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joe-kerr1530764300 Joe Kerr

La historia de un mundo en el cual humanos, angeles y demonios conviven. Los dramas inhumanos de un demonio intentando aguantar contra una sociedad opresora y la meritocracia angelical.


Fantasy All public.

#demonios #fantasia #musica #fantasia-urbana #Gorillaz
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Feel Good Inc.

Esto es solo un draft basico. Aun no termino de escribir, habran revisiones y cambios. Pero me entusiasma mucho compartir esto


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Alastor yacia contra la fría cama, el sol recedia contre los edificios y sus suspiros eran ligeros ronquidos. La ventana abierta dejaba entrar la brisa fría de la mañana. La habitación era un desastre, latas de cerveza, cajetillas de cigarrillos, fotos y posters pegados en las paredes, una televisión y una computadora durmientes frente a el. Su rostro estaba incrustado entre las almohadas mientras que su espalda desnuda yacia expuesta a los elementos. Las sabanas cubrían un cuerpo delgado y frágil que se estiraba mientras el rugido del celular invadia la habitación. El constante palpitar electrónico se volvia un ave de presa gritando y chillando por atención.

El cuerpo de alastor se movio en forma automática mientras este caia del borde de la cama intentando alcanzar el celular aun  conectado.  Un suave gruñido seguido por un suspiro escaparon sus labios, El hombre se levanto despacio y arrastro su  existencia hacia el baño. El espejo ilustro una figura blanca –no palida, pero de piel blanca como el marfil- Sus ojos eran rojos con pequeña pupilas que pasaban inadvertidas. Caballo alborotado y oscuro. Sus dedos eran oscuros, sus garras estaban expuestas y la oscuridad se extendia hacia sus codos lentamente difuminándose y mezclándose con el tono blanco de su piel. Grandes cuernos negros se producían de su cabellera oscura. Una cola oscura se asomaba por su espalda y sus pesuñas retumbaban con cada paso “Oh no.” Este pensó viendo los cuernos, tendría que ir a arcortarlos pronto o le darían problemas en el trabajo. Su cuerpo se movio a la ducha, lavando sus dientes afilados  mientras que el agua tibia recorria su cuerpo delgado. El era un espantapájaros con cuernos.

Salio rápidamente de la ducha y comenzó su ritual de trabajo, el demonio  comenzó a vestirse rápidamente, pantalones, camisa y corbata negra.  Busco su alicate y rápidamente comenzó a cortar las garras afiladas, dándole forma de  uñas humanas. Estas golpearon las paredes y el espejo del baño con cada snap de la hoja afilada. Se lavo sus oscuras manos y las seco rápidamente. Esta era la parte que mas odiaba del dia.  Abrió un cajón sacando varios estuches de lentes de contacto con etiquetas escritas sobre ellas. Saco los lentes café oscuros  y los sujeto con las yemas de sus dedos. Rápidamente empujando la lentilla contra su ojo y luego la siguiente. Parpadeando rápidamente mientras este buscaba a ciegas la pequeña botella de gotas para los ojos. Rápidamente dejando las gotas caer sobre sus ojos. Se observo en el espejo y se peino rápidamente. Dio un segundo suspiro preparándose para lo que odiaba mas, la camisa era un poco mas grande que el.  Este pensó para si mismo “izquierda o derecha.”, no pensó mas y rápidamente enrollo su propia cola por su cintura hacia su torso, la practica era dolorosa pero necesaria.  Tomando una pequeña botella con una base de color, habían varias botellas de ese estilo en diferentes tonalidades  sobre el lava manos. Este sencillamente aplico un tono claro para su piel y rápidamente la esparcio por su rostro, no había tiempo para detallarse mas. Camino hacia  la habitación mientras terminaba de vestirse, cerrando la camisa y viendo los zapatos de trabajo, tenían hendiduras hechas para que sus pesuñas pudiesen entrar y hacerlo verse mas ‘humano’. Los cuernos eran otro problema pero no tenia la oportunidad de arreglarlo, ya era muy tarde. Alastor tomo su bolso y una chaqueta negra. Camino hacia el comedor donde una pequeña cosina estilo americano yacia hacia su derecha. El comedor tenia un par de libreros con libros, consolas y una mesa y un sofá. Corrió a la cosina abriendo una despensa y tomando una barra de cereal. Tendría que aguantar hasta el almuerzo. Tomo sus llaves y salio rápidamente del pequeño apartamento. Los pasillos eran vividos con sonidos de bebes llorando, conversaciones, peleas, discusiones. Alastor salio a la calle calida en la cual podía ver humanos de todos tipos, hombres, mujeres, americanos, latinos, afroamericanos y entre algunos pocos habían mas como el. Otros demonios pero mostrando sus verdaderos Yo, colas que se movían y cuernos que destacaban entre la multitud. Humanos alejándose de ellos y siendo mal vistos por ser lo que eran.

