Poemas, de Edgar Allan Poe Follow story

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Historia traída a la plataforma por @luthierzebeth. "Edgar Allan Poe (1809-1849) fue el ideal del hombre enamorado del romanticismo. Los amores en la vida de E.A. Poe no fueron muchos, ni especialmente prolongados, pero si fueron intensos y lo marcaron de una forma indeleble que se trasladó directamente a sus poemas y relatos de terror. Entre los grandes amores de Edgar Allan Poe se encuentra su esposa, Virginia Clemm, quien falleció prematuramente en la flor de su juventud. A ella le dedicó gran parte de sus mejores poemas. Sin embargo, el amor en la vida de Edgar Allan Poe no finalizó con la muerte de su esposa, previamente había florecido en el rostro de Sarah Helen Whitman, un gran amor que causó también un gran escándalo. Hablar resumidamente sobre los amores secretos de Edgar Allan Poe tal vez sea innecesario, teniendo como tenemos la posibilidad de acceder directamente a su obra poética y estudiar desde allí las posibilidades y matices de sus amores prohibidos." Fuente: El espejo gótico.


Poetry Romantic All public.

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Annabel Lee

Hace ya bastantes años, en un reino más

allá de la mar vivía una niña que podéis conocer

con el nombre de Annabel Lee. Esa niña

vivía sin ningún otro pensamiento que

amarme y ser amada por mí.


Yo era un niño y ella era una niña en ese

reino más allá de la mar; pero Annabel Lee

y yo nos amábamos con un amor que era más

que el amor; un amor tan poderoso que los

serafines del cielo nos envidiaban, a ella y a mí.


Y esa fué la razón por la cual, hace ya bastante

tiempo, en ese reino más allá de la mar

un soplo descendió de una nube, y heló a mi

bella Annabel Lee; de suerte que sus padres

vinieron y se la llevaron lejos de mí para encerrarla

en un sepulcro, en ese reino más allá de

la mar.


Los ángeles que en el cielo no se sentían ni

la mitad de lo felices que éramos nosotros, nos

envidiaban nuestra alegría a ella y a mí. He ahí

porque (como cada uno lo sabe en ese reino

más allá de la mar) un soplo descendió desde

la noche de una nube, helando a mi Annabel

Lee.


Pero nuestro amor era más fuerte que el

amor de aquellos que nos aventajan en edad

y en saber, y ni los ángeles del cielo ni los demonios

de los abismos de la mar podrán separar

jamás mi alma del alma de la bella Annabel

Lee.


Porque la luna jamás resplandece sin traerme

recuerdos de la bella Annabel Lee; y cuando

las estrellas se levantan, creo ver brillar los

ojos de la bella Annabel Lee; y así paso largas

noches tendido al lado de mi querida,--mi

querida, mi vida y mi compañera,--que

está acostada en su sepulcro más allá de la mar,

en su tumba, al borde de la mar quejumbrosa.

April 10, 2019, 12:48 a.m. 0 Report Embed 3
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