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Privacidad Prestada: Interlude (Parte III) Follow story

silyefilan Silye Filan

La independencia que Alexz ha alcanzado se ve amenazada por la idea de convertirse en la futura señora McCoutey y abandonar su sueño, pero ¿qué no conseguir al príncipe azul era parte de ese sueño? La boda del siglo está a la vuelta de la esquina y las dudas rondan su cabeza más que nunca. ¿Prometerán serse fiel en las alegrías y en las penas, en la salud y en la enfermedad, y así, amarse y respetarse todos los días de sus vidas? La verdadera prueba de amor está por llegar.


Romance Romantic suspense For over 18 only.

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Capitulo 1 - Lo que sucede en Vegas...

Nada tiene la fuerza suficiente que evite la elegancia que predomina dentro de Garden Of Eden, el club anfitrión de la presentación de uno de mis fotógrafos favoritos. Mi espalda descubierta dentro de un top corto blanco en conjunto con una mini falda asimétrica del mismo color y un par de zapatillas beige de Manolo Blahnik, no son aptos para lidiar con el tumulto de personas que provocan la onda de calor. Admito que extraño la compañía de Chris en uno de los pocos eventos que he asistido sin él desde que todo inició y desde la bomba del compromiso. «Son sólo un par de horas Alexz. Sonreír y otorgar entrevistas controladas por tu insuperable agente y publicista.» Desde que Lara llegó a mi vida todo ha sido menos complicado, como juraba Chris en un principio. ¿Podría hacer que mi desquiciado de la privacidad abandonara el estudio y traerlo hasta aquí?

—Alexz.

Una voz poco conocida pronuncia mi nombre, proviene de una chica de complexión delgada, sólo un par de centímetros más pequeña que yo, piernas largas, ojos agradables. El prototipo total de tendencias al usar un tono entre rubio y castaño se acerca a mí.

—Después de tanto tiempo tengo el gusto de conocerte en persona.

Su fuerte y caluroso abrazo me ayuda a reconocerla como Ellie Payne.

—Recibí la invitación del compromiso pero tuve que viajar a Nueva York, todo fue tan apresurado. Simplemente no puedo creer lo que has hecho con Chris, es impresionante.

—Lo sé, también me sorprendió.

—¿Vendrá esta noche?

—Temo que no. Está grabando una nueva canción.

—Ese hombre siempre trabajando. —toma dos copas de champán de la primera charola que atraviesan sus ojos —Perfecto tenemos tiempo para divertirnos. Así que quita esa cara de aburrimiento que hoy eres una de las reinas de la noche.

Golpea su copa con la mía invitándome a sorber un largo trago, dudo por segundos pero sus brillantes ojos verdes terminan por convencerme. Santo dios, había olvidado lo refrescante que es. Amo sentir su constante burbujeo dentro del paladar.

Pese a que los reporteros intentan abordar el tema del compromiso, detrás de un par de copas más, respondo con más sinceridad y sin preocupación. He conseguido relajarme, estoy aquí por la presentación de un libro de fotografías y no iniciaré cualquier otro tema que no sea el principal. Lara mueve en aprobación la cabeza al escuchar. Parece estar más sorprendida que Avira. Sé que aún no soy una experta en el tema, pero la practica hace al maestro y los medios me han metido en un curso intensivo en menos de un año.

Hago el esfuerzo de concentrarme en el atractivo chico que me entrevista pero caigo en la incredulidad cuando encuentro a Ellie detrás de él. Es más feliz que yo en este momento y eso me contagia. Toma mi mano y sin ofrecer una disculpa, refuerza mi inmoderado cuerpo a seguirla hasta la salida. Enciende un cigarro antes de llamar su auto. Ofrece una calada. Niego. No necesito dos vicios a la vez. ¿Ahora qué se supone que sigue?

Mi pregunta es resuelta a tiempo en que su camioneta llega. De nuevo soy arrastrada al interior. Nos dirigimos al mejor club del país donde, de acuerdo a sus palabras, nos divertiremos en grande. El evento fue cosa de niños aburridos. Mantengo la vista sobre la ventana polarizada. Es un alivio que los flashes sean incapaces de traspasar la oscuridad. Mi compañera pide subir el volumen cuando una moderna versión de Hot Stuff ambienta nuestro interior. El resto del camino permito que la efervescente magia de una segunda botella de champán decida mi destino.

La falta de sensatez aumenta mi risa en el momento que las palmeras dejan de aparecer para entrar a la pista de aterrizaje. Ahora comprendo la sensación de Andrea la noche del club de Nueva York, la libertad de poder vivir una noche sin alguien detrás de ti juzgando lo bueno y lo malo de acuerdo a tu estilo de vida. Sin pensarlo más, bajo para subir al jet con la misma velocidad. Si creí que las bebidas abundaban en el auto especial de Ellie Payne, estuve en un error. El interior del avión da la apariencia de albergar una pre fiesta con música selecta y ecléctica, todo tipo de bebida que pueda imaginar está a mi alcance bajo el profesionalismo de un guapísimo barman que no deja de sonreír.

