La luz de la libertad Follow story

sebastian-acevedo1540673586 Sebastian Acevedo

Un joven aparece desnudo en una zona residencial en un país que es gobernado por un rey, por ciertos acontecimientos tiene conflicto con un ministro y descubre que hay personas que viajan por el mundo tratando de descubrir el pasado del mundo, ese es el inicio de su aventura por todos los reinos y continentes.


Adventure All public.

#voluntad #shonen #novelaLigera #superpoderes #Represion #anime #Perseguido #Monarquias #Otro-mundo #acción #lucha
0
4717 VIEWS
In progress - New chapter Every 10 days
reading time
AA Share

Capitulo 1 : El inicio de la travesía

En la ciudad de Gordan se escuchaban los buques del puerto como de costumbre, el sol iluminaba las casas de greda. En una calle que conectaba un pasaje de casas estaba corriendo un joven de 17 años.

- Mierda, mierda, ¡MIERDA! ¿Donde estoy? Además ¡¿Por Qué estoy desnudo?!.

El seguía corriendo mientras tapaba sus zonas privadas. Adelante suyo se estaba abriendo una puerta donde salia una mujer que en un instante miró donde estaba corriendo el joven a toda velocidad. La mujer queda perpleja ante aquel sujeto desnudo, como reflejo le dio un golpe en la cara haciendo que parara y se cayera, la mujer lo agarra para tirarlo dentro de su casa.

La casa de la mujer era pequeña, con dos salones, uno grande que es dormitorio, salon y cocina, el pequeño era el baño. La mujer necesitaba respuestas de aquel hombre desnudo por ese motivo le cocino algo para que le diera respuestas. En un rato el hombre se despertó por el olor a comida que desprendía de un plato, él instintivamente empezó a comer, en un rato ya se había comido todo lo que estaba en la mesa, satisfecho se acuesta en el piso y con un palillo se estaba limpiando los dientes mientras que la mujer lo observa.

- ¡Espera! ¡¿Acaso no me vas a decir porqué estás aquí y desnudo?!.

El hombre recién se dio cuenta que aun estaba desnudo,incluso recordó en la situación en que estaba.

- Ni idea del porqué estoy aquí.

- Al menos dime cómo te llamas - suspiraba.

El hombre empezó a pensar su nombre, no lo recordaba pero sus otros recuerdos estaban intactos.

- Llamame Kend, tan solo así.

- ¿Kend? Que nombre más raro pero esta bien asi.

La mujer sonrió de forma sincera, Kend se ríe. En la entrada se escucha un portazo y pisadas que se dirigen al salón principal ,del marco de la entrada entra un hombre alto.

- Querida ya llegue.

- Oh querido, por fin llegas ¿qué ha pasado?

- Hoy han atrapado a Kony, de seguro mañana van a atrapar a otro de nosotros.

El hombre se pone en la ventana mirando hacia una mañana.

- Esto es inaceptable… Han esclavizado a nuestro hijo y ahora a nuestros amigos.

- No podemos quedarnos así. Hoy mismo nos movilizaremos hacia el castillo, no nos quedaremos de brazos cruzados.

- Emm… Disculpe, ¿a que se refiere a que cuando dijo que esclavizaron a tu hijo?

- Es cuando un ministro de la zona quiere a alguien para trabajar a extensas horas y mísera pa... ¡Se me había olvidado que estaba este tipo!

- ¿Quién es él? Y ¿Qué hace en mi casa? - decía con enojo.

- Cariño, te lo puedo explicar, él no es de estos lugares, tan solo sabe su nombre, quería ayudarlo porque se parecía a nuestro hijo...

- Es verdad... ¿Me habías dicho que no sabía que hacé por acá?

- Si.

- Ya veo... Puedes tomar la ropa que está en el armario e irte.

- ¡Gracias viejo!

Kend se levantó y fue al armario para sacar la ropa, el hombre se enojo por que le habian dicho "Viejo" le enojaba aun mas mientras lo recordaba una y otra vez. Kend se había puesto una camisa de color rojo y unos pantalones cortos carmesí con unos trozos de tela en el cuello donde los nudos estaban atras.

- Gracias por la ropa y comida, pero ¿Puedo hacer algo para ayudarlos?

- De poder puedes, pero no quiero meter en estos asuntos a mocosos - miraba plasmado al castillo.

- Es raro verte así cariño, eres así porque se parece a Juden ¿Verdad?

El hombre se mantuvo callado mientras Kend dejó la casa. Kend se sentía libre, podía  hacer lo que le diera la gana, pero no sabía por dónde empezar. Recordó que mientras estaba corriendo escucho unos buques por lo que dedujo que había un puerto por aquí cerca, ese iba a ser su primer viaje.

