Romance Navideño: Cuentos de navidad Follow story

pahola123 Paula Han

Tres historias... Once personajes... Dos cosas en común... "El Amor y la Navidad se fueron al campo un día, y en la navidad se potenció el amor, que él decía que le tenía" Historias Inéditas para esta época de navidad.


Romance Chick-lit All public.

#fiestas #navidad #amor #romance #cursi
Short tale
2
244 VIEWS
Completed
reading time
AA Share

Cuentos de Navidad - Deseo de Navidad

Para mejorar la experiencia del lector, favor de leer mientras se escucha la canción recomendada.

Canción recomendada: Jingle Bell Rock - Bobby Helms


Deseo de Navidad


Las hermosas y aturdidoras Jingles Bells sonaban por todo mi apartamento este veinticuatro de diciembre. La época lo ameritaba. El arroz navideño, el pavo, ¡Oh el delicioso pastel de frutas!, el ponche y no me hagas comenzar con los villancicos y el muérdago… Little Besou ¡Oh la lá! ¡Mon Dieu! La navidad es como San Valentín, pero para todos los solteros. Piénsenlo bien, ¿Qué mejor ocasión para acercarse a esa personita especial y robarle un petit besou usando la excusa del muérdago? Que me lo digan a mí que nací en septiembre…


En lo que medito en la inmortalidad del cangrejo, hago un mohín. Huele a quemado. Abro los ojos como botellas y huelo una segunda vez. Que no sea lo que creo… bon Dieu que no lo sea.


—¡Se me quema el pavo! —grita Nicky antes de echarse a correr. Casi se me escapa un improperio, de todas las noches para que se le queme el pavo, tendría que ser hoy. Néfaste, yo la miraba calladita. Que ni se le ocurra pedirme que la ayude.


Tenía suficiente estando trepada en la escalerita, miro hacia abajo con desespero. ¡Sacré désastre!, Son casi las seis y no he terminado de poner las luces, envolver los regalos, y no me hables acerca de poner la mesa. ¡A Saint Jeanne que nos ayude!


Acabo de montar mis luces y bajo a envolver los regalos. Los ruidos en la cocina me quitan la esperanza. Me rasco la cabeza cual niña traviesa. ¿Debería asomarme?


En lo que me escurro a hurtadillas suena el timbre. Son las siete menos quince. Oh Père Noël s’il vou plait, ¡Concédeme el milagrito! Mi único deseo de navidad es poderla pasar junto con él como una familia normal.


Sin embargo, ¿Qué familia no come en nochebuena? Si se ha quemado el pavo, no importa que tan al ritmo flash haya decorado el salón. Sin pavo no hay cena. Ignoro el timbre y me escurro a la cocina.


—¿Se ha quemado mucho? —Nicky me mira con culpabilidad.


—No se debería comer—El timbre vuelve a sonar. ¿Con qué cara lo miro? Oh, nuestra hermosa cena de navidad, arruinada sin el pavo.


Voy cabizbaja a abrir la puerta. Honte, désastre, déception… ¿Qué dirán mis amistades de mí? Abro la puerta y me encuentro con aquellos ojos azules más profundos que el mar.

Él está sonriendo así que compongo una sonrisa también.

—¿Qué pasó? —me pregunta notando mi tensión.


—Nada—miento. Él hace un mohín, dejándome saber que no se la creía.


—Joules… —me tiro en sus brazos, exhausta. Había sazonado ese pavo y dejado marinar durante dos días… ¿Cómo rayos se pudo haber quemado?

Murmuro una retahíla de cosas en francés, a lo que él me responde:


—Tengo un pavo en el auto—lo miro con los ojos como botellas.


—¿Cómo? —Se encogió de hombros. Me miro a mí misma por el espejo al otro lado de la puerta. Bon Dieu, se me ha corrido el rímel. Siento una descarga de energía navideña.


—Traeré el pavo, tú ve y disfruta— me dice haciendo énfasis en la última parte.


Rato después, después de haber dado las gracias, después de haber cenado, estamos juntos sentados junto a la chimenea. Acomodo mi cabeza en su ancho torso y él me abraza con sus fuertes brazos.


Veo a lo lejos, al lado de la puerta, una bolsa donde debe estar sin falta el traje de piloto. Tonto, estoy segura de que se cambió en el camino a casa. Aprovecho y miro su rostro; joven, con aquellos mechones rubios salidos de lugar. Suspiro y me acomodo más si es posible.


—¿Qué deseaste para navidad? —le pregunto. Él me sujeta más fuerte.


—Poder pasar navidades contigo—Hago un puchero con ternura.

Nos quedamos en silencio en silencio por un momento y cierro los ojos por un breve momento. Podía oír la nieve cayendo afuera.


—¿Y bien? —lo escucho preguntar— ¿No me dirás que has deseado tú? —suspiro y me desperezo, dejando salir una pequeña risita de satisfacción.


—Amour de ma vie Bryce, esto es todo lo que deseo—le contesto sin vacilar—esto es perfecto.

Jan. 2, 2019, 5:25 p.m. 0 Report Embed 0
Read next chapter Cuentos de Navidad - Una navidad al estilo Victorius

Comment something

Post!
No comments yet. Be the first to say something!
~

Are you enjoying the reading?

Hey! There are still 2 chapters left on this story.
To continue reading, please sign up or log in. For free!