Verso del diablo. Diego, el mago de la musica. Follow story

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Las cuerdas de Diego siempre son cortas para aquellos para quienes no las escuchan. Pero nadie puede negar, que su uso de ellas es perfecto. Y por eso, su padre queda conmovido.


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#cuento #arte #musica #artista #Loquesignifcaserartsta #Padrevsartista
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Verso del diablo.

 

—Papá, vamos— dijo la hija— Diego ya debe estar a punto de tocar.

El padre metió ambas manos en sus bolsillos al bajarse del auto y frunció el ceño. El lugar donde su hijo se presentaba era uno que no había visitado en años. Era una especie de bar o mejor dicho, sub-bar, ya que para ingresar a él se debía bajar por unas escaleras hasta lo que parecía el sótano de un lugar más grande.

La fila no era tan larga. No debían ser más quince personas. Todos jóvenes con la pinta de querer ser artistas. Y el padre miró sus pelos teñidos, su ropa gastada y sus lentes de pasta cuadrados que lucían con cierta soberbia en esa noche. Su hija no era como ellos. Ella vestía una camisa tintada sutilmente de violeta y unos hermosos jeans que le había comprado hace dos años para sus quince. Y el, como el hombre de negocios que era vestía de camisa blanca y saco marrón, por que era lo más informal que tenía.

—Papá, vamos— dijo Belén mirando su teléfono— Diego me mandó un mensaje. Está a punto de subir al escenario.

—¿Escenario? ¿Este lugar tiene escenario?

—Obvio Papá. ¿Si no donde se presentaría el espectáculo?

—Pero es un bar re pobre. Yo venia aquí cuando era joven y lo único que hacia era tomar de una botella de cerveza en el suelo que te daban de una caja. Y ni siquiera estaba fría.

—Las cosas cambian Papá. Vamos adentro y lo vas a poder ver mejor.

El padre se cruzo de brazo, pero la hija lo tomó por uno y lo llevó por las escaleras. El olor cambió repentinamente al bajar el primer escalón. Había olor a cigarro. A cigarro y otra cosa que el desconcertado padre no podía saber pero si podía teorizar.

A medida que se bajaba, la cantidad de gente aumentaba. Había dos luces de frente, ambas de color azul que iluminaban al “público” que esperaba el nuevo espectáculo. El padre se detuvo antes de pisar el último escalón, pero la hija tiró de él y lo hizo bajar con la gente.

En ese sótano, de techo tan bajo que por poco te quitaba el aire de lo bajo que era, con una multitud de jóvenes en su mayoría con una bebida en la mano, con una barra de madera negra, sin sillas y sin mesas, se presentaba Diego. Y al padre no le hacía ni una pizca de ilusión.

—Vamos Papá.

La hija arrastró al padre entre la multitud hasta el “escenario” al final.

—Hija, este lugar no me gusta nada.

—Ya, pero Diego se está a punto de presentar.

—No puedo creer que después de todo lo que le di, Diego haya elegido seguir con esa guitarra. Era tan bueno en física.

Belén corrió a un par de tipos y pasó entre medio. El padre pasó por atrás y los dos lo miraron con cara de pocos amigos.

—A un artista no se lo puede cambiar Papá.

—Pero no tengo porque venir a verlo. El no me pidió que viniera. Vos me hiciste venir.

—Es una sorpresa. Mañana es su cumpleaños. Estoy segura de que se alegrará de verte.

Belén se detuvo de repente y el padre tuvo que hacer lo mismo para llevarse por delante a un adolescente.

—Mira Papá. Vos que preguntabas sobre el escenario. Mira al frente.

El padre levantó la cabeza, pero al no poder ver nada entre la gente, tuvo que ponerse de puntillas. Los zapatos se le mancharon con la mugre del suelo por eso, pero por lo menos pudo ver el escenario. Era algo simple, una plataforma de madera un poco más alta que el resto del piso, con una butaca solitaria y alta en medio, iluminada por un faro de luz. No se requería mas.

—Papá, Diego está entrando.

