y un después, marcó lo conocido ahora como Nueva Era.

En el año 2364 terrícola, los científicos empezaron a experimentar de forma más notable y en masa con otros humanos y esto tuvo un desenlace inesperado, pues crearon lo que desde entonces se conocen como Espers. Se catalogaron a estos como una nueva raza, pues eran mutantes que poseían habilidades sobrehumanas. Sus sentidos y fuerza estaban más desarrollados, su envejecimiento era más lento y algunos Espers poseían habilidades aún más poderosas como la manipulación de elementos, telekinesis…

Desde aquel acontecimiento el mundo conocido como tal cambió.

–Oye pelirrojo, ¿cuál es tu nombre?

–Élan. ¿Qué quieres?

–Esa espada que llevas ahora me pertenece, damela y podrás seguir con tus compras.

–Demasiado pronto para llamar la atención —pensó Élan— No te lo aconsejo —dijo—

–A ver de qué eres capaz —dijo el ladrón—

Élan suspiró

El joven pelirrojo llamado Élan es un pirata que vaga por el espacio. La tecnología permite pilotar uno mismo el barco por lo que no tenía tripulación más allá de Jack, un mono que se le unió a la aventura.

El joven Élan es un Esper que en realidad pese aparentar veinti-pocos años tenía muchos más. Es solitario y no muy hablador y su constitución no es muy destacable, pues todo aquel cree que le puede vencer fácilmente.

Lleva consigo un sable negro con un misterioso dibujo con un patrón rojo sangre incrustado que llama la atención de todo aquel que le rodea, pues es de obsidiana, un material bien preciado. Sus ropajes son oscuros y ceñidos y un parche le tapa su misterioso ojo derecho. Su único ojo visible siempre lanza miradas perdidas excepto en batallas.

Como en este momento. Élan clavó su profunda mirada en su adversario y, antes de dejarle desenvainar su espada ya le había cortado la mano.

–No te voy a matar porque creo no lo mereces, mejor dejarte sin mano para que no puedas volver a usar la espada cuando la situación no lo merece —Dijo Élan con una profunda voz—

El ladrón no entendía a qué se refería, pues aún no era consciente de que ya no tenía mano. La velocidad de el pirata era asombrosa.

Jack se situó en el hombro de Élan y ambos continuaron su camino.

El planeta en el que se encontraban estaba lleno de vida, población y vegetación. Otros planetas en cambio suelen ser más desolados, pobres y más peligrosos incluso.

–Mira, Jack. Ahí está la base. Espero que no nos hayan mentido con la información y tengan ahí de verdad los datos de la nave.

El verdadero propósito del viaje de Élan a esta ciudad es el robar unos datos por los que pagan muy bien. Como buen pirata, saquear y robar está es su código y el dinero, pese a la evolución, sigue siendo muy necesario. Su único compañero de charlas, el mono, gruñe y aplaude al sentir la emoción de la situación.

Las luces de neón abundan en las calles, carteles luminosos, grandes pantallas, grandes drones que se usan a modo de farolas… todo esto impide ver la inmensidad del universo al echar la vista al cielo. También lo impide las carreteras, pues el suelo está únicamente para los peatones y todos los automóviles se mueven por encima de sus cabezas. Existe también la limitada opción del teletransporte, la ciencia lo permitía, pero no hacerlo con libre albedrío. Se necesita un punto base donde todas las células y átomos del cuerpo se reconstruyan por lo que no es un opción del todo eficiente y, por supuesto, hay gente en contra de este sistema que afirma que el uso de este hito científico puede acabar con tu vida.

La lluvia empezó.

Pese a ser otro planeta, los humanos fueron capaces de modificar todo aquello que conquistaron para hacerlo habitable, jugaron a ser dioses y crearon todo lo más parecido posible a la conocida como Tierra, que reunía desde siempre las condiciones necesarias para que los humanos prosperen.

Élan se puso la capucha para guardarse de la lluvia y Jack activó su traje en la opción chubasquero. La nanotecnología es bastante común en estos tiempos, ya no supone ningún misterio para los científicos.

–Vamos a resguardarnos en esa montaña, Jack.

El mono no puso inconvenientes. Élan se acercó y puso su mano apoyada en la pared de aquella montaña. Una onda expansiva salió de su mano y abrió un agujero en aquella montaña creando así una cueva.

El pirata chasqueó sus dedos e hizo una llama que se situó en la palma de su mano, alumbrado así la cueva.

Élan siempre se decide por lugares poco comunes y lo menos rodeado de gente lo posible. Le gusta la tranquilidad absoluta y el sonido de la lluvia se lo concedía.

–Quédate cuidando de mis pertenencias, Jack. Voy a ir a echar un vistazo a la base. Te dejo mi parche, si algo va mal abre el portal al barco, activa el modo defensa y espérame allí, acudiré lo antes posible.

Élan sacó su collar que llevaba oculto bajo la camiseta y lo activó.

Este collar le permite ser invisible, pues una coraza muy fina creada mediante nanotecnología le hace reflejar la luz aunque puedes ser detectado igualmente mediante cámaras térmicas o haciendo mucho ruido. Suerte que Élan es un Esper y su temperatura corporal es bastante baja.

