22 Microrrelatos Sobre Locos Follow story

sebasilvestri Sebastian Silvestri

Compilación de veintidós microrrelatos, de menos de cien palabras, sobre gente que no encaja en este mundo, o sobre un mundo que no encaja en esta gente.


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#347
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22 Microrrelatos Sobre Locos

EL AMOR ES PARA LOS LOCOS

Están quienes caminan por el mundo de los cuerdos. Están quienes caminan por el mundo de los locos. Y también estaba él, que ni cuerdo ni loco, caminaba por el delgado muro que divide ambos mundos.

Y siendo muy loco para los cuerdos, pero muy cuerdo para los locos, vivió solo por un tiempo. Tal vez, demasiado tiempo para un cuerdo. Tal vez, muy poco tiempo para un loco.

Hasta que la conoció a ella. Y como el amor sólo está reservado para los locos, decidió saltar del muro hacia el mundo de la locura.


PIEDRAS AL RÍO

Siempre le habló a las piedras, y ellas le respondían. Oía sus problemas y las aconsejaba. La gente se burlaba de él. Lo llamaban “El terapeuta de piedras”. Y tanto se burlaron, que llegó a pensar que algo en él estaba mal. Con la ayuda de un doctor, se convirtió en una persona normal. Tan normal como los que se burlaban de él antes. Pero ahora era un hombre más en el mundo. Nadie ni nada le hablaba, y su vida dejó de tener sentido.

Enfadado con la sociedad que lo ignoraba, pero mucho más con las piedras que ya no le hablaban, comenzó a arrojarlas al río. “Una a una se unirán, hasta que no quede ninguna” pensó. Pero cuando notó que en este mundo había más piedras que personas, y que jamás terminaría, decidió arrojar su propio cuerpo.


COMPAÑERA

Vamos a abrazar la locura, aunque sea sólo por un instante.

Vamos a caminar por los puentes que cuelgan sobre las cabezas de aquellos que creen estar sanos.

Vamos a caminar siempre de la mano.

Y tal vez así, ese instante dure para siempre.


LUCES

Después de años de encierro, por fin era libre. Su nuevo cuarto era tan grande, que hacia donde mirara no veía ninguna pared. De día el techo era azul y luminoso, pero de noche era negro y cientos de luces parpadeantes molestaban su sueño.

La primera noche no durmió, la segunda tampoco. La tercera noche no resistió más, y con un disparo en la sien, apagó todas las luces para siempre.


EL TIEMPO

Miró el reloj y era tarde, ya no podía hacer nada. Decidió mirarlo una hora antes y seguía siendo tarde. Volvió a mirarlo dos horas antes, y aun así era tarde. Así que lo miró tres horas antes. Pero era demasiado temprano para hacer algo, así que decidió seguir durmiendo.


¿QUÉ ES REAL?

-Esa mujer de la que hablas no es real. Sólo está en tu cabeza.

-¿Y quién eres para decidir qué es real y qué no lo es?

-Soy un médico acreditado. Puedes ver mis credenciales en este muro.

-¡Pero si estamos en el parque! ¡No hay ningún muro aquí realmente!

-Ya te he dicho, que soy yo quien puede decidir qué es real y qué no lo es.


LA MARCHA DEL SIN-RUMBO

El camino es largo si el destino es lejos. Pero para él, que el destino era imaginario, el camino era eterno.

Y tanto anhelaba llegar a ese destino imaginario, que cuando su cuerpo se quedó sin aire su alma continuó caminando. Cruzó el purgatorio, el cielo y el infierno sin reparar en los ángeles ni en los demonios que lo veían caminar. Y estos no se atrevieron a detener su marcha.

Continuó más allá del tiempo y del espacio. Hasta que confundido, en la propia nada se detuvo y pensó: “¿Hacia dónde me dirigía?”.


ALZHEIMER

¿A dónde se fue el olor de las flores?

¿A dónde se fue el sabor del café?

¿A dónde se fueron mis pinturas?

¿A dónde se fueron mis libros?

¿A dónde se fue tu rostro?

¿A dónde se fue tu voz?

¿Por qué, si fueron ustedes quienes desaparecieron, este desconocido insiste en que soy yo quien no está bien?


VÁSTAGO

Una hoja seca cayó sobre su cabeza, y ella comprendió que el otoño había llegado. A su lado, un pequeño vástago crecía indefenso.

