La Hogaza Follow story

baltazarruiz154 Baltazar Ruiz

Dos jóvenes que llevaron una enemistad al extremo y una hogaza de pan como un ritual que garantiza la venganza...


Paranormal Lucid All public.

#misterios #leyendas #venganza #asesinato #muerte #ritual
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Pan de Sangre

I


Pocas cosas compartían en común Andrés y Marcos, eran diferentes tanto en pensamientos como en acciones. Había entre ellos una enemistad, quizás, desde el momento de haber nacido el mismo día de octubre, con escasos minutos de diferencia. La abuela bromeaba al respecto, decía que desde entonces competían por saber quien lloraba más fuerte. Sus trifulcas eran de conocimiento público, llegando incluso a tener que asistir a escuelas diferentes. Pese a ello, crecieron hasta hacerse hombres de aspecto firme y laborioso.


Pese a la aversión que sentían, aunque menos acentuada en Andrés, nadie puso imaginar siquiera, las cosas que pasarían después de graduarse, el primero en la academia marítima mercantil y el otro, Marcos, como ingeniero agrónomo. Las disputas entre ambos, que al principio eran de índole casi infantil, tornáronse en escaramuzas con carácter beligerante, peligrosas. La razón de ello tenía nombre y apellido: Rosario Cruz.


Tomando en cuenta lo diferentes que eran, que terminaran enamorándose de la misma mujer, fue poco más que irónico. Sin embargo, no fue una lucha por el amor de la muchacha, ya que desde el primer día, ella dejó en claro sus sentimientos hacia Andrés, debido a lo mejor, a su personalidad un tanto más apacible.


Comenzando a salir casi de inmediato y casándose menos de un año después, la vida del joven había tomado un camino en donde era amo y señor de su destino, al menos eso era lo que pensaba. Obtuvo un trabajo como agente aduanero en el puerto, debía dejar su hogar durante tres o cuatro días a la semana, dejando a Rosario en la pequeña, pero acogedora casa, que había comprado a las afueras del pueblo. La vida del muchacho se dividía entre la brisa salada del mar y el fresco soplar de la montaña.


Una mañana de abril, regresó a casa después de estar la semana entera lejos por causa de las tormentas que provocaron atrasos en el desembarco de los navíos a los cuales debía hacer revisión. Abrió la puerta azul, encontrando, justo en medio de la sala de estar, el cuerpo sin vida de la joven a quien amaba.



II



El rostro de Andrés era simpático, repartía alegría entre los que conocían. Pero desde ese momento no volvió a vérsele sonreír. Sus ojos negros, que antes al menos tenían el brillo de alguien vivo, se volvieron opacos, sin lustre que confirmara si realmente estaba observando lo que tenía en frente o si su mirada estaba perdida quien sabe donde.


Mientras todo eso pasaba por la mente de quienes contemplaron ese estado lamentable, él no se despegó de Rosario. Ni al momento de recoger el cuerpo, ni cuando se realizó el respectivo lavado de sus heridas, que eran muchas. Un asesinato a secas. Ese era el dictamen preliminar de la policía, cosa que se quedaría así, ya que no había en las autoridades, el deseo ni el conocimiento para investigar más allá.


El cuerpo de Rosario descansaba en una gris mesa de aluminio. Andrés estaba sentado a un lado de ella, sosteniendo su mano con el cariño de alguien enamorado. La abuela observaba a lo lejos, temiendo que si decía algo, el joven saldría de ahí y mataría al primer cristiano que se le cruzara. Sin embargo, los ritos funerarios comenzarían pronto y no había mucho tiempo.


—Andrés, quiero platicar contigo algo, ¿me permites?

—Abuela, por favor... déjeme.

—Tu abuelo murió hace ya casi treinta años, aún no habías nacido...

—Basta... —dijo, comenzando a llorar con amargura, era la primera vez que las lágrimas caían de sus ojos desde el día anterior.

—A él lo mataron, me lo venadearon*, a mansalva. Estaba en disputa con unos terratenientes por un sembradío. Eran cuatro hombres interesados en su muerte.

—Nunca nos contaron esa historia.

—Es porque hicimos algo terrible —La expresión en el rostro de la abuela se volvió sombría, cosa que impactó a Andrés, decidiendo escuchar con atención—, es terrible no saber quien te hizo daño...

—Yo si sé quien fue...

—¿Estás seguro?

—No, pero...

—Si estuvieras seguro a cabalidad, yo misma te daría la escopeta que tengo bajo la cama, pero no lo estás, ¿verdad?

