Mordiscos o bocados con Amor. Follow story

juanfranconde Juan F. Conde

¿Qué pueden hacer unas caricias y unos labios en la piel de otro cuerpo? ¿Qué se siente cuando te muerden tu piel y realmente lo que hacen es acariciar tu estado de excitación? Pues eso hay que experimentar cada vez que te den un mordisco para realmente excitar todo tu cuerpo. ®Todos los derechos reservados.


Erotica For over 21 (adults) only. © Juan F. Conde. Todos los derechos reservados.

#besos-calientes #cuerpo #Ella-con-él #placer #sensualidad #Mordiscos
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Mordiscos o bocados con Amor.

Desde que nacemos y nos salen los dientes, como buenos seres humanos, sabemos morder, a veces con rabia, a veces con cariño, a veces con hambre, a veces con deseo, a veces con lujuria, a veces con odio, a veces con ganas y a veces sin ganas.


No voy a describir los músculos que funcionan para realizar un mordisco, lo siento, no soy especialistas en músculos, ni especialista en bocas. No soy más que un deseo de escribir lo que siento cuando muerdo, pero no por ningún motivo, solo por el deseo de saber lo que la otra persona que reciba mi mordisco puede sentir y recibir en su cuerpo.


Esto solo es un relato de mordiscos en el cuerpo de ella. Esto solo es un sueño hecho realidad. Esto que vais a leer es sin nada más que la provocación de un movimiento bucal en alguna parte del cuerpo, pero ¿qué parte del cuerpo, y para quien es? Bueno, sera lo que sera pero esto es mi inspiración a una foto que adjunto con el relato, y que gracias a un amigo de un grupo de una red social, inspira a muchas personas al cabo del día, Gracias Joaquín, por el detalle de siempre poner fotos que inspiran cosas a la gente, a mí, me ha inspirado esto, pero es para una mujer que sin duda espero morderla toda mi vida, y lo que me deje ella. Para ti, con mordiscos o bocados de Amor.


Paseas delante de mí, tranquilamente, buscándome con la mirada, pero sin decirme nada. Sabes que estoy aquí, delante del pc, tecleando las teclas del teclado, y sacando cosas que a veces te llenan de alegría, a veces te llenan de pasión, a veces te llenan de lujuria y deseo y a veces, si, a veces, me matarías por lo que sale de mí, pero así soy yo, una persona que expresa sentimientos, y que los plasma en estas letras y palabras.


Te acercas a mí, por detrás, sabes que estoy casi concentrado, aunque te veo de reojo, como vas y vienes, como te paras detrás de mí, para leer lo que estoy escribiendo, y sabes que eso no me molesta, al contrario, sabes que incluso me gusta que veas lo que soy capaz de sacar dentro de mí, para dejarte con la boca abierta, con el corazón en el estomago, y con algo de tu cuerpo que a veces me encanta darle mordiscos, no muy fuertes, pero si muy intensos.


Te alejas, para no molestarme, pero te pica la curiosidad por saber como acabara estas hojas que escribo. Por eso, sigues haciendo lo que estas haciendo, pero sabes que ese ruido del teclado, no para de llegarte a tus oídos, y no es que seas muy cotilla, pero te está gustando como esta empezando esta historia, que no sabremos cuando acabara, ni como acabara, pero sé que tienes ganas de saber lo que voy a tardar en girarme, para preguntarte que haces, o si te quieres sentar a mi lado, para leer lo que ya has leído.


Hace calor, y sabes que me gusta escribir sin pasar calor, casi desnudo por no decir completamente, pero también sabes que me gusta un refresco natural fresquito, por eso, estas ahora en la cocina, haciendo algún batido natural.


¿Con que fruta hoy me sorprenderás en el batido, que me lo haces con pasión y amor, con dulzura y con amor? Esta claro, que cada vez que piensas en una mandarina, te viene a la memoria algo que una vez leíste y practicaste con este que está aquí escribiéndote este relato. También piensas en un batido de Fresas y plátanos, y también te recuerda algo, porque como este señor que escribe, no podría haber escrito cosas normales, como otros escritores noveles que empiezan o como otras escritoras consagradas que también escriben cosas más normales, pues claro, no tienes que evitar pensar en lo que piensa cada persona que leerá este relato, y por el cual, no esperaremos que se pongan a ello tan rápidamente.


