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pryxy-misel PryxyMisel Sánchez

"No quiero ser... Otra Más" Will Jones es el típico chico mas popular de toda la escuela, arrogante como ninguno. Amy Green es una chica común como cualquier otra pero la verdad es que hace mucho tiempo ellos dos eran mejores amigos hasta que un día Will se mudó. Al entrar a secundaria Will regresa pero no es como Amy lo recordaba, hasta parece ignorarla. Amy, enamorada de Will, decide que no terminara como todas esas chicas que andan atras de Will, ella no será otra más. {Portada | Jake Cooper }


Romance Not for children under 13.

#campamento
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La chica nueva


Abrí un ojo y luego el otro. No puedo creer que de nuevo sea lunes. Es injusto.

Me levanté de la cama y me puse mis pantuflas de... ¿perrito? Sí, de perrito. Caminé hacia mi armario y lo abrí. Me llevé mi dedo índice hacia la barbilla pensando en que debía ponerme. Después de unos —largos— minutos, me decidí por un jean negro ajustado, una camisa a cuadros roja y mis converses negras. Así me gusta.

Después de dejar la ropa encima de la cama, salí de mi habitación para ir al baño que, desgraciadamente, comparto con mi hermano mayor.

Para mi mala suerte la puerta está cerrada, lo que significa que, mi hermano está ahí dentro. Me acerqué más y pegué mi oído tratando de escuchar algo pero nada; entonces toqué la puerta.

— ¡Ocupado! –Gritó una voz masculina.

— ¡Peter, sal de ahí! –Exclamé.

No respondió.

Resoplé derrotada, pues cuando Peter entra al baño, no hay quien lo saque.

Mi madre que salía de su habitación, me dijo-

—Puedes usar el mío, linda.

—Gracias. –Le sonreí agradecida. Por lo menos no iba a llegar tarde.

(...)

—Adiós mamá. –Dije saliendo del auto.

—Adiós linda, cuídate mucho. –Dijo mientras empezaba a conducir. Pues tenía que llevar a Peter a la universidad.

Suspiré y me di la vuelta para entrar al instituto.

Ya dentro, comencé a ir hacia mi casillero. Pues solo faltan 10 minutos para que suene la alarma. 

Llegué, puse el código y tomé mi horario para ver lo que tocaba a primera hora. Historia. Genial. Will estará ahí.

— ¡Amy! –Gritó una voz. Sonreí, pues ya sabía de quien era.

—Llegas tarde. –Le reproché cuando llegó a mi lado. Sarah comenzó a abrir su casillero, que curiosamente estaba al lado del mío.

—Sí, me quedé dormida. –Sonrió inocentemente.

— ¿Nunca te cansas de dormir tanto? –Pregunté mientras cerraba mi casillero.

—Ay Amy, ni que durmiera corriendo. —Dijo— ¿Qué te toca?

—Historia. ¿Y a ti?

—Déjame ver... —vio su horario— Ugh, mala suerte. Francés.

—Oh.

Seguimos hablando de un montón de cosas más. Vi de reojo mi reloj y solo faltaban cinco minutos para que toquen. Debería comenzar a caminar hacia el salón de clases... Nah, mejor cuando toquen.

— ¡Oh por Dios! —Comenzó a decir Sarah mientras golpeaba mi brazo repetidas veces— ¡Oh por Dios! ¡Oh por Dios! 

— ¡Sarah! –Le dije— ¿Quieres dejar de golpearme?

Pero me ignoró. Solo siguió mirando lo que sea que fuera que le atrajera toda su atención. Yo estaba enfrente de ella, a espalda de quien-sabe-que Sarah miraba. Tenía la boca en forma de O. Sus ojos estaban como platos. Pensé más de una vez en voltearme a ver pero realmente me importaba muy poco.

Poco a poco vi como Sarah cerraba su boca y mordía su labio. Realmente no entendí que pasaba. Escuché a mis espaldas pasos que se acercaban cada vez más, me dio igual, pues pensé que eran de los estudiantes; pero en cuanto empecé a escuchar los suspiros de las chicas que había, supe de quien —o quienes— se trataban.

Cuando iba a voltearme, lo vi. Ojos azules, pómulos definidos, labios rosados, un piercing en la nariz, cabello rubio oscuro, alto y con una mirada que intimida. Pasaba caminando a mi lado, junto a sus inseparables amigos. Vi como Will me miró e igual le miré. Instantáneamente mordí mi labio inferior. Sentí que mi respiración se iba, mis rodillas amenazaban con dejarme en el suelo y mi corazón parecía que iba explotar de lo rápido que me latía. Sentí mis mejillas teñirse de rojo y aparté la mirada. Pude ver de reojo una sonrisa triunfante en su cara mientras seguía su camino.