Tres chicas más saludan al unísono cuando Ellie me presenta entre comentarios y felicitaciones fugaces sobre como conseguí atrapar a la superestrella de la música.

Aclaremos perfectamente una cosa, PH4 es un club absolutamente magnífico que aparece ante mis ojos cincuenta minutos después. A menudo es considerado por muchos como uno de los "clubes nocturnos más lujosos y diseñados en la tierra," y pude captar con facilidad el porqué, mientras las mesas y la pista de baile son respetados como la atracción principal de lugar, en PH4, muchas personas también disfrutan de la libertad y el ambiente que se vive en las mesas al aire libre y que rodean la fastuosa piscina iluminada por colores neones. Este club no es para los débiles de corazón o aquellos con miedo de soltar un dineral en una noche de fiesta. Una buena mesa te costará $10.000, y el lugar tiene incluso un cóctel que te costará otros $12.000 y Ellie no es una de ellos al pedir una ronda completa para todos los amigos que la saludan apenas llegamos a la reservación.

No tardo en seguir los pasos de mi anfitriona. Con la extravagancia del carísimo coctel constituido por champán Charles Heidsieck de 1981, todo es coherente. La música me incita a bailar al mismo ritmo de Celestial Blues, y mover, como bien lo dice la canción, mi cuerpo celestial de manera lenta y sensual. No será la pasarela de lencería pero me siento maravillosamente orgullosa de mis atributos y no dudo en mostrarlos.

Encuentro un respiro al bajar de la barra y tomar otro trago de coctel. Mierda ¿Dónde está mi bolso? Por milagro lo encuentro en las manos de Kurt quien hasta ahora me doy cuenta ha llegado conmigo hasta aquí. Dios, este hombre es imparable o qué. No recibo de regreso la sonrisa que yo brindo, realmente es algo que no me impedirá continuar con la diversión sin mencionar la única llamada pérdida que tengo de Chris. Como sea, hoy soy la reina de la noche, y tengo trabajo que hacer.

—¿Alexz? —no entiendo cuál es el afán de las personas por dirigirse hacia mí cuando no puedo ver su rostro.

Soy incapaz de identificar si se trata de una alucinación por la cantidad de alcohol que he consumido o si realmente tengo frente a mí al inolvidable Clay Ryan.

—Fue difícil asegurar que eras tú arriba de la barra, pero ese par de piernas no se pueden confundir.

—¿Qué… qué haces aquí? —Tendría que estar encerrado.

—También fue una sorpresa para mí salir antes de lo establecido. Mi abogado hizo lo mejor que pudo y desde hace una semana he disfrutado como nunca la libertad.

—Que bien.

No tengo intensión de continuar una platica sin sentido. Tal vez una sobria Alexz tendría más coherencia y vergüenza para quedarse un poco más, pero yo no.

—Espera…

—Clay, tú y yo no tenemos nada que hablar. Sí, fue mi error engañarte con Chris, pero ¿Quieres la verdad? Es el mejor error de mi vida. Mejor ni si quiera está cerca, yo diría per-fec-to en todos los aspectos ¿Sabes a lo que me refiero? —A punto de romper la risa observo detenidamente su entrepierna. —Por consecuencia creo que las palabras sobran.

—Creo que no estás en condiciones de hablar. —me toma fuertemente del brazo regresándome muy cerca de él. No, ni si quiera el contacto visual con este hombre me hace replantear el porqué hice lo que hice.

—No me hagas reír, Clay. No eres Chris McCoutey para hacerme temblar. Nunca fuiste tan buen conquistador.

De nuevo intento dejar la sosedad que me produce, pero esta vez me lastima.

—Vuelves a tocarme y la prisión será lo mejor que te haya pasado. —desiste bajar su mirada. Es hasta que identifica a Kurt detrás de mi para que libere mi brazo.

—Pero si es el futbolista golpeador ¿No tienes algo mejor que hacer? —Ellie aparece entre la multitud de gente. —¿Sabes qué? Creo que PH4 no recibe gente como tú.

Chasquea los dedos y sin demorar más es escoltado por dos hombres de negro fuera del lugar. De eso estoy hablando, después de tanto tiempo encuentro un punto en común del porque Chris y ella son tan buenos amigos.

—¿Quieres un poco? —enseña un poco del famoso polvo blanco. Niego en silencio. Las vueltas en mi cabeza son suficientes para sentirme mareada.

Oct. 19, 2018, 10:24 p.m. 0 Report Embed 9
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