Acabas en la cocina, aunque sabes que a veces yo te hago buenos y sugerentes batidos, y acabamos como acabamos, siempre con ese batido por nuestros cuerpos, y nuestras lenguas saboreando esos batidos y nuestros cuerpos.


¿Hoy quieres sorprenderme a mí con el batido? O ¿Seré yo quien te sorprenda con este relato? Bueno, puede que sorprendamos a más de una personas sin saber que esta historia comenzó un día caluroso y nunca acabo, porque nuestras historias nunca tienen fin, es la manía que tengo yo, de no dejar nunca un final, solo lo hice con una historia que casi fue la biblia en verso, pero no vamos ha hablar de lo que he escrito y he dejado de escribir, vamos a seguir con lo que estamos escribiendo.


Te acercas con las manos sujetando dos vasos de batidos, y bien fresquito. Los dejas en la mesa del ordenador, y sin mirarme, coges una silla y te acercas a mi lado, para sentarte a mi lado, y ver lo que estoy escribiendo.


Me das un beso suave en mi cuello, como siempre haces, para quitar mi atención de la pantalla del pc, para que así te mire y vea esos ojos que tienes llenos de vida y alegría, de pasión y belleza. Y como toda mujer, sabes ponerlos  de una manera que solo poca gente sabe lo que quieren decir sin abrir la boca, para decirlo. Si, hoy, como casi siempre, estas juguetona, estas con ganas de que juguemos, pero no al parchís, no al domino, no a las cartas como el cinquillo, o la escoba, o el tute, o cualquier tipo de juego de cartas de nuestros padres o abuelos, no, no.


Hoy quieres como yo quiero, jugar yo con tu cuerpo, y tú con el mio, ese juego que mucha gente sabe practicar y poco hace. Lo hacen más cuando están empezando las relaciones, cuando están conociéndose más, pero que con el día a día, se van dejando de hacer, y que sabes que a mí me gustan seguir practicándolos, porque no hay edad para jugar dos personas, dos seres, dos humanos, dos o uno, porque sabes que al final acabamos siendo un cuerpo, una menta, una pasión, un deseo, un frenesí.


Pero tú estas hoy muy melosa, muy mimosa, hoy estas con ganas de que te abrace, has estado así en la comida, y en la siestas, y sabias que después de la siesta, me iba a poner aquí, porque sabes que eres la única que me hace que todo lo que escribo, salga por tu culpa, o por tu manera de ser, por tu paciencia conmigo, por tu carácter de saber lo que quiere y como lo quiere de mí. Y hoy no es que sea un día especial, hoy simplemente es un día más en nuestras vidas.


Y sabes que en cuanto saboree ese batido que me has hecho, que estoy a punto de probarlo, que tengo ganas de mojar mi lengua en ese batido fresquito, que me has hecho con amor y con pasión o como tú lo llamas, es el “batido de tu nena” y sabes que me gusta más otro batido tuyo, el que sale de tu cuerpo, pero me has dicho que hasta la noche no puedo más, porque te tengo dejar que te recuperes, y que con el de la siesta, ya casi te dejo seca, pero es que así eres tú para mí, me dejas que te pruebe de todas las maneras posibles, y con eso no me contento a veces, y más con estos calores. 


Sabes que ya tengo ganas de descansar mis dedos, aunque eres mi inspiración o como mucha gente piensa de los que escribimos, eres mi musa. Bueno, que te llamen como quieran, pero para mí eres mi musa, mi inspiración, la que nunca estuvo tan cerca de mí y me hizo hacer cosas que nunca creí que podría hacer, como escribir horas y horas, hojas y hojas, y no cansarme de expresar cosas que salen de mi corazón, de mi mente y de otra parte de mi cuerpo, y solo tú, con una mirada, con una caricia, con un beso o simplemente con un mensaje en el móvil, eres capaz de sacarme.