“No soportarás el otoño” pensó y lo cubrió con su propio cuerpo, esperando que su amor le dé el calor suficiente para resistir hasta la primavera.

Pasó a su lado el otoño, y luego el crudo invierno. Hasta que, durante el equinoccio, su cuerpo no resistió más y se desplomó en suelo.

El vástago sobrevivió y creció. Y desde entonces, cada primavera, florece en su nombre.


EL AMOR ES UN PLACEBO

“Ya no volverás a hacerme daño, porque he encontrado el amor. Y el amor es la mejor cura para cualquier mal” le dijo a su propio reflejo en el espejo del baño, y volteó hacia la puerta.

Pero su reflejo no hizo lo mismo. Se quedó inmóvil, mirándolo con su sonrisa macabra dibujada en el rostro. Y antes de que terminara de cruzar la puerta, el reflejo le respondió: “Pronto entenderás, amigo mío, que el amor no cura nada. Tal vez me olvides por unos días. Pero el amor es un placebo, y pronto, volveremos a vernos”.


HUMA

Gatea. Y si aún no te sientes libre, aprende a caminar.

Camina. Y si aún no te sientes libre, comienza a correr.

Corre. Y si aún no te sientes libre, ven a mis brazos. Juntos vamos a aprender a volar.


ESTATUS Y CLASE SOCIAL

Hasta su último centavo gastó en obtenerlo, convencido de que lo haría rico. Un majestuoso galgo, de sangre pura. Su postura esbelta era digna de su linaje, que se remontaba muchas generaciones atrás.

Pero había algo en ese animal que lo estaba enloqueciendo. Era un perro de raza, y ahora él un hombre pobre.

Incapaz de sostenerle la mirada, y sintiéndose socialmente inferior, colocó un collar sobre su propio cuello y comenzó a dormir a los pies de su nueva mascota.


ALGO ESTÁ MAL

Sabía que hay algo que está mal.

Donde todos veían negro, veía blanco. Donde todos veían blanco, veía azul.

Donde todos reían, se entristecía. A donde todos estaban tristes, no iba.

Donde todos odiaban, amaba. Y nunca conoció un lugar donde todos amen.

Donde todos hablaban, escuchaba. Pero tampoco conoció algún lugar donde alguien la escuche.

Sabía que hay algo que está mal, pero sabía que no era ella. Lo que está mal, es esta sociedad.


AQUELARRE

La bruja Aífos lideraba el aquelarre. Frente a ella, seis mujeres vírgenes, escogidas por su condición asexual, contemplaban el altar donde serían sacrificadas para dar vida a una nueva era de oscuridad. Una ceremonia para la que Aífos se había preparado por mucho tiempo.

Pero cuando todo estaba listo para dar inicio al sacrificio, una voz se elevó desde lo alto interrumpiéndolo: “Sofía, es hora de ver a tu terapeuta” dijo su madre.

La niña dejó lo que estaba haciendo y caminó feliz hacia la puerta. Su madre, contemplando la escena, pensó: “No creo que ninguna niña de diez años juegue de esta forma con sus Barbies”.


SIRA

Ella no duerme, porque no lo necesita. Sueña despierta, como lo hacen los genios. Como lo hacen los locos.

Ella no duerme, porque sabe que el sueño de los dormidos muere al despertar. Pero los suyos son eternos.

Ella no duerme, porque sabe que los sueños de los dormidos son involuntarios. Pero ella construye sus propios sueños a su antojo.

Ella no duerme, porque no lo necesita. Sueña despierta, como lo hacen los genios. Como lo hacen los locos.


LA ÚLTIMA PELEA

Era la pelea más importante de su vida. Estaba cansado de pelear, y se prometió que no lo haría más, pero frente a él estaba el hombre al que más odiaba. Y al mismo tiempo el único peleador que estaba a su altura. Antes de su retiro se aseguraría que su oponente sufra un daño tan grande que tampoco pueda continuar golpeando personas.

Era igual a él y se movía igual que él. Cada golpe que lanzaba chocaba contra los puños de su rival, que había lanzado un golpe igual.

Decidido a terminar con todo, lanzó un Cross de derecha con su alma puesta en él, rompiendo el espejo en cientos de fragmentos que se incrustaron en sus ojos.

Ahora estaba ciego, ya no podría seguir peleando. Pero al menos el hombre que más odiaba también lo estaba, y tampoco podría seguir golpeando gente.


