En Un Mundo Muerto Follow story

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Kairigo Rolls


En un mundo donde la palabra Trastornado es sinónimo de terror, las personas han vivido con miedo de alzar la cabeza. Pero en medio de todo ese terror, de todas las incertidumbres que pueda traer el mundo y la vida, una persona sigue su propio camino, mientras descubre que tan grande es... un mundo muerto.


Science Fiction Not for children under 13.

#romance #aventura #peleas #exploracion #acción #vida-diaria #Shonen-narrado
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Arco (Los Hermanos)

Acto 1 (Lo que fue un mundo)

Capitulo 1


23 de septiembre, año 83. Si te vieras perseguido por cualquier persona desconocida, por supuesto que darías todo de ti para escapar de esa persona a como dé lugar. Es un instinto básico del humano; cuando no entendemos algo, lo queremos rechazar o huimos de él.

Si por ejemplo, estás atrapado en una ciudad que no conoces, siendo perseguido por sujetos que no conoces, con armas, vehículos, mientras que tú estás con simplemente una pistola con un par de balas, y sin nadie alrededor más que los típicos Trastornados que quieren devorar tu carne… es más que obvio que correrías con todo.

Inevitablemente, era lo que estaba viviendo cierta chica que iba corriendo por las calles de una ciudad que jamás había pisado en su vida, y que además, en el mundo en que se encuentra, eso no era nada bueno.

Empezaremos por partes. Primero que todo, el mundo es muy diferente a lo que fue una vez. Hace muchos años que algo realmente terrible fue desatado sobre la tierra, y con ello la vida de la humanidad terminó en cierto sentido.

De la nada, un día, los muertos comenzaron a levantarse de sus tumbas, para comenzar a atacar a las personas que vivían en aquel tiempo. Muchos fueron los que sufrieron por aquel trágico suceso, y por cada humano que caía, otro Trastornado se levantaba.

Fueron denominados “Trastornados”, aquellos seres que comían a sus propios familiares una vez que morían, y que no pensaban en si eran mayores o menores; para ellos todos eran simple comida. Desde aquel día, el mundo dejó de funcionar como lo hacía, y la anarquía reinó en todas partes.

Hubo mucho tiempo en que las personas se valían por su propia fuerza para poder sobrevivir, y eran muchos los que sufrían lo duro que era el mundo. Poco a poco, personas se fueron alzando para tener un mejor día a día, tanto buenos… como malas personas.

Hoy en día, ya se puede decir que por lo menos existe una forma de vida más normal que al inicio del desastre. Después de tantos años, se crearon lugares donde las personas pueden vivir en paz, siempre y cuando pongan de su parte para que esa paz se mantenga.

Lugares así fueron llamados Comunidades, aunque también cuentan con otros nombres. Pero por el momento, dejaremos eso a un lado…

*

Por ahora, nos concentraremos en la chica que está corriendo por las calles de una ciudad desolada. Sin tener idea de dónde está, o adónde se dirige, ella sigue corriendo sin descanso para escapar de sus perseguidores.

Bajo ropas desaliñadas y roídas, la chica ocultaba hasta el último rincón de su cuerpo, incluso su cabello estaba metido en un gran gorro negro que le cubría toda su cabeza. Pero al menos se podía ver su rostro perfilado y joven.

Lo único que se podía ver en su rostro además de desespero al ser perseguida por sujetos totalmente vestidos como soldados, era una piel clara, y unos ojos azules como el cielo.

Sus perseguidores parecían estar conteniéndose de matarla de una vez por todas, ya que cada uno contaba con armas de grado militar con las cuales podrían abrirle un agujero en su espalda en cualquier momento.

Aun así, la chica no parecía dar muestra de querer detenerse mientras cruzaba en una esquina esquivando las zarpas de varios Trastornados. Desde siempre se ha entendido que los Trastornados son lentos y torpes, y que lo único que tienen en mente es comer carne humana sin reparo alguno… o al menos este tipo de Trastornado es lo que eso piensa…

Manteniendo cierto parecido a lo que una vez fueron en vida, los Trastornados no envejecían o morían sin importar cuanta hambre pasaran. Las personas comenzaron a pensar que los Trastornados eran… el castigo que pudieran merecer.

