bisweetcorner Bitter Sweet

es fantástico pintarse de rojo, verse al reflejo y ver aquel ser tan repugnante mientras escuchas los jadeos de dolor de aquella mujer que se encuentra indefensa, mientras brazo por brazo se va desgarrando, quitando color de su piel, y escuchando los abrumadores llantos de súplica, mientras aún no se recupera del nacimiento de su pequeño que le condenó a la muerte. al pensar en eso solo se que soy un monstruo y un vil pecador


Horror Gothic horror Not for children under 13.

#pecado #demencia #dolor #asesinos #sangriento
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El verdadero reflejo

Comúnmente, cuando somos niños, nuestros padres nos cuentan diferentes historias que sin más pueden llegar a completar nuestra infancia cuando prestamos atención a ellas, y mientras vamos creciendo, recordamos cada uno de los detalles de aquellas historias,la mayoría cuentos sobre princesas encantadas, animales que hablan, entre sin fin de características en esas historias que están catalogadas como historias infantiles. Pero, entre otras categorías de padres, están aquellos que relatan historias del género narrativo realista, donde tocan temas de masacres, guerras, asesinatos y como no, leyendas o mitos, en esa categoría estaba mi padre, y como no, para un niño en pleno desarrollo mental puede ser escalofriante y traumante de escuchar, aun así, no lo recuerdo de ese modo, ya que a la final, siquiera estoy seguro que tanto fuese solo un cuento lo que mi padre me contaba.

Nací en 1974 en un cruel invierno que azotaba las calles de Rumania, mi madre, Rosalía, falleció en el instante en que yo nací, por lo que, crecí en acompañamiento de mi padre Joseph hasta los 12 años. Aquel hombre al que menciono como mi padre noche tras noche de aquellos inviernos en Rumania, me contaba diferentes relatos de escritores variados, que llenaban mi curiosidad y ego con diferentes historias. Sería una vil mentira decir que aquellos relatos que me daba mi padre no eran atormentadores y terroríficos cuando ya no quedaba luz en la casa debido a la hora que era, y mi habitación era cubierta por aquella neblina del frío al dejar mi ventana abierta.pero eso era la sensacion que mas gustaba de ellas.

Aun con miedo lograba desistir a la impresión de aquellas historias que posiblemente eran ficticias y lograba conciliar el sueño tras haber dado una o dos vueltas en el colchón mullido de mi cama, a la mañana siguiente no había rastro de temor o impresión por aquellas historias, deseando que llegase la noche para poder sucumbirme nuevamente a la adrenalina del miedo.

Todo esto acabó cuando debido a una enfermedad que dicha ignorancia mía no me permitía recordar siquiera el nombre, alejó a mi padre del mundo terrenal sin piedad alguna, dejando únicamente en esta vida una carta dirigida hacia mí. Junto con uno de los libros más preciados en su biblioteca.

La carta que mi padre dejó para mi mencionaba una casa alejada de toda conexión con ciudades, y pensé que era demasiado cliché dada la situación, solo faltaba que en esa casa hubiese ocurrido un asesinato. siquiera creí en un principio que existiera, aun así, era la única opción que tenía, nunca conocí a la familia por lo que no podía esperar nada más. En el funeral de mi padre, el cual se me hizo imposible botar lágrimas, se me acercó una mujer vestida de luto, cuya mirada era más escalofriante que cualquier relato jamás escuchado por mi persona, erizando los bellos de mi cuerpo para dejar en mi pecho una sensación de adrenalina y temor como la que tenía en mis lecturas, ella era la dueña de la casa en donde a partir de ese día empezaría a vivir.

