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EL ADIOS DEL HERMOSO AMOR


Siempre me pregunté hasta donde podemos llegar por un amor. Yo lo supe, pero justo después de llegar, cuando ya nada era reversible.

Hace un año, yo estaba completamente enamorada del chico lindo del salón, "Alex" el rubio y alto de los ojos cristalinos.

Ninguna chica se atrevía a hablarle, pero todas pensaban en él, y él aparentaba saberlo. Yo creí ser la que podría tener una oportunidad con él 《qué tonta fui》.

El lunes primero de marzo, luego de crearme valor durante todas las vacaciones de verano y analizando cada puesta en escena posible, decidí enfrentarlo.

Él estaba junto a sus amigos no tan guapos, contando sus anécdotas de verano.

Al verlo tan cerca, y cada vez más cuando iba caminando hacia él《al parecer deje de respirar》y me desmaye cuando llegue a mi destino y me golpee en los bototos de su amigo《debieron ser muy duros, porque cuando desperté, tenia un chichón enorme》.

Desperté en mi cama y mi mamá me contó el gran ridículo que hice frente a todos, y sobre todo frente a Alex.

Sin duda no volveré a declararme por mi salud, al menos por ahora.

Cuando volví a clases al día siguiente, Alex estaba besando a una chica nueva a la salida.

La maldita lo tenia en sus labios en cuanto llegó, no debería ser justo que te roben a tu chico en cuanto lleguen, al menos debería costarles un poco. Aunque las rubias, altas de ojos verdes y cintura diminuta no deben leer reglamentos de chicos.

Si, lloré, pero ¿qué más podría hacer?De hecho mi pieza estaba llena de fotos y dibujos de él《parecía una psicopata》y eso me hacía llorar aún más, así que decidí irme a otra habitación de mi casa.

Me fui a la habitación de invitados, aunque estaba con un poco de polvo《pero tenía un televisor grande》.

Estuve viendo series de misterio por hartas horas, "el internado", "scream", etc.

Ya era tarde, cuando el sueño se estaba apoderando de mí. Eran como las 23.00 hrs, cuando mire por la ventana, las estrellas se veían demasiado claras y brillantes, pero algo llamo más mi atención que simples luces.

El chico más atractivo que haya visto, estaba en su ventana mirando las estrellas al igual que yo.

Su cabello negro y lacio, su mirada semi achinada, sus hombros anchos y su físico era ideal, ni delgado, ni pasado de peso. No podía parar de verlo, se veía tan lindo con esa polera negra, su piercing tipo argolla en su labio inferior, era perfecto.

El problema fue cuando me vio, tuve que esconderme y fingir no estar en la habitación.Al otro día me dio más vergüenza《de seguro parecía ser una violadora, con la saliva colgando de mi boca y con ojos fijos》.

Cuando pensé, que cada día pasaba al frente de su casa para ir a clases, no entendía porque nunca lo había visto. Por su aspecto seria el chico más popular del colegio, y Alex no seria nada a comparación.

Luego pensé "tal vez es mayor de lo que aparenta" y después pensé "aun así seria raro que no lo conociera, es mi vecino", tal vez llego hace poco.

No tarde en vestirme, para ir a espiarlo, pero allí entendí porque nunca note su casa.Luego de caminar frente a mi casa, continúa un muro muy alto de concreto y plantas de enredaderas a montones, que tapa su casa por completo.

Me pareció extraño que la entrada no estuviera justo al frente, ya que siempre es así. En cierta forma me gustaba que fuera así de misterioso, pero quería verlo pronto, lamentablemente debía ir a clases.

Fue extraño llegar al colegio y que no me importará Alex, pero la extrañeza duro solo un poco, no tenia tiempo para Alex, ahora solo para el "chico dark".

Decidí hablarle a un vecino que sí había notado a lo largo de mi vida, quien era Jorge. Le pregunté por nuestro vecino, pero dijo que nunca se había dado cuenta que detrás de las murallas había una casa. Me pareció extraño, pero no podía culparlo, ya que yo estaba igual que él.

Esa tarde fuimos caminado juntos, porque él quedo con la misma intriga que yo por esa casa. Cuando llegamos, confirmó que la entrada no estaba al frente, así que rodeamos el muro, hasta llegar a la parte trasera, y allí si había una entrada de madera, pero no quisimos pasar, ya que era propiedad privada. Lo que hicimos, fue ver a través de la entrada, y el patio estaba muy desgastado, viejo, semi muerto y oscuro. Las plantas estaban resecas, aunque se alcanzaba a notar los diversos colores de ellas, como las azules, las rojas, amarillas y rosadas, casi todas eran claveles y las que no, eran dalias que rodeaban la casa. El suelo estaba muerto, o tal vez nunca tubo césped, porque solo se veía tierra.