Dejando de lado los temas generales, la chica iba esquivando entre las muchas manos de los Trastornados, mientras que sus perseguidores tenían que tomarse unos segundos en detenerse y disparar para abrirse paso.

Teniendo esa ventaja en movilidad, la chica aprovechó para correr con todo lo que tenía al cruzar la esquina. Viendo que detrás de ella tenía bastante ventaja sobre sus perseguidores, se apresuró a meterse dentro del primer edificio abierto que vio entre los muchos que había en el centro de la ciudad.

Como en el resto de la ciudad, todas las calles estaban plagadas de Trastornados hasta su último rincón, y como había que tener suerte para entrar en un edificio sin que terminaras emboscado, la chica aprovechó la suya para correr escaleras arriba apenas entrar.

Por otro lado, sus perseguidores tenían que tomarse tiempo en seguir, ya que siendo un escuadrón de 15 personas, no podían moverse con tanta facilidad. Ya tenían claro a dónde se había metido la chica, pero aun así no podían ser arriesgados.

*

Respirando dificultosamente, la chica estaba en el piso 5 del edificio que tenía al menos 20. Intentando recuperar el aire, la chica se frenó un momento apenas entrar al quinto piso, para luego mirar de lado a lado por cada pasillo y darse cuenta que estaba completamente sola.

Tras lo ocurrido años atrás, las grandes ciudades como en la que se encuentra, fueron las más dañadas en los grandes eventos que se ejercieron intentando limpiarlas, y prueba de ello era la forma tan destruida en que los grandes edificios se encontraban hoy en día.

Cada edificio se veía más destruido que el anterior, con partes faltantes, algunos sin los pisos más altos, otro completamente derrumbados, pero al menos la mayoría se mantenía en pie.

La chica eligió el primer edificio que vio, pero no se esperaba que al final del pasillo a la izquierda del quinto piso, hubiera un enorme agujero que le mostrara como se encontraba toda la ciudad afuera de esas paredes.

Aun con el peligro que estaba corriendo, la chica se tomó un momento para mirar por el agujero sin miedo a que la pudieran ver, para encontrarse lo que quedaba de una ciudad que una vez fue hogar de personas que vivían, personas que respiraban, personas que amaban… y que ahora, solamente rondan por las calles en un infinito coro de hambre y pesar al caminar.

Sin poder evitarlo, la chica sombreó un poco su mirada al observar como de cruel era el mundo en que vivía, y por supuesto que era de entender que dijera soltando un suspiro resignado…

- Segura que algún día… algún día… ¿Eh?

Más allá de un par de edificios bajos al frente, la chica logró poner su mirada en algo que le llamó la atención, y que apenas comenzar a diferenciarlo, decía centrándose…

- ¿Qué es eso…?

“¡BANG!”

De improvisto, la chica fue enviada hacia atrás para caer sentada, justo cuando una bala pasó al frente de su rostro. La bala venía de la calle justo debajo, y fue disparada del arma de uno de los Soldados que la perseguían.

Al instante, el que parecía ser el líder de grupo, le bajó el arma de un manotazo al que disparó, para gritar alterado…

- ¡Imbécil, la necesitamos viva!

Antes de enviar a sus hombres por la chica, además de que éstos estaban ocupados manteniendo a raya a los Trastornados detrás de ellos, el líder hizo una seña con la mano para que trajeran algo, al mismo tiempo que decía…

- Envíen los Drones Rastreadores, quiero saber a dónde se dirige… ella misma nos dirá dónde está el otro.

Respondiendo “¡Si, señor!”, unos maletines fueron traídos, todos de color negros y de tamaño considerable. Puestos en posición, fueron abiertos al mismo tiempo, al igual que algunos de los Soldados usaban unas especies de brazaletes en sus muñecas para que algo saliera de los maletines.

Alzándose al vuelo con gran velocidad, unos aparatos cuadrados, con 4 hélices en sus esquinas, una especie de cámara digital en el centro, y una especie de gancho en la parte inferior; fueron activados los Drones.

Viendo que sus artilugios estaban activos, los Soldados al control de éstos los empezaron a manejar desde el brazalete a su antojo, justo sobre una pantalla digital que apareció encima de éstos.

