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black_memories Black Memories

¿Te imaginas un mundo perfecto, donde todo sea paz y haya prosperidad? SubAqua es ese lugar.


Action Not for children under 13.

#Memoirs #memories #black #Black-Memories
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Cápsula hacia SubAqua

Un mundo post-apocalíptico, el mundo árido. Todos los seres humanos que quedan sueñan con un mundo llamado SubAqua, un lugar donde a diferencia de el infierno que viven diariamente, no se necesita casi sacrificar sus vidas para sobrevivir. Obviamente esto, se queda como un sueño o por lo menos eso se cree...

—RICHARD VA A LA DELANTERA! DETRÁS DE ÉL ESTA GIWOK!— Grita el anunciador.

—No me voy a permitir que me ganes!—Dijo el viejo Giwok chocando el vehículo de Richard.

—Bastardo...—Dijo Richard entre dientes.

—AHÍ VAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA! Y GIWOK GANA!—Gritaba el anunciador.

Richard procede a bajarse y dirigirse a un hueco en la tierra que llamaba hogar. Detrás de él se acercaba un chico del pueblo seco A.

—Señor Richard! Oh! Por fin lo conozco. Emmmm. Ah si! Señor, necesito su ayuda por favor—Decía el chico.

—No tengo tiempo para tus cosas chico.

—Pero señor! Es enserio muy importante. Tiene que ver con SubAqua.

—SubAqua es solo un mito, no existe un lugar donde haya agua gratis y comida de sobra. Después del cuarto impacto ya nada volvió a ser lo mismo, ¿Entiendes? Mira, el sol está cayendo así que te voy a dejar quedarte. Eso sí, vas a dormir sobre una cobija y mañana al segundo punto del sol te vas a tu casa.

—Si señor. Pero por favor, escuché lo que tengo para decirle.

—En la hora de la comida te escucho, tamos?

—Si señor—Dijo asintiendo con la cabeza.

Los dos bajaron a la casa. Para sorpresa del muchacho, la casa esta bien cuidada. Tenía ladrillos como paredes, una columna de sostén, cocina y hasta una cama de madera en buenas condiciones. Una vez que Richard puso los panes en la reluciente mesa de madera oscura se sentaron a comer. Richard casi no tocó su comida así que empezó a hablar.

—Mira chico, no sé ni cuantos años tenes pero voy a escuchar lo que me digas. Solo lo voy a escuchar.

—Gracias señor, por donde comienzo... Emmmm, Si. ¿Me creería si le digo que se donde está el pasadizo que te lleva a SubAqua?

—No, no te creería ni borracho. Seguí—Dijo entre risas.

—Bueno, pues se donde está. Se encuentra cerca del Océano de Plata, lo que antes conocían como el Pacífico.

—Si, uno de los tres océanos que no se convirtieron en ese extraño liquido rojo. O lo que queda por lo menos.

—Exacto, ahí. Esta en la costa, si usted decide ir conmigo, lo puedo guiar.

—Y dime chico, si en verdad encontraste la supuesta puerta a ésta maravilla, ¿Por que no buscaste a tu familia y te largaste de la superficie? Solo un estúpido no aprovecharía la oportunidad.

—No tengo familia señor. Murieron en manos de Big Erno por intentar defender los derechos del pueblo seco A.

—Entiendo... Lo lamento-Dijo Richard mirando hacia el suelo.

—No pasa nada.

—Bueno chico... Hay que dormir si mañana queremos ir hasta la costa del Océano de Plata.

—Eh?! Al final si me va a acompañar?!

—Si, pero calla.

—Si señor!—Decía con los ojos brillantes por la alegría.

Una vez que se acostaron y Richard ya se estaba durmiendo, algo interrumpió la pregunta.

—Señor, ¿Y su familia? Si es que lo quiere decir—Dijo el chico dándose la vuelta mirando hacia la cama.

—Si, no pasa nada niño. Mis abuelos murieron años después del cuarto impacto por una enfermedad que les dejo como recordatorio a toda mi familia de ese duro día para la humanidad en el que la misma, supo que no podía ganarle a seres divinos.

