baltazarruiz154 Baltazar Ruiz

Un reto se ha virilizado en redes sociales, el conocido #MythNightChallenge, consiste en adentrarse en un lugar abandonado e iniciar un juego paranormal; tres amigos inician la aventura sin saber que eligieron el peor lugar para realizar el reto, el hospital Saint George, tiene un macabro secreto...


Horror Ghost stories All public.

#horror #paranormal #demonios #misterio #muerte #fantasmas #maldiciones
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La noche recién empieza

Aún no se había puesto el sol cuando los tres entramos a la propiedad de Jacob Morrison, famosa por los sucesos paranormales que, según testigos, ahí sucedían. Llenamos las mochilas con lámparas, cascos, sogas, cámaras fotográficas, tanto de alta definición como instantáneas, velas y una tabla esotérica, pensábamos no solo observar de primera mano algún evento lejos de la comprensión humana que pudiera ocurrir, sino que además, tener registro de aquello para fines comerciales. El edificio en cuestión, una vez sorteados los arbustos y maleza que crecían sin control a su alrededor, se presentaba frente a nosotros de forma imponente. Era el hogar del doctor Morrison y a la vez, un hospital. Nosocomio que tuvo su mayor afluente de visitantes durante la cruenta guerra civil. De estilo neogótico, gris y desgastado por el paso de los años, Saint George, como se conocía al establecimiento médico, abrumaba a cualquiera con su sola presencia. Había sido testigo mudo tanto de la caridad humana, como de su poder destructivo, dualidad intrínseca en nuestra existencia.

Parados en el pórtico de la entrada principal, volvimos a revisar el equipo, el nerviosismo era general, no hablábamos de ello, sin embargo, el temor nos invadía, aun así, la emoción de la aventura era irresistible y, como adictos a las sensaciones fuertes, simplemente no podíamos dar marcha atrás.

—Nos quedan unos minutos de luz, ¿qué hacemos? —pregunté.

—El reto dice que debemos entrar cuando el sol se haya ocultado, demos una vuelta al edificio, a lo mejor encontramos algo interesante —respondió Frank, el mayor de los tres, era alto y de cabello rubio.

—Hecho, ¡voy delante!

Antes de discutir que hacer o por donde comenzar, Víctor, de piel morena y complexión atlética, partió al frente como acostumbraba, mientras Frank y yo, intentamos darle alcance. El terreno alrededor de la estructura estaba erosionado, cerca de dos metros de tierra muerta circundaban el edificio, era como si nada pudiera mantenerse con vida cerca del otrora recinto de salud. Nos aproximamos a la parte lateral del hospital, luego de recorrer varios metros, lo que nos daba una idea de lo grande que era, entonces, Víctor, sin decir nada, se detuvo de golpe, solo necesitamos unos pasos para que el olor pútrido nos golpeara las narices, era un animal muerto lo que yacía en el suelo.

—Parece un perro, ¿no?

—Un perro o un coyote, no sabría decir —añadió Frank, este se había colocado a un lado del animal.

—Está deforme —dije, me había acercado un poco, el mal olor era molesto, pero quería verlo más de cerca.

—Está podrido, eso es todo —sentenció Frank.

—Vean, tiene la espalda toda torcida, no fue lo que lo mató, ya era así desde antes.

—Es cierto, eso me da muy mala espina. —El rostro de Víctor palidecía con un terror en la mirada, que ni él mismo advertía, pero de la cual me percaté al instante.

—Debiste pensar eso antes de salir adelante sin esperarnos —espeté.

—Solo quería ver los alrededores —dijo Víctor dando unos pasos hacia atrás.

—Volvamos a la entrada, esta por oscurecer —sugerí.

—Solo haré algunas tomas, aunque dudo que pueda mostrar algo de esto —dijo Frank tomando una de las cámaras.

El animal parecía haber sido torcido por una fuerza sobrehumana, pero también, daba la impresión de siempre haber sido así, como una extraña condición de nacimiento. Decidí ya no pensar en ello y concentrarme en el reto que teníamos por delante.

De nuevo frente al pórtico, esperamos un poco a recuperar el aliento, el camino de regreso fue muy pesado por alguna razón, luego de recuperar energías y beber agua, ante las últimas luces del día, irrumpimos sin miramientos.


→──✦──←


La puerta no opuso resistencia alguna, ni siquiera escuchamos el rechinar de las bisagras, típico como podría esperarse en un lugar abandonado. Lo primero que pudimos observar fue el vestíbulo y una escalinata justo frente, la cual se dividía arriba en dos, dando cada lado a una de las dos alas del segundo nivel, muy a pesar del estado deplorable del edificio, no podía obviar la magnífica estructura que tenía por delante, absorto en dicho contemplamiento, me sentí mareado por unos segundos, cerrando los ojos con fuerza debido a que la poca luz que aún había me molestaba; al abrirlos, fue como un destello, una imagen que duró lo que puede durar un par de parpadeos: una mujer vestida de blanco, vítrea, la cual extendía sus manos hacia mí como ofreciendo algo. Justo antes de ser interrumpido por Víctor, el cuello de la mujer fue cercenado por una fuerza invisible, un corte perfecto de lado a lado, incluso sentí algunas gotas de cálida sangre que alcanzaron mi rostro.