La casa era de madera antigua, no pintada, al menos no en varios años. Tenia una gran puerta café gastada, sus ventanas estaban rotas, al menos la mitad de cada una.

No parecía que nadie estuviera dentro, no había ruidos, ni pareciera que fuera un lugar habitable como para que alguien estuviera allí. En el patio había una bicicleta con una canasta oxidada y un balón desinflado.

Todo me sorprendió, porque al ver a tal chico guapo, nunca note que la casa se viera un poco aterradora《aunque debo admitir que estaba tan pendiente de él, que no hubiera notado si me hubieran golpeado en la cabeza con un tronco》.

En fin, era su casa, tal vez no tenia dinero suficiente y no podía insultar su hogar, ni discriminarlo《 bueno, y para que me voy a mentir, me gustaría él de cualquier forma, empaque, o lo que sea》.

Al llegar a mi casa, me fui directo a la habitación de invitados a pararme frente a la ventana, tal vez podía verlo otra vez. Él no apareció, lo esperé toda la tarde, y no pude verlo.

Me fui a dormir y desperté en la mitad de la noche para ir al baño. Decidí ver si se encontraba esta vez en su casa.

Cuando llegue frente a la ventana, allí estaba, contemplaba las estrellas como la vez anterior. Él estaba con la misma polera del día anterior, pero lo vi triste a diferencia de ayer. Él no tardo en notarme, y aunque no lo creí al principio, él me saludo con una sonrisa tierna.

Yo estaba en shock, me morí por dentro, era tan lindo. Cuando reaccione le devolví el saludo y siguió sonriéndome. Fue muy extraño como nos quedamos mirándonos y sonriéndonos el uno al otro, por largo rato y sin decir nada, y luego tan solo se despidió y yo me fui a dormir.

Esa noche soñé con él. El sueño fue tan lindo, él y yo estábamos en una gran casa desayunando tostadas con mermelada, veíamos películas y al final yo estaba quedándome dormida y el me arropo con su poleron negro y me abrazo.

Desperté tan feliz, solo quería verlo ya.

Me levante temprano, más de lo normal, me vestí, le deje un nota a mi mamá "Mamá, ya desayune, y ya me fui, necesito llegar temprano al colegio, nos vemos en la tarde -Luz-".

La verdad es que tenia que hacer algo, algo que me moría de ganas por hacer y sentí que no podía esperar, debía ir su casa y verlo de cerca, tal vez él era el chico de mis sueños y no podía esperar tanto como con Alex, ilusionarme tanto para que después salga todo mal y duela más de lo que debería.

Fui hasta su portón, pensé en gritarle, pero creí que mis padres podían escucharme, así que no me arriesgue, solo me dispuse a abrir la entrada, me llene de valor y entre a su patio.

Seguí avanzando, y mientras más me cercaba, más nervios tenia de lo que le diría, hasta ahora, llevaba pocas palabras "Hola chico, creo que eres demasiado lindo, y no he dejado de pensar en ti, sé que esto es raro, pero ya lo dije, y no me arrepiento", tal vez quedaría como una rarita, pero tal como le diría, no me arrepentiría de nada, nunca se puede saber si funcionara algo si no o intentas. Ademas, él no era del colegio, así que no me dejaría secuelas si él se riera de mí, ya que nadie lo sabría,《 así eso, lo tenia todo fríamente calculado, ya que no quería un tormento en la secundaria》.

Cuando ya había llegado hasta su puerta, toqué, espere mucho rato, y por eso toqué más fuerte. Su casa era de dos pisos, pero cualquiera hubiera escuchado los toques que le hice.

Así que no dude en no desperdiciar mi valor acumulado y abrí su puerta, estaba abierta.

Al entrar no pude no notar que dentro, estaba todo negro, pero no como pintura, sino como quemado, eso me preocupo, pero tenia mucho valor aun, así que le grite "¿Hola?" "¿Hay alguien?", pero nadie respondió.

Fui a revisar a una habitación que aparentaba ser la principal del primer piso, o al menos eso parecía, porque era la que se veía más grande. En ella no había nada ni nadie, así que fui a la siguiente, allí no había más que una pequeña silla de bebe para comer, pero estaba muy negra, y un poco rota. Luego fui a la última habitación, y no había nada más que un mesón, en donde se lava la losa, quemado.