El reloj marcaba que la noche llegó. Las luces de toda la ciudad decían lo contrario. Élan se acercaba por callejones y tejados hacia la base objetivo. Verjas y vallas son ya cosas del pasado, ahora todos los límites eran marcados por imperceptibles campos de fuerza que repelían a todo intruso. Los guardias a cargo de la vigilancia podían pasar si problema por estas barreras, su ADN estaba memorizado en el sistema lo cual les permitía entrar y salir sin problema. Élan vio aquí la ventaja.

Sacó de su cinturón un pequeño dispositivo que sólo se activaba cuando éste le transmitía energía vital. Se convirtió en un pequeño dron el cual mandó a hacer un reconocimiento para conocer los límites de la barrera. Dos simples toques al lado de su ojo le hicieron aparecer unas gafas que replicaban lo que el dron captaba, ahora Élan sabía por donde no debía pasar para permanecer oculto.

Trazó su plan perfecto en cuestión de segundos y se puso en marcha tras recoger el dron.

–Tres calles… media vuelta, vuelta a empezar. Parece que esa es su ruta. Tendré cinco segundos donde no habrá contactos con otros guardias. Debo ser rápido —pensó el pirata—

Acechaba desde una altura considerable a su objetivo al cual esperaba pacientemente para esa oportunidad donde no habrían testigos.

–Ahora

Cayó como una pluma, sin hacer ningún ruido y así noqueó al guardia y volvió a las alturas con el cuerpo inconsciente sobre sus hombros.

–Y me han sobrado 2 segundos, tengo que ponerme en forma. —refunfuñó—

Sacó de su cinturón otro pequeño dispositivo que está vez se convirtió en una especie de control con el cual escaneó al guardia al completo. Ahora tenía su ADN listo para ser replicado, su plan continuaba.

Dejó el cuerpo del guardia en el suelo y volvió a las alturas. Chasqueó los dedos y una breve descarga sacudió el cuerpo inconsciente lo que le hizo despertar sin saber muy bien qué había ocurrido.

Élan volvió a la cueva donde le esperaba Jack.

–Todo un éxito, Jack. Duerme tú que puedes —dijo—

El amanecer llenaba de paz el alma de Élan. Las luces de la ciudad no eran tan potentes por lo que se podría apreciar este fenómeno un poco mejor. Despertó a Jack y cargó con todo su equipo y pertenencias. El mono, en su hombro, aún se sentía somnoliento. Paseando por la ciudad vio un cartel

《Mañana discurso de él señor gobernador en la plaza de la ciudad》

Esto dio una idea a Élan. Habiendo un evento tan importante los guardias deberían trasladarse en su gran mayoría hacia allí, lo cual la base quedaría algo más desprotegida, momento ideal para actuar.

Vagando por las calles acabó delante de una posada. Por las pantallas luminosas que envolvían la fachada se podía observar que era un antro donde servían copas y comida de baja calidad, un sitio discreto. Ideal para Élan.

Entró con su mono al hombro lo que llamó la atención de todos, pues muy pocos quedaban hoy en día. La mayoría de los animales tuvieron que ser devueltos a la vida gracias a la ciencia ya que quedaron extintos. Tampoco los echaban de menos, los alimentos empezaron hace milenios a ser transgénicos e incluso a veces simples pastillas, por eso ver un animal siempre asombraba.

Élan estaba incómodo, todas las miradas estaban en él, pero aún así siguió avanzando hasta la barra, donde pidió una copa de Sangre de Odín, una bebida alcohólica de tono rojo sangre famosa del momento, pues hay quienes afirman que tras varias de éstas han estado en, el conocido por los libros que lograron sobrevivir, Vallhala con los mismos dioses, de ahí su nombre. Creencias populares que venían ligadas desde tiempos muy remotos.

–Ese cabello rojo es inconfundible, ¿cierto, Élan? —dijo una voz suave al oído del pirata—

Élan no notó la presencia de quien se le acercó tanto, pero para cuando aquella femenina voz quería acabar su frase, Élan ya había situado su hoja oculta en su suave cuello. Cuando alzó su mirada sus instintos se calmaron.

El silencio invadió la taberna

–Esos ojos violetas tuyos tampoco son muy comunes, Lilith.

La misteriosa Lilith nisiquiera se inmutó ante aquella reacción y seguía con su postura inclinada hacia Élan.

–¿No me vas a invitar a beber?

Jan. 22, 2020, 9:04 p.m. 5 Report Embed 4
Read next chapter Capítulo dos

Comment something

Post!
R. Crespo R. Crespo
Madre mía, ¡menudo comienzo! He visto que hay cosas que se podrían mejorar (lo típico de la ortografía y ese tipo de cosas), pero la trama está muy guay. Me tendrás por aquí cada vez que lea para decirte cuáles son mis impresiones. De momento me intriga mucho Élan y si conseguirá robar esos papeles...
3 weeks ago

  • É S Élan Starkiller
    Si ves errores de ortografía te agradecería que me los comentases y así no se volverán a cometer! Por otro lado, te invito a seguir leyendo, vienen mejores cosas! :) 3 weeks ago
  • R. Crespo R. Crespo
    ¡Claro! Por privado te los iré comentando 😉 3 weeks ago
Tania Zúñiga Tania Zúñiga
Me gusta el inicio, ademas de que el capitulo es corto y ameno.
March 02, 2020, 23:48

  • É S Élan Starkiller
    Muchas gracias por tu comentario! Te invito a quedarte y seguir la trama que vienen cosas interesantes. March 04, 2020, 09:34
~

Are you enjoying the reading?

Hey! There are still 10 chapters left on this story.
To continue reading, please sign up or log in. For free!