En un rato más tarde.

Kend ya estaba caminando en el puerto, el lugar era muy colorido y movido, la mayoría de personas estaba trabajando, no había muchas cosas atractivas, Kend paso al lado de una tienda de manzanas, Kend alzó la mano y tomó una manzana, se fue caminando mientras se la comía, el dueño se había percatado, dejo a otro joven a cargo y fue a perseguir a Kend.

- ¡Espera ahí mocoso!

Kend empezó a huir mientras el dueño del local lo perseguía, mientras corría se estaba comiendo la manzana, le había entrado hambre al llegar a la ciudad, en un rato todas las personas se pusieron de frente y congelados, al momento se pusieron de rodillas, niños, mujeres, hombres y trabajadores, incluso el dueño del local, pero Kend seguía parado comiendo su manzana, en el fondo apareció un persona proclamada Morik montada sobre un animal que parecía un perro mezclada con una cabra con sus guardias realistas a su lado, todos miraban a Kend con una mirada extraña y angustiada. Morik se acercaba más a Kend, todos estaban ansiosos porque lo iban a matar, Morik es el ministro del rey que abusa de su poder contra los ciudadanos, era el mismo que había esclavizado a Judes. Morik vio a Kend, enfurecido se dirigió hacia él, pero un niño se atravesó moviendo una caja lleno de carbón. El hombre paró y miró al niño con odio, y asco. El niño estaba retenido, con todas sus fuerzas empezó a mover la caja, pero se dio cuenta que Morik lo detenía.

- Señor, por favor déjeme pasar, si no entrego esta caja no me van a pagar.

- ¿Quién te crees a dirigirte así? ¿Quién crees que soy?.

- Lo siento señor... Es obvio que es el majestuoso Mori...

- ¿Quién es ese horrible viejo?.

Kend había gritado dejando desconcertados a todos por esa pregunta.

- ¿Quien es ese irrespetuoso de ahí? - se cegó por la ira.

- No lo sabemos señor, no lo hemos visto antes en el pueblo.

- Entonces es un extranjero, tengo que enseñarle modales y darle un ejemplo ejecutando este niño. Morik sacó una pistola larga con un cañón cubierto de oro, él estaba dispuesto a disparar, pero Kend rápidamente se acercó a Morik dándole un golpe en su rostro dejándolo en el suelo sangrando un poco.

- ¡Nadie tiene el derecho de elegir si una persona muere o no!.

Los guardias reaccionaron y apuntaron sus lanzas contra Kend, las personas quedaron sorprendidas por aquel golpe, aunque todos sabían por aquello, él tenía que morir. Los guardias le dieron dos estocadas, Kend lo esquivo y retrocedió.

- ¡Maten a esa escoria! ¿comó se atrevió a tocarme?

- Hey... Es trampa atacar de a dos.

Kend empezó a huir corriendo por el puerto para perder a los guardias.

En la zona residencial. La mujer que había conocido a Kend se estaba movilizando con su marido y otras personas, armados, preparados para luchar en cualquier instancia. El grupo rebelde escucharon ciertos rumores de que habían golpeado al ministro Morik, estaban esperando este momento, de que alguien se revelara para que todos se levantaran contra él. El grupo pasó la zona de residencia que era un cerro y bajaron hacia donde estaban las minas, los guardias realistas estaban en posición para defender el lugar. Los rebeldes empezaron a penetrar las defensas llevando inmensas bajas enemigas y aliadas, era una masacre en busca de la libertad.

- Erick, ve con tu esposa y otro grupo al castillo, te lo encargo...

- Pero... ¿Y tu?

- No te preocupes, estaré bien, además ahí arriba está tu hijo ¿no?

Erick se mantuvo callado y se fue con su grupo al castillo, dentro de él, lucharon sin parar a enemigos, perdiendo aliados durante el camino hasta llegar al último piso, donde estaba el ministro sentado en un trono mientras  sus empleados le sanaban su cara, Morik se reía porque los atrapó con una trampa, en la cual era una emboscada los agarró desprevenidos y  quedaron presos con cadenas.

En la zona residencial estaba Kend caminando tras haber perdido la vista de aquellos guardias.

- Aun no me puedo acostumbrar a mi cuerpo, me sorprende la fuerza que tengo.

Kend aun no entendía mucho sobre este mundo, quería saber como funcionaba para intentar adaptarse, la unica opcion que tenia era volver donde las personas que le habían brindado ropa y comida, pero al llegar a la casa nadie atendía a la casa, entonces se fue del lugar y fue a ver al otro lado del cerro donde podía ver perfectamente la zona de minería, el lugar estaba lleno de fuego y cadáveres, Kend se dio cuenta que en unos metros al lado de él estaba un niño llorando.

