Deep blue sea Follow story

khbaker K.H Baker

El hombre que ha experimentado un naufragio, se estremece incluso ante el mar en calma. —Ovidio.


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#agonia #asfixia #sea #blue #deep
Short tale
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Deep blue sea

  

El sol claramente veraniego bronceaba mi húmeda piel, el temporal era digno de una regata, las olas envolvían mi cuerpo con su vaivén mientras yo nadaba en dirección a la orilla. La brisa marina movía suavemente el cabello que el abrasador sol ya me había secado.
La arena tostada me llamaba, las conchas de la orilla parecían gritar mi nombre.
Me sumergí un instante para refrescar mi rostro y humedecer una vez más mi cabello, pero tenía la impresión de que, por mucho que me esforzase por nadar hasta la orilla, cada vez que intentaba calmar la quemazón de mi piel, retrocedía un poco más.
Las horas iban pasando y la orilla de la playa se iba haciendo cada vez más pequeña hasta que solo quedó una línea marrón apenas visible. La tierra menguaba al igual que lo hacían mis esperanzas de poder volver a pisar tierra firme.
Opté por gritar. Un día que debía haber sido simplemente relajante se había convertido en una pesadilla.  
La piel de mis dedos se había arrugado por el contacto prolongado con el agua.
Alcé mis manos en un intento de llamar la atención, ya no me importaba que fuese el socorrista, cualquiera que pudiese arrancarme de los brazos gélidos del mar me servía, pero cada vez que mis manos dejaban de remar para mantenerme a flote, me hundía un poco más y mis labios experimentaban el amargo sabor del agua salada.
Ante la llegada del ocaso, ya notaba las extremidades entumecidas. Estaba cansada, ya no había ni rastro de la costa y de lo único de lo que me alegraba era de que el mar sirviese para llevarse mis lágrimas de desesperación.
Un nuevo grito se abrió paso a través de mi garganta cuando mi pierna derecha se puso rígida por culpa de un fastidioso calambre, mis músculos se tensaron impidiendo que pudiese seguir manteniéndome a flote.
Poco a poco, el cielo nocturno fue sustituido por la densidad del agua, los ojos se me enrojecieron a causa de la sal, pero era incapaz de cerrarlos, no podía abandonar de aquel modo. Mis pulmones se estaban quedando poco a poco sin aire, amenazaban con secarse como uvas pasas, reduciendo su tamaño hasta arrebatarme la vida.
Mi piel comenzó a palidecer, adquiriendo un tono similar al que la profundidad del mar me brindaba en todo su esplendor.
El peso de mi cuerpo fue arrastrándome poco a poco hacia el fondo, la superficie cada vez estaba más lejos de mi alcance y, por un momento, perdí el conocimiento, hasta que el roce de las algas del fondo me acariciaron el rostro, obligándome a abrir los ojos de nuevo.
Allí pude verme a mí misma, con los ojos abiertos y el cuerpo parcialmente hinchado por la inmersión. La misma ropa que ahora llevaba puesta, danzaba al son de la corriente. No pude hacer nada más que acercarme a mí misma, acariciar el rostro de mi cuerpo en proceso de descomposición y cerrar los ojos mientras rodeaba el cuerpo con mis brazos.
Revivir una y otra vez mi propia muerte no es agradable, pero debo seguir haciéndolo hasta que alguien logre verme y pueda así indicarle donde se encuentra mi cuerpo sin vida.

Feb. 27, 2019, 11:31 a.m. 3 Report Embed 6
The End

Meet the author

K.H Baker Imaginemos a una niña que quiere comerse el mundo, una niña que no le tiene miedo a nada... Bien, ahora juzguemos a esa niña y metámosle miedo en su pequeño cuerpo, digámosle que no puede hacer todo lo que se propone, digámosle que sus sueños son solo eso, sueños, y que nunca hará nada grande en su vida. Esa niña puede tomar dos direcciones: Sucumbir a los deseos de las malas lenguas y conformarse en la vida, o alzar la voz para acallar las voces que intentaban enterrarla para que no cumpliera su sueño. ¿Queréis saber qué pasó cuando esa niña creció? Creció. Escribir no es un camino fácil, pero si amas la lectura y todo lo que conlleva, no tendrás que esperar a llegar al final del camino para disfrutar su recompensa. El recorrido es la mayor aventura, disfrútala. Oh... Sí... Se me olvidaba. Esa niña soy yo.

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Flor Aquileia Flor Aquileia
me encanto!!
Feb. 27, 2019, 10:41 a.m.
Baltazar Ruiz Baltazar Ruiz
Como ya te lo había dicho, ¡que final!
Feb. 27, 2019, 9:57 a.m.

  • K.H Baker K.H Baker
    Me alegra que te haya gustado ^^ Feb. 27, 2019, 10:18 a.m.
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