La Balada De Las Flores Artificiales 1.8 Follow story

ayatan Ayatan Mestre

Psilicom es un mundo ominoso y agresivo, que lucha por toda su superficie contra la fisura artificial, un evento que poco a poco lo va envolviendo con pequeñas maquinas enloquecidas por un defecto de programación. Los Aumentados son los habitantes naturales de este mundo extraño, dotados de una biología donde la evolución sobrepasa cualquier obstáculo a una velocidad apabullante, usan su escasa tecnología para defenderse en el mundo hostil. Los Avanzados han venido del cielo, de más allá de las estrellas, cansados de un viaje demasiado largo, hijos de una despedida, cultores de una avanzada tecnología y una sociedad fuertemente jerarquizada que busca revivir los opulentos colores de un imperio agonizante, han iniciado una guerra que los amenaza con su propia extinción masiva y cultural. Ambos tienen en común la Neuromedia que los conecta a través de su cerebro con todos los dispositivos de recepción y emisión de datos, cuya tecnología aunque útil puede generar los peores vicios, cuando se usa con sorna alevosía, en los estertores finales de la lucha prolongada, ambos Avanzados y Aumentados resisten...


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#psicologico #sexo #oscuro #postapocaliptico #adulto #295 #378 #381 #301 #humano #triler
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1.8 Lirios de Vinilo -01-

El descenso 0.1:


“¿Y esto que eres, siempre lo has sido? ¿Sigues atrapado en ese laberinto de bauxita y cristal?”

(Escuchó su propia voz como replanteándose ante el mundo)

Recuerdos, recuerdos, ¿A dónde te vas con esos recuerdos muchacha? ¿Es tu ofrenda para el Arca?…—la visión de la pulcra oficina rodeada de una insondable oscuridad fue devorada por el silencio, las voces de su mente la engullían, temblaba, despertaba…

La voz del rostro aséptico se extinguió para siempre en el eco de una pesadilla, algo revoloteaba, sintió que se ahogaba, perdía conexión con el miasma. La superficie de aquellas profundidades que la devoraban estuvo a su alcance… se movió con fuerza, respiró.

La mirada angustiada de la joven se reponía, tras el paso de aquella tumba silenciosa en la que el polvillo de los muertos la había sumergido. El miasma la seducía lejanamente, ahora que se recobraba de sí misma, necesitaba recordar… su cociente (el cerebro digital de la meta-génesis, receptor y transmisor de datos en la amplia red de conexiones y servidores informáticos del mundo) yacía corrompido y su incoherencia era transmitida sin interrupciones a su cerebro biológico que procesándolo a medias, colmaba sus nervios de ansiedad, los datos se atropellaban en su Neuromedia, gritando una vanidad de fragmentos inconclusos que demudaban en vertiginosas emociones como atisbos de su identidad. Se buscó en el pecho con sus manos trémulas, sus ojos se abrieron como los de un cervatillo, no tenía su amuleto de genio-liquido; el horror la fue envolviendo en expresiones sombrías.

Sin embargo no tenía tiempo, los cadáveres a medio devorar ahogados en su propia sangre le decían que debía correr; se acercaban, quizás eran los hijos de las moscas, sino, él. Escuchó los gruñidos que hurgaban las paredes de aquella cueva como un terror invisible y mortal, debía huir de semejante presencia, avanzó presurosa y se ocultó.


— ¿Donde esta?—Los pies se dibujaron por debajo de la abertura.

—No importa está muerta, mejor será salir, Azulejo, o estaremos muertos nosotros también—otros pies con cierta angustia dibujaban pasos en la sombra extendida sobre el piso.

—Pero…—la voz se interrumpió de pronto ante los gruñidos más lejanos.


Los pies y sus sombras se alejaron silenciosos, nada ocurrió en un momento casi infinito.

Luego una luz iluminó la abertura la joven, se puso lentamente contra la pared destruida, su rostro contraído por el miedo intentó respirar con la quijada temblorosa, una aquiescencia ajena la seducía con dedos aterciopelados, la pared comenzó a temblar, él estaba allí.

La fuerza de los golpes abollaba la pared y su obediencia le silenciaba los pensamientos.

La luz se colaba entre las aberturas que sembraban los golpes.

