Las imprevistas aventuras de Victoria Butterflix (#1 - La Lista) Follow story

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Gracias al equipo de INKSPIRED @getinkspired esta novela, "LAS IMPREVISTAS AVENTURAS DE VICTORIA BUTTERFLIX", ha sido destacada ésta semana en la página principal. Aprovecha para leer esta historia chicklit repleta de acción, humor, espionaje y aventuras desenfrenadas. ----- Victoria Butterflix es una mujer normal que, una mañana, sale a correr por el Central Park cuando tiene un encuentro fortuito con un misterioso hombre de negro que lleva un maletín negro. Una serie de desgraciadas casualidades hace que el hombre de negro acabe en el fondo del estanque y ella con el maletín en sus manos. ¿Qué contendrá el misterioso maletín? ¿Quién era el hombre de negro?. Éstas y muchas preguntas más que, conforme vaya avanzando la historia, deberá averiguar Victoria Butterflix, una mujer corriente de Manhattan, víctima de la sociedad y obsesionada con su aspecto físico. Con tan mala pata que un montón de personas salen perjudicadas por su culpa. Su terapeuta siempre le ha dicho que era gafe y no se lo quería creer, hasta ahora.


Action All public.

#suspense #thriller #misterio #aventuras #chicklit #acción #estadosunidos #espionaje #nuevayork
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Victoria se encuentra con un desconocido en el parque y sin querer...

Victoria Butterflix había salido a hacer running, como cada mañana. Era su religión y su templo: el Central Park de Nueva York.

Eran los primeros albores del día y, por lo que sea, el parque no estaba muy concurrido.

Victoria llevaba el outfit completo de la perfecta runner de manual: con su camiseta fluor, sus leggings, negros, sus sneakers Puma color rosa palo, sus gafas de sol de aviador con los cristales azules, su estratégicamente desmarañado pelo castaño recogido en una coleta de caballo y un brazalete deportivo de poliéster custodiando el iPhone más moderno y escuchando una lista de reproducción del Spotify para motivarse. En realidad siempre acababa con la canción "This Is Me" de la BSO de "El gran showman" en bucle.

Era la viva estampa de una parodia de la etiqueta #Healthystyle del Instagram.

Cuando subió por Gapstow Bridge, el famoso puente de piedra, se paró para descansar unos minutos, pues le estaba cogiendo flato.

Mientras respiraba tan fuerte que parecía un cerdo banquero ahogado en su propia piscina de monedas de oro, Victoria observó que a su lado, apoyado en el murete, se encontraba un hombre trajeado como un Men in black sujetando entre sus piernas un típico maletín de cuero negro.

Victoria lo saludó con un movimiento de cabeza, como se solía hacer con la gente desconocida con la que compartes espacio de manera temporal. Pero el hombre de negro no movió ni un sólo músculo de su pétreo rostro.

"Putos ejecutivos maleducados, más estirados que la cara de una famosa", pensó Victoria, ya recuperada del cansancio, pero hastiada de la gente como él.

De repente, el hombre de negro empezó a toser sin control, como el espectador de una obra de teatro. Ahogarse con tu propia saliva no es tan raro, es más común de lo que se cree. ¿Nunca te ha pasado que has tragado saliva y se te ha ido por el otro lado? Pues al hombre de negro le acaba de ocurrir.

—Señor, ¿está bien?.

Obviamente no podía responder a esa pregunta pues era evidente que se estaba ahogando.

La tos del hombre de negro ya alcanzaba cuotas insostenibles.

Por suerte, Victoria estaba equipada con sus armas de runner profesional.

—Señor, ¿quiere beber un poco? —le dijo Victoria, acercándose a él y ofreciéndole el shaker con la cara de Hello Kitty estampada, quitándole la boquilla.

El hombre de negro agarró el recipiente y engulló el contenido sin miramientos.

Tras expulsar las últimas flemas de tos, empezó a respirar profundamente. Ya se había recuperado de su atragantamiento con saliva... cuando empezó a ponerse rojo y se llevó las manos a la garganta.

