El pavo real enamorado(4) Follow story

caelgitanoblanco Carlos Alberto (ElGitanoBlanco)

Otra ave residente de la arboleda Piim-Asud se ve envuelto en un relato de amor, pero a diferencia de Piet, es un sentimiento pasajero. Su verdadero interés es otro tema. Cuarta narración que forma parte del "Libro 1: Historias del reino de Güíldnah".


Fantasy Medieval Not for children under 13.

#romance #mago #campesina #ninfa
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CAPÍTULO I

Esta es una de las historias que recolecta personalmente el bufón, el primer día que visitó al gitano mayor.


Habita en el bosque Piim-Asud, un grupo mediano de pavos reales. Entre ellos se encuentra uno joven, llamado Aleksei. Muy conocido por todos: amable, social y atento. Para él, lo que le interesa fuertemente es el mundo alejado de Pi-Ud.

Siempre se pasea por las orillas del bosque, observando los alrededores; contemplando la pradera verde y los otros bosques más alejados, preguntándose qué hay más allá del horizonte.

Un día, Aleksei descubre a un grupo de personas que ha llegado a establecerse, a varios metros lejos de la arboleda y cerca del río Ódnirlk. Con ayuda de otras gentes, ocupan los días siguientes para construir una cabaña grande, hecha de piedras grises y madera; protegida con un vallado alto de zarzo.

Observa atentamente como trabajan arduamente los humanos.

Pasan dos semanas y media, para que las personas terminen de construir su nuevo hogar.

Más tarde, el joven pavo real oye de un gitano visitante, que los nuevos vecinos son campesinos. Se acaban de mudar, para probar mejor suerte. En su antigua localidad, la tierra no era muy fértil para cultivar.

Interesado por saber la vida de aquellos humanos, Aleksei empieza a observar atentamente la rutina diaria de los granjeros. Desde que sale el sol, hasta que se retiran a dormir.

En una ocasión, la atención del pavo real es atraída por la joven hija del granjero; quien tiene diecinueve años, y cuyo nombre es Dagna. Ella tiene el cabello ondulado y un poco largo, de color rubio claro. Sus ojos, son de color castaño oscuro.

El pavo real se sorprende por la belleza de la joven, enamorándose de ella.

Por varios días, observa su rutina diaria: plantando el huerto, dándole de comer a los animales, o simplemente paseando por la pradera.

«Debo intentar conocerla», se dice el ave a sí misma en una mañana temprana.

Decidido a acercarse a Dagna, el pavo real visita al rey del bosque, Kírill; quien se encuentra relajándose a las orillas del río Ulrron, sentado en un tronco caído. El clima, es espléndido para un día libre de las preocupaciones de la realeza.

Aleksei sale de entre la arboleda y unos arbustos, justo al lado del tronco donde se ha sentado el rey, que ahora tiene veintisiete años.

―Buenas tardes, su majestad ―saluda el pavo real alegremente.

―Hola Aleksei ―contesta Kírill―, ¿cómo has estado?

―Bien, su majestad. Gracias por preguntar.

―¿Has venido a beber un poco de agua o a bañarte?

―En realidad, quería pedirle un favor, gran rey ―responde el ave.

―Te escucho ―expresa él, agachándose para poner más atención a las palabras del pavo real.

―Quisiera que me transformara en un humano.

―¿Con qué propósito?

―Sucede que me he enamorado de una campesina humana que…

El monarca del bosque lo interrumpe de golpe.

―¡¿Amor hacia otra especie?! ¡¿No has escuchado de la historia de Piet y Tuli?!

―Sí, la he escuchado; pero mi situación no es la misma.

―Eso es lo que tú crees ―asevera Kírill con tono de enfado―. Lo siento Aleksei; la respuesta es un rotundo no. Será mejor que saques esa idea de tu cabeza.

»Regresa al bosque a ocupar tus pensamientos en otros asuntos.

El pavo real se aleja tristemente, regresando al mar de árboles.

No se ha alejado mucho, cuando escucha la voz de la reina ninfa atrás de él.

