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kazamalegend Reprán H.

Dos personas de distintas clases sociales se enamoran; sin embargo, uno de ellos se siente incompleto al grado de analizar si realmente desea continuar en la relación.


Short Story All public.

#separacion #decision # #decisión #amor
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Acaríciame

He ido marcando con cruces de fuego el atlas blanco de tu cuerpo.


Mientras las yemas de mis dedos acarician su desnudo cuerpo recito las palabras de Pablo Neruda; ella sonríe recibiendo mi suave tacto. Más hermoso que este verso es su expresión de plena felicidad; no puedo evitar preguntarme ¿por qué?, las pautas sociales marcan que nunca debimos habernos amado, pero aquí estamos: exponiendo el alma.

El irrefutable sentimiento de besarla me domina y elimino toda distancia entre nuestros rostros para fundirnos en un efímero beso.

Hacía apenas un año yo era un hombre sin rumbo en estás desiertas tierras; vivía por el arte de entregarle mi música al mundo. Un día nada especial ella apareció, no tenía ni una pizca de descaro ni piedad por expresar sus pensamientos, la vi llegar como una furiosa tormenta que arrancaría mis cimientos.

De principio nos unió el hambre, Isis anhelaba más reconocimiento y yo un pedazo de pan. Fue así como una de las empresarias más exitosas de la cuidad contrató a un cantante con talento de la calle. Durante la velada la observé, cada perfecto detalle de su noche, la pesada carga de sostener sus responsabilidades, porque detrás de su éxito estaba una mujer empolvando sus sentimientos. Me costó tiempo y paciencia hacerme ver, siempre con las ocupaciones sobre ella sin darle tregua a levantar el rostro para identificar a la persona que le dirigía palabras, acostumbrada a solo dar órdenes esa mujer me miró.

Aquella vez fui dinamita pura, un simple roce y explotaría en mil pedazos. Ahora, con los dedos entre cruzados hablamos sin filtros, no de su trabajo, no de mi pasión, conversamos sobre nuestro pasado, gustos y simples banalidades de nuestro día, igual que tantas otras tardes en un café o un pequeño parque poco frecuentado.

Me es inevitable lanzar carcajadas ante sus desatinos, Isis es una mujer de carisma natural, tan diferente a su posición ejecutiva. Es, quizá, eso lo que más me enamora; las noches en las que ella no duerme en mi cama enumero sus defectos con la intención de amarla menos y desacostumbrarme a ella, pero me es imposible.

Fue su entereza mi aliciente para creer en mí, verla luchar día a día contra todo estereotipo hizo preguntarme ¿qué hacía yo por mi futuro? Palabra que no cruzaba por mi mente, pues vivir sin metas me había sumido en una onírica realidad, en donde cantar y obtener unas monedas para comer se habían convertido en el protagonista de mi historia.

Una cita con Isis fue mi primer objetivo. Las mujeres de mi vida, todas, se entregaron sin miramientos, pero ella me despreció después de preguntar mi edad. “Seis años de diferencia es un mundo, tiempo que no puedo desperdiciar, niño”. Reí avergonzado.

Canté cerca de todo lugar al que visitaba Isis, cada cafetería en donde tenía citas laborales, en los bares que bebía con sus amigos, parques en donde leía. Me decía que ese sentimiento que me provocó su mirada debía repetirse y no descansaría hasta lograrlo. Aún recuerdo nuestro primer encuentro, quiso saber mis motivos y respondí que me sobraba tiempo. La vi envidiarme, ella no se da ese lujo, sin embargo, agradezco el hecho de no haber apurado nuestra cita. Ese día ella pagó la cuenta.

Dejé mi guitarra y me puse un uniforme de repartidor de pizza porque me propuse pagarle un chocolate caliente, entonces, después de una semana de trabajo, descubrí la abismal diferencia de nuestros mundos. Ella viaja en un automóvil último modelo mientras yo camino hasta la pizzería todos los días.

Noches desesperantes pasé al descubrir el poder del dinero, no lo negaré: quise otra vida.

