Lágrimas de una pequeña venezolana Follow story

heymellamolex Alexandra Pargas

«Me siento terrible, no por mi cumpleaños, eso es una tontería comparado con los problemas que hay actualmente. Tantas familias rotas, tantas personas sufriendo, tanta gente que ve como el país en el que nacieron y crecieron se destruye en mil pedacitos por un gobierno nefasto» Un pequeño sollozo brota de su labios, pero lo cubre con sus manos, seca su cara con las mismas y sigue divagando «Es triste ver que muchos adolescentes no pudieron vivir su adolescencia porque ya "las cosas no son como antes", que muchos niños no disfrutaron su infancia como debe ser, que muchos padres observan a sus hijos alejarse, ya que no consiguen un buen futuro en este lugar. Es triste saber que antes Venezuela era una potencia mundial, y ahora sus habitantes viven en la miseria».


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Lagrimas de una pequeña venezolana:

Todos hemos pasado por eso.

Saber que no pasará nada, pero en tu interior siguen vivas las esperanzas que te impulsan a pensar que al despertar todo habrá cambiado.

En este momento, ella está pasando por eso.

Se acerca su cumpleaños número doce, y no sabe que hacer.

Ha tratado de convencer a su familia de que no quiere nada más que estar en su habitación toda una tarde, les dice que no se preocupen por regalos, que ella está bien.

Pero sabe que es mentira.

Está acostumbrada a celebrar en grande, con sus amigos, tratando de esquivar la rutina que la encierra.

Tantos recuerdos la invaden, juegos y risas junto a sus primos, conversaciones un tanto incómodas con sus tíos, tener que esperar a que sus tías sacaran mil fotos para poder cantar el sonado "Cumpleaños feliz", mientras todos ríen y alternan sus miradas entre la torta y la cumpleañera.

Pero este año será la excepción.

No podrá convivir con sus habituales familiares debido a que la mayoría ha salido del país en busca de un mejor futuro, el resto seguramente no podrá llegar porque no hay dinero para pagar el transporte hasta su hogar.

Y ni hablar de la preciada torta, solo podría comprarla si vendiera un órgano de su cuerpo, el precio del postre es excesivamente alto.

Sabe que este año nada será igual.

Pero no solo eso le preocupa, le preocupa el hecho de que ella está pensando en una celebración mientras que cientos de personas mueren a diario por falta de alimentos o medicinas.

« ¿Tan malas personas fuimos? » Piensa mientras que gruesas lágrimas caen a los lados de sus ojos y terminan en su cabello, ya que se encuentra acostada.

«Me siento terrible, no por mi cumpleaños, eso es una tontería comparado con los problemas que hay actualmente. Tantas familias rotas, tantas personas sufriendo, tanta gente que ve como el país en el que nacieron y crecieron se destruye en mil pedacitos por un gobierno nefasto» Un pequeño sollozo brota de su labios, pero lo cubre con sus manos, seca su cara con las mismas y sigue divagando «Es triste ver que muchos adolescentes no pudieron vivir su adolescencia porque ya "las cosas no son como antes", que muchos niños no disfrutaron su infancia como debe ser, que muchos padres observan a sus hijos alejarse, ya que no consiguen un buen futuro en este lugar. Es triste saber que antes Venezuela era una potencia mundial, y ahora sus habitantes viven en la miseria».

Desea despertar y saber que todo por lo que pasaba era una terrible pesadilla.

Anhela estar en esa Venezuela, en la que podías salir a comprar lo que quisieras cuando quisieras, extraña la Venezuela en la que todos lo diciembres se comían hallacas, pan de jamón, ensalada y todo eso en familia.

La Venezuela en la que se hacía una tremenda fiesta por cualquier cosa.

«Entiendo que en las primeras elecciones el pueblo quería cambiar ¿Pero en el resto? No cabe duda, aún la gente no recapacita. Aunque muchas personas aseguran que hubo trampas, no sé que creer».

Toma su teléfono celular y mira la hora, el reloj marca las doce de la madrugada.

Exhala sonoramente y deja el teléfono en la mesa de noche que está a un lado de la cama.

No podía levantarse a usar el computador, pues es tarde y no quiere obtener un regaño por parte de su madre.

Decidida a quedarse dormida, sigue pensando y preocupándose por la situación actual del país.

Añoraba ese país en el que a diario solía sonreír.

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March 1, 2019, 7:07 p.m. 4 Report Embed 3
The End

Meet the author

Alexandra Pargas Intento de escritora, amante de la comida como no tienen idea. Comparto mis escritos en las redes desde el 2017, escritora desde hace ocho años, tengo dieciocho. Lectora del romance juvenil, acción e historias cortas. Facebook: Jan Alex Instagram: heysoylex Wattpad: HeySoyLex

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Carissa McCoyn Carissa McCoyn
Ugh, es que me destroza la situación de ese país :c ¡Fuerza, venezolanos!
2 weeks ago

PH Piper Hannigan
Arte <3 Joder, he llorado como una nena, Alexa. Me quiebras.
2 weeks ago

~

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