Siempre juntos... Follow story

u15555671611555567161 Vanesasu-chan

La guerra interna en México por el mal gobierno ha empezado, el futuro de algo mejor esta en manos de un grupo de jóvenes que se ve afectado en la tempestad. La ira, la venganza y el deseo de correr la sangre de los culpables de su dolor es lo que los impulsa para sobrevivir y poder matar el cáncer que ha llevado al país a su fin, ¿lograran terminar con la guerra y sobrevivir para cambiar el mundo? o ¿morirán sin lograr superar sus cicatrices? Solo se espera una cosa... superar el dolor interno que se carga.


Post-apocalyptic All public.

#traicion #engaño #aventura #accion #venganza #amorfamiliar #385
1
929 VIEWS
In progress - New chapter Every Saturday
reading time
AA Share

UNO

El invierno había llegado, el duro frió congelaba las manos de Laura que calentaba con su aliento sin tener éxito alguno. Por su mente solo pasaban aquellos recuerdos de una navidad agradable con su familia, desgraciadamente no volverían esos días; incluso, había olvidado lo que se sentía estar sentado en la comodidad del hogar con una taza de café o chocolate caliente mientras miraba una buena película en la televisión con paz y tranquilidad a su alrededor.

Sus lejanos recuerdos fueron disipados por el humo del cigarrillo que inhalaron sus fosas nasales provocando en ella desagrado y molestia hacia su único acompañante, el cual voltio a ver con disgusto. Llevaban un gran rato caminando por las calles, las cuales, a pesar de la fecha estaban vacías sin ningún adorno, luces o villancicos, no se escuchaba el mínimo ruido a kilómetros de distancia.

– ¿Ahora qué? Vas a decirme que comenzaras a fumar cuando el fin del mundo llego – Laura se dirigió a su querido primo con ironía.

– Solo quería sentir, aunque fuera solo una vez lo que se siente tener un cigarro prendido entre los labios... la sensación al sentir correr el humo por mis pulmones es extraña, ¿no quieres probar? – lo miro con cansancio y suspiro negando con la cabeza. – Oh vamos Lao, una bala te matara antes que esto – el comentario del castaño hizo que la expresión de la morena cambiara, por primera vez desde hace mucho tiempo había podido dibujar una leve sonrisa en el rostro de su prima.

– Tienes toda la razón – el chico le cedió el cigarrillo que ella tomo sin titubear con la mano derecha llevándoselo a la boca e inhalo el humo proveniente de aquel pitillo.

– ¿Qué tal? – exhalo el humo y tocio ligeramente ya que, era su primera vez.

– Horrible como siempre lo imagine – arrojo el cigarrillo al suelo y lo piso, provocando que el castaño la viera con decepción y tristeza puesto que, él quería seguir fumándolo – no me perdí de nada en mi adolescencia, ni tú tampoco y no comenzaras con ese estúpido habito ahora. Andando nos esperan.

Continuaron su camino en silencio pero aquello no duro demasiado ya que, les esperaba una emboscada. Sin previo aviso salieron varios tipos de una casa abandonada con armas apuntando a los dos caminantes que no tuvieron tiempo de reaccionar. El líder se acercó amenazando con su arma a la Laura.

– ¿Qué tenemos aquí? – pregunto rosando la mejilla de la morena – una chica y un chico caminando solos por esta zona, no son muy inteligentes ¿cierto? – los ojos oscuros de Laura miraron con profundidad a su agresor y una sonrisa maliciosa surgió de sus labios.

– El que no es muy inteligente eres tú y tus compañeros, por no saber a quién estas apuntando con esa arma – su comentario no fue del agrado del hombre; por lo que con rudeza tiro del hermoso cabello negros de la chica hacia él.

– Vaya, a sí que tu novia es más ruda de lo que parece, pues, que te parece lindura si te meto en cintura – deslizo su mano por las caderas de la morena con intenciones de desabrochar el pantalón que traía puesto. Ángel su acompañante reaccionó con enojo, quiso interponerse entre aquel sujeto y su prima pero estaba rodeado de su gente. Laura puso resistencia pero el sujeto la abofeteo – sí que eres estúpida, creíste que tendría miedo de las palabras de una perra, pues voy a follarte hasta saciarme y cuando termine pasaras por todos mis hombres – la jalo del brazo para comenzar a desvestirla enfrente de todos, lo que no se esperaba era que ella le escupiera.

