Mina y El Guerrero Follow story

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Esta historia no se trata de un amor imposible, menos de un romance pasional entre un hombre y una mujer. Quiero contarles una vivencia que ocurrió en una época cuando la mayoría de las personas creían con mucha más convicción en las leyendas y en la fantasía. Dos personas opuestas, dos maneras diferentes de ver la vida, dos caminos que se unen por el mismo anhelo: Ser dos guerreros que viviran enamorados de sus espadas y del honor.


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Capítulo 1

Esta historia no se trata de un amor imposible, menos de un romance pasional entre un hombre y una mujer.

Quiero contarles una vivencia que ocurrió en una época cuando la mayoría de las personas creían con mucha más convicción en las leyendas y en la fantasía.

En un pueblo que limitaba entre una de las zonas de paso de muchos viajeros y caminantes, mismos que buscan descanso y algo que beber y comer para seguir con su camino, en una de las tabernas trabajaba Mina.

A diferencia de muchas otras chicas de su edad que tenían el sueño de enamorarse de un hombre adinerado para casarse y tener una vida cómoda, ella soñaba con por fin irse de esa taberna, estaba tan acostumbrada ver pasar toda clase de hombres en aquella taberna, no había hombre que no pasara a beber algo y conversar abiertamente con otros viajeros, conocía que para todos los hombres el único ideal para vivir era tener las mujeres posibles, aunque estuvieran enamorados, o tener poder y dinero para el mismo fin.

Para ella todos los hombres eran iguales, con diferente apariencia, puntos de vista, carácter, pero con la misma manera de ver sus ideales. Jamás se le pasaba por la cabeza casarse y tener familia Su ideal más grande era conocer el ancho mundo y saber que se escondía en aquellos lugares que tantas veces hablaban muchos de los viajeros, donde había dragones, dioses, hadas, y mil aventuras.

Acababa de cumplir veinte años, no tenía nada más que el cariño de una vieja anciana, que le había permitido vivir con ella desde que tenía doce años, ella la rescató de morir. No recuerda haber tenido madre o padre, o hermanos, solo vienen a su mente un barco inmenso y un náufrago que no podía comprender.

También había conocido a muchos guerreros, de diferentes tribus y lugares. Y aunque todos hablaban de honor a la hora de ser hombres, no había diferencia, todos deseaban lo mismo de cualquier mujer.

Estaba un poco enfadada, el dueño de la taberna, había conseguido contratar “otra clase” de mujeres para atender a los viajeros. Era evidente que en poco tendría que marcharse a buscar otra manera de ganarse la vida, que no fuera atendiendo en hospedaje o en la taberna de un viejo lugar en un pueblo que siempre era visitado por peregrinos. De a poco a poco, la taberna tenía más de esa clase de mujeres por lo que algunas veces, uno que otro ya pasado de tragos intentaba pasarse con su integridad, pero gracias a aquella horrible experiencia, siempre era muy fuerte y no permitía nada más, aunque eso le costará que el dueño le descontará todas aquellas vasijas que les quebrará en la cabeza a aquellos atrevidos para defenderse.

Estaba limpiando una de las mesas donde uno de los que habían estado bebiendo había vomitado, odiaba hacerlo, pero no tenía opción, tenía que ganar algo para comer y ayudar a aquella anciana. La llamaba abuela, aunque no fuera así.

Estaba por terminar, cuando escuchó pasos acercarse. Alzó la mirada sin ánimo y vio acercarse a un tipo alto, tenía un traje oscuro que nunca antes había visto en ningún otro viajero, tenía el cabello largo y una mirada profunda. Se hizo la desentendida y el tipo tomó asiento frente a ella. Esperó pacientemente hasta que ella terminó completamente de limpiar.

Una vez más sus miradas se encontraron, era un tipo realmente atractivo, pero no le pareció más que un peregrino cómo algunos muchos que iban allí por compañía y algo de beber.

― ¿Qué le sirvo? ―Preguntó seriamente Mina sin quitarle la vista de encima.

Él la vio fijamente un momento. Estaba por responderle cuando una vez más se armó una pelea, la segunda en el día, solían pelearse por la misma mujer de compañía, Mina trató de no ponerle atención a lo que pasaba, puso su atención en el hombre que también se había entretenido con aquella pelea.

―Vino, ¿tienen? ―Su voz era serena y amable.

Mina asintió con la cabeza. Se dio la vuelta y fue hasta la parte donde estaban los barriles con vino, y sacó un poco, lo sirvió y cuando iba hacia donde él para entregárselo, uno de otros hombres se puso de pie, interrumpiéndole el paso, Mina hizo por ignorarlo y seguir, pero el hombre la sujetó de la cintura haciendo por tomarla a la fuerza, tomó el recipiente donde llevaba el vino y se lo lanzó a la cara con todas sus fuerzas.

Sonaron estrepitosamente varias risas, el lugar tenía mucha gente. Mina alzó la vista y observó aquel tipo que le había pedido vino, y reía complacido ante su actitud, esa sonrisa era perfecta. Sin embargo, aquel hombre hizo de nuevo por sujetarla, Mina forcejeaba con aquel hombre. Fue así hasta que, evidentemente aquel hombre hacía por someterla, en ese instante aquel tipo que esperaba ser servido se puso de pie yendo hacia ella, y de un jalón apartó aquel hombre.

―No entendiste, no quiere.

