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Entre las llamas, amaré (versión guionada)

INT. CASA EN LLAMAS / SEGUNDO PISO / PASILLO — NOCHE.


Estamos en un pasillo largo en el interior de una casa en llamas, puertas cerradas a los extremos y luz que se filtra a través de una ventana cerrada en el fondo. Mucho polvo por doquier y humo que, como neblina, cubre el techo hasta la altura de las rodillas.

No se escuchan ruidos del exterior sino maderas y piedras que caen dentro de la casa, sonidos a trastos que se rompen y ligeramente el chasquido de llamas ardiendo de fondo.

Del polvo y algunos escombros se levanta un hombre de unos cincuenta años aproximadamente, cubierto de hollín y con una herida sangrante en la frente. Comienza a arrastrarse tosiendo y escupiendo a sus costados.

Resaltan los ojos marrones y penetrantes de Ramírez.


OFICIAL AYUDANTE. EMILIANO FERNÁNDEZ.

Coman…dante…comandan…te…¿me…co…pia?


Se escucha por radio con intereferencia.


COMANDANTE. PRESENTADO RAMÍREZ.

Lo copio Fernández.


Ramírez tose a repetición.


OFICIAL AYUDANTE. EMILIANO FERNÁNDEZ.

Se…ñ…or…lo…escu…cho…con…in…ter…ferenc…ia…


COMANDANTE. PRESENTADO RAMÍREZ.

Sí, es la temperatura, Fernández.


Ramírez suspira y mira a su alrededor.


OFICIAL AYUDANTE. EMILIANO FERNÁNDEZ.

Detalle situ….ación…por….fav…or….cambio.


COMANDANTE. PRESENTADO RAMÍREZ.

Estoy en el segundo nivel. Puertas cerradas, Fernández.


Ramírez gira sobre sí y busca indentificar el lugar.


OFICIAL AYUDANTE. EMILIANO FERNÁNDEZ.

Recibido, comandante ¿me copia bien ahora? Cambio.


COMANDANTE. PRESENTADO RAMÍREZ.

Lo copio, señal clara.


OFICIAL AYUDANTE. EMILIANO FERNÁNDEZ.

Por favor, repita y detalle situación. Cambio.


COMANDANTE. PRESENTADO RAMÍREZ.

Segundo nivel. Pasillo con humo hasta la cintura. Vapores negros y espeso, posiblemente de químicos plásticos. Visibilidad casi nula.


OFICIAL AYUDANTE. EMILIANO FERNÁNDEZ.

Recibido comandante, ¿equipo?


COMANDANTE. PRESENTADO RAMÍREZ.

Básico, Fernández. Repito. Básico.


Ramírez chequea todos los bolsillos y su cinturón.


OFICIAL AYUDANTE. EMILIANO FERNÁNDEZ.

¿Civiles, señor?


COMANDANTE. PRESENTADO RAMÍREZ.

No veo ni escucho a nadie.


OFICIAL AYUDANTE. EMILIANO FERNÁNDEZ.

Señor, se encuentra solo. Ninguno de los cadetes lo pudo seguir.


COMANDANTE. PRESENTADO RAMÍREZ.

Comprendido. Cambio.


OFICIAL AYUDANTE. EMILIANO FERNÁNDEZ.

Enviamos apoyo de inmediato comandante.


COMANDANTE. PRESENTADO RAMÍREZ.

No, Fernández. Derrumbe de cielo raso detrás mío. Situación comprometida. ¿Planos?


Ramírez mira sobre su hombro.


OFICIAL AYUDANTE. EMILIANO FERNÁNDEZ.

Aguarde comandante.


OFICIAL PRINCIPAL. FABIÁN MENDOZA.

Habla Mendoza, comandante. Repito. Habla Mendoza. Planos en mano.


COMANDANTE. PRESENTADO RAMÍREZ.

Mendoza. Perfecto. Segundo piso. Mendoza, tres puertas atrás y creo que cinco más adelante. Tres a la derecha y tres a la izquierda, enfrentadas.


Ramírez sonríe.


OFICIAL PRINCIPAL. FABIÁN MENDOZA.

¿Final?


COMANDANTE. PRESENTADO RAMÍREZ.

Sin visualización. Avanzo gateando. Suelo con temperatura y hollín.


Ramírez vuelve a toser. Escupe en un par de ocasiones y comienza a arrastrarse.


OFICIAL PRINCIPAL. FABIÁN MENDOZA.

Rep…ita…com…andante…por…favor…Cam…bio.


COMANDANTE. PRESENTADO RAMÍREZ.

Suelo comprometido. Calor extremo. Filtraciones de temperatura por amarres. Equipo básico Mendoza. Repito, equipo básico. Mucho hollín sobre los mosaicos.


OFICIAL PRINCIPAL. FABIÁN MENDOZA.

Recibido comandante. Por favor, avance hasta el final del…pa…sillo. Ventana al patio exterior. Tres metros…ha…cia…ab…ajo…y…está afuera.


COMANDANTE. PRESENTADO RAMÍREZ.

¿Tres metros de caída dijo? Repita.


OFICIAL PRINCIPAL. FABIÁN MENDOZA.

Tres metros comandante. Morales y Gutiérrez están dando la vuelta.


COMANDANTE. PRESENTADO RAMÍREZ.

Necesito disminuir la temperatura del suelo Mendoza, mejor indique que disparen a los cimientos.


OFICIAL PRINCIPAL. FABIÁN MENDOZA.

Móvil con dificultades, comandante. Reitero, dificultades en bomba principal.


COMANDANTE. PRESENTADO RAMÍREZ.

Mendoza, ¿dónde está nuestro técnico mecánico?


Ramírez se frena de golpe.


OFICIAL PRINCIPAL. FABIÁN MENDOZA.

Juan Esquilo, señor. Se repor…to…en…fer…mo…hoy…seño…r.


COMANDANTE. PRESENTADO RAMÍREZ.

¡Carajo Mendoza! ¡¿Tenemos dos millones de protocolos y el camión bomba sirve de taxi nomas?!


Ramírez vocifera notablemente ofuscado. Su rostro esta empapado de sudor.


OFICIAL PRINCIPAL. FABIÁN MENDOZA.

Re…pi…ta…coma...andan…te…Cam…bi…o.


COMANDANTE. PRESENTADO RAMÍREZ.

¡Mendoza! Ubicación de hidrantes de incendio en el piso. ¡De inmediato!


Ramírez cierra los ojos y ladea la cabeza.


OFICIAL PRINCIPAL. FABIÁN MENDOZA.

Recibido.


COMANDANTE. PRESENTADO RAMÍREZ.

A la espera. Cambio.


OFICIAL PRINCIPAL. FABIÁN MENDOZA.