Ante el gruñido de aquel dios, el negro corroído invadió los nervios agonizantes y sus flujos de datos desmembrados, escuchó como los cadáveres se alzaban, los posesos se acercaban entre la luz…

Comenzaron a asomar sus manos, la pared tembló con más fuerza.


"El dios de la gruta"


La luna permanecía en algún lugar del cielo aquel día. Tal es la naturaleza de la rebeldía. Corría la época de la encomienda en el valle amarillo, el undécimo año en la continuación de una guerra agonizante, devastadora...


Las tres féminas esperaban frente a los deslizadores mientras, una suave brisa recorría los magníficos corolarios delegados al ocaso, aquí y allá se levantaban fatigosamente pequeñas tolvaneras entre la escasa, progresiva y azulada vegetación fráctal, sus enlaces transmitían a través de la interfaz una interferencia de mensajes inconclusos, consciencias deformadas y enfermas, sesgadas desde su nacimiento, como espíritus de una tierra inconclusa.

El 0-jo, dron de línea I-03 planeaba en lo alto transmitiendo los datos a baja frecuencia de encriptados, mientras ellas parecian observar el horizonte en un extraño distaniamiento... su Neuromedia procesaba el flujo de datos en la interfaz contextual, traduciendo el cociente en una coherencia perceptiva, la información sintetizada se manifestaba en sus nervios ópticos como superpuesta en su mirada, calculaban prioridades y, graficaban surcos mentales de colores claro y densos, como gases pesados, acá y allá, en la lejanía comenzaba el miasma de un Neuromante, cosa que de seguro les inhibiría parte de su Neuro-praxis (principio de meta-génesis) más avanzada.

Dicen que la guerra no cambia, para ellas en su vasta experiencia tal cosa era refutable, en su violenta cotidianidad los agentes del PID se diseminaban, para luchar y seducir sediciones, dispuestos a piratear la identidad, los sentidos y la vida de los Aumentados en favor del Arca, estos, organizados contaban con el apoyo de la Obra y los agentes del PIA; a los que eran demasiado peligrosos se les enviaban cazadoras de la legión escarlata para formar, capturar o matar...


—Capta el carro! es un G4sp4r-k1d, de la escisión del culto radiante... una empresa re-potenciada; la placa: P3z!grd0-10.810 toda una sinfonía... esas orquestas, complican cualquier obra...—murmuró la más baja de las tres, con aspecto de persa mestizo, llevaba entre el cabello corto, media docena de largas crinejas, observaba navegando con su interfaz, entre las ventanas de flujo mental, asimilando la información entrante, suspiraba con una expresión distendida, reacomodando sus foto-células para reasignar el camuflaje cutáneo Derm0!-501 y así, pasar desapercibida.

—¿Chamba sin extras? No me gusta esa roncha... suena como coñazo para la integridad... —contestó la más alta, de piel oscura y aspecto afro-oriental, agregando, con una mirada grave-¿diriges tu Hiena?

—Por el color de la densidad, ese chorizo rifa nodos cervicales, prósteticos, que truncan la Neuro-praxis, sus deflectores nerviosos amplifican la influencia sin casi control del huésped, capta que esa pista es un defecto del mutagén de Psilicom, este Arcano ha estado demasiado tiempo fuera de casa…—murmuró la tercera mujer mientras leía el perfil en su interfaz, su silueta mixta de pronunciados rasgos asiáticos y, cabellos sedosos, tenía los parpados a medio cerrar y su mirada quiescente e indiferente estaba fija en el horizonte, una parte de ella parecía sumergida en pensamientos demasiado distantes.

Desde donde estaban en el preámbulo de la frontera, podían ver más allá como se extendía la fronda desbordada entre cráteres como terrazas, que rebosaban de obscurecidas humedades y llamativos colores...

Sus compañeras desplegaron la baliza, programaron sus indizadores de salvado y la dejaron hundirse suavemente en la tierra, la mujer sin inmutarse agregaba codificación blindada por el enlace lumbr3r-4 en tierra, para asegurarse de trabar los bonos, y que nadie robara la recompensa. Con la mirada más encendida regresando de los abismos de datos cúbicos, la asiática agregó finalmente «nada asoma en la rifa, solo toca menear como la vieja década, marca la obra y preña el afán, Hiena...» claro esta ella no sabia de él.