Alastor tomo su celular y llamo rápidamente a un uber, El conductor llego y al ver al demonio este solo acelero y se largo. El ser solo suspiro una vez mas y vio que entre los comentarios del conductor decía ‘No conduce a demonios.’. este suspiro otra ves sintiéndose rendido, caminando rápidamente hacia la estación de tren mas cercana, corriendo por las escaleras en bajada y tropezando de ves en cuando –usar zapatos era un arte para aquellos que no tienen pies-. El metro estaba repleto de humanos que se alejaban de el. Ancianas sujetando cruces de metal en su cuello y uno que otro guardia lo observaban como si este fuese un delincuente. Alastor solo metio su mano en su billetera y saco rápidamente su tarjeta de pasaje, la deslizo por la maquina y subio al tren subterraneo. Trato de recuperar el aliento conectando su celular a sus audífonos, lo mejor que podía hacer era enfocarse en su mundo personal a tener que escuchar los comentarios mientras este entraba en el vagon.

Al bajar pudo notar a humanos dándole codazos para subir, empujones y tropezones cuando este salio del tren lleno de gente. Se trato de arreglar dentro de lo que pudo y salio a la superficie.  Grandes torres cubrían el cielo grisaseo de la ciudad. El calor era infernal y despejaría pronto, el lugar estaba lleno de humanos con ternos y corbatas, oficinistas y secretarias, empleados Juniors y mentes corporativas.  Las torres conformaban uno de los centros neurálgicos de empresas en la ciudad. Un par de pequeños locales a los alrededores, cafeterías y tiendas de comida rápida, gimnasios y  lofts cubrían esta sección del mapa. Mientras que Alastor caminaba hacia  la gran torre de vidrio. El demonio sujetaba su teléfono cuando de golpe un par de manos lo sujetaron de los hombros y lo guiaron lejos de la torre, este se sintió confundido y en shock, observando hacia sus lados viendo a los dos oficiales guiándolo lejos de la entrada. Los demás humanos solo pasaban de largo, algunos observando y otros sin decir nada solo ignoraban la situación. El primer oficial era un humano de cabello rojo acompañado por otro mas bajo. Ambos se mostraban intimidantes, observándolo como dos soldados viendo a un enemigo desarmado.

-          Que haces aca?. Le pregunto el primero

-          Trabajo aquí

-          Tan desesperada esta Engron? No lo creo. Aquí ustedes no son bienvenidos. Dijo el segundo

Alastor titubeo por un segundo

-          Tengo una ID, trabajo aca. Puedo demostrarlo

-          Tiene una id. Dijo el primero, riendo de este.

-          Puedo meter mi mano en mi maleta y demostrarlo?

-          Puedes. Pero también puedes tener un arma o una daga o algo, ustedes son muy traicioneros.

-          Meteré mi mano lentamente en mi bolso

-          No te dimos permiso

-          Aparte, ese teléfono parece robado, no crees?

-          Si asi parece.

-          Puedo demostrar que es mio. Miren. – dijo rápidamente, deslizando sus dedos por la pantalla, desbloqueando el teléfono. De fondo aparecia una imagen de el junto con otros demonios, una chica palida de ojos negros y cabello rojizo con pequeños cuernos rojos, otro sujeto mas fornido con barba y cuernos mas prominentes y el.

-          Ya veo, pensé que ustedes no tenían derecho a este tipo de cosas. Dijo el policía, tomando el celular y quitándoselo de los dedos. Rápidamente haciendo un gesto comico y dejándolo caer en el suelo.   – Levántalo, escoria.

Alastor no dijo nada, solo se arrodillo y tomo el teléfono. Una voz se escucho entre la multitud. Una mujer de cabello rubio y caminar pesado se acerco, la mujer de edad avanzada observo al grupo diciendo

-Que le hacen a mi empleado?