Haciendo que los Drones entraran por la abertura en el edificio donde la chica fue divisada, éstos comenzaron a rastrear todo en luces infrarrojas buscando su localización. Las luces eran de un tipo especial, ya que podían diferenciar en el suelo las pisadas de la chica al ver que el polvo en el suelo se había movido, y con ello tenían una ruta de rastreo.

Las pisadas llevaban por las escaleras hacia los pisos superiores, y con ello los Drones siguieron su rastro con gran velocidad.

*

La chica se encontraba corriendo nuevamente por las escaleras hacia los pisos superiores, pero sin pararse a ver en que piso se encontraban. Ya iba por el piso 10, pero aun así no quería detenerse de continuar corriendo sin parar; buscando de escapar lo más rápido posible.

Habiendo llegado al piso 11, la chica decidió internarse en sus pasillo a ver si lograba perder de vista a los Drones, pero como el edificio tenía mucho tiempo en que no le entraba ni la más mínima brisa al tener sus ventanas selladas casi en su mayoría, las cosas no serían tan fáciles.

Entrando por la primera puerta que vio que estaba en mejor estado que las demás, la chica la cerró detrás de ella, y tomando un mueble que se encontraba cerca, lo apoyó para evitar que entraran.

Seguidamente se fue a esconder detrás de un viejo escritorio que estaba por deshacerse, y metiendo su mano entre su camisa manga larga y su pantalón, tomó con rapidez el revolver que cargaba consigo, justo para decir motivada…

- No me atraparan tan fácil.

Casi al instante, la chica revisó el tambor del revolver para darse cuenta que solamente tenía 3 balas, además de que ya no le quedaba ninguna en sus bolsillos. Bajándose sus ánimos, pegó su espalda de la pared detrás de ella, mientras decía al aire…

- ¿Cómo es que terminamos en esto?

Hubo un momento de silencio, y era normal sabiendo que sus perseguidores estaban entrenados para no hacer ruido mientras perseguían a una presa, además que los que la estaban persiguiendo eran Drones que no hacen el menor ruido al volar.

La chica estaba bajando su mirada al suelo con pesadez, mientras que muchas cosas pasaban por su cabeza. Cosas tales como los motivos por el cual la estaban persiguiendo, quienes son sus perseguidores, y muchas otras cosas…

Pero hubo algo que reinó por sobre todas las cosas que estaba pensando, y eso era lo que había visto poco antes de que los Soldados se dieran cuenta de que estaba allí. Pensando en lo que había visto, la chica puso su vista en la ventana a su derecha, mientras que esa idea seguía rondando en su cabeza… había visto a una persona mirándola…

*

Después de unos minutos, una enorme sombra se comenzó a posar sobre la gran ventana de cristal. Los cristales estaban en su mayoría casi por completo, pero había partes faltantes, además de algunos que ni estaban.

Pero lo realmente importante, era que una gran sombra estaba opacando la luz solar, y eso era provocado por una enorme nube de lluvia que se estaba aproximando a la ciudad, y con ello algo mucho más peligroso.

La chica de pronto se vio nerviosa al saber lo que eso significaba, y que un peligro mucho peor del que pudieran ser aquellos Soldados se estaba avecinando. Con ese mismo nerviosismo, la chica se levantó del suelo con la intensión de correr hacia la puerta y salir lo más rápido posible del edificio.

Pero en lo que dio el primer paso hacia la puerta, las luces infrarrojas de los Drones se mostraron por debajo de la puerta, y con ello sus oportunidades de escapar se desvanecieron. Haciendo un ruido lo suficientemente agudo al pisar como para que los Drones la detectaran, la chica delató su posición al dar un paso hacia atrás.

Se comenzaron a escuchar golpes en la puerta por parte de los Drones que eran bloqueados por la obstrucción que ésta presentaba, pero que al mismo tiempo estaban enviando una señal a los Soldados avisando donde se encontraba ella.

Con la puerta sellada, y ninguna otra salida, la chica vio las cosas oscuras al pensar en lo que pasaría una vez que los Soldados entraran por la puerta, y con ello que la terminaran atrapando.