Detrás suyo comandante, sobre pared derecha. Cinco metros aproximadamente.


COMANDANTE. PRESENTADO RAMÍREZ.

Repito Mendoza, ¡carajo!, derrumbe de cielo raso detrás de mí. No hay retorno.


Ramírez mira sobre su hombro y solo se ven escombros, polvo y humo.


OFICIAL PRINCIPAL. FABIÁN MENDOZA.

Recibido comandante. Por favor, avance hacia el final de corredor y lo esperamos en el patio trasero.


COMANDANTE. PRESENTADO RAMÍREZ.

Copiado. Corten energía eléctrica de inmediato.


Ramírez suspira y vuelve a arrastrarse.


OFICIAL PRINCIPAL. FABIÁN MENDOZA.

Energía cortada señor. Cambio.


INT. CASA EN LLAMAS / PASILLO / FINAL DEL PASILLO — NOCHE.

Continuamos en el pasillo, casi al final. El chasquido de las llamas es mucho más intenso. La visibilidad es muy pobre pero focos de luz concentrados logran dar luminosidad a las escenas.


OFICIAL AYUDANTE. DARÍO MORALES.

Coman…dante…coman…de…ta…ta…lle situ…ación.


COMANDANTE. PRESENTADO RAMÍREZ.

¡Sigue jodida, Mendoza! A dos metros de la ventana. Humo por las rodillas, visibilidad prácticamente nula. Inhalación de vapores a repetición. Pulso acelerado. Ojos llorosos. Temperatura del aire casi irrespirable.


Ramírez contesta jadeante y molesto. Su rostro está cubierto por hollín.


OFICIAL AYUDANTE. DARÍO MORALES.

Re…ci…ci…ci…bido…comandante…ha…bla…Mo…ral…es.


COMANDANTE. PRESENTADO RAMÍREZ.

¿Morales?


OFICIAL AYUDANTE. DARÍO MORALES.

S…i…coma…n...dante…


COMANDANTE. PRESENTADO RAMÍREZ.

¿Y dónde está Mendoza? Usted tenía que ir hacia el patio trasero con Gutiérrez. ¿Y Sosa? ¿estado de autobomba? ¿Cambio? ¡¿Cambio?!


Ramírez se sorprende.


Encontramos a una mujer de mediana edad se encuentra acostada en posición decúbito dorsal (acostada boca arriba), viste remera de tonalidad oscura y un pantalón de tela jean claramente desgarrado desde la rodilla derecha hacia el pie. Le falta de zapatilla derecha. Todo su cuerpo presenta pequeñas laceraciones. Esta a la derecha del comandante, en una de las últimas habitaciones que da al pasillo.

Se comienzan a escuchar gritos que se van superponiendo al chasquido de las llamas.


SOBREVIVIENTE. MIRIAM SOLEDAD CARDOZO.

¡Auxilio! ¡Auxilio!, ¡Por favor, ayúdenme! ¡Ayuda, ayuda! ¡me quemo, me quemo!


COMANDANTE. PRESENTADO RAMÍREZ.

¡Hola! ¡Bomberos Voluntarios! ¡grite fuerte! ¡voy por usted!


Ramírez mira hacia todos lados, se incorpora sobre sus codos. Ve la puerta a su derecha entreabierta y grita tomando fuerzas.


SOBREVIVIENTE. MIRIAM SOLEDAD CARDOZO.

¡Auxilio! ¡Auxilio!


Los gritos de Cardozo se escuchan cada vez más cerca. Toda la escena está pobremente iluminada.


COMANDANTE. PRESENTADO RAMÍREZ.

¡Acá estoy! Tranquila… Bomberos Voluntarios. Soy el comandante Presentado Ramírez, pensé que no había nadie más.


Ramírez llega arrastrándose hasta la mujer y la toma por el brazo. La mujer esta acostada boca arriba sin poder voltearse.


SOBREVIVIENTE. MIRIAM SOLEDAD CARDOZO.

¡Ayúdeme! ¡Me quemo!


COMANDANTE. PRESENTADO RAMÍREZ.

Por favor, mantenga la calma y déjeme examinarla.


SOBREVIVIENTE. MIRIAM SOLEDAD CARDOZO.

¡Me duele!


COMANDANTE. PRESENTADO RAMÍREZ.

Permítame por favor, tengo que examinarla. No puedo verla.


Filtraciones de luz en distintas partes del techo y las paredes permiten darle luminosidad a la escena. A diferencia del pasillo, el humo es más espeso pero tiende a mayor claridad.


SOBREVIVIENTE. MIRIAM SOLEDAD CARDOZO.

¡Me duele!


COMANDANTE. PRESENTADO RAMÍREZ.

Permiso. Si, su rodilla está fuera de lugar, no se mueva. La voy a sacar de acá.


Ramírez se arrastra hasta la altura de la rodilla de Cardozo.


SOBREVIVIENTE. MIRIAM SOLEDAD CARDOZO.

¡Por favor, no sé lo que pasó! ¡Por favor no me quiero morir así! Vine a ver a una amiga y se cayó todo. ¡¡Por favor me quemo!!


COMANDANTE. PRESENTADO RAMÍREZ.

Tranquila, no llore, dígame su nombre.


Ramírez vuelve a arrastrarse hasta quedar a la misma altura.


SOBREVIVIENTE. MIRIAM SOLEDAD CARDOZO.

Es… es Miriam. Me estoy por casar no me quiero morir ¡por favor!


COMANDANTE. PRESENTADO RAMÍREZ.

Miriam. Bien, necesito que se tranquilice. Miré, estamos acostados ahora. Yo estoy frente a usted. Soy el comandante de la Brigada Primera de Bomberos Voluntarios de Corrientes Capital, ¿me entendió?


SOBREVIVIENTE. MIRIAM SOLEDAD CARDOZO.

Si. ¡No me quiero morir!


Cardozo voltea con dificultad y lo mira fugazmente.


COMANDANTE. PRESENTADO RAMÍREZ.

No se va a morir ni se está quemando. Las llamas están en el piso de arriba y en el piso de abajo. Aquí sólo hay humo. Necesito por favor que se relaje un poco así respira más lento.


SOBREVIVIENTE. MIRIAM SOLEDAD CARDOZO.

¡No veo nada!


COMANDANTE. PRESENTADO RAMÍREZ.

Tranquila Miriam, no hay luz en el lugar y no voy a encender mi linterna ahora.


SOBREVIVIENTE. MIRIAM SOLEDAD CARDOZO.

¿Por qué? Por favor, ¡quiero ver mi pierna!


Cardozo comienza a llorar.


COMANDANTE. PRESENTADO RAMÍREZ.

Su pierna está bien, usted va a estar bien. No puedo encender la linterna porque puede haber una fuga de gas en este piso.