El nodo corporativo recortaba el cielo crepuscular muy lejano en el horizonte, el terreno yermo y seco, tenía una pausa próxima coronada de largos matorrales, las tres siluetas comenzaron a caminar el último trecho perdiéndose entre el vaho y la afluencia de datos. Una voz sonaba traída desde sus neuronas, que la Neuro-media transmitía con la nitidez de un pensamiento...


“Nunca creímos que sucedería

Como consecuencia del progreso y de la porquería

Mira hacia arriba el cielo tiene agujeros

Espero por tu futuro que estés al tanto de la razón

Esto no durará mucho tiempo

Esto no durará mucho más

Creo que no te ayudo si no te entiendo

El tiempo pasa y nada sigue igual”


-Nada sigue igual, Sentimiento muerto.


We are but prisoners of waterfalls[1]


-Ideomotor, The Agonist.-

[1]No somos más que prisioneros de cascadas


«Muy, muito, muchas, buenas, finas, cadenciosas y lubricadas tardes mis flechados, fieles y bienaventurados escuchas, me la rifo para ustedes piloteando verbo y vitamina C, directo a sus cerebros, por nuestra autopista codificada-de-enlace-contextual, para evitar los cascos de ilusos que maquinan linternas malintencionadas de ilustración post-modernista, Neuro-piratas, asimilados, Ratzios y demás chorizos de la actualidad...

para mis valientes y fervientes, guerreros de genética Aumentada, raza primigenia, raza maestra, raza que no es raza sino belleza,

su fiel servidor el Abayarde de Santa ina-ez.

A los repitientes de este mundo vivo en el mañana y a los Neo-llegados o liberados les rifo una obra de buen viaje, como escala no se olviden de llevar sus kuaimas y crocas, siempre menear como el viento y obrar como meta-ciudadano del PIA, eviten las parrandas de mensajes y quedar sonados en sinfonías Arcanas...

reiteramos lo dicho en “la purga del hemiciclo azul” cuando alineamos los satélites del Medioceanio, 3 décadas de espionaje trucado, cables, enlaces y datas, que ha heredado este humilde servidor; recordando los Revenants caídos que se sacrificaron para recrear esta alternativa al adalid Arcano, desde entonces se rifó:

La apertura arbitraria de las relaciones con las Arcas vendría acompañada de los lugares comunes de la ilustración democrática, y su eufemística propaganda. Para los ilusos que hoy persisten por el mundo recuerden las mentiras que siempre rifa la democracia armada...

si no pregunten a San Cr1-stobal y San José, a 1000-meD.ez, a Rubr1ca, a T3puy-c4rú, a M01s-d11x-m01s tremebundas Meta-trópolis como S4-n Juan, todas destruidas y bombardeadas en sendos esfuerzos de alienar las “asimetrías” que “descomponen” el equilibrio de la vida aumentada, desde entonces las Arcas distendidas entre espasmos de su último aliento no son más que un eco desbocado de violencia y destrucción, que solo los partidos prehistóricos y disminuidos son capaces de seguir, donde las leyes justifican lo que impone el cañón...

Para los salta-trochas de memoria corta, y lento entendimiento, capten linterna que ellos nunca han cumplido sus promesas y que siempre llevan bajo el hombro, la biblia del neón, con celestinas que coronan el ojo iluminado del sol, ellos crean la enfermedad para vender la cura,

¡Basta de ignorancia!

Desde aquel brutal momento allá en el negro de la nada, que coloniza la anti-materia y la luz de estrellas vacuas, solo han querido dominar o destruir todo lo que hemos construido, sean dignos guardianes de nuestro legado... mientras el Psilicom guía su empresa la Bio-metria insufla nuestra obra... hasta que el neón de la Super-emerald D1-OS los separe de la razón, estaremos siempre conectados... —la voz transmitida, directamente a las neuronas como ecos de pensamientos, era sobria y tenaz, segura, viva, terminó su transmisión agregando—Ante ti caminante de cielos avocados:

que se abra un mundo raro...

por lo que fuiste, serás lo que construyas hoy.