―Aleksei. Ven, sígueme ―dice en voz baja la reina Zelinda, quien se esconde atrás de unos árboles.

Él así lo hace, hasta que ambos personajes llegan a una piedra grande, donde Zelinda se sienta. Esperando en el mismo lugar, se encuentra su hija, la princesa Idaira, quien se queda de pie al lado de su madre.

Ella aún tiene la edad de trece años.

—Entonces, quieres conocer a alguien, ¿no? ―indaga Zelinda con una leve sonrisa.

―Se trata de la hija del campesino, que se acaba de asentar al lado del río vecino.

―¿Qué tanto deseas estar con ella?

―Mi dulce majestad. Hasta el momento, solo he podido apreciar sus rasgos físicos: su cabello brillante y esa cara celestial. Necesito conocerla personalmente, para saber si es la indicada para mí.

―Creía que explorar todo el territorio de Ítkelor, era tu mayor interés ―comenta Idaira.

―Todavía lo sigue siendo; antes, quisiera conocer a la hermosa campesina ―asegura Aleksei entre suspiros.

La reina lo piensa por unos momentos.

―Es muy inesperado este suceso ―opina la reina.

―En realidad, también estoy sorprendido; pero el amor siempre es impredecible, ¿no es así, su majestad? ―insinúa Aleksei, mirando de reojo a la ninfa.

Ella sonríe, bajando la mirada por solo unos segundos.

―Solo se tiene que estar atento, y así encontrar el correspondido ―añade Zelinda.

―¿Vas a pedirle su mano en matrimonio? ―pregunta Idaira con emoción.

―Sería muy apresurado. Primero tendríamos un tiempo de noviazgo.

―Quiero ayudarte, pero hay una mala noticia ―informa pesarosamente la reina―. Recuerda que muy poca gente de fuera del bosque, puede oír o ver la magia de Piim-Asud; a excepción de la comunidad gitana del bosque de Güíldnah y “Los Guerreros del Este”. ―Zelinda hace una pausa―. Es muy poco probable, que esa gente pueda ver la magia de aquí. Si te les presentas, solo te verán como una simple ave.

Aleksei baja la mirada desilusionado.

―Lo siento, amigo ―dice la princesa con aire triste.

Unos segundos de silencio pasan.

La reina parece estar muy pensativa, mirando al lado.

―Hay una posible solución ―intuye Zelinda.

El pavo real alza la mirada nuevamente.

—Hay un hechizo especial, que hace muchos años no he realizado… aun así, lo recuerdo a la perfección. ―Hace memoria ella, sin quitar la mirada del mismo sitio―. En realidad, el objetivo del conjuro es transformar un humano en un animal; pero sé cómo realizarlo a la inversa.

―No me has enseñado ese hechizo.

―Es porque lo he utilizado muy pocas veces. ―Le aclara la reina a su hija―. Más tarde, con calma, te lo enseñaré paso a paso.

―¿Funcionará? ―pregunta Aleksei.

―Estoy muy convencida de que sí lo hará. Es uno de los escasos encantamientos, que afecta a todo humano por igual; creyente en la magia o no. Todos podrán verte en tu forma humana.

―Bien su majestad; cuando guste ―dice Aleksei con seriedad.

―Hay varias condiciones que tienes que cumplir. ―Le advierte la reina del bosque—. La regla principal es que solo serás humano de día, empezando cuando el sol salga completamente por el Este; unos minutos después de que se oculte en el horizonte, volverás a tu forma de ave. El hechizo solo durará tres semanas. Si tu amor es correspondido y acepta tu forma original de pavo real, serás humano el resto de tus días; si no lo es, regresarás a tu vida acostumbrada de ave.

―Acepto las condiciones; peor sería no intentarlo.

―En eso tienes razón ―coincide la reina al levantarse de la gran roca―. ¿Listo?

―Sí. Estoy listo ―responde Aleksei preparándose para el gran momento, cerrando los ojos y bajando su cabeza.