SOBREVIVIENTE. MIRIAM SOLEDAD CARDOZO.

¡¿Gas?!


Cardozo incrementa el llanto.


COMANDANTE. PRESENTADO RAMÍREZ.

Sí, gas. En la parte de debajo de la casa funcionaba un comedor, al parecer hubo una explosión en la cocina y de algún modo este piso quedó en medio del incidente.


SOBREVIVIENTE. MIRIAM SOLEDAD CARDOZO.

¿Y dónde estamos ahora? ¿qué pasó?


COMANDANTE. PRESENTADO RAMÍREZ.

Ahora estamos en una de las habitaciones laterales, seguramente usted fue arrojada por la puerta y por eso quedó adentro del cuarto. Habrá golpeado con su pierna al impactar o al caer.


SOBREVIVIENTE. MIRIAM SOLEDAD CARDOZO.

¿Y mis amigas?


COMANDANTE. PRESENTADO RAMÍREZ.

¿Sus amigas?


Ramírez voltea y busca por todos lados con la mirada.


SOBREVIVIENTE. MIRIAM SOLEDAD CARDOZO.

Sí, María Luz y Catalina.


COMANDANTE. PRESENTADO RAMÍREZ.

¿Estaba con ellas cuando entró Miriam?


SOBREVIVIENTE. MIRIAM SOLEDAD CARDOZO.

No, ellas estaban en la peatonal, yo vine a buscar unas cosas. Alquilaban la parte de arriba del negocio y yo tenía la llave. Se van a enojar ahora ¡¿dónde están mis amigas?!


COMANDANTE. PRESENTADO RAMÍREZ.

Preste atención por favor. Mantenga la calma, aun siendo una situación delicada y estando los dos preocupados, necesito que respire más lento. Solo eso. ¿Puede hacerlo por mí?


SOBREVIVIENTE. MIRIAM SOLEDAD CARDOZO.

Pero mis amigas…


COMANDANTE. PRESENTADO RAMÍREZ.

Tranquila Miriam, vamos a preguntar.


SOBREVIVIENTE. MIRIAM SOLEDAD CARDOZO.

Por favor. Por favor.


Cardozo corta el llanto y va regularizando su respiración de a poco.


COMANDANTE. PRESENTADO RAMÍREZ.

Sí, tranquilícese. Piense que yo estoy con usted y estoy en la misma situación que usted. Mire Miriam, mire como respiro con suavidad.


SOBREVIVIENTE. MIRIAM SOLEDAD CARDOZO.

No lo veo.


Cardozo voltea para verlo, pero justo una nube de polvo cae del techo.


COMANDANTE. PRESENTADO RAMÍREZ.

Tiene usted razón. Si me permite colocaré su mano en mi pecho.


SOBREVIVIENTE. MIRIAM SOLEDAD CARDOZO.

Si.


Cardozo extiende su mano izquierda y Ramírez coloca la mano de la sobreviviente sobre su pecho, exagera las respiraciones.


COMANDANTE. PRESENTADO RAMÍREZ.

¿Siente cómo respiro? Trate de respirar usted también así.


SOBREVIVIENTE. MIRIAM SOLEDAD CARDOZO.

¿No tiene calor? ¡Me estoy quemando viva!


Cardozo vuelve a sollozar.


COMANDANTE. PRESENTADO RAMÍREZ.

No Miriam, no se está quemando. Es la temperatura del aire nomás. En esta habitación estamos bien, solo que sus pulmones, ojos y garganta no están acostumbrados a estar en contacto con un aire tan caliente.


SOBREVIVIENTE. MIRIAM SOLEDAD CARDOZO.

¿Y usted no tiene calor?


COMANDANTE. PRESENTADO RAMÍREZ.

Sí, pero nosotros estamos entrenados para estas situaciones. Además, mi ropa es ignífuga, quiere decir que resiste bastante el contacto con el fuego.


SOBREVIVIENTE. MIRIAM SOLEDAD CARDOZO.

Tengo mucha sed…


COMANDANTE. PRESENTADO RAMÍREZ.

Tome, aquí tengo un poco de agua. No está muy fresca que digamos.


Ramírez suelta su cantimplora amarrada a su muslo.


SOBREVIVIENTE. MIRIAM SOLEDAD CARDOZO.

¿Y usted?


Cardozo levanta levemente la cabeza y bebe con torpeza.


COMANDANTE. PRESENTADO RAMÍREZ.

Yo ya tomé antes de salir, no se preocupe.


SOBREVIVIENTE. MIRIAM SOLEDAD CARDOZO.

Necesito saber si mis amigas están bien.


Cardozo le devuelve la cantimplora vacía y Ramírez la arroja detrás de sí.


COMANDANTE. PRESENTADO RAMÍREZ.

A ver, preguntemos. Pero por favor, sola si me promete que mantendrá la calma cualquier que sea la respuesta. ¿Está bien?


Busca la radio en su cinturón. Cuando la toma, la sacude y golpea un poco contra el suelo.


SOBREVIVIENTE. MIRIAM SOLEDAD CARDOZO.

Bueno.


COMANDANTE. PRESENTADO RAMÍREZ.

Y por favor, sé que es mucho pedir, pero trate de no llorar. Respirar como le mostré la va a ayudar un poco con eso. Lo que necesitamos es mantener todo el líquido posible dentro nuestro.


SOBREVIVIENTE. MIRIAM SOLEDAD CARDOZO.

Es verdad, pide demasiado ya. ¿Cómo me dijo que era su nombre?


COMANDANTE. PRESENTADO RAMÍREZ.

Presentado. Presentado Ramírez. Atento, Mendoza. Atento, Mendoza.


OFICIAL PRINCIPAL. FABIÁN MENDOZA.

Señor…comandante…cambio…


SOBREVIVIENTE. MIRIAM SOLEDAD CARDOZO.

¿Quiénes son?


COMANDANTE. PRESENTADO RAMÍREZ.

Son de la brigada, no se preocupe, están afuera y se están preparando para rescatarnos. Aquí Ramírez. Necesito confirmación de cantidad de civiles dentro de la casa en este momento. Cambio.


OFICIAL PRINCIPAL. FABIÁN MENDOZA.

Recibido señor. Un civil y un oficial de bomberos confirmados. Cambio.


COMANDANTE. PRESENTADO RAMÍREZ.

¿Vio? Con civil se refieren a usted, y con oficial, a mí.


OFICIAL PRINCIPAL. FABIÁN MENDOZA.

Coman…comandan…te…cam…bio.


COMANDANTE. PRESENTADO RAMÍREZ.

Aguárdeme un momento por favor Miriam. Presentado Ramírez en radio. Lo copio.


OFICIAL PRINCIPAL. FABIÁN MENDOZA.

Recibido…Ten…drá…que…esp…erar…un…poco más…Cam…bio.


