Kingdom of Shades; La Conflagración Follow story

ezequiel-arcila1538511093 Ezequiel Arcila

La raza humana se ve acechada ante el conflicto más grande que hasta ahora, la Tierra ha enfrentado. Los rumores de una guerra sin precedentes, se extienden por cada rincón del planeta. A medida que portales extraños se abren de manera frenética por sobre los valles, a vista de todos. Los pilares de lo posible se resquebrajan ante la traición de los líderes de las naciones, que amenazan con liberar cuatro pactos legendarios, capaces de destruir el mundo, y casi toda la vida en él. Los mejores Hechiceros de La Tierra, deberán unir fuerzas para debatir el destino del mundo humano, que se encuentra en riesgo... La última esperanza de la humanidad, se balancea entre las manos de El Nacido de Los Cien años... Una esperanza..., que puede llegar a perderse.


Fantasy Medieval Not for children under 13.

#sombra #reino #reinos #sombras #shades #guerras #batallas #medieval #gore #fantasía #kingdom
6
814 VIEWS
In progress - New chapter Every Saturday
reading time
AA Share

Prólogo

Sentados en sillas refinadas de caoba, dentro de un cuarto iluminado por derretidas velas y una mesilla de roble, que tenía encima copas talladas en madera de pino, con el vino más fresco que podría ofrecer sus tierras, se hallaban dos de los Líderes de las Naciones. Jacob Obireva, líder de Las Llanuras Altas, y Andónidas Ohira autómata de Dáneron, debatiendo sobre la guerra.

—Hay que acabar con esta pesadilla — dijo Jacob entrejuntando los dedos y reclinando su cuerpo un poco hacia adelante—. La humanidad se ha salido de control... Tal como lo hemos planeado. Los rumores de la guerra se extendieron a un punto crítico... Y nos han autorizado para liberar los pactos y arrasar con la raza humana.

—¡Eso es cierto! —Respondió Andónidas seriamente tranquilo—, pero no debemos olvidar que uno de los nuestros ha sucumbido ante las leyes de los Dioses. Y fue masacrado por los entes divinos. No podemos liberar los sellos sin que los Dioses autoricen un cuarto líder. O nosotros consigamos un candidato acorde.

Un momentáneo silencio se hizo en la sala, el cual únicamente se vio interrumpido por las pisadas continuas de alguien aproximándose a las puertas del salón... Y luego, las puertas se abrieron. Al entrar a la habitación, alzando los brazos en símbolo de victoria, las palabras del tercer Líder dieron un aire de esperanza y ansiedad:

—¡Eso no es problema ya mis hermanos!, he traído una persona que Ángora ha considerado..., grata —Exclamó Jimedír Ágalon... El dirigente de Los Profetas.

—¿De verdad? Muéstranos hermano, ¿Quién es el afortunado? —dijo Andónidas sonriendo con un brillo de alegría en sus ojos.

—Querrás decir ¡La afortunada! —Corrigió Jimedír—. Conozcan la nueva compañera que los Dioses nos han otorgado. Se encontraba convaleciente después de una batalla, y Angora Dios de los Sacerdotes me ha ordenado sanarla para que ocupe el último puesto de la hermandad.

El silencio se hizo en la sala una vez más, mientras aquella silueta decidida y apasionada entraba seria y discretamente ante la presencia de los Líderes... Con pasos firmes, demostraba ser una mujer sencilla y paciente... Con un aura radiante que emanaba sabiduría con sólo ver sus cautivadores ojos color miel.

Los Líderes la divisaron... Y sonriendo se miraron unos a otros, mientras observaban el esplendor de aquella feminidad que posaba ante sus ojos.

Andónidas y Jacob se levantaron y desenvainando sus espadas, arremetieron contra ella. Pero la chica no pareció titubear, hizo un movimiento con el brazo, y éste se convirtió en una larga espada color verde. Parecida a una hoja de árbol, pero fina y tallada. Con un filo que podía percibirse incluso estando lejos. La batalla entre los dos Líderes y la chica se libraba en medio del salón. Jacob elevó su mano, y comenzaron a salir esencias negras, almas atormentadas y perturbadas, intentando atacar a la formidable mujer, que se encontraba blandiendo filo de espada con Andónidas. En un movimiento rápido, Andónidas ataca directamente el vientre de ella con su espada, ella le toma el arma con sus manos, y la quiebra en frente de él.

—¿Eso es todo lo que tienes? —dijo saltando en una voltereta ágil y rápida hacia atrás.

Al caer al suelo, de pie, invocó raíces que se extendieron tan rápidas como el ataque de una serpiente, y atrapó a Andónidas. Las raíces se contrajeron y terminaron en una explosión. El cuerpo de Andónidas calló inconsciente pero aún con vida al suelo. Jacob, da la orden a sus atormentados seguidores de atacar, y se lanzan contra ella. Ella evade los ataques con rapidez, y juntando sus manos dijo:

—Kaishi. Notherm Fertum.

Una luz blanca se desprendía de su cuerpo. Y raíces comenzaron a salir de su espalda en forma de tentáculos girando tan rápido como un torbellino, hiriendo gravemente a Jacob y lanzándolo también al suelo.

Ella detuvo sus ataques. Se acercó a ellos... Y extendiéndoles la mano, les levantó. Con una invocación sanó sus profundas heridas. Y se colocó al lado de Jimedír otra vez, caminando lenta, sutil, y confiadamente.

—Entonces —dijo Jimedír con una enorme sonrisa en su rostro—. ¿Es bienvenida nuestra invitada?

Una mirada satírica se coló entre los ojos de Andónidas y Jacob, que se encontraban jadeantes y con dolor. Pero sanos y con vida.

—La humanidad...—dijo Andónidas—. Jamás estuvo tan perdida como ahora.

—Reescribamos la historia—dijo la mujer—. Démosle a la humanidad lo que se merece. Controlemos las naciones. Difundamos el fuego de la guerra, la desesperación y el miedo en las naciones. Conquistemos... Lo que nos pertenece amigos míos. ¡Demos caza a los humanos!

Jacob sonrió. Al igual que Jimedír y Andónidas... Y ella continuó:

—Bien... ¡Que comience la guerra!

Oct. 2, 2018, 8:27 p.m. 0 Report Embed 3
Read next chapter Capítulo 1 —El Ermitaño— Mes segundo. Año 555.

Comment something

Post!
No comments yet. Be the first to say something!
~

Are you enjoying the reading?

Hey! There are still 12 chapters left on this story.
To continue reading, please sign up or log in. For free!