Por la izquierda, un joven subió el escalón hasta la plataforma, cargando una guitarra en sus manos. Vestía con una camisa blanca, igual que la de su padre, con un pelo marrón y una mirada segura. Pero había algo raro. Sus pasos no se escuchaban al caminar, y por esa razón, nadie le prestaba atención. Solo el padre y su hija.

El joven Diego se sentó en la butaca. Le quedaba algo pequeña, pero aun así, no se le vio incómodo. Entonces se colocó la guitarra sobre las piernas, levantó la mano y golpeó la caja y el sonido retumbó en aquel sótano. La gente de repente paró de hablar y miraron al escenario, donde Diego se preparaba para tocar.

—Hola a todos— dijo en voz alta y su voz sonó casi tan bien que todo el mundo respondió.

—Hola Diego.

—Hola de nuevo. Bueno, hoy les traigo algo nuevo— mencionó— Resulta que mañana es mi cumpleaños y me acordé de un libro que mi hermana me regaló hace unos años. “Vida y leyenda de Robert Jhonson, el guitarrista que por amor al blues, vendió su alma al diablo”. Es un gran libro, que como dice el titulo trata sobre un guitarrista que vendió su alma al diablo. Sin embargo, a mi nunca me gusto como se cuenta esa historia el libro. Me parece irreal que el diablo te de todo solo por tu alma. A mi me parece que antes de conseguir tanto talento, uno debe probar que lo merece. Por eso escribí esta canción. “Verso al diablo.”

Todo el publico aplaudió. Incluyendo a Belén, que miraba a su hermano con unos ojos de admiración que el padre jamas había visto. Y por esa razón, el padre no aplaudió.

Y Diego lo vio. Pero sus manos no temblaron al acercarse a la guitarra.

Las cuerdas sonaron. Las notas eran agudas, pero sonaban distinto. Debía ser, por el silencio absoluto que había. Ni una sola respiración se escuchaba.

Hace mucho, mucho tiempo

En un cruce de calles, a mitad del vacío

un guitarrista perdido

caminaba hacia la nada.


Su guitarra era robada

Su camisa agujereada

Sus zapatos destruidos

hacían sonido en el camino.


Pero aun así, él caminaba.

Resistía y continuaba.

Con su mirada consumida

Por su temor al olvido.


Familia no le quedaba.

Ni amor correspondido.

Trabajo no buscaba.

Y su brazo malherido.


Pero el aun así, caminaba.

Caminaba y continuaba.

Por su amor a la música

Y su rumbo ya perdido.


Enojado con el mundo.

Por talento no otorgado.

Blues quería cantar

Mas no lo había logrado.


Y entonces como último recurso

Como as en la manga.

Como trampa en un concurso.

Su alma había entregado.


El diablo apareció.

Con sus dos cuernos, el sonrió.

Su piel era roja.

Al igual que su misión.


Diablo quiero darte.

Mi alma deseo otorgarte

Mi único deseo

Es ser bueno en este arte.


El diablo lo miró.

Con sus ojos el dudo.

Y tras unos pensamientos

El respondió.


Tu no vales como músico.

Talento no voy a darte.

No pienso ayudarte

Tu alma para mi, de nada vale.


El guitarrista enojado.

Tomó sus años practicados.

Agarró su guitarra

y con su voz respondió.


Te demostrare lo que valgo

En un duelo tu y yo

Si yo gano, aceptas mi trato,


Y si no, respondió el diablo

¿Qué me darás a cambio?


Mi penuria

Mi dolor

Inmortalidad me darás tu.

Caminar me harás

Eternamente y sin rumbo en cruce de calles sin final


El diablo asintió

Del fuego el saco.

Una guitarra negra

Y con ella el toco.


No vales nada, simple humano

No eres ni un gusano

Sin talento tu no ganas

Y te quedaras en estas calles atrapado.


Con sus manos algo tiesas

Las cuerdas sonaron

Y una melodía algo tosca

Como base funcionaron


Tu no eres quien para decirme

Si puedo o no puedo

Y aquí estoy yo para mostrarte

Lo mucho que yo quiero


El querer no vale nada

Solo el talento es lo que importa

Tus dedos se estropean

Frente a esta tonada loca


El talento yo no tengo

Pero los años de práctica si

Y con eso yo sí puedo

Ser el mejor de aquí.