Siquiera entablamos una conversación cuando me avisó que partiriamos inmediatamente sin darme otra opción.Fue un largo viaje, y a medida que este transcurría, se iba visualizando menos las casas y calles por los que pasábamos, hasta que en el camino solo era visible la arboleda sin fin, nunca mencione nada a aquella mujer, y ella hacia mí tampoco, las palabras no salían de mis labios y solo era escuchado el sonido de su respiración Tortuosa, que por ser invierno dejaba pequeños rastro de niebla cuando exhalaba, tenía en mi mochila oculto el libro de mi padre que siquiera en su portada llevaba título, solo una carátula totalmente negra con algunos detalles en rojo, mi padre nunca lo mencionaba con alguien, así que decidí hacer lo mismo, nunca lo había leído, y mi padre siempre lo mantenía guardado, escasamente lo había visto algunas veces en su biblioteca bajo llave, más nunca tuve la suficiente curiosidad como para preguntarle sobre este, pero al ser una noche fría y no tener nada más que hacer, se me vino cien o más hipótesis de lo que podía tener su contenido, y la curiosidad apareció, aun así, como dije, no abriría el libro frente a aquella mujer desconocida, esperaría hasta llegar a la habitación que me correspondería, y tal como hace pocas semanas antes de la muerte de mi padre hacia , me sentaría con una pequeña ráfaga de luz apreciando el contenido de este, no sé cuánto tiempo pasó, hasta que nos encontrábamos frente a las pequeñas puertas de una casa vieja y descuidada. Sin pinta de tener un uso reciente, con rosas marchitas y ventanales rotos, aun así poco me importó la apariencia de la casa al tener en mi posesión el libro que impacientemente esperaba leer.

No fue mucho lo que me dijo aquella mujer al entrar, solo insignificantes reglas sobre la entrada y salida del lugar, la limpieza y otras cosas que decidí simplemente no escuchar porque ya su odiosa voz me estaba irritando, caminamos por un pasillo excesivamente largo sin hacer paradas hasta llegar a una puerta de color negro, y sin pronunciar palabra alguna solo se retiró dejándome un manojo de llaves en la mano. Entré a la habitación rápidamente sin siquiera fijarme de la decoración, fui directo a la cama y abrí el libro, y he de decir que me impactó mucho la imagen que esta tenía en la primera hoja, simplemente, era la imagen de un señor que no reconocía, en la siguiente página se encontraba mi padre, y en la tercera página se encontraba una foto mía, entonces, me pregunte la razón por la que estaban esas fotos sin encontrarle lógica en esos momentos, para pasar a la siguiente página encontrándome con un tipo de monstruo que hasta ahora es indescriptible para mí. Pase la página rápidamente y comencé mi lectura, el primer capítulo era un asesinato, tan detallado que me ponía a temblar, aunque, probablemente solo era el frío de la ventana que había olvidado cerrar, por alguna razón me sorprendió saber que el primer capítulo trataba del asesinato de una mujer que acababa de parir, quien su esposo sin piedad había matado de forma asqueante y que no detallaré, aun así, no me causo repulsión, solo curiosidad, al final del capítulo había una foto de aquel ser tan extraño que se me era imposible detallar. En el segundo capítulo pasó igual, un asesinato más, no tan sangriento como el anterior pero, aun así, era gratificante leer cada tortura que pasó la mujer en sus últimos minutos de vida, cuando llegue al tercer capítulo me encontré con una página en blanco, voltee esa página y divisé letras rojas en todo el centro que tuve que acercar mi rostro para poder leerlas debido a su tamaño, vaya sorpresa fue encontrarme con la frase que decía "es tu turno" grabado con tinta rojo, pero fue más grande el hecho que cada página que veía pasar se tiñese de rojo viendo como aquel ser asqueroso y horripilante salía de entre las páginas irracionalmente. Mientras me encontraba paralizado, me era imposible encontrarle lógica a el hecho de ver como un personaje ficticio salía de entre un libro, para así voltearme a mirar con ojos finos y pronunciar débiles palabras que a mis oídos fueron estrepitosas, "MATA,MATA,MATA,MATA."