- Hey, ¿sabes lo que está pasando? ¿una guerra o algo asi?

- Una guerra wahh... Una guerra para nuestra libertad.

- ¿Contra quién?

- Contra el ministro Morik, ¡¡¡ese maldito que nos maltrato por tantos años!!!

- ¿Quienes están peleando en esa guerra?

- Todos los de la zona de residencia...

Kend pensó instintivamente en los que le dio comida, entonces no dudo en bajar.

- ¡Gracias por la información! Nos vemos.

- ¿Que haces idiota? ¡Si vas te van a matar!

- Ayudar a unos amigos, además ¡si es por ayudarlos no me importaría que me mataran mientras peleo por ellos, tampoco me dejaría matar tan fácil!

Kend ya había bajado el cerro en unos minutos donde empezó a correr  por los caminos exteriores de las minas, aun estaba sorprendido por su cuerpo ya que reaccionaba de forma diferente, tenía mucha estamina así que el podía hacer cosas que antes no podía. Kend mientras recorre el camino escucha disparos, gritos de dolor, pero aun así él caminaba con determinación, enemigos se lanzaban contra él, así que el los repelía dándole golpes para quitarlos de su camino. Adelante de Kend había gente normal luchando contra los realistas donde Kend se interpuso dejando fuera de combate a los realistas, la gente asustadas por el sentimiento del miedo a morir y a la vez el alivio por dejar de luchar. Kend ya había tomado la decisión de que iba a hacer con determinación.

- ¡¡Te pateare el trasero Morik!!

El grito de Kend hizo que Morik le saliera una vena de la furia. Al pasar unos minutos Kend llegó al castillo abriendo la puerta, varios realistas salieron dándole un corte, pero Kend se agacho y se levantó pegando a la barbilla de dos realistas. Aprovecho el momento y fue corriendo dentro del castillo, joyas, pinturas, todo de lujo. Kend huía hasta que llegó a una habitación, en la habitación había una jaula donde estaba un joven desolado y destruido mentalmente.

- ¿Eh? ¿donde estoy? y ¿Morik?

- Estás en el lugar equivocado, este lugar están los presos...

- ¡Mierda! Pensé que estaba en el camino correcto.

Kend se sentó en el suelo y miró a aquel sujeto.

- Y dime, ¿Porqué estás aquí?

- Tan solo soy un preso como cualquiera...

- No me mientas, tu no te ves así shsh

- ¿Acaso es un delito querer soñar? Tan solo acepte el trabajo aquí para ganar dinero y viajar, asi podre unirme a los realistas.

- ¿Por Qué a los realistas? Yo vi que eran malos.

- Ellos son buenos, tan solo siguen ordenes de Morik por el poder corrupto que tiene, tan solo por ser el ministro del rey.

- ¿porque tan solo no fuiste a reclutarte?

- ¿Estas loco? Cuesta mucho dinero y me demoraria mucho tiempo, y ¿tu? ¿cual es tu sueño?

- No tengo ninguno pero lo mas cercano seria viajar por el mundo.

- No creo que eres un historiador.

- ¿Que es un historiador?

- Son personas que viajan por el mundo desvelando los secretos del siglo perdido de nuestra historia, la mayoria estan en una carrera para descubrirla, tan solo un hombre pudo el cual se convirtió en leyenda, pero nadie ha podido llegar hasta donde llegó el.

- Suena divertido, entonces está decidido ¿Sabes donde esta Morik? ¿Podrías llevarme?

- Si... ¿Para qué quieres ir donde el?

- ¿No es obvio? Es para patearle el trasero.

Kend sonrió mostrando sus dientes y se levantó, inmediatamente encontró unas llaves y abrió la jaula, junto con el joven se fue corriendo.

- Dejame adivinar a qué te llamas Judes.

- Si, ¿Como sabes mi nombre?

- Conocí a tus padres.

- ¿E-Están bien?

Kend asintió con su cabeza. Al evitar a los realistas llegar a la sala que estaba antes de donde estaba Morik, delante de ellos apareció un hombre grande.

- Pensé que evadimos a la mayoría, pero nos topamos con un tipo enorme...

- Es un realista de élite, se llama Gondo.

- ¿Como que un tipo grande?

- No importa... Tan solo déjanos pasar, quiero dar un golpe al tipo de Morik.

- No puedo, es mi deber no dejarte pasar.

- Otro tipo molesto...