COMANDANTE. PRESENTADO RAMÍREZ.

Correcto. Detalle motivo. ¿Quién habla?


OFICIAL PRINCIPAL. FABIÁN MENDOZA.

Mendoza nuevamente señor. Estamos evaluando alternativas. ¿Cómo se encuentra? Cambio.


COMANDANTE. PRESENTADO RAMÍREZ.

Femenino hallado. Repito. Femenino hallado.


OFICIAL PRINCIPAL. FABIÁN MENDOZA.

Re…pi…ta…po…r…favor.


COMANDANTE. PRESENTADO RAMÍREZ.

Femenino hallado, Mendoza.


OFICIAL PRINCIPAL. FABIÁN MENDOZA.

Copiado comandante. Por favor, indique estado.


COMANDANTE. PRESENTADO RAMÍREZ.

Inmovilizada por aparente herida en rodilla derecha.


OFICIAL PRINCIPAL. FABIÁN MENDOZA.

¿Localización?


COMANDANTE. PRESENTADO RAMÍREZ.

Estamos en el último cuarto a derecha en dirección sur.


OFICIAL PRINCIPAL. FABIÁN MENDOZA.

¿Vías de escape inmediatas, señor?


COMANDANTE. PRESENTADO RAMÍREZ.

Negativo. Visibilidad nula. Humo espeso hasta las rodillas y bajando.


OFICIAL PRINCIPAL. FABIÁN MENDOZA.

Recibido comandante. Por favor, aguarde.


COMANDANTE. PRESENTADO RAMÍREZ.

Al parecer el suelo en esta locación no se encuentra tan afectado. No escucho sonidos de resquebrajamiento y la temperatura es menor que la del pasillo.


OFICIAL PRINCIPAL. FABIÁN MENDOZA.

Recibido comandante. Gaviña se encuentra en reparación de autobomba. Ya fue solicitada otra unidad a un cuerpo de Resistencia.


COMANDANTE. PRESENTADO RAMÍREZ.

Gaviña?, ¿el nuevo pasante?


Ramírez se sorprende.


OFICIAL PRINCIPAL. FABIÁN MENDOZA.

Sí señor. Al parecer tiene conocimientos técnicos. Cambio.


COMANDANTE. PRESENTADO RAMÍREZ.

Bueno Mendoza, dígale por favor que se esmere. Y con respecto al camión de Resistencia, que se apuren por favor.


OFICIAL PRINCIPAL. FABIÁN MENDOZA.

Recibido comandante.


COMANDANTE. PRESENTADO RAMÍREZ.

Inicio período de espera. De transcurrir sin rescate por vías laterales, procedo a movilizar a femenino por pasillo con destino a patio trasero.


OFICIAL PRINCIPAL. FABIÁN MENDOZA.

Copiado comandante.


COMANDANTE. PRESENTADO RAMÍREZ.

Y Mendoza, prepáreme esas ambulancias.


OFICIAL PRINCIPAL. FABIÁN MENDOZA.

Sí señor. Cambio.



INT. CASA EN LLAMAS / SEGUNDO PISO / HABITACIÓN — NOCHE.


La mujer toma la mano del comandante y gira sobre su costado, quedando ambos en posición fetal. Se enfocan los ojos verdes de la joven.


COMANDANTE. PRESENTADO RAMÍREZ.

Miriam, debe ser un hombre muy afortunado su futuro marido.


SOBREVIVIENTE. MIRIAM SOLEDAD CARDOZO.

No lo entiendo, yo no tengo futuro marido.


COMANDANTE. PRESENTADO RAMÍREZ.

Pensé que sí. Me dijo usted que se iba a casar.


SOBREVIVIENTE. MIRIAM SOLEDAD CARDOZO.

No. No sé por qué dije eso.


COMANDANTE. PRESENTADO RAMÍREZ.

No se preocupe, en situaciones de distrés como estas, las personas realizamos comentarios sin aparente sentido muchas veces. A veces basados en recueros, otras en deseos.


SOBREVIVIENTE. MIRIAM SOLEDAD CARDOZO.

¿Y usted cómo sabe eso?


COMANDANTE. PRESENTADO RAMÍREZ.

Verá, a nosotros los bomberos los entrenan para situaciones como estas. Yo llevo en servicio casi treinta años ya.


SOBREVIVIENTE. MIRIAM SOLEDAD CARDOZO.

Discúlpeme, pero tiene que estar loco para dedicarse a esto.


COMANDANTE. PRESENTADO RAMÍREZ.

No es locura Miriam. No es locura. Es una cuestión de amor.


SOBREVIVIENTE. MIRIAM SOLEDAD CARDOZO.

¿Cómo que de amor?


COMANDANTE. PRESENTADO RAMÍREZ.

Así es.


Comienzan a escucharse las sirenas de dos ambulancias que se acercan. Ninguno de los dos repara sobre ello.


SOBREVIVIENTE. MIRIAM SOLEDAD CARDOZO.

No lo entiendo.


COMANDANTE. PRESENTADO RAMÍREZ.

Mire, dígame algo que usted ame con todas sus fuerzas.


SOBREVIVIENTE. MIRIAM SOLEDAD CARDOZO.

¡Ay mi pierna me duele!


COMANDANTE. PRESENTADO RAMÍREZ.

No piense en eso por favor. La rodilla va a seguir igual, ni mejor ni peor hasta que logremos salir. ¿Qué es lo que más ama?


SOBREVIVIENTE. MIRIAM SOLEDAD CARDOZO.

¡No sé!


Cardozo comienza a ofuscarse.


COMANDANTE. PRESENTADO RAMÍREZ.

Sí, lo sabe. Cuénteme sobre aquello que pensó de inmediato luego de escuchar mi pregunta.


SOBREVIVIENTE. MIRIAM SOLEDAD CARDOZO.

No lo sé, no puedo pensar ahora.


COMANDANTE. PRESENTADO RAMÍREZ.

Bueno, disculpe por entremeterme, solo quería darle un ejemplo.


Ramírez se percata de las sirenas y toma su radio.


SOBREVIVIENTE. MIRIAM SOLEDAD CARDOZO.

Está bien. Amo a mis amigas más que a nada. Más que a mi trabajo, más que a mi novio, más que a mis perros. Y quizás también más que a mi familia…


COMANDANTE. PRESENTADO RAMÍREZ.

Excelente.


SOBREVIVIENTE. MIRIAM SOLEDAD CARDOZO.

¿Cómo que excelente? Le acabo de confesar que amo a mis amigas más que a mi familia. ¿no le parece que está mal eso?


COMANDANTE. PRESENTADO RAMÍREZ.