—¿Qué... qué coño era eso? —dijo con la voz raspada, observando a Victoria con sus ojos hinchándose. —¿Me has envenenado, zorra? ¿Era polonio radioactivo? ¿Para... quién... trabajas?.

A medida que la tráquea del hombre de negro se iba cerrando, la confusión de Victoria aumentaba.

—¡No! Era un green smoothie. Capullo engreído.

—¿Qué... lleva...?.

—Pues es super sano, ¿vale?... un trozo de aguacate maduro, medio plátano, espinacas, apio... un vaso de leche de almendras...

—¿Qué? Soy...alérgico... a las almendras... Mucho.

—Oh, Dios mío. Pues en ese caso no llevaba un vaso. Le pongo por lo menos tres para paliar el sabor de las asquerosas verduras. ¡Lo siento, señor!.

Victoria no sabía qué hacer para ayudar al hombre, que estaba asfixiándose delante de ella. El hombre se tambaleaba, levantando la cabeza y abriendo la boca, como si buscara un punto en el aire donde todo el oxígeno del parque estuviera acumulado.

En un momento dado de su moribundo baile, tropezó contra el pretil y cayó por el puente como un saco de patatas de un camión de mercancías.

¡Plof! El ruido que hizo su cuerpo chocando contra el agua del estanque espantó a los patos, pero la más espantada era Victoria que se asomó por el borde gritando como una auténtica Scream Queen.

Victoria vio cómo el cuerpo del hombre se iba hundiendo como Terminator en el pozo de metal fundido, pero no creía que al final le enseñase el dedo pulgar hacia arriba. Si pudiera enseñarle algún dedo sería el del medio.

Su tranquila mañana de running se convirtió, sin comerlo ni beberlo, en el escenario de un homicidio involuntario.

Victoria se llevó las manos a la cara mientras no paraba de lanzar insultos al cielo. Ya tenía asumida su habitual mala suerte, ¿pero hasta este punto?.

Ella sólo quería ayudar al hombre que se estaba asfixiando. ¿Cómo iba a saber que era alérgico a las almendras? A ella le encantaba la leche de almendras y odiaba las verduras. La culpa era de la sociedad que imponía la alimentación saludable.

Victoria se asomó una vez más por el puente y observó la quietud del agua. No parecía que, segundos antes, se hubiera tragado el cuerpo de un hombre agonizando.

Miró hacia todas las direcciones y comprobó que no había ninguna persona alrededor. Nadie les había visto.

Respiró profundamente como le había enseñado su terapeuta e intentó tranquilizarse, imaginando que estaba en un prado verde, pero es que ya estaba en un prado verde.

En ese momento, reparó en un detalle en el suelo: el maletín negro que pertenecía al muerto.

¿Por qué le había acusado de ser una espía rusa? ¿El hombre de negro era demasiado paranoico o tenía razones para pensar que su vida podía estar amenazada?.

¿Sería a causa de... este maletín?.

Victoria se quedó hipnotizada por la visión del objeto, perfectamente puesto de pie en el suelo.

Su mente le decía que se olvidase. Que se fuera sin tocar nada y aquí paz y después gloria. 

Pero la curiosidad siempre le había acompañado toda su vida.

Le acompañó cuando regresó a su piso del Lower East Side un día antes porque tenía sospechas sobre su marido. Y le pilló en la cama con su secretaria haciendo horas extras.

Y le estaba acompañando ahora, cuando agarró la asa del maletín y empezó a correr por el puente como si portara la antorcha olímpica.

Victoria siempre ha pensado que la mejor arma para afrontar la vida era la curiosidad.

"I make no apologies, this is me".


* PERSONAS PERJUDICADAS POR LA MALA PATA DE VICTORIA BUTTERFLIX:
1. Russell Brothertorn (48), agente de la CIA: ahogado en un estanque del Central Park después de caer por un puente cuando estaba teniendo una fuerte reacción alérgica al green smothie que le ofreció Victoria para que dejara de toser cuando se atragantó con su propia saliva.


Nov. 7, 2018, 2:42 p.m. 0 Report Embed 3
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