Ugh, él sabía que me gustaba.

— ¿Viste eso? —Dijo Sarah.

— ¿El qué? –Sabía a lo que se refería pero me hice la desentendida.

— ¡Will! —Chilló— Vi como te miraba.

Rodé los ojos.

—Claro que no. –Dije de mala gana. La campana sonó.

Reajusté mi mochila, que colgaba de mi hombro, y empecé a caminar. Sarah me siguió y sentí cuando se puso a mi lado. Historia y francés quedan en el mismo pasillo.

— ¡Claro que sí! –Chilló de nuevo— ¿Por qué lo niegas?

Suspiré molesta.

—Es un egocéntrico. –Respondí.

—Eso ya lo sabíamos.

—Sí, lo sé. –Dije algo afligida.

Llegamos a mi salón de clases. Me despedí de Sarah, no sin antes de que ella me hiciera prometer que seguiríamos con el tema.

Entré al salón.

Vi que casi todos estaban sentados. El profesor me miraba alzando una ceja. De seguro esperaba que tomara asiento.

Caminé hacia mi lugar habitual pero cuando llegué vi que había una chica que desconocía. Le iba a reclamar que estaba en mi silla pero el profesor vino hacia donde estábamos y dijo-

—Green. Por favor toma otro asiento. –Me pidió. Bueno, de hecho me ordenó.

Alcé una ceja. Que odioso.

— ¿Por qué? Este es mi lugar. –El profesor me miró molesto y supe que no debía discutir si no quería reprobar historia.

Bufe molesta y me fui de ahí.

¿Ahora en donde me sentaría?

Casi todos los asientos están ocupados excepto el de... Oh no. Esto tiene que ser una broma.

— ¿Qué estas esperando Green? Camina. –Dijo el profe, que está detrás de mí.

Suspiré irritada y caminé hacia donde él.

Si esto hubiera ocurrido la semana anterior, hubiera chillado de alegría e incluso me subiría a una mesa a bailar. Pero hoy no. No quiero sentarme con él, pero sé que no me queda de otra.

Caminé hasta el fondo —que es en donde se sienta—, con el profesor detrás de mí; cuando llegué, él tenía su vista en su celular. ¡Ni siquiera se ha dado cuenta de mi presencia!

Iba a decir algo pero entonces el maestro me interrumpió nuevamente.

—Señor Jones, le recuerdo que en mi clase los celulares están prohibidos. —Le regañó— Si no quiere ganarse otro pase a la detención, le sugiero que lo guarde.

Dicho esto, levantó su mirada intimidante hacia el profesor pero en cuanto me vio sus ojos se abrieron un poco, aunque rápidamente volvió a fulminar al Sr. Blass mientras lo guardaba.

—Ella es la Srta. Green y será su nueva compañera de clase. –Dijo el profesor mientras me señalaba con la mirada. Will no me quitaba sus ojos de encima, lo cual me hacía sentir muy incómoda.

Él simplemente asintió.

Me senté a su lado sin mirarle a los ojos. Abracé mi mochila, pues estaba muy nerviosa. Él me ponía nerviosa.

El Sr. Blass volvió a su escritorio y se apoyó en este. Carraspeó un poco para llamar la atención de los estudiantes. De seguro tiene algo que decirnos.

Cuando todos le pusimos atención, —incluso Will—, el Sr. Blass comenzó a hablar-

—Alumnos, hoy tenemos una nueva estudiante. –Hizo una seña y la susodicha se paró del asiento.

Abrí la boca al ver de quien se trataba. ¡Es la que me quitó mi asiento!

—Hola. –Saludo ella. El profesor le dijo que tenía que presentarse y eso hizo— Mi nombre es Cristina Martinez, soy latina y tengo 17 años. Soy estudiante de intercambio.

Cristina tiene el cabello negro lacio y muy largo, le llega hasta el trasero. No es muy bajita, ojos marrones y piel algo tostada. Tiene un cuerpo envidiable. Me gustaría verme así.

El profesor asintió y ella tomó asiento. Mi asiento. Luego de eso, inició la clase.

En ningún momento Will y yo intercambiamos palabras. De hecho, me ignoraba. Idiota...

Jan. 9, 2019, 8:02 p.m. 2 Report Embed 2
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Jennie Martinette Jennie Martinette
Me ha encatando Will. Continúa la historia me ha gustado!! 😍
1 week ago

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