Si tu no despiertas,

prepárate,

porque te vamos a despertar…

que la obra guié tus pasos,

caminante del mañana»


La Bestia Bloqueó la transmisión del enlace, como apagando un pensamiento. El trío había llegado más allá, justo antes de los mares infectos que se conocen como las sales pestíferas, donde se extiende una selva sombría y aviesa como ninguna; espacio del PIA, que los partidos disminuidos del MIA reclamaban de cuando en vez, en turbios arrebatos de violencia.


La fronda era un terreno escabroso, que la despedida del Colony Almuda'Bay había dejado al caer.

Un lugar casi virgen y, ajeno a la existencia de sus alrededores, un cementerio espacial al que los aumentados llaman la frontera, y los avanzados el comienzo.

La divisoria, se cruza cuando se desciende a través de los restos artificiales, hacia una nefasta negrura de incertidumbre como la que compone el futuro.

La luz del día se apaga, se pierde con la superficie, y las tinieblas de la bruma traen los ecos de un choque monstruoso, vapores dulzones ocultan voces inmoladas, susurros de apariciones manipuladoras y trastornadas, en ecos de perpetua condena, justo allí, en aquel tramo oculto a la percepción tridimensional, pero vívido para la percepción Meta-sensorial, se camina por una delgada línea entre la mente de los vivos y la de fragmentos muertos, grabados en el enlace por la violencia de la colisión, e Incluso allí en esa recóndita fronda de vida, de muerte, de esmalte y metal, la vida se extendía áspera e incólume, ocultando entre sus hijos peligros insospechados…


Detuvieron el paso ante la señal de la Hiena, entre unos árboles rodeados por matorrales de alambre-espina, la líder parecía rastrear algo en el aire.


La llanera activó la hipermetropía en sus retinas configuradas, hizo enfoque y percibió que el sol comenzaba a disminuir, más allá de la selva en el lejano poniente occidental, que como su naturaleza corroída vestía de grises anestésicos y desgastados azules sintéticos.

Entre la densa y recrecida vegetación de hierbas, frondosos árboles, organismos adaptados de ingeniería frustrada, asfixiante humedad y sofocante calor, alcanzaron un pequeño claro donde resaltaban un puñado de ruinas de un mustio escarlata.

Tal y como les había indicado el auto-repetidor a través de la transmisión del nodo industrial.

Retazos de tela roja ondeaban al viento coronando las vigas de acero-polimetrico y metaloides reforzados que se alzaban rectas entre paredes descascaradas como lapidas, inscritas de ideogramas Aumentados.

Desde el suelo largas y densas hiedras cubrían aparejos podridos e inservibles desde hacía demasiado tiempo, manchas oscuras sobre la roca y la arenilla blanca indicaban la posición de componentes y ordenadores que habían sido saqueados en otra época, por los astutos pioneros de aquellos ríspidos paisajes.

La selva era una mina, una exacerbada mina que pocos lograban explotar, una verde bóveda de bunkers siderales tan abundante y vasta, como para construir varias Metatrópolis enteras, ciudades... de verdad como las que prescribían las arcas, o como la que comunaban en el valle amarillo:

Con más de 1000 habitantes, de serios edificios, con llamativas proyecciones holográficas, con clínicas de simbiosis, salas de recambio anatómico, cubiles de fases Biometrícas, de largos estandartes con holo-colores que desde los pórticos entramados daban paso a urbanizaciones, tiendas, fabricas, burdeles, depósitos, almacenes, holo-plazas, calles y callejuelas, un delirante urbanismo con...

Agua, agua limpia, fresca, descontaminada pulcra y transparente como es el agua de verdad, sin Pisilicom, era lo suficiente para construir eso, que solo es un sueño, que se escapa de las manos cada mañana y que huye del recuerdo, a la sombra del olvido.

Sin embargo lejos de aquella apetecible utopía, la recompensa habitual para sus desventurados errantes, era la muerte, esta proliferaba en formas ignotas entre sus parajes estériles, sudados y espesos, disfrazada en el perpetuo verde-azulado de su apabullante belleza.

La jungla como todos los demás ecosistemas estaba en una eterna guerra contra la fisura sintética del Psilicom que la consumía para sí, engendrando en el camino extrañas formas coloridas y tenebrosas, de organismos estériles y anodinos apenas hermosos y demasiado fútiles, desprovistos de vida, las nanos del Psili eran parásitos que transformaban aquellas formas primigenias en cascaras coloridas de venenos agonizantes.