—No.

—Haremos algo, algo que ya hicimos una vez y funcionó...


Los ojos de Andrés se detuvieron unos instantes en el pálido rostro de su amada. Surgiendo en él, una vez más, el deseo imperioso de venganza.


—Haré lo que me diga —aseveró con firmeza.



III


Sobre la mesa había harina recién cernida, agua, mantequilla, clavos de olor y la raíz seca de un ciprés. Andrés observaba con interés, mientras las manos delgadas de su abuela preparaban la mezcla.


—Una hogaza de pan, es todo lo que se necesita.

—¿Qué haremos con eso?

—Ya lo sabrás... Ven, tengo que poner de tu sangre.

—¿Sangre?

—Es preciso que lleve sangre del ofendido.

—Entiendo, tome...


Al joven extendió su mano, donde un cuchillo hizo una herida profunda en la palma. La sangre roja cayó sobre la masa, haciendo que esta se tornara oscura, casi negra.


—Debes saber algo. No podrás comer mientras esto dure.

—¿El culpable pagará por lo que hizo?

—Tú mismo harás que pague.

—Entonces, no dude en hacer lo necesario.


La masa fue separada en los partes iguales y colocada al fuego. Logrando después de unos minutos, que dos hogazas negras salieran del horno.


—Debes comer una, colocaremos la otra en la boca de Rosario antes de que la entierren.

—¿En la boca de Rosario?

—Verás, solo así hará efecto...

—De acuerdo —dijo Andrés, comiendo la hogaza de golpe, sin dejar caer una sola migaja al suelo.

—Será lo único que deberás comer en días, solo agua, debes soportar hasta que todo termine, si no todo habrá sido en vano.

—Desde ayer vivo en un infierno, soportaré lo que sea.


Más tarde ese mismo día, Rosario fue sepultada, con la hogaza en su boca. Andrés mismo cavó la cárcava donde el ataúd fue colocado. El ritual había sido completado.



IV


—¿Va a querer algo de comer?

—Si, un desayuno, por favor.

—De acuerdo... ¿es nuevo por aquí? No lo había visto antes.

—Sí, acabo de llegar, aunque solo estoy de paso.

—Aquí tiene, buen provecho.


El hombre tomó para si el platillo que se le había colocado sobre la mesa, no había comido nada desde el día anterior y el hambre empezaba a pasarle factura. Cogió con el tenedor un bocado, llevándolo prontamente hasta su boca. El asco fue inmediato, provocándole unas ganas tremendas de vomitar. Las horcadas hicieron que arrojara todo el contenido de su estomago.


—¿Que mierda me sirvieron? ¡Esto está podrido!

—¿Podrido? Lo acabamos de preparar...

—Está asqueroso, no pagaré por esto...


Marcos salió airado del sitio, las náuseas aún se mantenía en su garganta. A pocos metros encontró el pozo municipal, de donde sacó un poco de agua fresca. Al beberla, de nuevo, el asco no le permitió tragar el líquido. El sabor de lo que bebía era una mezcla de orines y sangre coagulada. De nuevo, vomitó lo poco que quedaba en su estómago. Fue entonces cuando comprendió, que todo lo que comiera tendría ese sabor putrefacto.


El hambre había llegado a niveles insoportables, perdiendo mucho peso en el lapso de una semana. La piel del joven empezaba a verse verde. A pesar del asqueroso sabor que sentía en las cosas que ingería, se obligaba a engullir aquello, terminando de la misma manera, enfermando más y más.


—¿Eres tú el muchacho que no puede retener nada de lo que come?

—¿Quién le habló de mí?

—Al rumor se expande rápido. Un forajido que vomita todo lo que come, casi eres famoso —respondió el anciano.

—¿Qué es lo que quieres?

—Preguntarte algo... ¿has asesinado a alguien?


Las palabras del anciano se incrustaron el pecho de Marcos como dagas ardientes. El recuerdo de Rosario rogando por su vida volvieron a sus oídos, como si volviera a escucharla. Terminando aquella escena con una enorme mancha de sangre.


—No sé a que se refiere...

—Solo era una pregunta, nada más... Sabes, hay una forma para que esto termine, pero supongo que no te interesa.

—Habla, no soporto esto, estaba pensando matarme antes de que llegaras.

—En la boca de esa persona a quien la vida se le arrebató, debe haber una hogaza de pan. Mientras no la retires, ese asco no te abandonará.

—¿Solo eso debo hacer?

—Si, solo eso... Bueno, debo irme.