—¿Y sus padres?

—Mi padre me abandonó cuando me veía como tú y mi madre fue asesinada por bandidos de las arenas.

—Entonces nos parecemos en algo, ¿No? Jajaja

—Si. Jajaja—Reía Richard falsamente mientras cerraba los ojos para que el sueño lo domine.

Al otro día, una vez que los dos prepararon sus cosas, agarraron el auto oxidado y descapotable con pinches a los costados y siguieron las indicaciones del chico. Tardaron un día y medio en llegar a la costa, y una vez allí, fueron a tomar algo a un bar.

—Señor—Decía el humilde barman.

—Una botella de whisky y un vaso de agua.

—Okey...—Dijo buscando las bebidas—Serían... dos fichas rojas o nueve raciones, cinco siete por el agua y dos por el whisky. Les estoy descontando un poco el agua por ser de los únicos que vienen aquí.

—Okey, okey, okey—Decía Richard mientras le daba las dos fichas rojas.

—Disfruta ese vaso niño, sale caro comprar agua hoy en día.

—Gracias señor.

Los dos tomaron los vasos sin mucha charla, como padre e hijo separados por largo tiempo.

—Bueno niño, creo que deberíamos ir yendo a la cápsula esa. ¿Donde queda?—Decía mientras pasaba su brazo por su boca mojada.

—Está a unos metros de acá—Dijo el chico levantándose.

—Por cierto, ¿Cómo te llamas?—Preguntó Richard dirigiéndose a la puerta.

—Me llamo Andro señ—El chico cayó en el suelo dejando gotas de sangre en la arena.

Richard movió la vista unos 75º a la izquierda y pudo ver a unos pandilleros en motos dirigiéndose hacia él. Los motociclistas iban con algunas Tec-9.

—Calmate Andro. Ya vengo—Dijo Richard poniendo su mano en la zona de la herida—Carajo—Susurraba sacando una Colt 45. con culata de madera.

—Disparen wachos!—Decía el motociclista con una cresta en su casco aparentando ser el líder.

Richard respondió a su balacera escondido detrás de un poste de ese bar. Mientras él lograba herir a tres de los seis motociclistas sin incluir al que parecía ser su líder, ellos lograron darle en su hombro para luego ser aniquilados excepto el crestudo. Este último se cayó de la moto intentando esquivar los disparos de Richard.

—¿Quienes son y qué quieren?—Preguntaba Richard mientras recargaba su arma y se acercaba a el antiguo líder de una banda de motociclistas del desierto.

—Ese chico nos robó algo preciado, no te metas maldito corredor—Decía intentando agarrar su arma a centímetros de él. Un pie cae sobre esta y el corredor Richard Relt apunta hacia la cabeza del motociclista.

—¿Hacía falta dispararle al niño? Es solo un niño pedazo de bruto!—Decía pisándole la mano para luego darle tres disparos en su cráneo.

Richard pisó por última vez al cadáver y se caminó lentamente hacia Andro.

—Se-Señor... No me queda-Cof-No me queda mucho, ¿No?—Decía mientras lloraba.

—No habl-No hables! Descansa. Vas a vivir. Tranquilo. Vas a vivir. Andro!—Repetía Richard mientras agarraba su mano con fuerza.

Poco a poco, las lágrimas de Richard se mezclaban con la sangre del ya muerto Andro, una persona que enserio que hizo querer en poco tiempo y en ese mismo, se fue.

—Si no puedo salvarte, por lo menos voy a ir hasta SubAqua para cumplir tu deseo—Decía pasando su manga por sus ojos para no dejar rastro de sus lágrimas y marchar directamente hacia donde la esfera parecida a una brújula que tenía Andro lo guiara.

Richard transitaba el desierto con un pedazo de la camisa de Andro en su bolsillo hacia donde las agujas lo lleven. Ya estando cansado y sin fuerzas, Richard cae. Su pierna golpea directamente algo duro, como si de metal se tratase. El ex-corredor sacó la arena que había debajo de él y encontró una escotilla estilo bunker.