Aquella fronda había nacido como un amasijo ponzoñoso de osamentas vegetales, era oscura, seductora, implacable y arbitraria, hacinada de espinas virulentas, su brisa estaba cargada de magnetismo o miasma mutante, ofrecía un tórrido suspiro, antecedente de exudaciones ansiosas de muertes.

Su inhospitalaria morfología de peligros innominados, la mantenían a salvo de avariciosos chupa-balas, de los vanidosos Razios, de los Ego-míticos vividores de la ignorancia lameloide y los salta-trochas acumuladores de tristeza, incluso de los insulsos arcanos, perpetuando su corazón como el destino perfecto de la vida que generaba la noche, los hijos de la luna, criaturas mutantes, cazadores Aumentados, busca tesoros, merodeadores de ruinas, para ellos la selva se ofrecía como una amante dispuesta, diosa de indómitas cadencias.


Las enredaderas que cubrían los pertrechos de aquellos destartalados vestigios de viaje espacial, se extendían hasta adentrase en una boca negra y hueca como una noche sin luna, hacia el corazón subterráneo de un fósil electrónico que parecía respirar mientras la brisa traía murmullos desde la entrada en penumbras, sonidos como sollozos de almas perdidas en ese último instante en la colisión.

Una suave neblina comenzaba a cubrir la zona cuando el trío de operadoras se observó pensativo.

Bajo una seña muda se acoplaron sus máscaras protectoras (del tipo que solo cubre la nariz y la boca) mientras por última vez, observaron, con ojos llameantes el semblante de aquella cúpula de enigmas sosegados, un suave ardor insuflaba sus pechos, erizando sus cuerpos, mientras sus mentes ansiosas, emulaban sobre los singulares tesoros que aquellas inertes entrañas podían resguardar entre sus vías grafenadas, sabían que nada era demasiado brillante, todo demasiado palpable, siempre trazos pasajeros y sus magras felicidades.

Sus expresiones inmutables, las mantenían en guardia pues aquellas sombras también resguardaban inimaginables sorpresas, de impredecible violencia y, duras viscosidades.

Los huraños lugareños se habían mostrado recelosos ante sus presencias, pero pagarían toda una estafa por ver a los hematófagos muertos, el auto-repetidor del nodo corporativo no las había reconocido, así que el plan marchaba con eficiencia; la cacería continuaba según lo acordado por la Hiena, la incursión era solo una excusa para circular por el poblado.

La desconfianza siempre señora de sus andares, era la panacea preferida de los cazadores, era lo que los mantenía con vida, lo que los salvaba de las depredadoras intenciones que regían las leyes de su mundo, no debían tardarse para evitar a los nóctulos, y otro desmesurado caós, nativo de la madrugada.

Como la mayoría de los ambiguos pobladores de aquella estela de civilización, ellas eran proscritas de descarada concupiscencia, miradas desconfiadas, tratos lacónicos y actitudes resueltas, afiliados del devaneo orgiástico de la lujuria y la hermandad convaleciente, eran hijos de nadie, seres sin nombre, amantes del murmullo, del silencio, impasibles ante la opresión y violentos, en consecuencia talantes de convicción.

Seres que no creían que la bondad alguna vez hubiera caminado por aquel inhóspito mundo heredado, ni que el futuro albergara en su seno imaginario memorias más placenteras que las que ellos mismos iban creando, sin embargo eran vanguardia, pues la codicia, las intrigas y tiranías, eran los heraldos Arcanos, principales antagonistas de la Obra, que poco a poco había construido su fraternal sociedad...


Sus pasos comenzaron a tensarse con un vértigo inclemente, la ambición y el deber intentaban apaciguar sus instintos invadidos por escrúpulos supersticiosos, la líder hizo unas señas, prepararon sus R3-cal1bradores y mientras la tarde avanzaba con tonos acaramelados de 35 milímetros, se adentraron en aquella espantosa negrura...

Un creciente frío glaciar rodeaba al trío, mientras descendían meneando sus pronunciadas y atléticas anatomías, de esculturales proporciones.