—¿Estás bien?

—¿Eh? Sí, estoy bien... Solo me distraje un momento —mentí, narrar aquel encuentro sólo entorpecería nuestra campaña.

—De acuerdo, ya estamos aquí, haré una toma de presentación, luego comenzamos —dijo Frank, lo que me hizo espabilar de una vez.

—Usaré la cámara, Víctor, coloca el reflector por allá, a la derecha.

—A la orden...

No tardamos nada en estar listos, la grabación comenzó de inmediato.

—Saludos, soy Frank Montalvo y este es su espacio a lo paranormal —dijo, usando un tono grave y misterioso en dirección a la cámara que yo sostenía, Victor filmaba en otro ángulo—, hoy, como había anunciado en el canal la semana pasada, nos adentraremos a un edificio abandonado como pocos pueden encontrarse cerca de la capital, se trata del hospital Saint George, tal como prometimos, realizaremos el Mythnight Challenge. —Frank cambiaba de una a otra cámara mientras hablaba—. Como deben saber, se trata de quedarse una noche entera en un lugar solitario y cumplir con cuatro misiones, a la espera de ser testigos de algo sobrenatural, ¡acompáñenos!

—¡Listo, corte! Quedó perfecto en una sola toma.

—Esa es mi marca personal, gracias.

—Ya hicimos la presentación, y anochecerá en minutos, ¿de verdad haremos esto?

Víctor, antes animado, ahora se veía dudoso.

—¿A qué te refieres? —dijo el rubio.

—Es que mientras filmaba vi algo, se los juro...

Víctor tomó la cámara y comenzó el video desde el principio, en la toma Frank realizaba el saludo, pero unos veinte segundos después, algo apareció en la toma.

—¿Lo viste?

—Sí, vi algo, déjame reiniciarlo...

Sujetando la cámara con las manos, presioné el botón de inicio, podía apreciarse con claridad a Frank, sin embargo, a los pocos segundos, una sombra se interpuso, pasó justo frente a la toma, era una silueta humana.

—¡Qué carajos!

—¡Lo viste! Era una sombra o algo así.

—¿No habrá sido la sombra de alguno de ustedes dos?

—No, Frank, recuerda la posición donde nos encontrábamos, eran tomas estáticas, no nos movimos en ningún momento.

—Sigo pensando que fue uno de ustedes...

—¡Vamos! ¿eres ciego o te estás haciendo el idiota? —dijo Víctor molesto.

—¿Ahora me llamas idiota?

Mientras los dos discutían, la imagen de la mujer en la escalinata vino a mi mente, ¿habrá sido ella?, no tenía respuesta a ello. Desde antes de entrar, todo parecía oscuro, era como si nuestra presencia no fuera bienvenida, pero, era algo que valía la pena investigar y con mi curiosidad a tope, no estaba dispuesto a perder la oportunidad.

—Lo que haya sido, no importa —dije con un tono serio—, todos sabíamos que de venir a este lugar encontraríamos algo y parece ser que ya lo hicimos. Frank, sé que es tu canal, pero si nos pediste ayuda era porque no podías hacer esto solo. Víctor, decidiste ayudar y tú mismo nos diste la idea del Mythnight Challenge, así que cálmense de una vez. Apenas vamos comenzando y ya me sacaron de quicio, ¿quieren continuar o nos retiramos?

Todos necesitábamos dinero, Frank había perdido un partner importante semanas atrás debido a la baja cantidad de visitas en sus producciones, el otro estaba desempleado desde el año pasado y yo tenía dos trabajos para costear mis estudios y, aun con eso, estaba lleno de deudas. Sabían lo que un video viral significaba y que todo apuntaba a que, Saint George, tenía algo que ofrecer. Los dos se miraron unos segundos y, luego de asentir al unísono, se dieron la mano.

—Miren afuera. —El cielo había oscurecido entre tanto—, vamos al cuarto de máquinas, iniciemos esto de una vez —indiqué.

—De acuerdo, graben durante el camino, no importa el audio, ya después lo editaré —dijo Frank antes de dar el primer paso.

Encender las lámparas fue indispensable ya que la oscuridad tomó el lugar a una velocidad sorprendente, alistamos las cámaras colocándolas sobre unos cascos que compramos para la ocasión y así llevar las manos libres ante cualquier eventualidad.