Antes de que el anciano bajara las escaleras, Marcos tomó las pocas cosas que llevaba consigo, regresando de inmediato al pueblo donde había nacido.


Era ya de noche cuando llegó, caminando lejos del sendero principal para no ser visto. El cementerio, oscuro como la noche misma, esperaba. Con una pala que encontró tirada por ahí, empezó a cavar. Una lápida con el nombre de Rosario Cruz de Martinez era testigo del esfuerzo de aquel hombre, quien llevaba cerca de trece días sin comer, para remover la tierra que cubría aquel ataúd. Casi a media noche, por fin golpeó algo sólido. Con sus propias manos apartó la tierra que quedaba, abriendo de golpe la tapa del ataúd, encontrándolo vacío.


—Vaya, pensé que te desmayarías antes de terminar —dijo una voz desde arriba.

—Andrés...

—Sabíamos que vendrías, te estuvimos esperando.

—Yo, puedo explicarlo.

—No, no hay nada que explicar —dijo el muchacho, pálido por la falta de alimentos, se sostenía gracias a un familiar que lo acompañaba.


Nadie escuchó los gritos de Marcos, y si alguien lo hizo, prefirió olvidarlo. Fue enterrado en la misma tumba que él había cavado...

March 26, 2019, 2:20 a.m. 13 Report Embed 7
The End

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Baltazar Ruiz ¡Hola! Soy Baltazar y este es mi espacio, acá encontrarán desde terror hasta ciencia ficción. Trato de dar lo mejor de mí en mis historia y me gusta ayudar a los demás, si puedo servirte en algo lo haré gustoso.

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Tania A. S. Ferro Tania A. S. Ferro
Me encanta el ritmo de toda la historia. ¡Genial!
5 days ago
Reprán H. Reprán H.
Una leyenda sin duda muy intensa. Y mira que hay muchos pueblos hispanos que la aplican xD
1 week ago
Flor Aquileia Flor Aquileia
ALUCINANTE!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! me encantó!!
April 21, 2019, 11:38 a.m.
Flor Aquileia Flor Aquileia
ALUCINANTE!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! me encantó!!
April 21, 2019, 11:38 a.m.
Fausto Contero Fausto Contero
Me encanta el sabor a leyenda que tiene este relato, hace pensar en algún pueblo de latinoamérica. Aunque tenía la confianza de que el asesino pagaría por sus crímenes, no me esperaba ese final. Felicitaciones, Balta, de nuevo escribiste una espléndida obra digna de estar en una antología del terror moderna.
April 6, 2019, 4:58 p.m.

Daniel Bedoya Daniel Bedoya
Hola, tengo algunas observaciones para que puedas mejorar tu relato: "El momento de haber nacido en mismo día de octubre" No suena bien, es mi intuición la que habla, pero hay que admitir que esta oración tiene un algo que no convence. Además, en algunas ocasiones parece que quieres usar "el" pero escribes "en", revisa tu relato una vez más. "Pese a la aversión que sentían" es suficiente, decir "uno por el otro" es redundante. El vocabulario utilizado (al menos al principio) se ve muy rebuscado, no considero que sea malo utilizar un lenguaje más común, si tu intención es llegar a un mayor público utiliza palabras que todos puedan entender. Algunas tildes que se escaparon: "Tú mismo harás que pague" "Sí, acabo de llegar" "¿Quién le habló de mí?" La historia en su totalidad es llamativa, aunque creo que no genera suficiente intriga para seguir leyendo.
April 4, 2019, 3:22 p.m.

  • Baltazar Ruiz Baltazar Ruiz
    Gracias por un análisis tan profundo, ya realicé las correcciones que sugeriste. April 5, 2019, 9:48 a.m.
as aldo santaella
me gustó la historia, muy buena...
April 2, 2019, 11:48 a.m.
Waldo Reyes Waldo Reyes
Muy buena historia. Ya se vislumbraba el posible culpable, pero eso no era lo importante si no su castigo. Gran remate. Saludos.
April 1, 2019, 2:05 p.m.
Neus Luna Neus Luna
Madre mía, desde que leí que necesitaba sangre ya sospechaba que algo no muy bueno iba a pasar, pero no me esperaba ese final ¡Muy bueno!
March 28, 2019, 11:14 p.m.

Frank Boz Frank Boz
Muy bueno el relato Baltazar. Me recordó a un cuento de terror muy viejo de mi provincia, solo que le diste esos toques más siniestros y ese final que, a mi pensar, está excelente. Muy buen relato corto hermanazo!!!
March 26, 2019, 7:42 p.m.
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