– Espero que digas lo mismo cuando vaya a degollarte... – antes de que la morena pudiera decir más él alzo su arma con intenciones de volver a pegarle cuando de la nada una bala se dirigió a su hombre desestabilizándolo. Sus hombres reaccionaron y dirigieron sus armas al enemigo pero fue inútil, no había nadie a su alrededor, sin embargo con gran rapidez y precisión cada uno de los hombres comenzaron a caer al suelo debido a las balas que se incrustaban en sus cuerpos.

Ángel saco su arma y le disparo aquellos que corrían a esconderse, mientras que el gran hombre líder de la banda miraba con ira a Laura que igualmente había sacado su arsenal y le había apuntado a una de sus piernas para derribarlo, él cayó al suelo soltando un grito ahogado, aun así sin perder el tiempo se hinco en el suelo apuntando a la morena con intenciones de matarla cuando una bala fue directo a su brazo derecho consiguiendo que soltara el arma. Laura apunto a la otra pierna del gran hombre que se encontraba suplicando en el suelo, sin tener alguna posibilidad de salvarse de lo que le esperaba.

– ¡ERES UNA PERRA! – grito el sujeto de ojos cafés llenos de rencor e ira hacia la chica que tenía enfrente. Se retorcía en el pavimento de dolor pues moriría lentamente desangrado si no era atendido con urgencia debido a que, ninguna bala le había dado en un órgano vital.

– Lo sé. Ahora vas a decirme donde están las personas que busco y más vale que me lo digas de una vez porque no tengo mucha paciencia.

– ¡Vete a la mierda! – contesto el hombre mirándola con disgusto.

– Mala respuesta – Laura sacó una navaja de su bolsillo trasero, misma que inserto en la pierna derecha del hombre, este grito y maldijo nuevamente a la chica – ahora puedes volver a repetir lo que dijiste ¿Quién va a follarme? Muy mal Francisco, si tan solo nos hubieras reconocido, me hubieras matado en el momento en que me viste pero mala suerte para ti. – Saco la nava con violencia y volvió a introducirla en un lugar cercano a la anterior herida.

– Hija de puta ¿Qué es lo que quieres? – pregunto con desesperación.

– ¿Dónde se esconden los demás diputados y cenadores? ¿Dónde está cada uno de esos hijos de puta? – pregunto la morena con ira.

– No lo sé, lo juro – aquella respuesta no le gusto a Laura, por lo que volvió a sacar la navaja pero esta vez comenzó apuñalar consecutivamente ambas piernas, el hombre grito y trato de detenerla pero al hacerlo ella se alejó con velocidad de él y le propicio un patada en la cara dejándolo en el suelo sangrando.

– Laura tranquila, vas a matarlo antes de que te diga algo. – se acercó Miguel con cautela, hoy la morena no se había levantado con un buen humor y todo el día había estado de malas; él y los chicos lo habían notado cuando Laura dio las órdenes para partir hacia la misión que consistía en quitarle la vida aquellos sujetos sacándoles información y posteriormente abastecerse de sus vivires –. Déjamelo a mí.

– ¿Dónde está Patricia y Adriana? – pregunto la morena sin expresividad, lo miro con disgusto y el güero se congelo ante la presencia de su líder sin saber que responder. El diputado se movió con intenciones de escapar, saco un arma de una de su bolsas pero antes de que pudiera si quiera apuntar, Laura lo patio sin contemplación.

– ¡Basta Lao! – grito Miguel deteniendo la ira de su prima, ella forcejeo con él logrando quitárselo de encima, lo observo con severidad y antes de que su objetivo de tortura se viera nublado cambiando de dirección a el rubio el hombre hablo.

– Están en el centro, hay un cuartel oculto en el museo del arte. Ahí se esconden Efraín y Sergio lo juro, por favor no me maten – Laura sonrió con perversidad. Ignoro a Miguel para continuar con lo que estaba haciendo. Se agachó con el fin de sostener la mata de aquel hombre que le provocaba asco.

– Lamento informarte que, te degollare como bien dije. Yo cumplo mis promesas – el hombre grito con desesperación por auxilio pero a la morena las suplicas no la conmovían – todos los diputados son iguales, hombres sin bolas, adiós Francisco García – el sonido de la calibre 22 rugió en los oídos de Laura y Miguel, arrebatándole a la morena la satisfacción de matar aquel cerdo. Las manos y la cara de la chica habían quedado manchadas de sangre debido a la salpicadura del impacto de la bala en la cabeza del diputado. – ¡Hugo!, que mierda. Yo iba a matar al carbón – la morena soltó con fastidio el cadáver, limpiando con la mano izquierda su mejilla llena de sangre.