REGRESIÓN

Después de mucho tiempo, volvía a viajar en tren, y estaba feliz por eso. Pero había algo que no estaba bien. El vagón habría estado vacío de no ser por ella y por el hombre que la miraba fijo con una horrible sonrisa macabra en su rostro.

Despertó asustada en el diván del su terapeuta.

-“¿Pudiste ver bien su rostro esta vez?” le preguntó éste.

-“Sí” dijo con la voz quebrada por el llanto.

-“¿Entonces podrías reconocerlo en la corte?” insistió acercándose a ella con la misma sonrisa que había visto en el sueño

Ella gritó mientras intentaba desesperadamente huir, pero ya era demasiado tarde..

ETERNO ARTE EFÍMERO

Miró la iglesia frente a él, y miró su cuadro. Estaba terminado y ambos eran idénticos. Él era capaz de reproducir hasta el más mínimo detalle en un lienzo. “¿Pero realmente esto es arte?” pensó mientras encendía un cigarrillo.

Sin que lo note, una pequeña braza se desprendió, e instantes después, comenzó a ver el retrato de la iglesia arder frente a sus ojos. Nunca había visto algo más hermoso en su vida. “Eso sí fue arte. Pero duró unos instantes, y sólo yo puede verlo” pensó.

Volvió a mirar la iglesia. “¿Acaso no sería hermoso llevar este arte a otra escala?” pensó.


¿ERES LO QUE DICES SER?

Observaba a las aves en el bosque cuando descubrió una con un ala rota. Él, que llevaba años estudiándolas y afirmaba ser uno de los científicos que más sabía de ellas, le dijo burlándose: “¿Así que no puedes volar? ¿Pero cómo puedes ser un ave si no vuelas? Eso sólo significa que no eres lo que dices ser. Entonces; ¿qué eres realmente?”.

El ave lo miró y respondió: “¿Y qué hay de ti? ¿Realmente eres lo que dices ser? ¿O sólo eres un pobre loco extraviado en el bosque que cree hablar con las aves?”


INDETERMINACIÓN

Un anciano de mirada extraviada ingresó en su clase de matemáticas y se paró frente a los estudiantes.

“¿Podemos ayudarlo en algo?” le preguntó el docente.

“Eso espero” dijo el anciano. “No tengo ninguna manzana, ni nadie a quien dársela ¿Cómo resuelvo esa ecuación?”.

“No existe una respuesta a eso. Cero dividido cero es una indeterminación” dijo el docente.

El anciano sacudió su cabeza y caminó hacia la puerta.

“¿Acaso usted conoce otra respuesta?” le preguntó un estudiante antes de que salga.

“No” dijo en anciano entre lágrimas. “Yo sólo sé que estoy cansado de estar solo, y no tener nada que comer”.


PEQUEÑO LUZ

Ese pequeño rostro, es el más hermoso que he conocido.

Esos pequeños brazos, son los únicos que pueden sostenerme.

Ese gigantesco brillo en tus pequeños ojos, es toda la luz que necesito para llegar a donde vaya.

Ese “te amo” en tu pequeña voz, es todo lo que necesito para no caer.


VEINTIDÓS (EL LOCO)

Cada noche soñaba con un loco y apostaba al veintidós. Pero nunca ganaba. Del otro lado del sueño, un loco soñaba cada noche con un hombre normal. Pero nunca encontraba un número que lo represente.

Cansado de no ganar, el hombre decidió no apostar. Cansado de no encontrar el número, el loco decidió apostar al veintidós.

Ese día el número sorteado fue el veintidós. El loco, perdido en sus pensamientos, olvidó que había apostado. El hombre normal, enloquecido por su mala suerte, acabó con su vida saltando desde su balcón.

Nov. 8, 2019, 11:28 p.m. 10 Report Embed 13
The End

Meet the author

Sebastian Silvestri Arqueólogo de profesión, escritor en mis ratos libres

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Post!
Aria Merathi Aria Merathi
Wow!!! Estás a otro nivel, me han encantado felicidades
2 days ago

Elly Elly
!Me encantaron todos! Personalmente mi favorito fue ¨¿Qué es real?¨
4 days ago

Dece Scott Dece Scott
Wow!...fue una ametralladora de locura...felicitaciones!!!
1 week ago

~