Mientras sus manos temblaban, la chica estaba por cometer la gran estupidez de salir corriendo entre los Drones a ver si podía escapar, con el riesgo de terminar paralizada por las pistolas eléctricas que éstos tenían integrados.

Frustrada ya no sabía qué hacer para salir del problema en que ella misma se había metido, y al borde de saltar por la ventana para evitar que la terminaran apresando, la chica se acercó a la ventana con el arma en mano con la idea de romper un cristal, pero antes dijo…

- No voy a dejar que me pongan las manos encima… ¡Primero muerta!

Con ese decir, estaba siendo muy sincera a la hora de que saltaría por la ventana, ya que la chica prefería mil veces morir, que pensar en lo que le ocurriría después de que la llevaran al lugar a donde pertenecían esos Soldados.

Preparando el revolver para golpear el cristal y dar el último paso, la chica alzó su mano decidida, cuando…

La sombra de la nube terminó de tapar lo poco que quedaba del sol, y con ello terminaba de acabar con la luz solar que podía entrar en los edificios. Con eso hecho, la chica podía jurar y adivinar qué era lo que a continuación pasaría, y por eso dijo al aire…

- Esto va mal…

“¡BIP, BIP, BIP!”

Al otro lado de la puerta, se pudo escuchar como los Drones hacían el sonido correspondiente cuando logran localizar algo que se mueve, y con ello tuvieron que disparar sus pistolas eléctricas, aunque no sirvió de nada…

Lo que estaba del otro lado de la puerta, sin piedad alguna destruyó en un abrir y cerrar de ojos los Drones para dejar todo el pasillo en silencio. Pero sin tener que verlos, la chica sabía muy bien quienes eran las criaturas al otro lado de la puerta, y lo que podrían hacerle una vez entraran a la habitación.

Se podría decir que ella jamás los había visto en su vida, pero sí que había oído muchas cosas sobre aquellas criaturas que reinaban en las sombras, y que una vez se hacía de noche, era mejor no salir de casa por ningún motivo.

Aquellos que era mejor no ver nunca, aquellos que son tan o más despiadados que los Trastornados, aquellos que son vistos como lo último que vez en tu vida, son llamados…

- Nocturnos.

La chica lo tenía muy en claro, que si hacia un simple sonido y aquellos fuera de la puerta se daban cuenta, su destino sería mucho peor que si la atrapaban los Soldados. Gotas de sudor corrían por su frente, pero ni para secárselas movía un simple musculo tratando de ocultar dónde estaba, y parecía estar funcionando.

Pero al mismo tiempo en que estaba funcionando, no lo estaba haciendo de la misma manera. Aquellos del otro lado de la puerta, tenían sentidos más agudos que el de un humano, y por el mismo sudor que la chica estaba evitando limpiar, era que aquellos se dieron cuenta que alguien estaba del otro lado de la puerta.

Se sentía en el aire como los pasos de aquellos al otro lado se aproximaban a la puerta, al igual sus sentidos se estaban activando ante la presa que tenían atrapada. La chica también podía sentirlo en su piel, como aquellos pondrían sus horribles manos sobre ella y le harían todo tipo de cosas, hasta que al final la terminaran matando.

Con los ojos aguados al punto en que estaban por soltar todas las lágrimas, conteniendo en el fondo de su garganta los gritos de pavor que estaba por soltar, y también queriendo saltar por la ventana para librarse de un destino horrible, la chica rezaba en su interior… porque algo, o alguien la salvara…

*

Más o menos cerca del edificio donde estaban ocurriendo todos aquellos acontecimientos, para ser más precisos, en la calle justo al frente, alguien observaba.

Minutos antes había visto como los Soldados muy bien armados habían entrado en el edificio, luego siendo seguidos por los muchos Trastornados que no pudieron evitar dejar entrar. A su alrededor todo el suelo se encontraba lleno de sangre y cuerpos pútridos de los Trastornados muertos.

Con esa masacre en todas direcciones, más los tantos otros que se amontonaban en la entrada del edificio, la persona soltaba un suspiro resignado mientras miraba al cielo, diciendo…


- Malditos escandalosos…

Feb. 11, 2019, 2:16 p.m. 0 Report Embed 0
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