-Lo sentimos señora, no sabíamos que ustedes contrataban—

-contratar que?.- dijo la mujer sacándose sus lentes de sol

-un sujeto como el

-Eso no es asunto suyo. ‘Al’, ve a tu cubículo, el señor moore quiere esos reportes para hoy

-S-si. Titubeo el demonio, tomando sus cosas y corriendo al edificio mientras que Nora Everglade  hablaba con los policías por acoso.

Alastor corrió al elevador. Mientras las puertas se cerraban este pudo notar a nora caminar rápidamente hacia el elevador. Su brazo se apoyo contra las puertas permitiéndole la entrada. Los muros eran espejos en los que este podría ver su intento de Humanidad.

-Gracias.

-tus dientes. Dijo ella

Lo había olvidado, las placas para cubrir sus dientes afilados

-ve al baño, tienes 3 minutos apenas el ascensor llegue a tu piso.

Alastor no dijo nada, solo corrió por aquel mar de cubículos.  Gente caminando rápidamente de un lado a otro, una televisión prendida en CNN con el volumen bajo y figuras con corbatas paseándose de lugar en lugar, informes, reportes de mercado, tasaciones etc… Engron era una ramificación de una corporación mas grande. Y el trabajo de Alastor estaba en mover datos, su trabajo era muy automatico, tomar información en papel y moverla al digital, aveces debía cubrir a los otros empleados en reportes y presentaciones, era algo muy insano el tener que responder por otros trabajadores, pero su condición no era humana y necesitaba el dinero. Al entrar al baño este se miro en el espejo, su rostro se veía ligeramente menos inhumano, los lentes de contacto y la base ayudaban. Y muy pocos le ponían atención a sus manos negras, los cuernos eran otro problema. Abrió su bolso y busco una pequeña caja , la abrió esperando un mal aroma pero recordó que había limpiado los dientes la noche anterior. Se coloco las protesis sobre sus dientes afilados  dándole una sonrisa casi normal. Su lengua bífida recorrio las muelas y dientes mas planos por un momento y este volvió a su pequeño cubículo.  La mañana era lenta, su espacio solo tenia una que otra fotografía de sus amigos. La mañana se hacia lenta mientras este traspasaba información de informes mensuales y datos de cobranza a una plantilla. No era el mejor trabajo del mundo pero necesitaba el dinero. La hora de almuerzo se acercaba y este guardo su progreso, dejo sus papeles sobre la mesa y  salio de la oficina, el ascensor se abrió de par en par cuando algunos de los trabajadores vieron sus cuernos solo le cerraron las puertas en la cara. Tras otro suspiro de exasperación este solo bajo por las escaleras.  El lobby tenia mas gente entrando y saliendo, mostrando sus tarjetas con ID en una maquina para entrar y salir. Vio su foto por unos segundos en los cuales su forma real era expuesta.  El debía acarrear esa imagen en su cuello durante sus horas de trabajo, No podía  ocultar su naturaleza real, pero debía mostrarse lo mas humano posible para no intimidar a los demás trabajadores y clientes de la empresa. Aveces era solamente para que la policía no lo molestara tanto. Vio a  Andhrael, otro de los suyos, su piel estaba palida pero en  tonalidades normales para un humano, sus cuernos eran lo suficientemente pequeños para ocultarse en su cabellera y sus lentes de contacto verdes eran llamativos. Su figura androgena lo observo y le agito el brazo hacia el, Este trabajaba en el área telefónica de la empresa.  Siempre le sorprendia como lograba pasar tan bien como humano. El otro demonio le sonrio mostrando sus dientes falsos y ahora con frenillos. Alastor solo sonrio ligeramente y se le acerco.

-Hola diablillo como estas?. Le dijo sujetando un vaso de Starbucks

-podria ser mejor, la policía

-si, si supe. Escuche los rumores

-es lo que nos toca.

Le dije mientras caminaba hacia el subway mas cercano

-como van las cosas con nicodemus

-pff, el nico esta bien.  La impresora a hecho maravillas pero todo bien

Ambos tenían un taller de manualidades, trabajaban en la industria del cosplay. alastor era una paradoja,  la idea de ser un ser que se disfrazaba de otro era algo curioso. Mientras caminaban, Andhrael lo observo por un momento, su boca se abrió y las palabras obsenas comenzaron a escapar, el lenguaje duro y los verbos extraños salían de sus labios.

-          *Y que vas a hacer el fin de semana?*

-Andhy! Por favor!. Le dijo asustado. No hablemos aklo. Tu sabes que.

- *ay! Que tiene! Tienes que estar orgulloso de lo que eres!* le dijo mientras la gente los observaba entrando al restaurante.