Todo parecía ir mal, no importaba mis trabajos de medio tiempo, ella no me miraba y yo dejaba de ser feliz; estaba por volver a mi vida pasada cuando Isis apareció en el pequeño espacio que logré rentar para dormir. Llevaba comida y un libro de portada amarilla. He leído cada palabra como mil veces, habla sobre gente que ha logrado sus sueños, personas como yo que han conseguido triunfar. Isis me hizo ver que los empresarios se esfuerzan por eso que los apasiona y han amasado una fortuna a través de hacer lo que les gusta, que todo sueño implica esfuerzos y sobre todo sacrificios; un líder tiene miedo, pero con todo y miedo se atreve.

Ella se acurruca sobre mi cuerpo y pide nuevamente un poema: Informe sobre caricias, de Benedetti es su favorito.

Sin ver el reloj sé que pronto amanecerá y ella empieza a dormir, temo que de nuevo yo no lo haré. Desde hace un mes he notado lo difícil que se vuelve para ella esta relación, ambos deseamos estar juntos más tiempo, más horas, pero su círculo social es un impedimento. Isis no me ha invitado a conocer a sus amigos, y creo que si lo hace me negaré. ¿Qué puedo ofrecerle yo?, no sabría como responder a esa aura de poderío que desprende su familia, “quizá no sea impedimento para estar juntos” es algo que por momentos me digo y en seguida niego. Isis es demasiado para mí.

Abrazo su cuerpo mientras respiro su aroma, la quiero más de lo que imaginé al empezar esta aventura, si continuo a su lado ya no sabré detenerme. Observo su perfecto rostro, la armonía de su cabello enmarañado, nada parecido a la presentación que tiene después de arreglarse, de sus labios un pequeño ronquido se escucha, pero no la muevo, es tal cual la quiero: natural y sin máscaras, la deseo siempre a mi lado. En seguida siento nostalgia, soy egoísta.

Mi cariño ha hecho que Isis cambie su agenda, deje de ir a los bares con sus amigos, incluso gastar más dinero, aunque esto último podría ser el menor de sus problemas. Y nuevamente me siento rebasado, ¿por qué permito que lo haga? Si, lo sé, es porque me gusta que me de atención. A veces me parece tan sencillo no escuchar el qué dirán, fácil caminar por la calle de la mano, sencillo dejar la música para seguir con ella; pero lo desecho sí para todo eso Isis tiene que perder. Si damos a conocer nuestra relación ¿su familia lo aceptará?, ¿seré un buen hombre para ella?, ¿podré trabajar por ella?

Me levanto de la cama; mientras más lo pienso las barreras crecen, carezco de lo más importante: valentía. Cubro mi rostro con mis manos. Debo tomar una decisión, si me quedo será porque, sin importar el futuro, haré lo posible por continuar a su lado; si me marcho sería para merecerla, hacer de la música mi fuente de ingreso. Sin embargo, temo que en el proceso ella se enamore de otro hombre, tengo miedo de no cumplir mis objetivos, estoy aterrado ante la idea de ser infeliz si a ella le dan la espalda por enamorarse de un mediocre cantante que recogió en la calle. Frustración y anhelo son dos golpes que perforan mi cabeza hasta llegar a mi corazón, no sé qué hacer.

—Cásate conmigo. —Volteo en su dirección sonriendo tristemente. No es la primera vez que me lo dice—, ¿no quieres?

Callo, porque con mis palabras no soy capaz de aceptar que la idea la he pensado muchas veces.

—Dímelo, ¿qué deseas?

—No lo sé.

Hundo la cabeza en su pecho, el palpitar de su corazón es fuerte, mientras que sus caricias son delicadas. ¿Sería muy cobarde dejar que ella decida por mí?, lo es.

—Vamos Ulises, ¿qué es lo peor que puede pasar?

Trago saliva.

—Tengo miedo Isis, estoy aterrado porque muero y vivo al mismo tiempo.

Noto como su respiración cambia.

—Pensé que duraría un poco más.

Entonces, de manera automática, levanto la mirada.

—¿A qué te refieres?

—Te quieres ir, ¿no?

Ahora mis miedos se empiezan a comer mi cordura. Sin embargo, no puedo negarlo. Deseo que ella este conmigo, pero no sé como decirle que también quiero volver a tocar una guitarra.

—¿Quién dijo que el amor es una cárcel con comida al pie de tu cadena? Si debes volar para saber que significa fracasar o ser exitoso, entonces no te detengas. La dicotomía en la que estás sumido es solo una ilusión, necesitas dar el primer paso sin importar si es lo correcto o no. Te dolerá, a mi también me dolerá, las separaciones duelen, pero no te detengas hasta no haber sentido que estás satisfecho.