El corredor que nos llevaría a la sala de máquinas estaba sucio y con trozos de vidrio por doquier. Debimos esquivar tablones sueltos y puertas fuera de sus marcos, era un desastre. Pocos metros adelante un cúmulo de basura y ripio cortaba el paso por completo, lo que nos obligó a cruzar hacia el ala este, atravesando un par de ventanas en el proceso.

Al final del recorrido, encontramos unas escaleras que bajaban a la sala de máquinas, escaleras oxidadas y en muy mal estado.

—Bajemos de a uno, con una soga, los demás la sostendremos —dije.

—Bien, con cuidado, Víctor ayúdame...

Até la soga a mi cintura con un sencillo nudo dinámico, luego, pegado a la pared, que era a mí parecer el lugar más seguro, bajé un escalón a la vez. El sonido de la escalera era espantoso, crujía demasiado, pero pude bajar sin contratiempos. Los otros dos tensaban la cuerda a modo de no dejarme caer si la escalera cedía, una vez abajo arrojé la soga hacia arriba. Frank fue el siguiente. Los tres nos encontrábamos entonces en el primer piso del subsuelo. Una puerta nos impedía pasar, pero, bastó una patada de Victor para ceder.

—Esta es la sala de máquinas, la caldera debe ser esa y aquel el generador —expliqué, señalando a la derecha y luego a la izquierda—, debemos ir al fondo, supongo.

El estado de las máquinas era sorprendente, en comparación al resto del edificio, todavía podía funcionar con una mano adecuada en los controles. Nuestro objetivo era una habitación específica, la del operario, que se encontraba a unos metros por debajo del resto, era el lugar más bajo en todo el hospital.

—¡Sabía que estaría aquí! —grité con entusiasmo.

—Buen trabajo, ¿comenzamos? —dijo Frank colocando su mochila en el suelo.

—Veo una mesa, nos puede servir —Víctor despejó el mueble, estaba lleno de polvo.

Instalamos las cámaras sobre unos anaqueles a ambos lados, debíamos participar en el reto para que funcionara, luego colocamos la tabla esotérica en la mesa y encendimos las velas, Frank inició así la ceremonia.

—Estamos por iniciar el reto —dirigiéndose a una de las cámaras— leeré la invocación, atentos: "Quien habita estas tierras, desde el lugar más profundo invoco tu presencia, somos quienes buscan, si deseas ser encontrado, hazlo saber..."

El silencio fue largo y pesado, esperábamos algo, pero no sabíamos que era lo que debíamos esperar. Nos veíamos los rostros iluminados por la tenue luz de las velas en aquella oscuridad, esperando respuestas. Justo cuando Frank se veía tentado a decir algo, un grito nos hizo saltar, sin embargo, no rompimos el silencio de nuestro rito.

—Ahora que sabemos que estas aquí, partiremos en tu búsqueda —dijo Frank, intentando que no se notara su sorpresa, luego asentó con la cabeza, el primer paso del reto había terminado.

—¡Joder! ¿de dónde venía ese grito? —preguntó Víctor.

—Escuché que provenía de allá, del este.

—Yo lo escuché detrás de nosotros —respondió también Frank.

—Yo sentí el grito de todas partes a la vez —señaló el moreno—, esto no es un juego...

Frank se levantó y comenzó a guardar el equipo, sin escuchar las querellas de Víctor. Tomó las cámaras y revisó su contenido, sin encontrar nada raro en la grabación. Al notar que su intención era calmar los ánimos, ya que los tres estábamos asustados, le seguí el paso, dejando sobre la mesa solo lo indispensable. El reloj marcaba las nueve de la noche.

—El siguiente paso es encontrar tres objetos, creo que debemos comenzar ya —indiqué.

—¿No dirán nada más del puto grito?

—Víctor, no podemos abandonar el hospital hasta que amanezca, eso es un hecho, las reglas del reto lo dejan muy claro.

—¡Pero pensé que era una broma!

—Nadie imaginó que realmente sucediera algo —agregó—, pero ya no tenemos opción.

—Víctor, por favor, hagamos esto juntos, ¿de acuerdo?

Con esas palabras, convincente y calmado, coloqué mi mano sobre el hombro de mi amigo, quien contestó de igual manera. Encendimos las lámparas, para mejorar la visibilidad tendríamos que llevarlas en las manos. Frank grabaría con su celular mientras nosotros dos debíamos colocar las cámaras sobre los cascos. Repitiendo la operación al bajar, subimos uno a uno, mientras los demás sosteníamos la cuerda, el crujir de la escalera había empeorado, se tambaleaba a medida que subíamos, sin embargo pudimos salir de ese hueco. Una vez en el primer nivel, teníamos por delante dos opciones, este y oeste, eligiendo por unanimidad comenzar por esta última.

