Pasos celtas Follow story

miguel-de-la-rosa1554258795 Miguel de la Rosa

Un paseo por la playa del Goudoul.


Poetry Ode Not for children under 13.

#LaBretagne
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Pasos celtas.

Pasos celtas.

I

A mi izquierda, el mar rompe el silencio,

olas baten contra arenas que ya vieron otros ocupantes.

Entro al lado derecho del camino

y es el pantano y sus sonidos,

lo que oyeron otros viejos caminantes.

Grullas o ranas,

-gemidos guturales que dan miedo-.

Yo, que vivo este tiempo,

veo la capa marrón del agua serenísima e imagino rostros que,

mirándome desde otros senderos, sólo que inversos,

-otra profundidad-, me quisieran ahí con ellos.

Es entonces que siento vértigo y recuerdo que somos mortales

y que estoy caminando por célticos senderos de La Bretagne.

Vecino del mar, por un lado y ciénagas del otro.

Suena a vida pero también a muerte.

Me resistía a volver al camino, pero salí del pantano:

todos los animales estallaron en sus altos o profundos sonidos.

Escribo, ya, en la orilla del camino de arena y grava.

–¡Sí, sí, ya me voy!- Les dije. Y volví a oprimir el obturador.

Fotografías de algo que se ve sin sonido que sólo escucho yo:

las guardo en la memoria, no en el papel.

II

Son serenos, viejos pinos de troncos hasta el suelo húmedo,

mas vuelven a gritar los seres del pantano si entro a su lado del sendero.

Huesos vegetables con musgo eterno, parecen fósiles de Mamuts

de verde marfil, -no mineral-, en mis manos.

¿Sabes a qué huelen? Yo sí, es humus.

Vuelvo con los demás al lado derecho del mar.

Empalizadas que el tiempo respeta

y dunas resistentes junto a hormigones grises de una guerra.

Aquí también muchos lloraron soledades viendo siempre al horizonte.

Pocos saben qué pensaron los que aquí trajeron a esperar y vigilar.

(También sintieron miedo).

Búnkeres, ¿quién vino a esta guerra porque quiso?

Tristes pirámides pequeñas del corto imperio:

hace frío, el viento corta la piel y yo aquí.

(Todo sabe ser olvidado).

Que pase el tiempo y el gris empiece a hacerse verde y amarillo es normal.

Sacúdete la arena y ve con Lucie. A las vieja agua estancadas, alguien más las admirará.

III

El sendero se reinventa sólo si alguien lo camina.

¿Quién te hizo antiguo, camino de Finistère?

¿Siempre hay quienes te inventan? ¿Te hacen nuevo?

Unos buscan al Goudoul, ese monolito.

Pero todas son la misma roca y yo beso las pequeñas,

camino por senderos y algunas las llevo.

-¡Salve, Sol!- Con el tiempo, todos los búnkeres se hacen bellos.

Son rocas abandonadas, parte del horizonte, no son espejismos allá,

por donde vivo y se mira al Goudoul.

Esa otra forma estática del movimiento milenario.

Por aquí marcharon, también, otros soldados.

Ocupantes nuevos, aunque parecían viejos.

Yo sendereo aquí.

Otras cacerías:

imágenes.

Me gusta salirme del camino porque otra vez croan las ranas,

gruen las Grullas y el aire vuelve a ser extraño. ¿Gritan? ¿Advierten?

Aquí también se acaban los caminos.

¿Quiénes cortan con maderos el sendero y señalan hasta dónde puedo seguir?

Hago caso al instinto, salto la valla, busco dentro del resto.

Unos prefieren llamarle “afuera del camino”.

Mis pasos van por afuera porque me gusta ir más por la izquierda.

Caminos viejos del siempre,

-nuevos, por eso mismo-,

yo los camino.

Miguel Ángel de la Rosa Rodríguez.

Lésconil, Bretagne.

Francia, Mayo del 2010.

Ediciones Intellectual Cromagnon®

April 3, 2019, 3:49 a.m. 0 Report Embed 1
The End

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