No. Y no creo que sea la única persona con prioridades reales. Mire, de esa misma forma que usted ama más que a nada a sus amigas, incluyendo su familia, yo amo a mi trabajo. Le soy devoto sobre todas las cosas.


OFICIAL PRINCIPAL. FABIÁN MENDOZA.

Coman…dan…te…Com…pro…miso…es…tructural serio.


SOBREVIVIENTE. MIRIAM SOLEDAD CARDOZO.

¿Qué es eso?


Cardozo reanuda el llanto.


COMANDANTE. PRESENTADO RAMÍREZ.

No haga caso, es el radio, tranquila. Es solo jerga técnica. Mendoza. Cambio. Defina con cautela. Femenino a la escucha.


El ruido de las sirenas se acrecienta y comienza a escucharse estruendos de resquebrajamientos y pequeñas explosiones.


SOBREVIVIENTE. MIRIAM SOLEDAD CARDOZO.

¡Dios mío qué fue ese ruido!


Cardozo comienza a gritar despavorida.


COMANDANTE. PRESENTADO RAMÍREZ.

Tranquila Miriam, recuerde por favor, respire despacio.


OFICIAL PRINCIPAL. FABIÁN MENDOZA.

Com…mand…a…nte…comanda…nte…Pa…si…llo…cen…cen…en….tral…

desmo…ron...nnnn…ándose…Repito, ¡pa….sillo…centr….al desmoronándose!


COMANDANTE. PRESENTADO RAMÍREZ.

¡Recibido Mendoza! Habitación aún intacta.


Ramírez se incorpora sobre sus manos, voltea frenético y mira a todos lados.


SOBREVIVIENTE. MIRIAM SOLEDAD CARDOZO.

¡No me quiero morir! ¡!Por favor, por favor¡!


COMANDANTE. PRESENTADO RAMÍREZ.

Tranquila… Miriam, escúcheme con atención.


Ramírez toma del hombro a Cardozo. Escombros y polvo comienzan a caer desde el techo.


SOBREVIVIENTE. MIRIAM SOLEDAD CARDOZO.

Sí, pero no me quiero morir. ¡No quiero!


Los sonidos de resquebrajamiento disminuyen. Ya no se escuchan las explosiones, sin embargo, aún continúa oyéndose movimientos estructurales a lo lejos.


COMANDANTE. PRESENTADO RAMÍREZ.

No nos vamos a morir, tenemos muchas opciones aún. Mientras más rápido respire más oxigeno va a consumir y eso lo que menos tenemos ahora.


Ramírez vuelve a recostarse y comienza a respirar lentamente.


SOBREVIVIENTE. MIRIAM SOLEDAD CARDOZO.

¿Entonces qué hacemos?


COMANDANTE. PRESENTADO RAMÍREZ.

Primero esperar para evaluar el grado de estabilidad.


SOBREVIVIENTE. MIRIAM SOLEDAD CARDOZO.

¿Esperar? ¡¿Está loco?!


Cardozo grita y gesticula desesperadamente.


COMANDANTE. PRESENTADO RAMÍREZ.

No. Mire, el pasillo por donde entré y en el cual estaba usted parada al comienzo ya no existe. Es posible que ese derrumbe haya generado grietas en la habitación donde estamos, y si nos arrastrarnos podría hacer que toda la habitación se caiga. ¿Me comprende?


Ramírez respira profundamente y luego tose a repetición.


SOBREVIVIENTE. MIRIAM SOLEDAD CARDOZO.

¿Entonces? ¡¿Cómo podemos esperar en una situación así?!


COMANDANTE. PRESENTADO RAMÍREZ.

Lo estamos haciendo, mientras le cuento y usted escucha, calmando recuerde su respiración, el tiempo nos da información vital. Hay muchas situaciones tensas dónde uno no tiene más que esperar.


SOBREVIVIENTE. MIRIAM SOLEDAD CARDOZO.

¿Por ejemplo?


Cardozo corta el llanto y lentamente comienza a calmarse.


COMANDANTE. PRESENTADO RAMÍREZ.

Por ejemplo, cuando uno aguarda una nota luego de rendir un examen, o cuando se espera los resultados de un análisis importante del bioquímico.


SOBREVIVIENTE. MIRIAM SOLEDAD CARDOZO.

¡No es igual a esto!


Cardozo sonríe nerviosa.


COMANDANTE. PRESENTADO RAMÍREZ.

No Miriam, nunca lo es. Pero no necesariamente hay que estar rodeado de fuego para estar en peligro.


SOBREVIVIENTE. MIRIAM SOLEDAD CARDOZO.

¿Y mi pierna?


COMANDANTE. PRESENTADO RAMÍREZ.

Su pierna está bien… ¿me permite? Solamente quiero chequear, ¿está bien?


SOBREVIVIENTE. MIRIAM SOLEDAD CARDOZO.

Sí, hágalo por favor. ¡Ay!


COMANDANTE. PRESENTADO RAMÍREZ.

Le va a doler Miriam, sólo un poco más. Eso es todo.


Ramírez se quita ambos guantes y se arrastra hasta la altura de la rodilla de la sobreviviente, mira con atención. Palpa la rótula en distintos puntos y luego vuelve a colocarse los guantes.


SOBREVIVIENTE. MIRIAM SOLEDAD CARDOZO.

¿Qué hizo?


COMANDANTE. PRESENTADO RAMÍREZ.

Me saqué los guantes y palpé su articulación. No hay de qué preocuparse. Esta fuera de lugar, cómo se lo había comentado. Pero no sangra. ¿Le duele en alguna otra parte?


SOBREVIVIENTE. MIRIAM SOLEDAD CARDOZO.

No, solo la pierna.


COMANDANTE. PRESENTADO RAMÍREZ.

Eso es muy bueno.


SOBREVIVIENTE. MIRIAM SOLEDAD CARDOZO.

Pero si tengo mucho calor, siento que me estoy quemando.


COMANDANTE. PRESENTADO RAMÍREZ.

No se preocupe, tome.


Ramírez se saca nuevamente los guantes y busca las manos de la sobreviviente. Se los coloca.


SOBREVIVIENTE. MIRIAM SOLEDAD CARDOZO.

¿Qué hace?


COMANDANTE. PRESENTADO RAMÍREZ.

Tome, póngaselos por favor. Son guantes especiales para situaciones como estas. Quizás tenga un poco más de calor, pero sus manos van a estar protegidas.


SOBREVIVIENTE. MIRIAM SOLEDAD CARDOZO.

¿Y usted?


COMANDANTE. PRESENTADO RAMÍREZ.

No se preocupe por mí. Hasta esta altura me faltan un par de uñas y no creo que vuelvan a crecer.


OFICIAL PRINCIPAL. FABIÁN MENDOZA.

¡Comandante! ¡Comandante!


COMANDANTE. PRESENTADO RAMÍREZ.