– ¡Cállate, esta vez te pasaste de la raya! pusiste tu vida en riesgo ¿qué hubiera pasado si Ángel no nos hace la señal? Se supone que tú debiste hacerla. Considera la muerte de ese imbécil como un castigo por tu falta de profesionalismo ¡maldita sea! – el humor del chico de tez clara no era nada buena en estos momentos aún así Laura lo vio con altanería.

– Vamos Hugo, vas a decirme que te pegue un susto de muerte, no moriré hasta acabar con cada uno de esos malnacidos – ignoro el sermón del gran chico, su altura a comparación con la de Laura era abismal –. Ponte en mi lugar.

– Con tu temperamento es imposible, incluso más el hecho de ponerme a tu nivel – ambos chicos rieron ante el insulto del gigante, Laura voltio y fulmino a Hugo con la mirada, se acercó a él con el fin de darle un golpe pero como era costumbre no pudo hacerle nada, a pesar de ser menor el chico era demasiado bueno esquivando las cachetadas fingidas de Laura, en cuestión de segundos Hugo la tenía sometida ante él.

– Ok, me rindo suéltame – dijo con frustración la morena – demasiada felicidad, ahora vas a contestar mi pregunta Miguel o seguirás ignorándola – el rubio la miro con incógnita hasta que entendió a qué se refería.

– En su posición fuera de peligro. Todo salió de acuerdo al plan, están esperándonos con las municiones en el punto de reunión como acordamos.

Los tres se dirigieron adentro de la casa de donde habían salido todos los cómplices del diputado. Había hombres muertos por doquier Hugo, Miguel, Ángel y Alejandra se habían encargado de terminar con todos mientras que Laura le sacaba la información a Francisco. Los cinco eran un equipo formidable, cada vez sus nombres eran más escuchados con frecuencia por toda la república mexicana y eso era un poco problemático dado su objetivo.

Laura era morena de pelo negro, ojos café oscuro, estatura media y complexión mediana, sus dos hermanas menores Patricia y Adriana compartían los mismos rasgos que la mayor llevándose centímetros de diferencia en cuanto a estatura y peso; por otro lado, estaba Alejandra una chica de tez pálida y cabello castaño, ojos café claro y complexión delgada compartiendo la misma estatura que Laura 1.65, ella y su hermano Hugo comparten los mismos rasgos de su padre, pero a pesar de ello Hugo tenía el cabello café oscuro, ojos del mismo color, complexión delgada y una estatura de 1.85 llevándole casi veinte centímetros a cada una de las chicas; también estaba Ángel que medía 1.70 ojos café claros, cabello castaño y de complexión robusta; por último estaba Miguel, rubio, de tez bronceada, ojos color miel y pecas en todo el rostro, su estatura y complexión se asemejaba a la de Ángel ambos eran fuertes y vigorosos pero no por eso Hugo se quedaba atrás, a pesar de no estar igual de macizo que los otros dos esto no le era una desventaja, sus movimientos eran más rápidos y precisos. Y a todos los unía una cosa en común el apellido Valadez.

La noche se apodero de las calles vacías, no se escuchaba ni un solo ruido pero dentro del bosque en las profundidades del cerro yace la guarida de la familia Valadez que a pesar de las dificultades y tristezas que ha sufrido y continuaba sufriendo, no quitaba que rieran y se divirtiesen juntos en aquel cuartel que habían encontrado en una época dura de sus vidas, lo habían aclimatado y arreglado para poder vivir fuera de peligro, podría decirse que era su hogar. Pero fuera de aquella fortaleza construida por ellos su líder se encontraba sumergida en sus pensamientos, la venganza que su tío le había prometido no llegaba, a pesar de haber transcurrido cinco años no veía fin aquel trabajo que le había impuesto. La ira y la impotencia la carcomían todos los días ni siquiera en la noche podía descansar ya que, era atacada por las constantes pesadillas. La culpa siempre estaba presente en su corazón sin dejarla en paz ningún momento, seguía culpándose por la muerte de sus padres y su único hermano menor, si tan solo hubiera sido la mitad de fuerte que era ahora habría podido protegerlos y seguirían con vida pero no, hace seis años solo era una estudiante universitaria que se preparaba para una vida normal dispuesta a seguir el sistema de mierda de su país. Los quizás invadían su mente; "quizás si nunca se hubiera revelado el pueblo, nada de esto estaría pasando." Pero muy dentro de ella sabía que se estaba engañando, tarde que temprano su destino hubiera llegado a lo mismo arrebatándole lo que más ama en este mundo, su familia.