Al parecer había demasiadas cosas quemadas, y me pregunte si era seguro ir hasta el segundo piso, se podía caer en cualquier momento y nadie sabia que yo estaba allí, por si me pasaba algo malo. Realmente me di cuenta que estaba haciendo una locura.

Creo que luego seguí más por mi curiosidad, que por mi amor a un chico desconocido.Seguí caminando, llegue a las escaleras, y camine escalón por escalón, esperando que él apareciera rápido, para que no tuviera que seguir avanzando con este sentimiento de inseguridad que me estaba gobernando, pero él no aparecía, así que debí seguir. Al llegar hasta la cima, vi tres habitaciones, las cuales no se veían casi nada dañadas, al menos como las otras que ya había visto, aunque la primera no tenia más que una cama vieja. La segunda tenia algo más que una cama vieja, tenia una cuna. Al ya revisar dos de las tres, supuse que él estaría en la ultima, el pasillo se hacía eterno.

Cuando abrí la ultima puerta, ví la ventana desde donde se veía la ventana de la habitación de invitados, en ese momento sentí estar más cerca de él, pero no era como yo quería. Allí lo ví, tirado en el suelo, un pequeño charco de sangre lo rodeaba junto a una navaja y un retrato, de una familia formada por cinco personas, una niña, un niño, un bebe y aparentemente la mamá y el papá.

No pude quitarle la mirada a su cuerpo, ni pude gritar. Su cuerpo tenia la polera negra que ya le había visto, su pelo estaba mojado por la sangre y brillaba por lo mismo.

Me sorprendí al ver como tenia un poleron negro tapándolo.Recuerdo que solo sentí como una melodía sonaba al rededor, una melodía de una canción que sentía que conocía, pero como de un sueño, era como de rock suave y dulce, pero con una sensación de desventura, sonaba sin parar, ni siquiera paro cuando todo termino.

Llame a la policía, y les dije lo que había encontrado, les conté todo. Cuando termine la llamada, vi que tenia 20 llamadas perdidas de mi mamá, y la llame. Grande fue mi sorpresa cuando me enteré por ella, que yo nunca llegue a mi casa ayer, le explique que no entendía que estaba pasando, que no recordaba no haber llagado a casa, y me contó que me habían estado buscando por muchas horas. Solo escuchaba y contestaba viendo a aquel chico mientras lo hacía.

Yo nunca llegue a mi casa, estaba desaparecida por más de 10 horas y no sabia a donde había estado. Llame a Jorge, y le pregunte si vio a donde me fui luego de visitar la casa de nuestro vecino. Él no entendió nada de lo que yo le decía, nunca estuvo conmigo, hasta él estaba preocupado por mí, porque ni siquiera había ido a clases ayer. Cada vez entendía menos de lo que estuve haciendo, hasta paso por mi mente que yo había matado a aquel lindo chico que no podía sacar de mi mente.

Tal vez me había vuelto loca sin saberlo.

Llegue allí para declarar amor y estoy a punto de salir por aquella puerta café como una loca ante la sociedad.

Me pregunté si en realidad debía salir corriendo, salir normal y esperar a la policía o no salir.

Estar al lado de un cadáver reciente, es generalmente sinónimo de miedo, para los asesinos supongo que satisfacción, pero ¿para mí que era? no sentía satisfacción, no sentía miedo, solo tenía dudas que llenaban mi mente, y que hasta me provocaban ganas de llamar a ese chico para que despertara y me contara que pasó. Ademas esa estúpida canción ya me estaba hartando.

De repente escuche como comenzaron a entrar los carabineros y los paramédicos.

Cuando cruzaron la entrada de la habitación, un horrible olor lleno mi nariz, comencé a marearme, lo veía fijamente hasta que caí desmayada en el suelo, era olor a sangre.

Desperté en un hospital, en la entrada de la habitación había dos policías, supuse que mi situación no se veía nada bien.

Luego de hablar con ellos, me quedo claro que yo no tenia nada que ver con su asesinato, pero tal vez hubiera preferido no saber lo que dijeron.

Lucas, a quien "ví por mi ventana por dos noches" murió hace cuatro días, aparentemente por suicidio, un corte en la garganta muy profundo, según lo señalado, se podía deducir que estaba con una profunda decisión cuando lo hizo, ya que aparenta ser sin titubear.

Lucas era un chico que vivió en un centro de menores casi toda su vida, al menos hasta hace cinco días, cuando cumplió la mayoría de edad y viajo hasta este pueblo, en donde nació hace 18 años, y donde perdió a toda su familia en esa casa, por culpa de un incendio, cuando solamente tenia seis.