Mendoza. Tranquilo, lo copio.


OFICIAL PRINCIPAL. FABIÁN MENDOZA.

¡Comandante! ¡tercer piso comprometido! Repito ¡tercer piso comprometido!


Los sonidos de movimientos estructurales interrumpen la escena y el chillido de las sirenas se incrementa. Las explosiones vuelven a escucharse y material del techo comienza a caer cerca del comandante y la sobreviviente.


SOBREVIVIENTE. MIRIAM SOLEDAD CARDOZO.

¡¿Qué es todo ese ruido?! ¡¡Nos vamos a morir!!


COMANDANTE. PRESENTADO RAMÍREZ.

¡Sujétese de mí, Miriam!, ¡con fuerza! ¡vamos!


Entre gritos, ambos se abrazan y una alfombra de polvo los cubre mientras las llamas entran por las esquinas superiores del techo.


INT. CASA EN LLAMAS / SEGUNDO PISO / HABITACIÓN — NOCHE.


Nos encontramos en el interior de la habitación donde estaba el comandante Presentado Ramírez y la sobreviviente Miriam Soledad Cardozo.

Vemos desde el interior de la habitación como se rompe una de las paredes e inresan a ella las siluetas de bomberos.


OFICIAL PRINCIPAL. FABIÁN MENDOZA.

¡Allí está! Veo las líneas reflectivas de la campera.


Mendoza arroja su hacha a un costado y avanzá directo al bulto.


OFICIAL AYUDANTE. DARÍO MORALES.

¡Si, yo también las veo!


Ramírez se encuentra cubriendo el cuerpo de la joven. Esta oscurecido por el hollín y pueden verse claras quemaduras y heridas. Lo sujetan y colocan boca a arriba a un costado de la sobreviviente. Las luces de las linternas y la entrada de iluminación principal gobiernan la escena.


OFICIAL PRINCIPAL. FABIÁN MENDOZA.

¡Comandante! ¡Comandante! ¡Morales, Gutiérrez, ayúdenme carajo!


Mendoza ve el rostro totalmente quemado de Ramírez.


OFICIAL AYUDANTE. DARÍO MORALES.

Sí señor.


OFICIAL AYUDANTE. VÍCTOR GUTIÉRREZ.

Sin signos vitales, Mendoza.


OFICIAL PRINCIPAL. FABIÁN MENDOZA.

¡Chequee de nuevo!


Mendoza grita desesperado mirando de vez en cuando el rostro de Ramírez.


OFICIAL AYUDANTE. VÍCTOR GUTIÉRREZ.

Sin signos vitales, señor.


OFICIAL PRINCIPAL. FABIÁN MENDOZA.

Rápido, vayan los dos por el kit.


Mendoza comienza a sollozar.


OFICIAL AYUDANTE. DARÍO MORALES.

¡De inmediato!


Los dos oficiales ayudantes vuelven por el hueco de ingreso y el oficial principal se detiene ahora en la sobreviviente. Antes corre Ramírez hacia un costado, cerca del hueco.


OFICIAL PRINCIPAL. FABIÁN MENDOZA.

¡Señora!, ¡señora! ¿me escucha?


SOBREVIVIENTE. MIRIAM SOLEDAD CARDOZO.

Hooo… hola… ¿comandante es usted?, ¿ya salimos?


OFICIAL PRINCIPAL. FABIÁN MENDOZA.

No señora, soy el oficial principal Fabián Mendoza técnico de estructuras de la Brigada Primera de Bomberos Voluntarios.


SOBREVIVIENTE. MIRIAM SOLEDAD CARDOZO.

¿Y Presentado? ¿Dónde está Presentado?


Cardozo intenta voltear pero se mueve torpemente.


OFICIAL PRINCIPAL. FABIÁN MENDOZA.

Señora, el comandante Ramírez se encuentra inconsciente ahora, está justo a su lado.


SOBREVIVIENTE. MIRIAM SOLEDAD CARDOZO.

¿Presentado está usted bien?


OFICIAL PRINCIPAL. FABIÁN MENDOZA.

Él no puede escucharla ahora señora y le recomiendo no voltee.


SOBREVIVIENTE. MIRIAM SOLEDAD CARDOZO.

¿Pero va a estar bien? ¿por qué no puedo verlo?


Cardozo lo busca con la mirada en forma insistente, tratando de incorporarse. Al hacerlo, se toma de la cabeza adolorida.


OFICIAL PRINCIPAL. FABIÁN MENDOZA.

No sabemos señora, mientras estaban desmayados la temperatura aumentó bastante. Lo importante ahora es sacarla a usted. Le voy a pedir por favor se prepare para ser movilizada. El comandante recibió heridas de consideración y lo menos que tiene que hacer ahora es alterarse.


SOBREVIVIENTE. MIRIAM SOLEDAD CARDOZO.

¿Movilizada?


OFICIAL PRINCIPAL. FABIÁN MENDOZA.

Si señora, le voy a colocar un cuello ortopédico ahora y la voy a arrastrar tomándola por debajo de sus axilas ya que no podemos meter la camilla por el agujero.


SOBREVIVIENTE. MIRIAM SOLEDAD CARDOZO.

¿Y él?


OFICIAL PRINCIPAL. FABIÁN MENDOZA.

Ya lo van a atender al comandante, no se preocupe. No es su primera vez.


SOBREVIVIENTE. MIRIAM SOLEDAD CARDOZO.

¿Pero va a estar bien?


OFICIAL PRINCIPAL. FABIÁN MENDOZA.

Esperemos que sí, señora. Ahora necesito por favor que se concentre porque voy a comenzar a arrastrarla y su pierna va a doler.


OFICIAL PRINCIPAL. FABIÁN MENDOZA.

¿Morales, Gutiérrez? ¿dónde está el kit?


OFICIAL AYUDANTE. DARÍO MORALES.

Mendoza, Morales al habla, vamos en camino.


Mendoza se sitúa detrás de la sobreviviente y luego de colocarle el cuello ortopédico busca tomarla por las axilas.


OFICIAL PRINCIPAL. FABIÁN MENDOZA.

Procedo a retirar a femenino. Cambio.


OFICIAL AYUDANTE. DARÍO MORALES.

Comprendido, Mendoza, los chicos de la Segunda y Tercera Brigada ya están mojando las paredes laterales.


OFICIAL PRINCIPAL. FABIÁN MENDOZA.

Copiado.


Mendoza comienza a arrastrar a la sobreviviente.


SOBREVIVIENTE. MIRIAM SOLEDAD CARDOZA.

¡Ahhhhh! ¡Mi pierna!


OFICIAL PRINCIPAL. FABIÁN MENDOZA.

Tranquila señora, son unos metros nomás.