Lo único que hice mientras aquel ser decía esas palabras de forma estrepitosa, era pasar saliva por mí garganta seca mientras veía a las difuntas mencionadas salir de aquel libro, sin ojos, sin brazos, con el aspecto de un parto reciente, y ese doliente grito que salía de entre sus secos y pálidos labios, caminaban hacia mi mientras la alfombra se teñía de rojo al igual que las paredes y ese ser con lo que parecía un báculo se acercaba lentamente sonriendo de manera sínica, mis manos temblaban de la emoción y satisfacción de la adrenalina de sentirme al borde de la muerte por algo inexistente, atine a coger las laves y el libro y salir rápidamente de aquella habitación, sentía como el piso se removía, manos sangrienta salían de estos, mientras que los cuerpos de aquellas mujeres mutiladas se veían acercarse junto con aquel monstruo asquerosamente fascinante, mas sorprendente fue la aparición del segundo de estos mismos, quizás para cada capítulo había uno diferente, suerte para mí que el tercero aún no se hubiese escrito, no había rastro de aquella siniestra mujer por ninguno de los pasillos, entré a una de las tantas habitaciones que habían cerca de mí, encontrándome con un lavado, el ajetreo había parado, ya no veía todo rojo, abrí un poco la puerta para visualizar la normalidad de los pasillos, ,volví a cerrar la puerta para refrescar mi cabeza con agua fría, más sorpresa fue la mía al ver mi reflejo en el espejo de aquella habitación pequeña, reflejaba aquel ser asqueroso que se había duplicado con anterioridad, era realmente extraño como ya había mencionado, no sabía si gritar, correr, quedarme, o abrir la puerta y encararme con el vacío. Grandes letras fueron apareciendo junto a mi reflejo. "es tu turno", vaya que me sorprendió eso y mi reflejo volvió a su normalidad.


No sé si ya comprendiste, pero en ese momento yo lo hice, entró la mujer que había desaparecido durante mi persecución un tanto agitada, como si hubiese presentido los acontecimientos y quisiera evitar algo que ya no podía. y lo primero que sus ojos engancharon, fue el libro abierto que se encontraba en el mesón del lavado, las palabras incomprensibles salieron de su boca, hasta finalizar con un "no" en vacío, agarro fuertemente mi brazo jalándome fuera de la habitación hasta la puerta principal, dirigiéndonos a un lugar que desconocía, personas con bata y aparatos extraños me examinaron, nada, no encontraron nada,y el libro en su momento solo parecía un libro de cuentos de horror al que no le dieron importancia,parecía que estuvieran compinchados con los actos y pensaran en perdonar los pecados que aun no había cometido, tampoco hable, no me inmute, no sonreí, no llore...nada, y simplemente me dejaron salir, dejando a aquella mujer dentro, y ...esa es la historia, hasta el sol de hoy no puedo decir que tanto de eso recuerdo.

Seguiría contando , pero es difícil escribir y asesinar a la vez, además, tengo que terminar de llenar este capítulo, te lo puedo contar si gustas, la idea es que tu tambien te conviertas en nosotros, es fantástico pintarse de rojo, verse al reflejo y ver aquel ser tan repugnante mientras escuchas los jadeos de dolor de aquella mujer que se encuentra indefensa, mientras brazo por brazo se va desgarrando, quitando color de su piel, y escuchando los abrumadores llantos de súplica, mientras aún no se recupera del nacimiento de su pequeño que le condenó a la muerte.


La sangre se derrama hasta mis pies y mis manos están cubierta de ellas, una más para el capítulo, yo te lo dejo más fácil hijo mío, solo debes seguir nuestro sangriento legado. No te preocupes por ellas, piensa que solo son... Utilería, aun, cada vez que me miro a el espejo, veo a aquel ser, si, no era de extrañar que nosotros fuéramos monstruos, y sentí por alguna razón algo de miedo cada vez que lo pensaba de ese modo, pero tranquilo, te haré fuerte al miedo, y cuando cumplas 12 sentirás la necesidad de adrenalina en tu cuerpo, y JAMAS vayas a el lugar que aquella mujer me llevó, no estamos locos, si lo haces, terminaras como mi padre, muerto por... ¡ah!, ahora lo recuerdo. DEMENCIA.

Demencia.

Bitácora de asesinos.

Dec. 4, 2019, 1:43 a.m. 0 Report Embed 0
The End

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