Pero sé que hoy te levantaste juguetona, me has estado buscando, te he estado buscando, y hemos jugado, y aún así no nos cansamos ninguno del otro, o no nos agotamos el uno de la otra, siempre tenemos ganas de más, aunque estemos casi sin respiración, o tan apretados entre nuestros brazos, que no nos queremos despegar.


Y sabes que en cuanto deje de teclear, probare el batido, ese que me has hecho. Y lo probare, mirándote a los ojos, y sabiendo leértelos como sé hacerlo, leeré lo que quieres decirme, sin decirme nada.


Y ahora dejo de teclear, ahora pruebo ese vaso de cóctel estilo batidos, y notando como caen las gotitas de rocío, por la condensación del liquido fresquito que hay dentro de dicho vaso, y el calor que hay fuera del vaso. Y noto ese sabor mezclado. Como siempre, sabes que degusto lo que tomo, hasta contigo, siempre te degusto, y saboreo tus jugos en mi boca, como es el caso ahora de este batido.


Sabes que nos gusta a los dos, siempre adivinar el contenido de lo que nos comemos o de lo que bebemos, y esperas que sepa lo que contiene, pero este juego lo haremos, porque ahora mismo lo que tengo ganas de hacer es algo que a ti te pone cardíaca, perraca y excitada al máximo nivel posible.


Sabes que tengo la boca llena del batido que me has hecho, y ya ves la cara que estoy poniendo de Diablillo juguetón, de niño que nunca ha roto una vajilla pero que si va ha la fabrica de una marca conocida de vajillas, seria expulsado, por romper tantas vajillas de exposición en tan corto espacio de tiempo.


Sabes que en mi rostro se está dibujando una maldad o mejor dicho un nuevo juego, pero este no es nuevo, ya que lo hemos hecho más veces, por tanto, prepárate a refrescar en breve, porque si, lo siento, lo voy ha hacer, y no me vale que salgas corriendo, me da igual, lo voy ha hacer. Es más, ya te he sujetado con mis manos, tus muñecas, y no puedes salir corriendo. Si, voy ha hacerlo, y tendrás que jorobarte, porque no pienso parar de hacerlo hasta ponerte como realmente siempre he querido que estés conmigo, así, caliente por dentro y fresquita por fuera, ahora que estamos en plena primavera acabándola.


Mi cabeza esta a escasos milímetros de tu cuello, y sabes que nada más habrá mis labios, el contenido de mi boca, es decir, el batido que me has hecho, caerá por tu cuello y por tu hombro, hacia tu pecho, y si, como sé que estas con una camiseta, esa prenda acabara en la lavadora, pero eso no pasa nada, porque no te has sentado a mi lado, solo para ver lo que estoy escribiendo, y no te has sentado a mi lado, para estar solo mirándome y leyendo lo que escribo, no. Te has sentado a mi lado porque querías que te sorprendiera y te excitara como solo pocas veces alguien puede excitar a su chica, a su pareja, a ti. Pero sabes que tengo una mente muy caliente, por eso te gusta como soy, porque aunque sea hombre, y supuestamente sea como otros hombres, tengo una mente tan caliente, que te sorprendo de miles de maneras.


Si, ya no hay escapatoria, aunque no eres de las que se deja que la hagan de todo, porque mueves el cuello hacia el hombro, para que no te pueda morder, este juego que tenemos y que siempre acabamos como acabamos, rendidos de luchar cabezas y cuellos, porque no consiga el otro su premio, pero como hoy estas juguetona, no te harás de rogar, precisamente por el calor que hace, y porque sabes que o te dejas hacer o me bebo todo el batido, pero a sorbos pequeños, para conseguir extenderlo con mi lengua y boca, por tu cuello o por tu cuerpo, y sabes que eso a mí me excita y me pone tan caliente como hacerte un masaje completo y son todos los finales felices del mundo, sobre tu cuerpo, pero hoy no toca todavía el masaje completo o como yo te lo llamo, el “masaje diablillo” que nunca, nunca, acabamos de acabarlo, porque siempre acabamos haciendo el amor, como no puede ser de otra manera con un masaje caliente y excitante.