Con esas tu me vienes

Nadie el gana al diablo

Mucho menos un humano

Que la fe ha renegado.


Tu de fe no sabes.

Fe por mi es lo que siento

No necesito a dios

Para demostrarte mi talento.


Y si tu no quieres

Entonces te obligare

Con mi guitarra golpeare

Tus puertas hasta que el trato me des


El diablo vio sus ojos

Comprometidos en su objetivo

Su alma era pura

Y si espíritu erguido


Esta bien humano

Me has convencido

Toma mi guitarra

Y vuélvete, entre los músicos, el más querido.


Y el guitarrista respondió.

Tu talento ya no quiero

Si ganarte he podido

No hay humano con quien no pueda


En versos he crecido.

Así que vete de aquí,

sucio demonio

Mi alma no es tuya

Ni tampoco mi patrimonio


Las cuerdas se detuvieron. La multitud, silencio total. Diego se levantó de su silla. Solo le tomó un paso. Un paso mudo para que los aplausos aparecieran.

— Gracias— dijo levantando la mano— Gracias.

Diego se fue a tomar una bebida a la barra. Belén tomó a su padre y lo llevo con el. Pero esta vez, no tuvo que arrastrarlo.

Entre la multitud, caminaron. Se acercaron poco a poco. Diego ya estaba tomando, su bebida con sabor a coco.

—¡Diego! — grito Belén

Diego se dio la vuelta y al ver a su hermana, sonrió. Sin embargo, luego vio su padre que venia por detrás.

—Diego. Felicidades. Que buena canción.

—¿Tu crees? Yo creo que es un poema libre.

—Ah, no seas tan modesto. Fue genial.

—Gracias

El hijo y el padre tuvieron un cruce de miradas.

—Te vi cantar.

—Lo se. Te vi cuando me subí. No aplaudiste en ningún momento.

El padre se mordió el labio pero luego continuó.

—Perdón. No supe qué hacer. Es....bastante bueno lo que escribiste.

—Gracias— dijo de forma seca el hijo.

—Mm, ¿es esto lo que practicabas anoche en tu cuarto?

—Si. Quería dar una buena función.

—Me di cuenta— dijo el padre— ¿La guitarra que usas, es la de tu madre?

—Si. Desde que me la dio no la he dejado de usar.

—¿Quieres que te compre una nueva?

El hijo sonrió.

—Tu talento ya no quiero.

Si conmoverte he podido

No hay nadie con quien no pueda

A ti, ya no te necesito.


Y el guitarrista se fue.

Dec. 1, 2018, 4:29 a.m. 2 Report Embed 0
The End

Meet the author

Robag Pencil of Simpleness Comi spaghetti a la bolognesa el día que decidí ser escritor. Hasta el día de hoy no me arrepiento de haber manchado un libro al hacerlo. Trato de ser el mejor escritor que puedo ser. Lo que es difícil teniendo en cuenta como está el panorama con tipos como Brandon Sanderson y Jim butcher haciendo sus obras de arte. De igual forma, yo quiero llegar a ser algo asi. Quiero vivir de mi arte. Y si algun dia lo logro, ese dia me sentiré realizado como persona.

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Galo Vargas Galo Vargas
Hola de nuevo! De igual modo que el comentario en la historia anterior, por favor verifica las tildes para poder verificar la historia. "Papá" lleva tilde, y así entre otros detallitos por arreglar. Por favor contesta este comentario cuando esté listo, y con gusto la verifico :)
Feb. 20, 2019, 4:34 a.m.

  • Robag Pencil of Simpleness Robag Pencil of Simpleness
    Hecho y rehecho. Gracias por avisarme por los errores. No me habia dado cuenta. Mi revisor ortográfico es malo, lo cambie por otro gracias estos comentarios. Así que gracias Feb. 20, 2019, 4:52 p.m.
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