SOBREVIVIENTE. MIRIAM SOLEDAD CARDOZO.

¡Voy a perder la pierna!


Cardozo grita horrorizada, tomándose de la rodilla.


OFICIAL PRINCIPAL. FABIÁN MENDOZA.

No, quédese tranquila, su rodilla, como le habrá dicho el comandante, está fuera de lugar, pero no tiene heridas visibles a primeras instancias.


SOBREVIVIENTE. MIRIAM SOLEDAD CARDOZO.

¿Qué es eso?


OFICIAL PRINCIPAL. FABIÁN MENDOZA.

Es la sirena de las ambulancias.


SOBREVIVIENTE. MIRIAM SOLEDAD CARDOZO.

¿Y el comandante? ¿y Presentado? ¿por qué no lo lleva a él también? ¡¿por qué no lo revisó?!


OFICIAL PRINCIPAL. FABIÁN MENDOZA.

Los hombres que entraron conmigo se encargarán de eso, usted resista y por favor colabore.


SOBREVIVIENTE. MIRIAM SOLEDAD CARDOZO.

¡Presentado! ¡comandante! ¡venga! ¡estamos saliendo!


OFICIAL PRINCIPAL. FABIÁN MENDOZA.

No puede escucharla señora, por favor, ahorre sus fuerzas.


COMANDANTE MAYOR. FRANCISCO MORALES.

Mendoza, aquí el comandante mayor Morales de la Segunda Brigada, informe situación. Cambio.


OFICIAL PRINCIPAL. FABIÁN MENDOZA.

Comandante mayor, traslado femenino sin camilla. Me encuentro a metros del acceso artificial de entrada.


COMANDANTE MAYOR. FRANCISCO MORALES.

Copiado Mendoza, ¿estado del femenino?


OFICIAL PRINCIPAL. FABIÁN MENDOZA.

Consciente y aparentemente sin heridas de gravedad. Imposibilitada para caminar por sus medios, posible dislocación de la rodilla derecha, comandante.


COMANDANTE MAYOR. FRANCISCO MORALES.

¿Alguien más con usted?


OFICIAL PRINCIPAL. FABIÁN MENDOZA.

El… el… comandante…. mí comandante Presentado Ramírez, señor.


COMANDANTE MAYOR. FRANCISCO MORALES.

¿Estado?


OFICIAL PRINCIPAL. FABIÁN MENDOZA.

Sin signos vitales.


SOBREVIVIENTE. MIRIAM SOLEDAD CARDOZO.

¡¿Cómo que sin signos vitales?! No, déjeme, ayúdelo a él. Por favor. ¡Por favor!


OFICIAL PRINCIPAL. FABIÁN MENDOZA.

Señora tranquilícese. Ya está viniendo el equipo para ayudarlo. No tiene que moverse, no sabemos si tiene heridas internas.


SOBREVIVIENTE. MIRIAM SOLEDAD CARDOZO.

No, por favor no lo deje. ¡Por favor!


Cardozo se tapa los ojos.


OFICIAL PRINCIPAL. FABIÁN MENDOZA.

Señora, la temperatura subió mucho mientras estaban desmayados.


SOBREVIVIENTE. MIRIAM SOLEDAD CARDOZO.

¿Qué quiere decir con eso? ¡Quiero verlo!


Cardozo vuelve a intentar incorporarse pero nuevamente, se toma de la cabeza, muy adolorida.


OFICIAL PRINCIPAL. FABIÁN MENDOZA.

Tranquila señora. Dígame su nombre por favor.


SOBREVIVIENTE. MIRIAM SOLEDAD CARDOZO.

¡No! Quiero salir de acá y que él también lo haga.


Mendoza reanuda la movilización de la sobreviviente.


OFICIAL PRINCIPAL. FABIÁN MENDOZA.

Estamos saliendo, tres metros más y ya llegamos al hueco que hicimos. Abajo nos están esperando.


SOBREVIVIENTE. MIRIAM SOLEDAD CARDOZO.

¿Por qué no se ve nada?


OFICIAL PRINCIPAL. FABIÁN MENDOZA.

Es el polvo señora. Es el polvo y el vapor de las llamas que comienzan a sofocarse.


COMANDANTE MAYOR. FRANCISCO MORALES.

¡Men….do…za! cam…bio…cont…este…¡Mendooo…zaaa!


OFICIAL PRINCIPAL. FABIÁN MENDOZA.

Recibido comandante, Mendoza a la escucha.


Mendoza se detiene a metros de la salida. Toma su radio y mira hacia abajo.


COMANDANTE MAYOR. FRANCISCO MORALES.

¡Abandone la habitación ya mismo! ¡Repito ya mismo! Cambio.


Los estruendos estructurales reaparecen y se escuchan explosiones cercanas. El suelo comienza a temblar. El oficial principal cae sobre sus rodillas.


SOBREVIVIENTE. MIRIAM SOLEDAD CARDOZO.

¡¿Otra vez ese ruido horrible?! ¡qué pasa!


OFICIAL PRINCIPAL. FABIÁN MENDOZA.

Recibido, comandante mayor.


SOBREVIVIENTE. MIRIAM SOLEDAD CARDOZO.

¡¿Qué pasa?!


Mendoza se arrastra hasta la sobreviviente y la toma por los hombros de la campera.


OFICIAL PRINCIPAL. FABIÁN MENDOZA.

¡Señora! tome aire, el suelo está por colapsar. La voy a arrastrar muy rápido y vamos a caer de altura juntos.


SOBREVIVIENTE. MIRIAM SOLEDAD CARDOZO.

¡No! ¡Presentado! ¡No lo deje no! ¡Noooo!



EXT. HOSPITAL / CALLE — DÍA (DESPEJADO SIN VIENTO).


Se enfoca primero el cartel del hospital José Ramón Vidal desde un plano aéreo descendente y luego el cartel de la sala de quemados, permitiendo ver cómo entra y sale personal médico. El sonido es cálido y de fondo el clásico ruido de maquinaria hospitalaria y charla médica. Escena cálida y clara.

Estamos en una de las habitaciones privadas de la sala. Se ven ramos de flores y dedicatorias de agradecimiento de parte del equipo de bomberos y otras personas. Se enfoca de espaldas un hombre grande y fornido en traje de oficial que se quita el gorro, es el comandante mayor a punto de entrar en la habitación.


COMANDANTE MAYOR. FRANCISCO MORALES.

Mendoza, soy yo, Francisco Morales, comandante mayor de la segunda.


OFICIAL PRINCIPAL. FABIÁN MENDOZA.

Comandante mayor ¿cómo le va? Un gusto verlo en persona.


Mendoza sonríe e intenta quitarse la mascarilla de oxígeno.


COMANDANTE MAYOR. FRANCISCO MORALES.

