Libro 1: Memorias del gitano Albert Cathal (3) Follow story

caelgitanoblanco Carlos Alberto (ElGitanoBlanco)

"Piet y el hada verde". El amor llega inesperadamente en el bosque místico Pi-Ud, encontrando a un petirrojo que vive... mejor dicho vivía sin preocupaciones. Atravesado su corazón por una de las flechas de cupido, descubre lo bueno y malo del amor. Tercera narración, extraída del primer tomo de la saga "Alucinaciones de un hombre empedernido (anécdotas y relatos)", que lleva por título "Libro 1: Memorias de gitano Albert Cathal".


Fantasy Medieval All public.

#magia #bosque #duende #petirrojo
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CAPÍTULO I “Amor a primera vista”

PIET Y EL HADA VERDE


Este es el segundo relato que rechazó el rey Derek para ser presentado en el banquete especial.


En el bosque Pi-Ud hay una extensa variedad de pajarillos. La siguiente historia trata de uno en particular.

Vive en el bosque un petirrojo; despreocupado de la vida venidera, y sin ningún interés en particular. Su vida cambia de un día para otro.

Es una mañana cualquiera. El ave de pecho rojo anaranjado descansa sobre una rama, junto con unos cuantos amigos. Cada uno, platica sobre su rutina del día anterior. Entre tanto, un pequeño grupo de hadas, insectos y pájaros pequeños, transita volando por enfrente de un árbol; mismo donde se encuentra el petirrojo y sus amigos. Los paseos matutinos de las hadas, duendes, golondrinas, carpinteros y demás avecillas, es un suceso cotidiano en el bosque místico; lo especial en el día de hoy, es que hay un hada nueva entre el grupo.

La reciente habitante es de piel verdosa clara, pelo largo azul fuerte y ojos redondos púrpuras. Su cuerpo lo cubre un leotardo de manga corta color rojo, hecho con hilos de rosa del mismo color. Una tela rectangular naranja rodea su cintura, a manera improvisada de una falda. De calzado, lleva unos zapatos simples rojos anaranjados.

Mide casi lo mismo que sus congéneres: nueve centímetros. Sus alas son de mariposa, coloreadas con diferentes tonalidades amarillentas.

En el momento en que los ojos del petirrojo observan a la nueva hada, el tiempo se congela casi por completo; permitiendo al protagonista de la historia contemplar a la reciente habitante, de los pies a la cabeza. Inesperadamente, el corazón de la avecilla se enamora perdidamente del hada verde; el mismo órgano muscular acelera su ritmo. Nunca le había pasado antes. Ha visto a un centenar de esas creaturas diminutas, y ninguna le había llamado la atención; mucho menos tenía contemplado la probabilidad de un amorío con una.

¿Qué es lo diferente de la nueva residente que no tengan las demás? El petirrojo no puede elegir un detalle en especial. ¿Es su hermoso rostro?, ¿su cabello?, ¿la indumentaria que lleva puesta?, ¿su cuerpo?, ¿todo lo anterior?

El ave despierta de un sueño efímero, percatándose que el grupo de paseantes, junto con la bella hada, se ha ido. Desde ese día, el pajarillo espera al mismo pequeño grupo de insectos y duendes alados en la rama del mismo árbol; suspirando interminablemente cada vez que ve al hada pasar frente a sus ojos, admirándola cada segundo.

Varios días después, decide intentar conocerla. Le pregunta a muchos amigos y conocidos: ninfas y otras aves por igual. Descubre que el pequeño grupo del hada verde siempre visita un rosal de flores naranjas; el mismo que se encuentra junto al estanque Áglod.

A la mañana siguiente, el petirrojo se encamina hacia el punto indicado y espera en la rama de un pino cercano. Áglod es un importante centro de reuniones para los reyes menores y todos sus súbditos; de vez en cuando, también lo es para la familia de osos o de tigres.

Al llegar al lugar, el pajarillo solo encuentra animalillos, libélulas y una que otra ninfa de edad infantil. Esperanzado que no ha llegado tarde, el petirrojo espera al hada verde y al grupo que siempre la acompaña. Empieza a caminar repetidamente por toda la rama del árbol; al mismo tiempo que aguarda, los nervios empiezan a invadirlo.

«¿Cómo me presento?», se pregunta a sí mismo. «¿Le agradará mi compañía?». Estas y más dudas se van reuniendo en su cabeza.

En medio de las interrogantes personales, el pajarillo observa como el grupo de compañía del hada verde va llegando, dispersándose por todo el estanque y el rosal. El petirrojo empieza a buscar a su amor por todos lados; mas su concentración es interrumpida por unas voces a su derecha. Al voltear, el pajarillo descubre al hada verde y unos cuantos acompañantes, quienes han optado descansar en la misma rama donde él ha decidido vigilar los alrededores. Indeciso del qué hacer, el pajarillo busca al hada entre el pequeño grupo; en su lugar, divisa a un amigo suyo: el Martín pescador del río Ulrron.

―¿Nirt?, ¿eres tú? ―pregunta el petirrojo de reojo y en voz alta.

El Martín pescador voltea y reconoce a su amigo.

―Hola Piet, ¿viniste a bañarte en el estanque? No vienes muy seguido por aquí ―comenta alegre aquel, acercándosele.

―De hecho, solo vine de paseo ―expresa el petirrojo.

―Ven, ¿no quieres unirte al grupo? ―invita Nirt a su amigo, poniéndole su ala en la espalda de él.

―Claro ―afirma el petirrojo felizmente.

Nirt no tarda en presentar a su amigo al pequeño grupo.

―¡Compañeros! ―anuncia él―. ¡Les presento a Piet, un amigo mío! ¡Vive en el gran manzano de frutas rojas, el cual se encuentra cruzando el río Ulrron!

El grupo le da la bienvenida; por su parte, Piet saluda a todos los presentes, uno por uno, estrechando plumas y pequeñas manos, de esos diminutos hombres y mujeres con alas de mariposa o libélula; siempre con una sonrisa en la cara. Todo va bien, hasta que llega con el hada verde. La seguridad que siente en sí mismo desaparece en un santiamén; tartamudea un simple “hola”, quedándose parado, nervioso y pensativo enfrente del hada. Afortunadamente lo hace por poco tiempo, gracias a otros pajarillos, quienes lo llaman para conocerlo mejor. El petirrojo se dirige con ellos, iniciando una agradable mañana.

La tarde pasa rápidamente entre pláticas, bromas graciosas y meriendas. En las primeras horas de la noche, los amigos del hada verde se despiden y cada uno parte rumbo a su hogar.

Jan. 28, 2019, 11:41 p.m. 0 Report Embed 2
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