Caminar en la oscuridad era a ratos complicado, sortear los escombros del suelo para no caer y al mismo tiempo avanzar en busca de algo que desconocíamos, nos había sumergido en una angustia muda. Los tres entrábamos en cada habitación que encontrábamos, estas, llenas de equipo médico del siglo pasado, esperaban por nosotros, polvorientos y oxidados, «sabremos que objeto es cuando lo encontremos», precisó Frank a mis espaldas. Luego de una docena de habitaciones requisadas, un sonido nos detuvo.

—Apaguen las lámparas —susurré, luego me acurruqué cerca de la pared—, algo se acerca...

El pasillo donde nos encontrábamos era largo, este terminaba cruzando al fondo con otro, donde había más visibilidad debido a las ventanas que ahí había. No hicimos ni un solo movimiento por un par de minutos, lo único que delataba nuestra presencia, era la respiración pesada del trío que conformábamos. Luego de un rato, una figura se asomó por el lado derecho de dicho pasillo. Solo Frank y yo pudimos mantener los ojos sobre lo que sucedía, Víctor cubrió su rostro con ambas manos y ahogó un grito en su garganta. Era una mano, negra y pequeña como lo sería la mano de un niño, cubierta por algún líquido seboso. Quizás por pura curiosidad encendí mi lámpara, la mano, entonces, rasgó con sus uñas la pared de la cual se sostenía, apareciendo otra mano de inmediato, luego una más en el lado izquierdo del pasillo, y así consecutivamente, hasta que a ambos lados, decenas de manos negras señalaban en nuestra dirección, sus dedos se retorcían en formas que debían ser imposibles para articulaciones humanas.

Después, silencio. Las manos se mimetizaron en la oscuridad, dejándonos con un dolor agudo en el pecho, era pánico latente. No perdimos tiempo tratando de explicar aquello, solo corrimos sin rumbo hacia un lugar más iluminado.

—Si esto continúa así, ¡me volveré loco! —musitó Víctor.

—Debemos ir al área pediátrica, esas manos eran manos de niños —indiqué, luego me senté en el suelo.

—Eso pensé también.

—¿Vas a seguir con esto, Frank? —inquirió Víctor, acercándose al joven rubio.

—Debemos avanzar, no tenemos opción —contestó este último.

Estábamos aterrados, aunque parecía que Frank y yo manejamos la situación, en realidad temblando tanto o más que Víctor.

Lo que en un principio pensé saber controlar, sin darme cuenta, se escapaba de mis manos, la noche sería demasiado larga...

July 25, 2020, 4:36 p.m. 15 Report Embed Follow story
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Ignacio Medina Ignacio Medina
Ya quiero leer el siguiente capítulo!
August 12, 2020, 22:28
German Martinez Lobo German Martinez Lobo
Baltazar, saludos, tengo una duda. ¿Existe algo así como un Baltaverso? es decir, ¿Todas tus obras ocurren en el mismo universo?
July 25, 2020, 17:17

  • Baltazar Ruiz Baltazar Ruiz
    Pues algunas si, otras no 🤔 deberé hacer un resumen con esa información July 25, 2020, 17:20
Ela Rey Ela Rey
Me asusté
October 06, 2019, 02:22
Emilio Rios Emilio Rios
definitivamente me sentí parte del trío en la aventura! Buenísimo!
September 29, 2019, 23:39
Alberto Marin Alberto Marin
pero que buena historia estas haciendo compañero solo quiero la parte 3 exito en todo
September 24, 2019, 21:38
Francisco Rivera Francisco Rivera
Amigo Baltazar, buena narración y manejo de la atmósfera, con personajes convincentes. Felicidades, uno espera la obvia continuación...
September 24, 2019, 01:05
Michelle  Camacho Michelle Camacho
Ha sido magnifico, como siempre Balta! Wao si me asusté
September 18, 2019, 22:18
Emilio Rios Emilio Rios
Definitivamente comienzo a seguirte y a seguir la historia! Estupenda!
September 18, 2019, 16:22
Ana Jiménez Ana Jiménez
Me gusto, bastante misterio. Parece que se pondrá más aterrador...
September 16, 2019, 23:45

  • Baltazar Ruiz Baltazar Ruiz
    Gracias por comentar, el próximo capítulo estará disponible el domingo September 17, 2019, 00:36
Flor Aquileia Flor Aquileia
Increible comienzo aterrador!!!! Me deja con mucha intriga. Escalofriante!!!
September 15, 2019, 18:49

Omar Castro Omar Castro
Tú forma de narrar es bastante limpia, aunque personalmente no me gustan tantos diálogos. Saludos.
September 15, 2019, 18:07

  • Baltazar Ruiz Baltazar Ruiz
    No acostumbro a meter tanto dialogo, pero espera el próximo capítulo, las cosas mejorarán. September 17, 2019, 00:34
~

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