No Isis, no tiene por qué ser así. Ella se acerca para abrazarme y darme fortaleza.

—Lo siento.

—Yo no, nos volveremos a ver cuándo triunfes, porque estoy segura de que así será.

Tomo entres mis manos su rostro y la beso, su cuerpo responde a mi contacto provocando que el deseo sea más fuerte entre nosotros. Hacemos el amor una vez más como si fuera la última, porque dedicaré mi tiempo entero a llegar a mi objetivo, a lograr que mi amor por la música me dé el suficiente reconocimiento, mi propio reconocimiento para volver a su lado.

March 9, 2019, 3:07 p.m. 13 Report Embed 4
The End

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Reprán H. Soy suficiente para estar aquí, no es arrogancia, se llama confianza para aprender de cada uno de ustedes.

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Sandra M.S. Sandra M.S.
Me ha gustado mucho. Cuidas con evidente cariño los detalles en tu forma de narrar los hechos y los sentimientos del protagonista, como si pudieras palparlos en el aire. Y, también, muy buenas las enseñanzas que al menos yo he sacado con tu relato: antes de querer a otro debes quererte a ti mismo, y quiere, pero quiere bien. Enhorabuena, muy bonito 👏
4 days ago

  • Reprán H. Reprán H.
    Agradezco tu comentario y tu tiempo, un gusto tenerte por este medio. El amor se puede expresar de mil maneras y una de ellas está en las palabras. Un saludo. 3 days ago
Tomas Perez Mazza Tomas Perez Mazza
Muy bueno !!
April 7, 2019, 1:53 p.m.

Flavia Flavia
¡Hola! Soy Flavia, embajadora de la plataforma, he entrado a revisar tu historia para verificarla, pero antes de eso es necesario que corrijas algunos detalles en la ortografía y puntuación; en especial en las partes en donde hay preguntas. Te comparto un link que te puede ayudar y guiarte, hay un apartado que se llama "Reglas fundamentales de los signos de interrogación" https://signodeinterrogacion.com/ . Una vez hecho esto, puedes responder mi mensaje y yo volveré para verificarla. Por el momento quedará en revisión. Cualquier cosa, no dudes en preguntarme. Saludos :)
March 23, 2019, 4:16 p.m.

  • Reprán H. Reprán H.
    Hola. Gracias por pasarte, he leído el apartado que me dejaste y creo que te refieres a que después de un signo de interrogación seguido de una coma, ¿la siguiente letra es minúscula? He releído mi escrito y pienso, que según lo analizado en el enlace que me pasaste, podría ser ese el detalle. De ser otro podrías apoyarme en especificármelo, por favor. Gracias de ante mano. March 23, 2019, 10:48 p.m.
Soñando Universos Soñando Universos
El maldito miedo a no ser suficiente, el amor, la soledad no deseada pero a veces necesaria, los deseos y objetivos por cumplir... Una explosión de sensaciones con las que has conseguido meterme en la historia y querer conocer más sobre estos personajes. El punto de vista de Isis, el pasado y futuro de ambos... Enhorabuena.
March 13, 2019, 7:59 a.m.

  • Reprán H. Reprán H.
    La verdad que si son temas que, en su momento, te ponen a pensar. Es un placer que lo hayas disfrutado. March 13, 2019, 10:40 a.m.
Marcela Valderrama Marcela Valderrama
Muy poético y enternecedor. No soy muy amiga del romance, pero debo decir que me gustó el sentido que le diste a este relato. No hay por qué amarrarse a alguien dejando los sueños de lado. Uno es importante, la libertad es importante y lo que uno quiere es importante. Realización personal en todo sentido, me gustó.
March 9, 2019, 10:18 a.m.

  • Reprán H. Reprán H.
    Hola Marce. Te agradezco de ante mano el darle una oportunidad a mi primera obra. Amo la poesía. Estoy de acuerdo contigo, es indispensable encontrar el equilibrio entre el amor y los sueños, ambos deben ser complementarios y ambos deben llenar el alma. Gracias por pasarte. March 9, 2019, 10:26 a.m.
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