—¿Schutz?—Decía mientras leía el texto acompañado de un dibujo de un arbol violeta y abría la válvula de la escotilla.

Bajó a un lugar oscuro, en el cual solo se veían un botón rojo con una luz brillante y una cápsula con una luz azul tenue. Se acercó al botón y lo presiono, como si fuese un instinto natural, algo que él no podía detener. Se dirigió a la cápsula y entró, cerró la puerta y vió que la luz venía de otro botón.

RECUPERA EL CONTROL DE SÍ MISMO

—¿Qué hago acá?—Preguntaba mientras veía su dedo pulsar el botón azul—CARAJO!!—Gritaba mientras la bola de cristal bajaba por el tubo que lo llevaría a una habitación de metal.

La habitación parecía tener sus años, pues tenía enredaderas y musgo. Pero por más extraña que pareciera la situación, todo se volvió más raro una vez que abrió la puerta que estaba en frente de él.

—¿Que demonios es esto? —Decía detenidamente mientras veía las edificaciones subacuaticas —¿Y esas cañerias? ¿En serio estoy en SubAqua? No me lo creo —Decía intentando bajar a lo que parecía un techo.

—Hey! ¡¿Quién anda allí?! —Gritaba un guardia de la fábrica con techos pisados por Richard.

Richard camino sigilosamente hacia atrás y por no mirar hacía atrás se cayó por las ventanas del techo de chapas. Preparado para el impacto se cubrió con sus brazos, la muerte lo llamaba... Pero de repente una luz azul logró hacer que no se parta todos los huesos del cuerpo deteniendo su caída poco a poco.

—¡¿Eh?!¿Cómo es que no morí? ¡Quien esta ahí!—Gritaba Richard mientras se tocaba para ver si en verdad su cuerpo estaba intacto.

En ese momento una figura se revela de la oscuridad. Una niña, no, un clon series 7.

—Ah... Escuche alguna vez hablar de ustedes. ¿Cómo seguís viva?—Preguntó Richard.

—Ellos nos mantienen aquí, somos su experimento y probablemente en unos minutos vos también lo seas—Decía lo que aparentaba ser una niña mientras volvía a la oscuridad.

—¿Ehh...—Se desplomaba Richard.

Una especie de policía se muestra mientras sus ojos se cierran lentamente.

—Te llevaré a la sala de experimentos con el Dr. Roich. Él te va a tratar—Decía mientras caía en un profundo sueño.

Pasadas unas horas, Richard abrió los ojos encontrándose en una especie de celda. Un dolor intenso se alza para posteriormente iluminar su brazo de un color azul claro.

—¡¿QUE ME ESTA PASANDO?!—Gritaba Richard mientras una especie de burbuja del mismo color lo iba cubriendo.

1..

2...

2....

Por alguna razón el tiempo se paralizó. Ni bien Richard parpadeo, apareció en la fábrica donde estaba, exactamente en la parte de maquinaria automatizada que se encargaba de fabricar, envasar, etc. El se escondió en entre dos pilares mientras pasaban dos ingenieros.

—¡¿Viste lo de la explosión en la estación subterránea de ciencia?!—Decía uno de los dos.

—Si, dicen que fue un experimento fallido que se escapó de las celdas. Yo pienso que a alguna persona le insertaron las células V7 y no le dieron nada para controlarse. Hay que abrir los ojos y ver si falta alguien al trabajo.

—Dah, tonterías—Acotó un tercero que se unió al paseo por la fábrica.

—¿Células V7? ¿Que mierda es eso?—Se preguntaba Richard en su mente.

Richard intentó volver a formar esas partículas que hacían emanar luz de su brazo pero falló. Su única opción era ir a paso entre las sombras hasta encontrar un lugar a donde llegar, un lugar que le de respuestas de que le hicieron.


May 14, 2019, 8:49 p.m. 0 Report Embed 0
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Black Memories -Escritor Novato de Inkspired. -Historias disponibles en Inkspired, Wattpad y LitNet. -Versiones cortas y/o traducidas en Wattpad. Historias normales y Plus en LitNet. -Gracias Inkspired por dejarme escribir.

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