Su indumentaria estaba compuesta por un pequeño mono de Lycex simbiótico transparente tan ajustado como una segunda piel, por encima del cual las cubrían los arneses de combate que se estrechaban a sus curvas, cual exiguos taparrabos, terciados con bolsillos y aparejos, que resaltaban sus abalorios (un collarín, brazales y espinilleras) que brillaban en metalizados azules.

La compleja Biometría de su organismo y, el uso concertado de Neuro-praxis cuya prodigiosa tecnología (nano-tecnia) estilizaba el cociente; hacía de sus tostadas pieles toda la tela que necesitaban, de sus miembros las herramientas más utilizadas, su organismo la maquina más brutal y estilizada.


La oscuridad las observaba con ojos acuosos devorando sus figuras, extendía sus dedos chorreantes a través de sus formas, con extraños sudores.

La Hiena hizo un par de señas, se aseguró de mantener el enlace al conjunto de indizadores de la Lumbr3r-4 y continuó el descenso en aquella oscuridad de muerte.


La Bestia tenia los ojos negros como el ébano, fuertes pómulos y nariz aguileña con septum perforado por una argolla, tenia la piel sin vellos, relucía acerada, tostada sobre unos potentes músculos que resaltaban unas curvas seductoras.

Tenía la belleza de una musa mezclada con la resolución impertérrita de un aventurero, toda ella estaba formada de esa manera, hasta sus acciones y pensamientos, su naturaleza parecía nacer del encuentro de aquella ambivalencia, como el rubor de un maquillaje curtido de sangre y agitación, sui generis, caminaba entre dos mundos.

Nacida en “la pugna del cierzo violeta” era una veterana de guerra, muy avezada, única sobreviviente de turbias batallas, para lograr sus objetivos no temía observar los más despiadados horrores ni sacrificar sus estimados dones, para ella el mundo no se reducía a dos colores, era todo un arcoíris impulsivo de proporciones desmedidas, la Bestia luchaba por definir su otra naturaleza, la que llamaba, y reclamaba… una lucha que la sangre y el fuego había recrudecido de oscuro vigor, tan latente, como su corazón. Afuera era la Bestia, la guerra, por dentro los sentimientos, un mar de calor... La Bestia siempre apremiada por su espíritu, no tenía tiempo que perder, hundida en este presente perpetuo, mientras esta identidad apremiante le devoraba poco a poco los restos del pasado cada vez más distante con un yo casi ajeno, que la admiraba única e irreconocible.


En aquella vorágine de oscuridad las tres lucían como siluetas negras, imponentes y nefastas, apenas iluminadas por los tenues brillos fluorescentes que desprendía la simbología Aumentada impresa sobre la superficie de sus arneses, la líder se detuvo de pronto e hizo una seña y ordenó la marcha, midió la recia pared de sombras con la que aquella arbitraria negrura se oponía a ser explorada, corazón de lo inmedible, de lo perpetuo y del miedo, que las engullía en un silencio amenazador.

Sin perder tiempo encendieron los punteros de posicionamiento Neuro-térmico de sus armas, mientras la Biometría hacia brillar sus iris en un blanco fluorescente como lámparas de led, efecto que producían sus ojos Aumentados mientras absorbían todo rastro de luz, el cociente dirigía sus tejidos a recalibrar sus sentidos para el lóbrego trayecto, sin duda alguna los aumentados eran la muestra viviente de la conexión casi perfecta entre la idea y la biología, los hijos de la simbiosis.

Los reflejos de luz blanca eclipsaban el tenue resplandor de la iris ágata resaltando la pupila izquierda encendida en rojo, la gran mayoría de aumentados poseían este ojo carmesí.

El ojo rallado como se decía comúnmente, este efecto de la retina era una mutación producto de la influencia de la placa holografica cerebral que configura el cociente tras el uso reiterado del enlace.

Entre la decoración de grabados y marcas desesperadas, incomprensibles, dejados por exploradores de otro tiempo, la corriente iba y venía lentamente al ritmo de una respiración sofocada y arcillosa que deformaba la oscuridad, las sombras se abrían y cerraban, con un efecto de faringe de aquella mortecina bestia sideral de acero, megalítica.