No te retuerzas tanto con tu cuello que al final tendré que atarte a la camilla de masajes que tenemos para algunos masajes y sabes que eso sera peor para ti, aunque también sabes que eso me excita casi o tanto como a ti, pero eso no lo vamos ha hacer. 


Ahora ya tengo mis labios pegados a tu cuello, y ahora si, se siente, haber sido más rápida que yo, pero ahora si te voy a morder, tanto, que si tu piel no se eriza o tus pezones no se ponen en punta, es porque por esa parte de tu cuerpo, no corre sangre, o no corre esa corriente eléctrica que están transmitiendo mis dientes en tu cuello, y mientras notas como cae ese liquido casi templado pero a la vez fresquito que ha salido de mi boca, y notas como esa camiseta que te regale y tanto te gusta, vuelve a estar manchada y mojada de lo que ha salido de mi boca.


Sabias perfectamente que ante ciertas cosas o bebidas, mi calenturienta mente no podría evitar que te hiciera lo que te he hecho, pero también sabes que a mí me gusta recibirlo, y sabia que ibas a tomar un buche del vaso que he bebido yo, porque ya hace siglos que bebemos del mismo vaso, aunque tengas otro para ti, pero ese sera para cuando acabemos con nuestro juego. Sabes que a mí también me gusta que me hagas casi lo mismo que yo te haga, y sabes que mi cuello es una de las partes más excitante de mi cuerpo, y sabes que no solo un mordisco, sino tus dedos, tus uñas, tus dientes tu cuerpo, se paseen por mi cuello, hacen que se pare el mundo para mí, y este pendiente de ti, de tu cuerpo, y de toda tú.


Y sabes que esto no es más que un comienzo, el comienzo del juego de Mordisco o bocados con Amor, y hoy estas juguetona.


Aunque sabes que a mí no me hace falta mucho hacerme, para seguir tus juegos, sabes que cuando estoy escribiendo, me gusta estar plasmando lo que me sale de mis adentros, de donde tú ya sabes, y sabes que me gusta acabar lo que empiezo, pero también sabes que luego puedo seguir incluso más inspirado que cuando comencé, es lo que tiene tenerte como pareja, como mi chica, como mi musa, como mi inspiración, esa que muchos escritores buscan y buscan y al final encuentran, yo la encontré en ti, y por eso estoy escribiendo a cualquier hora del día, tarde o noche, cuando me llega la inspiración, o cuando me dejas que te deje con la boca abierta, como ahora mismo, que de tu boca ha salido ese alarido suave que denota que estas casi perraca o totalmente perraca para mí o para ti.


Pero como eres como eres, de rebelde, de juguetona y de lista, como toda mujer cuando quiere algo, sabe como hacerlo, y oleeeee por ti, por saber como lo quieres y cuando lo quieres, sabes que también me gusta que me muerdas, y me provoques como solo tú sabes hacerlo, con tu manera de ser mujer,  de ser esa mujer que siempre está dispuesta a satisfacer tus deseos y los míos, y sabes que no pienso parar de morderte, de darte bocados suaves y algún que otro más doloroso, para que te excites más y más, hasta conseguir tu objetivo, tenerme dentro de ti, o mejor dicho, tener el deseo metido dentro de ti.


Y ahora no me digas que eres buena, porque no me has provocado. Ahora no me digas que estabas tranquila y ha sido mi pasión o mi deseo por poseerte.


Ahora no me digas que estas cansada, porque sabes que el cansancio solo lo hacemos cuando hemos acabado de amarnos, de poseernos y de juntar nuestra pasión por el otro, por ese cuerpo que nos pone a mil por hora, cuando estamos juntos. Y si eres capaz de decirlo, sabes lo que te vendrá ahora, y no es otra cosa que si, exactamente, ya lo has pensado, y si no es así, te lo demuestro yo. Elige dos opciones, o ducha o cama.


Tú ve pensando donde quieres acabar, que me da igual lo que pienses, porque pienso hacerlo como siempre, donde yo quiera, y si no haber elegido zuzto.


