Cuento 4 con Jack: Amy y sus amigos. Follow story

lesleytavitas lesley tavitas

Una niña escapa de casa por problemas familiares. Pero va conociendo amigos que la harán sentir mucho mejor. Sintiendo por fin que va a ser feliz.


Erotica For over 18 only.

#cuento #cuentocorto #erotico #corto #relatocorto #eroticocorto #eroticoprofundo #mayoresde18
Short tale
0
3478 VIEWS
Completed
reading time
AA Share

Cuento 4 con Jack: Amy y sus amigos.

Cuento 4 con Jack: Amy y sus amigos.

Yo Amy, acabo de fugarme de casa. No sé a dónde iré ni que me depara la calle. Solo soy una niña de primaria.

El primer amigo que hago es el “señor oso”, tan grande y musculoso. Me mira con ternura tocando mi cabeza con su enorme mano.

—hueles muy bien Amy. ¿Quieres un helado?

Le asentía al señor oso. Él me tomaba de la mano con gentileza. De camino a comprar el helado. Conocimos a un nuevo amigo, el “señor lobo”, tan delgado y alto. Con una sonrisa escalofriante pero a mí me agradaba. Con unos colmillos afilados y su lengua de fuera, como si tuviera mucha hambre. Se acerca a mí lamiendo mi cachete.

—Amy, sabes muy bien. Tu piel es como la de los mismos ángeles vírgenes.

No entendía esa última palabra. El señor oso y el empezaron a gruñirse uno al otro. Así que los tomaba de las manos para que no pelearan. Ellos me miraban con ternura comprendiendo que solo quería que todos fuéramos amigos. Estaba muy feliz de haber hecho amigos tan rápido.

Al comprar los helados y sentarnos en una banca del parque. Se nos acerca una “señorita serpiente”. Delgada y fina. Ella al parecer era amiga del señor oso, así que también era mi amiga. La señorita serpiente me tocaba el cabello, estirándomelo un poco pero no me molestaba.

—Amy, no eres bonita.

— ¿ah no?—me ponía un poco triste oír eso.

—eres hermosa. Eres la más apetecible que he visto. Muchos querrán ser tus amigos.

— ¿Enserio?—decía emocionada.

—sí, te lo puedo asegurar. Te los presentare hoy mismo en mi casa en la noche.

Estaba muy emocionada, conocería más amigos esta misma noche. Nunca estaría sola, nunca más me volverían a golpear mis padres, ni mis tíos, ni mis primos, ni mis abuelos, NADIE. Iba a ser por fin feliz. Repleta de amigos que me quisieran como soy.

En la casa de la señorita serpiente, yo me había quitado la ropa, ya que todos mis amigos al fin al cabo no usaban. Yo sentía un poco de frio pero al estar todos alrededor mío ya no sentía tanto. El señor búho derramaba miel en todo mi cuerpo. Todos empezaban  lamerme por todos partes. Algunos me mordían pero no tan fuerte. Otros su mordida sí me hacía soltar un grito. El señor oso les daba un pequeño zape para que se calmaran y no lo volvieran a hacer. El señor oso me defendía mucho. Él era mi mejor amigo. Algunos tenían algo extraño en medio de las piernas, yo no lo tenía, por eso me daba curiosidad tocarlo. Al tocárselo al señor lobo él se exaltaba.

— ¡oh sí Amy! Tócalo todo lo que quieras.

— ¿enserio?

—síííí…

—A mí también Amy—decía el señor castor.

—A mi igual Amy, pruébalo si te apetece—decía el señor cerdo.

—Y a mí—decía el señor perro.

—Dejemos que Amy haga lo que le plazca con ellos—decía al señorita serpiente que también tenía uno.

Los que no tenían como yo, les bastaba verme como se los tocaba a los otros. A todos les encantaba que se los tocara. Los hacia feliz y yo era feliz con ello.

—Amy, del tamaño que lo veas, es el tamaño de nuestro amor por Amy—decía el señor oso.

—y como vez te amamos mucho. Gracias Amy—decía el señor Jackbali.

Iba a ser muy feliz con todos.

— ¡Amy! Tengo que preguntarlo—decía al señor zorro

— ¿Qué cosa?

— ¿podemos comerte?

Nov. 21, 2018, 4:11 a.m. 0 Report Embed 1
The End

Meet the author

Comment something

Post!
No comments yet. Be the first to say something!
~