EXTRAÑO SER |HISTORIA CORTA| Follow story

anapaulaveliz1 Ana Paula Véliz

El pasado de Don Julio lo persigue, incluso en sus sueños, mejor llamados: Pesadillas. - Cuarta historia de la saga: ¿Qué viste? - Primera historia: ELLA |HISTORIA CORTA| - Segunda historia: PESADILLA |HISTORIA CORTA| - Tercera historia: NO LO HICISTE |HISTORIA CORTA| - Última historia: CAMINO HACIA EL FIN |HISTORIA CORTA| - HISTORIA DE MI AUTORÍA. - REGISTRADA EN SAFE CREATIVE.


Horror Teen horror All public.

#miedo #terror
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IV


La muerte de Don Pepe tomó a todos por sorpresa en el vecindario, en especial a su familia, la cual con los pocos ingresos que poseía llamó a una funeraria solicitando por sus servicios. La tarde transcurría en medio de llantos y lamentos, junto el arrepentimiento de personas que, mientras él estuvo en vida, jamás le dijeron un “te quiero” o por lo menos, darle a conocer que tenía un lugar especial en su corazón. El viejo Pepe, como usualmente era conocido, era famoso en el barrio por ser dueño de la única tienda que había, y por su noble corazón al fiar a las personas productos, a sabiendas que algunas veces ni le pagaban. La condición social de su familia gracias a él era estable, aunque más perseveraban las necesidades y deudas, la vivienda en la que vivían era hecha de bloque; mas algunas paredes, en especial las de la parte trasera, eran improvisaciones con planchas de zinc, en su mayoría oxidado.

En la sala se encontraban varios familiares llorando, en especial Julio, quien era el nieto que más le ayudaba en la tienda. El joven de 15 años había pasado gran parte de su vida junto a su abuelo, quien lo adoptó luego de que sus padres hayan muerto retornando desde Ferredor a Urquiria, debido a las olas de lodo y piedra que se deslizaban por la gran montaña, arrasando con todo a su paso. El dolor en su corazón provocaba que sus piernas se debiliten y caiga contra el suelo sin cerámica, arrodillado, preguntándole al Dios del que tanto su abuelo hablaba el por qué le debía quitar a sus seres más queridos.

Levantó su mirada y observó a los cientos de personas presentes, sintiendo asco al instante, odiaba ver el rostro de sus familiares llorando hipócritamente por su abuelo, él tenía más que asegurado que ellos estaban ahí sólo por quedarse con la poca herencia que el mayor dejó. La vista de una de sus tías se dirigió hacia él, sonriéndole con tanta falsedad que sintió ira correrle por todo su ser, giró su rostro para no devolverle el gesto y notó la llegada de una familia en especial, sus ojos se llenaron de lágrimas y fue a abrazar al señor de aproximadamente cuarenta años, quien lo atrapó en sus brazos y lo meció cual bebé, arrullándolo y diciéndole que todo estaría bien, a pesar de que sabía muy bien que no. La esposa del hombre acariciaba los cabellos rojizos del menor tratando de calmar su llanto, mientras que con su otro brazo cargaba a su pequeño de cuatro años. Las lágrimas pararon luego de varios minutos, quedando únicamente el hipeo y los espasmos de su cuerpo, con el pañuelo que cargaba en su bolsillo trasero, el señor secó el sudor del pelirrojo y luego algunos mocos que no dejaban de salir por más que los sorbiera.

Ellos eran los padres de Valeria (Miguel y Susana), su mejor amiga y novia a escondidas. Siempre le habían apoyado y cuidado como si fueran sus progenitores, así que cuando se enteraron de la noticia de que Don Pepe había muerto, no lo dudaron y fueron al sepelio, con el firme conocimiento de que Julio se encontraba devastado.

—Valeria —llamó Susana—. Acompaña a Julio mientras nosotros vamos a saludar al resto de vecinos—. La pequeña tomó la mano del pelirrojo y lo llevó hacia la habitación más cercana, para su suerte, el programa favorito de ambos se estaba transmitiendo.

Pasaron los minutos llenos de risas, las locuras de Ms Byer eran demasiado divertidas para los pequeños quienes gozaban con sus aventuras; sin embargo, mientras la noche se volvía más señora, el sueño merodeaba como león rugiente buscando por futuras presas.

Susana luego de saludar a los presentes y dar su pésame a los afectados, va en dirección a su hija para encargarle a su pequeño hermano, quien se encuentra profundamente dormido en sus brazos. La pequeña asiente y Julio le muestra la cama en la que puede dejar al chiquillo.

Tras varios minutos, ambos, Valeria y Julio, fueron y se recostaron junto al niño mientras veían televisión, sus parpados cada vez pesaban más y ardían, quedándose dormidos plácidamente mientras se abrazaban. El movimiento desesperado de uno de los cuerpos a su lado le perturbaba provocando su despertar; mas lo que nunca se esperó fue que, al abrir apenas los ojos, se encontrara con la espalda del pequeño jugando con una criatura de igual rostro y proporciones. Sin embargo, lo que estaba a su derecha no era el hermano de su vecina, sino un extraño ser. El verdadero chiquillo estaba afuera del toldo.

El asombro le dejó estático, observaba que de la boca del individuo salían dientes filosos, tal como los de las pirañas, mordiendo la mano del hijo de Susana. Intentaba gritar, pero de su boca no salía nada, ni aliento, estaba completamente aterrado. Su pecho se alzaba por los gritos retenidos.

Mamá —escuchaba en su mente, quería huir.

Mamá. —Una vez más, pero nadie llego. La potencia con la que su espalda se encorvaba demostraba su horror, hasta que finalmente.

¡Mamá! —gritó, despertándose con lágrimas en los ojos. Su respiración era errática y, al notar que solo fueron recuerdos pasados de su juventud dijo—: Fue solo un sueño. —Sin embargo, al escuchar jadeos llenos de dolor, se levanta y va hacia su ventana notando que, lo que alguna vez vivió, lo volverá a experimentar.


Dec. 31, 2018, 9:28 p.m. 1 Report Embed 3
The End

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Ana Paula Véliz - Me gustan las rosas <9

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Fausto Contero Fausto Contero
¡Muy inquietante! Por fin leí la saga completa :)
Jan. 4, 2019, 1:06 p.m.
~