Ella empieza a conjurar el encantamiento, en un idioma inentendible. Cierra sus ojos y mueve sus manos en todas direcciones.

Una nube de polvo fino color magenta claro, empieza a envolver a Aleksei. La polvareda va creciendo, hasta medir el metro con setenta centímetros.

Unos segundos después, el polvillo se disipa, dejando al descubierto a un apuesto joven de diecinueve años; de pelo lacio, corto y negro. Su rostro tiene forma de diamante. No tiene bigote o barba. Lleva puesto ropa de aventurero: camisa de manga larga azul cielo muy claro, pantalones holgados, color azul muy oscuro, los cuales se meten debajo de un par de cubre botas altas de cuero oscuro. Arriba de la camisa, usa un chaleco largo cerrado, con cuello en “V”, de color azul iridiscente, acompañado de un cinturón de color café oscuro con hebilla de plata. Porta en la cabeza, un sombrero estilo Robín Hood mediano, color azul oscuro; decorado con varias plumas de copete de pavo real. El último accesorio que compone el conjunto, es una capa larga sin capucha, hecho de terciopelo y de color café oscuro por dentro; con un diseño colorido de cola de pavo real por afuera.

—Muy increíble su magia, majestad ―menciona Aleksei, mientras examina lo que puede ver.

―Déjame ayudarte. ―Le dice Idaira.

La princesa se dirige a un árbol cercano, atrás de ella. Recoge una rama corta caída, y en un santiamén la convierte en un espejo de mano, entregándoselo a Aleksei.

Ahora él puede ver mejor su apariencia.

—Listo. Ahora podrás conocer a esa joven.

―Tiene razón princesa, sin embargo… ―Ahora él se dirige con Zelinda―. Su majestad, ¿no cree que el gorro y el diseño de la capa son muy estrafalarios?

―Del sombrero no creo; si crees que la capa es demasiado llamativa, solo tienes que voltearla; así el color café será el visible. ―Le sugiere la monarca.

―Le agradezco enormemente la oportunidad que me da, su majestad ―dice Aleksei con una reverencia, para después voltear la capa, para que el diseño colorido quede oculto.

―Solo recuerda las condiciones que te he dado. Te deseo la mejor de las suertes, joven pavo real.

Dicho esto, Aleksei se dirige a la cabaña del granjero.

Segundos después, el rey aparece detrás de su esposa e hija.

―Querida, ¿qué ha pasado? Las he estado esperando desde hace tiempo.

―Nada. Nos acabamos de encontrar con Aleksei, el pavo real ―informa Idaira.

―¡Oh! ¡Cielos! ―exclama el rey, llevándose una mano a la frente y cerrando los ojos por un instante―. ¿Cumpliste su petición?, ¿lo convertiste en humano?

―Utilice un hechizo antiguo, solo será humano por tres semanas y solo de día ―aclara ella―. Me parece que sus intenciones son inocentes. El interés profundo de Aleksei, no es el amor.

―¿Qué hay de la campesina y su familia?, ¿no te preocupas de ellos? ―indaga el rey, todavía inquieto.

―Despreocúpate, esposo mío. Si la hija no acepta el amor de Aleksei, ella y su familia olvidarán todo sobre él al día siguiente.

Ahora regresemos a nuestro descanso familiar.


Jan. 29, 2019, 5:03 a.m. 2 Report Embed 0
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Flavia Flavia
¡Hola! Soy Flavia, embajadora de la plataforma. He entrado a revisar tu historia para verificarla pero antes de eso es necesario que corrijas algunos detalles en los diálogos (a algunos les hace falta la raya de diálogo) y de puntuación. Una vez hecho esto puedes contestar este mensaje y yo volveré a verificarla; por el momento la dejaré en revisión. Cualquier duda, puedes preguntarme. Saludos :)
2 weeks ago

  • Carlos Alberto (ElGitanoBlanco) Carlos Alberto (ElGitanoBlanco)
    Muy bien. Ya he corregido los errores. Espero que no se me haya pasado alguno. Gracias por revisar mi trabajo por segunda ocasión. 2 weeks ago
~

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