Avanzaron por un estrecho pasillo que formaban las deshechas turbinas de la nave, descendiendo una buena distancia.

Ya próximas a la sala de motores las fluorescencias de los organismos vegetales subterráneos comenzaron a llenar de luz sus retinas, el piso parecía ser más duro, compuesto por asimétricos restos de metal que ungían de baldosas, haciendo que las suelas de sus sandalias reforzadas, comenzaran a hacer ligeros sonidos de pasos a medida que se adentraban en aquella siniestra tumba estelar.


—Aquí huele a mierda! ¿Se capta la pista? ese arcano, rifó toda una temporada meneando esta roncha…—comunicó la Hiena por enlace, con acento antipático. La ofuscaba mantener las lejanas estaciones limpias, para que las robaran los Arcanos separatistas ante el olvido de los empoderados del ciclo-9, por aquellas tierras el PIA se estaba volviendo una isla lejana, como el difuso recuerdo de un sueño y, ella estaba para cambiarlo, el valle era una realidad; los partidos disminuidos atacaban por todos lados en una lucha a muerte, con una boca feroz, rebosante de salivas embrutecedoras, de oportunismo, que los Avanzados alimentaban con avaricia y conformismo.


La Hiena era una mujer de ojos grandes y sensuales rasgos orientales, morena, de labios gruesos y pómulos perfectos, tenia un cuerpo prensado con una la silueta teñida de atractivos sugerentes y un corazón grande, blando, generoso, inquebrantable; era de esas personas que suelen decir lo que piensan sin misterios, ni prudencia.

Odiaba las cuevas, su oscuridad, su semejanza a la subsistencia con que marchita la ignorancia.

Imaginaba con ansias que el Arcano anduviera por allí quería estrangularlo con sus propias manos, secar su cadáver al sol así como ellos hacían con los Aumentados del núcleo rojo, sembrarle una baliza de oraciones y dejar su consciencia dentro mientras la carcasa se corrompía, entre el óxido y la septicemia, confiaba que cada Avanzado destruido erradicaba una parte del atraso del mundo, sabía que finalmente asesinaría uno cuya ausencia aniquilaría la producción en masa de la nebulosa ceguera holográfica.

La rebelión componía toda su persona, quería que todos los Aumentados fueran libres, y lo demostraba con creces entres sus campañas había liberado más de 20 estaciones y acabado con más de un septo, aplastaría con sus propias manos cada cerebro del Arca, Aumentado o Avanzado.

Desde el comienzo de su vida los largos años de guerra la habían retrasado en su gesta.

La Hiena quería amar, con toda su alma, con todo su cuerpo, entregarse sin medidas, ver de nuevo un nacimiento, una sonrisa ingenua, una lagrima de alegría, todo lo que Psilicom había destruido desde la fisura, desde la Pugna y odiaría por eso, odiaría hasta la muerte, y repartiría por igual gloria y alevosía entre los Arcanos, con tal de cerrar ese ciclo de violencia y proteger a los suyos, sacrificaría esa y muchas vidas más por ese objetivo, era de esos oscuros pastores que por salvar una oveja eran capaces de exterminar a todos los lobos del mundo y después de ver los horrores de la guerra, y del PID ¿quien podía culparla?


—Eh, Ehhhh guasha! como quieres guindarle las manos a ese chorizo, rescata afán… que se te trunca el maquillaje —contestó la más alta, Laagata, a través del enlace, sonriendo.

—Esta empresa… preña mucho con demasiado, si de chiripa rifa el tulli'o, va a recibir más de un mensaje, le voy a acomodar de plomo la cara con todo el sistema nervioso—contestó la Hiena a través del enlace mientras miraba la cueva.

—Ni de chiripa busques al Arcano, has lupa en la chispa y enfoca los hematófagos, ya rifaremos chistarle los dientes a ese chorizo, esta roncha, ya jode bastante, si tienes el rastro del Arcano ¿no?—contestó la Bestia en el enlace, volteando los ojos con tono sereno, muy grave, sabia que la Hiena tiende muy a menudo a ignorar cualquier propósito y seguir solo el suyo, agregó con tono imperativo—evítalo!...