Sí, lo mismo digo. No, por favor, no se quite la mascarilla. Déjesela puesta, yo lo escucho bien. ¿Le molesta el oxígeno? ¿quiere que llame a alguna enfermera?


OFICIAL PRINCIPAL. FABIÁN MENDOZA.

No, está bien así. Disculpe, estoy incómodo nomás. Bien señor, por suerte no inhalé mucho humo. Fue más que nada polvo. Y me dijo el médico recién que tengo una costilla rota y van a ver si me operaran dentro de un rato o mañana nomás. Mis padres también ya vinieron me dijo. Estaban asustados, la mujer cayó justo arriba mío y parece que recibí todo el impacto.


Mendoza se mueve en la cama, impaciente.


COMANDANTE MAYOR. FRANCISCO MORALES.

Correcto. Dígame Mendoza, ¿y usted, personalmente, recuerda algo desde que despertó?


OFICIAL PRINCIPAL. FABIÁN MENDOZA.

Sí señor, pero recuerdo hasta el momento en que usted me dijo que me apurase, desde allí no recuerdo nada más.


Mendoza frunce el ceño, enojado.


COMANDANTE MAYOR. FRANCISCO MORALES.

Correcto. Mendoza, le consulto por un detalle preciso si no es molestia.


Morales se acerca a los pies de la cama.


OFICIAL PRINCIPAL. FABIÁN MENDOZA.

Sí señor. Lo escucho.


COMANDANTE MAYOR. FRANCISCO MORALES.

Mire Mendoza, los chicos me dijeron que encontraron a la femenino con la chaqueta del comandante y sus guantes puestos.


OFICIAL PRINCIPAL. FABIÁN MENDOZA.

Sí señor. Así fue.


Mendoza asiente con repetición.


COMANDANTE MAYOR. FRANCISCO MORALES.

¿Cómo es eso Mendoza?


OFICIAL PRINCIPAL. FABIÁN MENDOZA.

No sabría decirle señor, el comandante no nos dijo nada de ese procedimiento.


COMANDANTE MAYOR. FRANCISCO MORALES.

Correcto. Mendoza, descanse ahora por favor, ha cumplido con su tarea y si bien estamos todos muy contentos de tenerlo entre nosotros, también debemos lamentar las dos pérdidas. Ha sido la menor de las desgracias.


Morales se aleja hacia la puerta de ingreso de la habitación y se frena de espaldas con los brazos cruzados.


OFICIAL PRINCIPAL. FABIÁN MENDOZA.

¿Cómo? Comandante mayor, disculpe ¿Puedo hacerle una pregunta señor?


COMANDANTE MAYOR. FRANCISCO MORALES.

Proceda.


Morales voltea sin descruzar los brazos.


OFICIAL PRINCIPAL. FABIÁN MENDOZA.

¿Dijo usted dos pérdidas?


COMANDANTE MAYOR. FRANCISCO MORALES.

Así es, Mendoza. Una del comandante Presentado Ramírez, presunta hasta el momento ya que no hemos encontrado su cuerpo. Y la…


OFICIAL PRINCIPAL. FABIÁN MENDOZA.

¿Y la otra?


COMANDANTE MAYOR. FRANCISCO MORALES.

Y la otra del femenino Miriam Soledad Cardozo de treinta y dos años.


OFICIAL PRINCIPAL. FABIÁN MENDOZA.

Pero señor. ¡Nosotros la sacamos! ¡Yo la saqué! Ella…


Mendoza comienza a sollozar con gesticulación muy sostenida.


COMANDANTE MAYOR. FRANCISCO MORALES.

Ella falleció hace pocas horas. Le recomiendo mantenga la compostura. No se encuentra usted en un estado que le convenga un sobresalto.


Morales lo interrumpe bruscamente.


OFICIAL PRINCIPAL. FABIÁN MENDOZA.

Pero señor…


COMANDANTE MAYOR. FRANCISCO MORALES.

Es la vocación, Mendoza. Presentado fue uno de mis amigos desde la infancia, nos conocimos en la primaria. Es más, él fue quien me recomendó a realizar esta noble y valiente actividad.


Morales vuelve a interrumpirlo dando un golpe con el taco de su bota.


OFICIAL PRINCIPAL. FABIÁN MENDOZA.

Señor, discúlpeme, no sabía. ¿Y la femenino?


COMANDANTE MAYOR. FRANCISCO MORALES.

¿Qué hay con ella, Mendoza?


OFICIAL PRINCIPAL. FABIÁN MENDOZA.

Yo… yo… la saqué y estaba bien.


COMANDANTE MAYOR. FRANCISCO MORALES.

Estaba bien hasta hace unas horas. Tenía un hematoma subdural severo, algo muy difícil de identificar en las condiciones en las cuales se encontraban.


Morales descruza los brazos y apunta a la zona temporal de su propia cabeza.


OFICIAL PRINCIPAL. FABIÁN MENDOZA.

Creí que al menos uno de ellos se iba a salvar, señor.


Mendoza corta el sollozo y mira hacia la ventana.


COMANDANTE MAYOR. FRANCISCO MORALES.

Ahora lo sabe Mendoza. Debe estar enamorado de esta actividad. Honre a su comandante. A su equipo.


OFICIAL PRINCIPAL. FABIÁN MENDOZA.

Sí señor.


COMANDANTE MAYOR. FRANCISCO MORALES.

Recupérese y apróntese para volver al servicio.


OFICIAL PRINCIPAL. FABIÁN MENDOZA.

Sí señor. Lo haré.


Mendoza vuelve a mirar a Morales.


EXT. HOSPITAL / PATIO INTERNO / VENTANA LATERAL DE LA SALA DE QUEMADOS — DÍA.


El comandante mayor se retira.

El oficial principal Fabián Mendoza levanta el mentón, inhala con profundidad y mira hacia la ventana.

Entramos en el interior del edificio hacia la habitación.

Resaltan los ojos marrones y penetrantes de Mendoza.


Fin.

June 22, 2019, 5:39 p.m. 3 Report Embed 0
The End

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Gabriel Mazzaro Bienvenidos seamos todos, a la b�squeda de la luz en las tinieblas.

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Galo Vargas Galo Vargas
Hola Gabriel, Estamos verificando tu historia. Necesitamos que por favor corrijas ciertos errores de puntuación, mayúsculas, falta de comas, y además añadir guiones a los diálogos debido a que la lectura, en su forma actual, se hace dificulotosa. No olvides quitar las mayúsculas donde no van (frases en mayúsuclas), y añadir mayúsculas donde van (al inicio de la oración). Saludos.
3 weeks ago

  • Gabriel Mazzaro Gabriel Mazzaro
    Perfecto Galo! Cómo es guión de cine me guié por el estilo. Ya mismo corrijo 3 weeks ago
~