Supongo que nunca lo superó, y no quería seguir viviendo sin su familia, en cierta forma lo entiendo, pero no entiendo por que tengo vacíos de tiempo, porque estuve allí, porque esa canción y porque nunca lo conocí, si tengo casi 18.

No entendí nada, hablaron conmigo por días, trataron de ayudarme, pero nada funciono.

Decidí preguntar donde lo habían enterrado y fui hasta allí. Cuando ví su tumba, sentí calidez. Siempre creí que al ver un fantasma sentiría escalofríos, pero lo vi a él, y sólo calidez sentí en mi cuerpo, comencé a escuchar esa canción de nuevo y él me veía desde un árbol. Luego se acerco a mí, me tomo de las manos, pero todo se volvió borroso de repente.

La luz que ví, comenzaba a formar figuras borrosas, hasta volverse claras, la canción volvió a sonar y una niña estaba al lado de un niño jugando con un perro en un patio lleno de claveles y dalias. Sonaba a lo lejos el ruido de una cuchara chocando varias veces una jarra, la madre hacia limonada, la vi claramente, era la madre de Lucas.

Los niños se tomaban de la mano mientras jugaban con aquel perro color crema y ojos azules, un gran perro.

Se escucho el grito de la madre abriendo la puerta y llamando a los niños a comer, una niña adicional corrió de inmediato junto a su muñeca. El niño y la niña tomados de la mano se soltaron, el niño se despidió y se dirigió hasta la puerta de su casa cuando hubo una explosión dentro, el niño fue expulsado hacia atrás cuando abrió la puerta.

El perro corrió dentro de la casa en llamas, la niña grito "¡¡¡Máx!!!", el niño le dijo a la pequeña niña llorando que salvaría a Máx, pero le dijo que se quedara allí.

El niño entro a la casa corriendo, la pequeña niña lo siguió. Hubo una segunda explosión, mucho más grande que a anterior que arrojo a la niña mientras gritaba "¡¡¡Lucas!!!" hasta chocar su pequeña cabeza con aquel portón de madera y quedar inconsciente.

Allí fue cuando comencé a recordar que el primer día que lo ví desde la ventana, a Lucas mirando las estrellas, no deje de verlo, cuando me vio él a mí, yo no me escondí, yo lo reconocí, lo recordé y corrí hasta su casa.

Hable con él, y comencé a recordar todo, aquella música, pasamos conversando y llorando juntos. Recordé como mis padres me llevaron a psicólogos, y a médicos por lo sucedido aquel día donde perdí a mi perro, a mí mejor amigo y a su familia completa.

Cuando era niña lloraba y gritaba su nombre y el de mi perro, a quien tuve desde que nací, pensé que había perdido a ambos, pero la verdad era que Lucas estuvo hospitalizado y cada vez que mis padres me llevaban a verlo yo tenia crisis de pánico, asma y terminaba desmayándome, así fue como decidieron no volver a tocar el tema, hasta que se me olvidó por completo cuando mi mente quiso removerlo por autoprotección.

Esa noche él me mostró en el segundo piso su cuerpo, él ya se había suicidado, yo lo mire a los ojos y le dije que aunque no lo recordaba, ahora lo extrañaba más que nunca y solo esperaba que pudiera reunirse con su familia.

Él me abrazo y yo a él, me dio su mp3, me dijo que lamentaba no haber salvado a Máx, y que ojala me ayudara en el proceso su música, y que ese pequeño mp3 le ayudo en la soledad, al menos por unos años, hasta que él vació de su gran familia comenzó notarse con tal profundidad que ya no alcanzaba a respirar.

Ese día me puse los audífonos, lo tape con mí poleron negro, abrace su cadáver mientras escuchaba su música.

Cuando sentí su espíritu tapándome con un poleron negro idéntico al mio, solo podía llorar y decirle en sus últimos segundos "No te dejare solo, me quedare a tu lado hasta que te hayas ido por completo de esta horrible vida, te quiero Lucas", sentí las lagrimas de Lucas mojando mi cuello.

Y así fue como estuve lo tres últimos días, junto a Lucas, el guapo de la ventana.

Cuando desperté, él ya no estaba tomándome las manos, pero en su tumba encontré su mp3.

Aún sueño con él, ambos viendo las estrellas junto a Máx, y al marcharse, cena con sus padres y hermanas en una linda mesa.






Nov. 29, 2018, 7:04 p.m. 0 Report Embed 0
The End

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