—Que la obra sueñe tu mano, Bestia, por el núcleo, dame chance que dirijo yo...—replicó la Hiena que iba caminando agazapada lentamente, tropezó con una gran roca—&;%$#%! siento que pierdo tiempo alumbrando estos bagres de las moscas!… ahhh por el rojo!—las últimas palabras eran inteligibles en el crescendo de su furia, cortó el enlace con cierto recelo , pues el rastro que seguía era del Arcano, no el de los hematófagos.

La Bestia la había descubierto.

Agregó luego de una pausa con expresión de sorpresa, algo contorneada—aquí hay polvillo…


Las tres perfectamente enlazadas a través de la interfaz, percibieron que el aire y la atmósfera parecían densificarse, recrecía un distanciamiento desolador, que, que la brisa traída desde algún punto en el exterior transmitía a través de caricias gélidas, como de ultratumba, el polvillo de muertos las envolvía con sus mareas susurrantes, permeándolas en una serenidad intranquila, ajena...

No había rastro de los cadáveres poseídos de la noche sin embargo, él acechaba en su gruta... pero aquella presa estaba lejos de ser cosa fácil...

June 2, 2019, 10:20 p.m. 5 Report Embed 1
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Lionar Stormrage Lionar Stormrage
Lamentablemente aún no cuento con el tiempo para dedicarte una lectura más fluída, pero tus palabras sí que atrapan, y eso que no me considero siquiera un simpatizante de la ciencia ficción en la literatura (debo expandir más mi catálogo, lo sé) Al principio me descolocó un poco palabras como "coñazo" o "chorizo" jajja, pero resultan ser esenciales conectores de lo fantástico con la realidad los cuales supe apreciar en una segunda lectura. Sigo sosteniendo que tu estilo de escritura es único, sumamente atractivo, envolvente e incluso enriquecedor (me he anotado 5 palabras que desconocía, adoro eso); tan sólo dos sugerencias de un humilde autodidacta: permite al lector comprender algunos factores del universo que has creado, es comprensible que todo tenga su explicación en el transcurso pero piensa que el interés se debe lograr en una primera impresión (lo cual has logrado con tan maravillosa creación distópica, pero que podrías reforzar con tan sólo unas migajas a los ignorantes que desconocemos de este arte); y lo más importante, el uso de las comas: siento que se pierde cierta coherencia lineal y las oraciones no me resultan del todo bien conectadas. A veces está bueno alternar con punto y coma, o simplemente obviar algunas comas que estén de más. Tan sólo eso mi amigo, una pena que no se pueda leer en pdf, sería mucho más sencillo para mis momentos de pausa entre trabajo y viajes; aún así seguiré al pendiente de esta historia, esta muy interesante =). Espero que estés bien colega! Un gran abrazo!
1 day ago

  • Ayatan Mestre Ayatan Mestre
    Oh muchas gracias Lionar de verdad, ante todo saludos, lo tendré en cuenta todo, si puede ser que con las comas a veces hay muchas pausas, y bueno lo de las migajas, si va explicando de a poco, ponme un ejemplo de algo que como lector te gustaría entender de una primera impresión, algo en lo que te sentiste confundido... XD por cierto esta semana me pongo de nuevo a tono con tu historia tiene cap nuevo! ah y tengo el PDF de esta historia avísame tu correo si quieres y te lo mando! de nuevo muchas gracias Lionar. 1 day ago
  • Ayatan Mestre Ayatan Mestre
    Vi algunas partes, en lo que respecta a la neuromedia y el cociente si tienes mucha razón, se lo dejo todo al lector agregue algunas oraciones para solventar algunas dudas, sobre todo en ese aspecto que es importante... un descuido muy mio, me pasa que creo que el lector a menudo tiene estos fragmentos que solo posee el escritor, no pasa nada... publique esta historia con esa intención de saber que le falta y que puede mejorar, y claro que la disfruten... nuevamente muchas gracias! 1 day ago
  • Ayatan Mestre Ayatan Mestre
    Las oraciones agregadas están todas comenzando como en los primeros 5 minutos de lectura por si alguno quiere revisarlos y enterarse que pasa jajajajaja como funcionan estos procesos apenas nombrados... 1 day ago
  • Lionar Stormrage Lionar Stormrage
    Dale, hablamos por insta. 11 hours ago
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