Sabes que te tengo tantas ganas como el primer día. Sabes perfectamente que me gustas desde el primer día que te conocí. Sabes que no concibo la vida sin una mujer como tú, y como todavía no nos han clonado, ni quiero, porque no serias tú, seria otra, y otra no entra en mis pensamientos, pues te toca mover ficha, y si no quieres, la muevo yo por ti.


Bueno, mientras te lo piensas, que sé que te lo estas pensando, yo ya voy planeando como quitarte la camiseta y como chupar todo ese liquido que ha ido cayendo por tu hombro y pecho, y que sabes que no parare de lamer y chupar, hasta que todo este dentro de mi cuerpo, hasta que no te quede ni una gota de ese liquido que antes estaba en mi boca, y que antes estaba en ese vaso, fresquito, mientras yo escribía estas palabras, para ponerte como creo que ya te he puesto, y si no te he puesto todavía, sabes que mi lengua te pondrá en breve y si no te pusiera mi lengua, te pondría mis dedos, y si no son mis dedos, sera lo que ya sabes que está más duro que el picaporte de la puerta, o que la pata de la mesa, o más duro que el mando a distancia del tv, o esta más grueso que la barra antirrobo del coche, o como quieras que esté, pero que esta ya deseando entrar dentro de ti, pero antes, seguiremos jugando, hasta que me pidas por favor, que te posea, que te de placer y que no paré, porque si hoy estabas juguetona, sabes como vamos ha acabar, y eso solo tú sabes como acabaremos, o mejor dicho, sabes como lo comenzamos, pero no sabes las ganas que te tengo hoy, como otros días, de darte el placer que tú me das.


Ya te has pensado donde vamos ha ir, ¿verdad? ¿Pues sabes que te digo yo ahora mismo? Que me da igual lo que hayas pensado, porque ni va ha ser la ducha ni la cama, vamos ha hacer lo que no quieres y eso te joroba más. Nos vamos al salón, con el aire fresquito, te pienso desnudar completamente, y me da igual todo. Vas ha estar como yo, y como veras, te pienso morder todo tu cuerpo, estando tú de pie, y cuando llegue a donde quiero llegar, no podrás decir nada, solo gemir, que es lo único que pienso dejarte que hagas.


Sabes además, que no te permito que te excites mucho, porque eso sera después, así que, como sé que no quieres ir al salón, te cojo en brazos, y te llevo, y te pongo de pie, con las piernas separadas, y empiezo a morderte, a darte bocados y a llegar donde yo quiera, eso si, ahora no te lo explico, porque ahora lo voy ha hacer. 


Y con estoy, solo te digo una cosa, recuerda por donde te mordisqueo yo, porque luego me lo vas ha hacer tú, y donde yo acabé, tú acabaras conmigo después, y sabes que siempre muerdo algo que quiero que suelte tus jugos y que me den tu elixir interno, así que, memoriza todos y cada uno de los mordiscos, porque como te equivoques en alguno, pienso hacerte sufrir en más orgasmos, y por cierto, sabes como me gusta que me muerdas en mis partes sensibles y que ya están duras por ti. Eso si, si eres capaz de aguantar hasta que llegue a tu cuevecita, tendrás una noche como las que a ti te gustan. 


Disfrutame.

Oct. 31, 2018, 2:10 p.m. 1 Report Embed 3
The End

Meet the author

Juan F. Conde Escribo desde mi juventud. Soy una persona normal que tiene Díslexia adulta pero no dejo de leer y escribir, orgulloso de contar historias reales. Dicen que la fantasía supera a la realidad pero cuando la realidad supera a la fantasía disfrutamos más. Mis historias están enfocadas hacia el placer de la mujer vistos por los ojos de un hombre. Me gusta describir historias de fantasías que son reales vividas por gente y personas. La vida nos pone barreras y nadie es perfecto.

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Lina Brito Lina Brito
Están bien tus relatos, aunque un poco largos.. recomendación trata de no dar tantos detalles!!
Oct. 31, 2018, 9:35 p.m.
~