 La cola era algo corta y alastor noto a una chica atendiendo, cortando y preparando los sándwiches, piel roja y cuernos prominentes, ojos completamente negros , la chica los observo al llegar y solo les sonrio. A alastor le llamo la atención ver a uno de los suyos no camuflado entre la multitud.

-          Pollo apanado de quince por favor, pan blanco.

La chica asentio mientras que andhrael se acerco a la chica diciéndole

-          *ves? Tienes que estar orgulloso de lo que eres*

-          *tu amigo tiene vergüenza?*

-          *le da miedo que los humanos lo molesten*

-          *entiendo, por lo mismo este es mi ultimo dia aca* dijo la chica * esta es mi forma de protestar mi renuncia* dijo con una ligera carcajada mientras llevaba pan con queso y pollo al horno

-          Entiendo pero

-          *pero nada, si te van a molestar igual. Tu sabes que te van a joder tarde o temprano. Mira que es lo peor que puede pasar?*

Lo pensó por un par de minutos mientras que respondia de forma automática ‘tomate, lechuga, aceitunas, kétchup, mayonesa y bbq’

Mientras este pagaba noto como andhrael hablaba con la chica. Miro de reojo solo para notar a una mujer apuntándoles con su celular, sintió como su corazón se detuvo por un momento. Trato de mantener la calma y trato de aguantar el miedo y el nerviosismo.

-andhy.

-*Tu sabes que mi nombre es andhrael y estoy orgulloso de el.*

Alastor tosio mientras recibia su comida, andhrael estaba pagando por lo suyo mientras le decía. “nos están filmando”

-          *Y, que tiene?*

Ambos tomaron sus cosas y salieron del lugar.

-          Tienes suerte sabes?. Decía sentado en la banca, comiendo su almuerzo.

-          *por?*

-          Por tu trabajo, eres solo una voz en el teléfono. Nadie sabe quien eres en realidad, eres el sujeto que dice ‘ su llamada es importante para nosotros’, eres anónimo. No tienes que lidear con Ellos dándote problemas, con clientes cancelando reuniones o con gente constantemente evitándote por que tienen miedo a que ‘les quites el alma’ o ‘hagas un pacto demoniaco con ellos’ o ‘ transformes a su perro en un monstruo’

Andhrael solo rio

-          *seria tan divertido poder hacer todo eso… pero si, supongo que tengo suerte. Dime, por que me dices andhy?*

-          Es por, no se. Fuerza del habito?

-          *mira, tu y yo estamos en confianza. Puedes decirme Andhrael, ese es mi nombre y asi es como me llamo. Solo los humanos que nos tienen miedo nos dan otros nombres. Trata de estar orgulloso de quien eres*

-          Incluso si eso me cuesta mi trabajo?

-          *incluso.*

ambos caminaron a sus respectivas oficinas, tomaron los elevadores y volvieron a sus mundos laborales. Alastor camino hacia su cubículo viendo todo en orden,  la pantalla de la computadora apagada, tomo su celular y lo conecto para cargarlo, se sento. Miro los reportes y empalidecio otra vez. Los nervios le habían traicionado. Sobre los documentos frescos había una cruz de plata, pequeña observándolo, casi riéndose de el. Este se levanto asustado y miro hacia sus alrededores. Tratando de ver quien podría haberle hecho tan suicia jugarreta. Sus ojos recorrieron las miradas, algunos lo observaban, pero solo una sonreía con crueldad. Su nombre era Margo Robertson, era una mujer con sobrepeso que trabajaba como secretaria, sus dedos grasoso con anillos impactados cubrían sus manos, lentes gruesos y cabello rojo, su ropa era un traje azul que le daba una idea de carpa de circo, ella era la devota cristiana del lugar. Solo alguien como ella lo podría odiar tanto.

-Algun problema, pecador?

Dijo a través de la habitación

-n-no. Ninguno.

Alastor vio la cruz, tomo aire y trato de empujarla fuera del papel con sus dedos, El aire se cubrió de el aroma a carne quemada, sus dedos humearon mientras este intentaba contener el grito de dolor. Empujando lentamente la cruz al borde del informe ya impreso. Este levanto la hoja dejando la cruz caer sobre su escritorio, se sentiría débil durante el resto del dia pero podría hacer su trabajo.

 

 

 

 


Jan. 15, 2019, 7:48 p.m. 0 Report Embed 1
To be continued...

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