Gondo saca una espada de forma amenazante, Kend se pone en defensa para pelear.

- No lo hagas... Es de elite, no creo que puedas vencerlo.

Kend le pega un puñetazo a Judes.

- ¿Porque me pegas?

- Me dieron ganas...

Gondo se enojo por la conversación por lo que movió su espada para cortar en dos, Kend empujo a Judes hacia atrás y salto.

- Uhh por poquito.

Kend se sentia mas que preparado, se lanzo de cara contra Gondo. Gondo hizo otro corte para detener el avance de Kend, pero él se agachó y saltó para pegar a la nuca de Gondo, lo cual hizo que retrocediera.

- ¡Pegas fuerte mocoso!

Kend dio una pequeña carcajada. Gondo rápidamente da la vuelta con su espada muy rápida que Kend tan solo logró defenderse con sus brazos cruzados, el impacto del giro hizo que se estrellara contra la pared. Kend recuperó el aliento de forma rápida, se reincorporo al suelo rápidamente y se lanzó de cara otra vez.

- ¡Esta vez te acabare!

Gondo hizo de nuevo el movimiento para cortar pero Kend no se movió, recibió el impacto de lleno, el dolor fue como si se le quebrara una costilla, pero aun así conservaba todas, Kend tan solo sonreia.

- ¡Eso no duele!

- Oh no... Me distraje ¡Mierda!

Kend salto para darle un golpe en la cara, Gondo tan solo se puso la espada como defensa, el golpe que hizo tan solo provocó que retrocediera.

- ¡Tus golpes son más débiles!

Gondo prepara su puño para contraatacar, pero Kend le lanza una rafaga de golpes haciendo que estrellara contra la puerta, el no paraba de dar golpes, estaba tan determinado que en las manos de Kend se llegó a iluminar un poco y al impactar rompió la espada y dio de lleno en la cara continuamente rompiendo la puerta con el cuerpo de Gondo.

- ¡¡Ahora voy por ti Morik!!

En unos momentos antes. Morik estaba sentado, enojado por el grito de antes y la noticia de que había otro intruso en el castillo.

- ¡Morik! No te dejaremos que te salgas con la tuya.

- Ja simple plebeyos, ¿acaso quieren ser esclavos como su hijo, Juden?

- ¡Malditoooo!!

No podían escapar tan facil, estaban rodeados y esposados. En la puerta se escuchaba unas voces molestas.

- Vayan a ver que sucede, no intenten escapar, en el otro lado está el invencible Gondo.

Los realistas fueron a abrir la puerta, pero justo se rompió por el cuerpo de Gondo, Morik quedo boca abierto viendo como fue derrotado Gondo y al escuchar aquellas palabras.

- ¡¡Ahora voy por ti morik!!

Kend aun en el aire remato a Gondo golpeando en el estómago para dejarlo inconsciente. Kend aterrizó y empezó a caminar en dirección a donde estaba morik.

- Sabía que eras tú mocoso.

Judes a lo lejos entra y corre para desatar a sus padres y aliados. Kend seguía caminando de forma intimidante sobre una alfombra roja, Morik a pesar de estar confiado empezó a tener miedo.

- Hey, para, te recomiendo algo, si me dejas, te doy una posición social muy elevada así que por favor no me ha...

Kend se pone delante.

- No perdonaré a quienes hagan sufrir a mis amigos y a los que me dieron comida...

- ¿Acaso te vas de enemigo contra todo un país por solo que te dieron comi...

Kend le pega un golpe de forma vertical para dejarlo en el suelo. Kend se gira y mira a Judes y a sus padres.

- Estamos a mano shssh.

- De verdad, ¿Quien eres?

Kend se cae al suelo agotado, dormido. Los demás apresan a Morik y levantan la bandera para mostrar que habían ganado la batalla. Después de un dia Kend estaba en una carreta con Judes despidiéndose de las demás personas, tenían comida para el viaje, en dirección al siguiente pueblo.

- Gracias por todo ¡Nos vemos!

- Gracias a ti, nos has ayudado demasiado, espero que les vaya bien en el viaje.

Judes les da una carta a sus padres.

- Cumpliré mis sueño, os lo prometo.

- Claro hijo, tenemos fe en ti.

- Ya, vámonos Judes, tendremos un largo viaje...


Oct. 29, 2018, 1:39 a.m. 0 Report Embed 0
Read next chapter Capítulo 2: El cocinero ambulante "Uzui"

Comment something

Post!
No comments yet. Be the first to say something!
~

Are you enjoying the reading?

Hey! There are still 1 chapters left on this story.
To continue reading, please sign up or log in. For free!

More stories