Alma Sattvica Follow story

isabelladimicco Isabella Di Micco

Se dice que las casas tienen vida propia y que cuando uno llega a habitarla por primera vez, se mezclan con las energías de las personas que vivirán. Puedes ser bien recibida por la casa o rechazada por la misma y te lo hará saber de la peor manera, alimentándose de tus miedos. Pero, ¿qué pasaría si en realidad no es la casa que está viva, sino un espíritu que le molesta tu alma sattvica?


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#fantasmas #341 #mejores-amigos #norteamerica #buenos-aires #casa
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El viaje

Mi nombre es Becca Jones, estoy en El Paso, Texas.
Pero, voy a vivir en Argentina porque mi mejor amigo, Juan Cruz, me consiguió una casa para alquilar en Buenos Aires.
Lo conozco a él desde que éramos pequeños, siempre jugábamos, hacíamos pijamadas, salíamos juntos, prácticamente éramos como hermanos.
Pero, se fue para allí porque sus padres habían conseguido una mejor oportunidad de trabajo.
Me voy a Buenos Aires para estudiar Psicología en la Facultad y darle el gusto a mi mamá de vivir en donde ella nació.

Es un día muy agitado, ella me preparó un energético desayuno, le agradecí y terminé de empacar algunas cosas que me faltaban para que luego me acompañen al aeropuerto.

Mi vuelo salía a las 13:35 para llegar a Ezeiza a las 10:30, ya llegada la hora me despedí de mis padres como unas 10 veces, no me querían soltar al parecer y subí al avión para ir hacia mi destino.

Dos preguntas primordiales pasaban por mi cabeza, ¿estaba bien o mal lo que hacía? ¿me iba a poder adaptar allí?

Por primera vez en 24 años, iba a pisar tierras argentinas.

Saqué unos libros que me dio mi mamá sobre historia Argentina.

«Que aburrido, ¿a quién le gustaría leer sobre Historia?» pensé.

Me llevé la sorpresa de que era todo en fotografías.

Es tan hermosa Argentina en sí, me enteré que una de las comidas típicas eran, por ejemplo, la empanada (proveniente de Tucumán), el asado.
También tenían el dulce de leche, el mate y muchas cosas más, la cuál teniendo una madre argentina nunca había probado, pero sabía que Juan iba a hacer que las pruebe.

No veía las horas de llegar, el viaje se hacía demasiado largo, por lo tanto decidí dormir.

Me desperté 5 minutos antes de llegar, porque para ser sincera, dormí muy mal, eran súper incómodo los asientos del avión.
Miraba a algunas personas dormir plácidamente y no entendía como lo hacían.

La azafata avisó que ya habíamos llegado, salí del avión, tomé mis cosas y ahí lo vi a mi mejor amigo esperándome con un cartel medianamente pequeño con letras negras grandes que se podían leer desde lejos.

March 7, 2019, 9:12 p.m. 0 Report Embed 3
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