Aquel hombre se apartó sin dejar de ver a Mina, mientras ella no podía dejar de verlo también. Un hombre gordo barbudo, se acercó a ellos muy enfadado.

― ¡Eso se descontará de tu sueldo, niña! ¡Cuántas veces te he dicho que no hagas eso!

Ese señor era el dueño de la taberna. Mina inclinó la mirada irritada.

―No se preocupe, tenga, no tiene nada que descontarle.

Mina alzó la mirada ante la amabilidad y bondad de aquel viajero. Entregó varias piezas de oro a aquel señor. Mina jamás había visto tanto oro junto en su solo lado. Abrió los ojos a más no poder sumamente impresionada.

―Ahora sí, sírvame el vino que le pedí.

A grandes pasos regresó a la mesa. Mina seguía impresionada sin poder mencionar palabra alguna. Simplemente obedeció. En instantes fue a la mesa de aquel amable sujeto. Le sirvió el vino, mientras no podía comprender aquella bondad y generosidad de un desconocido. No sabía cómo agradecérselo sin que pensara mal de ella.

― ¿Es siempre así? ― Preguntó él con voz amable. Mina estaba aún atónita. ―Me refiero a usted― Agregó sonriendo.

―Bueno, sí, la mayoría de veces, no me gusta hablar con extraños.

Él la veía fijamente casi sin parpadear. Mina notó que tenía una mirada muy distinta a todos los hombres que pasaban por aquella taberna, todos la veían con apetencia, otros con desprecio, pero los ojos de aquel hombre eran amables, no notaba en él lo evidente, lo de siempre.

―Pero, le agradezco mucho, lo que hizo…

Hasta ella misma se sorprendió de haber dicho aquellas palabras, temía que él la mal interpretará.

―Descuide, no me cobraré de la forma que piensa. Parece una mujer horrada y trabajadora. Pocas veces se puede ver eso en una taberna.

Fue imposible que Mina no le sonriera. Él tomó el vaso de vino y se lo tomó de un solo trago. Sacó unas monedas de un bolso que llevaba sujeto a su pecho en una cinta de cuero.

―Gracias, ¿Puedo saber cómo se llama?

―Mina.

―Gracias Mina.

Se puso de pie, luego de agradecerle. Estaba por darse la vuelta, pero Mina no fue capaz de verlo marchar sin saber quién era aquel buen hombre.

―Hey…

Él se dio la vuelta de inmediato.

―Puedo saber, ¿Cuál es su nombre?

Él sonrió.

―No tengo nombre.

Ella frunció el ceño sin comprender.

―Muchos son los que no tienen nombre, Mina.

Se dio la vuelta haciendo un gesto amable. Caminó a grandes pasos a la entrada. Por primera vez en toda su vida, un hombre le parecía interesante, distinto. En su corazón sabía que debía agradecerle su ayuda. Por primera vez también, se sintió tentada a servir como cualquier mujer, era un tipo atractivo, muy pocas veces se había topado con algunos hombres hermosos en su vida, pero todos eran iguales, a diferencia del sin nombre.

Se deshizo del mandil, y no le importó quedarse sin empleo, tan solo se dejó llevar por su curiosidad yendo tras él. Escuchó la voz del dueño de la taberna llamarla, pero ni siquiera se tomó la molestia de volverse para verlo, su deseo, su corazón le gritaba que siguiera al sin nombre.

Oct. 4, 2018, 11:13 p.m. 10 Report Embed 10
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Daiana Monsalvo Daiana Monsalvo
Interesante punto de partida. Narras muy bien, aunque he encontrado uno que otro errorsillo, no son tan notorios. Ha seguir leyendo, a ver como sigue.
Dec. 31, 2018, 9:34 p.m.

  • Sunny Black Sunny Black
    Hola muchas gracias por dedicarle de su tiempo... si, tengo que mejorar pero igual inmensamnete agradecida ^_^ Jan. 2, 2019, 4:42 p.m.
ab alejandra banquet
me ha gustado mucho el inicio , nada mal, felicidades por eso.
Nov. 20, 2018, 6:24 a.m.

  • Sunny Black Sunny Black
    Hola ^_^ muchas gracias por permitirme ser parte de sus lecturas, me llena de alegría saber que la historia puede gustarle... Saludos ^_~ Nov. 20, 2018, 3:06 p.m.
Alibel Rodriguez Alibel Rodriguez
No me gustó mucho el inicio, pero lo demás sí me pareció mejor y me agradó bastante :)
Nov. 3, 2018, 1:01 p.m.

  • Sunny Black Sunny Black
    Le agradezco mucho por darle una oportunidad.. saludos ^_^ Nov. 3, 2018, 9:14 p.m.
Friki NAVA Friki NAVA
me gusto
Oct. 24, 2018, 1:06 a.m.

  • Sunny Black Sunny Black
    Hola muchas gracias por leer, saludos ^_^ Nov. 3, 2018, 9:14 p.m.
Christian Montenegro Christian Montenegro
bastante interesante me gusta
Oct. 10, 2018, 7:59 p.m.

  • Sunny Black Sunny Black
    Hola!! 😊 Muchas gracias por darle una oportunidad, un abrazo fuerte, un honor ser parte de sus lecturas ¡me entusiasma que le haya gustado!!😉 (Perdón por haber respondido antes pero no daba cómo, saludos Chris 😊) Oct. 13, 2018, 11:36 p.m.
~

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