Sabía que su país se había vuelto tierra de nadie, en donde la corrupción estaba al tope, donde las personas ya no podían vivir en paz, uno ya no podía caminar por las calles libremente sin ser asaltado o asesinado, sabía que la situación no podía continuar así pero realmente valía la pena tanto sacrificio por un país mejor. Solo sabía una cosa, todas las personas involucradas en la muerte de su familia pagarían y muy caro, lamentarían el día en que se metieron con un Valadez.


Hace seis años...

La guerra interna en México había comenzado por culpa del mal gobierno, todo tiene un límite y los mexicanos habían llegado a él. Por lo tanto, el pueblo había planeado un golpe de estado en el cual despojarían a los gobernantes, diputados y cenadores de su cargo para siempre; la gente estaba harta de la corrupción y del mal trato hacia todo el país, cada día iba de mal en peor.

Empezó la guerra, el país se paró ante las circunstancias pues los trabajadores se unieron a la revolución en contra del capitalismo; el transporte y los bienes materiales comenzaron a caer, fue cuestión de tiempo para que todos los estudiantes dejaran de ir a la escuela y comenzaran a unirse a la pelea por un país mejor, pero la situación en lugar de mejorar termino siendo un caos y una tragedia. El gobierno no estaba dispuesto a sucumbir ante el pueblo, el ejército entro en labor y comenzaron a obligar a las personas a dejar su absurda idea de una revolución, la muerte comenzó.

El gobierno dio orden directa de empezar acabar con todos los rebeldes, comenzaron a matar conglomeraciones de personas que hacían marchas, protestas y huelgas, aun así los mexicanos no se rindieron, en lugar de eso la ira creció y comenzaron a defenderse a portar armas, acabar con el enemigo aquel gobierno corrupto que quería seguir enriqueciéndose a costa de los ciudadanos trabajadores y honestos. El gobierno comenzó a bombardear casas, calles y cualquier lugar en donde supiera que se encontraban los rebeldes pero aquella acción afecto a toda la población que se mantenía al margen de la guerra, muchas familias se destruyeron y comenzaron a unirse a la lucha contra el ejército y los soldados. Las casas no eran seguras, la gente comenzó a esconderse en ciertos lugares y dar hospicio a quien lo necesitara.

La familia de Laura llego a uno de esos lugares en donde los guerreros y rebeldes mantenían a salvo y seguros a la gente que llegaba por protección. Los padres de Laura no sabían si su demás familia estaba con vida o a salvo en algún lugar, solo podían limitarse a preocuparse por ellos. Desgraciadamente los soldados buscaban por todos lados albergues y centros de ayuda para terminar con todos los que se opusieran al gobierno, así nuevas personas llegaban de diferentes lugares debido a que, su guarida había sido bombardeada o destruida por los militares.

Fue cuestión de tiempo para que Laura se reuniera con más de sus familiares, Hugo y Alejandra fueron los primeros, habían perdido a sus padres en el bombardeo; las lágrimas que corrían por las mejillas de su querida prima lo decían todo, sus tíos estaban muertos. Hugo trataba de mantener la compostura y sostener a su querida hermana pero era inútil pues el dolor que les carcomía por dentro era abismal y al igual que ella sus ojos se nublaron al ver a sus parientes y se quebró. Laura corrió a ellos sin saber que hacer más que abrazarlos con fuerza como si temiese que en cualquier momento se desplomasen, no podía ni imaginar el gran dolor que estaban sufriendo, solo pudo decir.

– Lo lamento tanto...


Nos leemos en el siguiente capitulo...

Espero y les guste esta historia trágica

April 21, 2019, 12:04 a.m. 0 Report Embed 1
Read next chapter DUE

Comment something

Post!
No comments yet. Be the first to say something!
~

Are you enjoying the reading?

Hey! There are still 3 chapters left on this story.
To continue reading, please sign up or log in. For free!

Related stories