Ventosa 4 - En el coche, dentro - Sentada Follow story

juanfranconde Juan F. Conde

¿Qué pasa cuando una mujer se encuentra en un momento excitante y está dentro de su coche? O ¿Alguna vez has sentido las ganas de darte un señor homenaje a tu cuerpo cuando estás dentro de tu vehículo y no has podido resistir esa sensación? O ¿Nunca has soñado con qué el hombre que te gusta te lo encuentras en el parking en donde vas a realizar la compra de la semana y te han entrado unas ganas terribles de que se acerque a ti y te ponga muy cardíaca? Pues en este caso, la protagonista lo siente en todo su cuerpo. Con más de 6000 visitas en otros portales. ®Todos los derechos reservados.


Erotica For over 21 (adults) only. © Juan F. Conde. Todos los derechos reservados.

#excitación #mente #cuerpo #Masturbación_Femenina #Ventosa #autoplacer #Excitación_Intima #Autosatisfación #Ellas_a_Solas #Coche #Parking
Short tale
4
4838 VIEWS
Completed
reading time
AA Share

Ventosa 4. En el coche, dentro. Sentada.

Estaba yo comprando en un centro comercial la compra del mes y como muchos meses hago pues suelo llenar mi vehículo de comida e utensilios que suelo usar mensualmente. Mientras iba de camino hacia el aparcamiento vi que al lado de mi coche estaba uno que recordaba mucho, pero estás cosas que siempre piensas de que te recuerda a alguna amistad tuya, pero que no lo es, ya que hay tantos modelos idénticos que es difícil que ocurra lo que ocurrió.


Abrí el portalón trasero de mi coche y empecé a llenarlo de todas las bolsas que tenia en el carro de la compra, pero seguía viendo la parte trasera del otro vehículo y por más que intentaba pensar que no era pues me hacía incluso gracia que fuera, hasta que llegue a recordar la matricula del coche de Laura, y andaaa, pues era esa matricula.


No suelo recordar mucho las matriculas, la verdad, pero está es casi imposible de no recordar, ya que es capicúa y claro, mismo color, mismo modelo, misma matricula, y mismo muñecos en la parte trasera de la bandeja, por tanto, era el coche de mi amiga. Pero mientras estaba llenando mi coche me fije que en el de mi amiga estaba teniendo algunos movimientos, no muy descarados pero si que se movía un poco, y claro, un coche aparcado y sin nadie dentro no suele moverse solo, todo sea dicho, por eso incluso hubo un momento que paré yo de meter bolsas de comida en el mío para fijarme si el movimiento era cierto o producto de mi imaginación. El coche se movía. Certifico que se movía, no muy exageradamente pero se movía.


Intrigado me acerque a la puerta del piloto de mi coche, para ver si había alguien dentro del otro coche y vaya si había, estaba ella, sentada y con una cara de estar pasándolo bien, por tanto, cuando volví a la parte trasera de mi vehículo saque de una de las bolsas que ya tenia metidas, una bolsa de palomitas, que la verdad, me encantan. Cerré el portón trasero de mi coche y me dispuse a quedarme de pie en la puerta del copiloto de mi coche, enfrente de ella, para ver si me veía, mientras abría la bolsa de palomitas que me iba a comer hasta que me hiciera caso.


Pude ver a través del cristal de su puerta que tenia una pierna o la rodilla izquierda muy pegada a su puerta y que hacía un movimiento con su mano derecha entre sus piernas.


Esto se ponía emocionante, por lo que cuando note que ella estaba con los ojos cerrados y no queriendo asustarla para no desconcertar del placer que se estaba dando, note también que estaba con sus pechos al aire, bueno, lo note porque su mano izquierda estaba sobando literalmente sus pechos y pezones, por lo que supuse que estaba en pleno proceso de llegar a su clímax, por lo que empecé a tomar mis palomitas lentamente pensando en que podría ella estar pensando para darse ese homenaje dentro de su coche, en ese sitio tan poco concurrido por personas pero que siempre te pueden pillar de alguna manera haciendo cosas como estas.


Tengo que decir que delante solo había una pared, es decir, los coches tenían una hermosa pared delante de ellos y en la parte trasera estaba el carril para circular entre las plazas, por ello también era un sitio privilegiado para poder hacer lo que ella hacía sin que nadie la viera.


¿Sabéis el morbo y excitación que da el poder masturbarte dentro de tu coche en una zona en donde van y vienen otros vehículos y que pueden verte o no, pero sabes que cuando la gente sale de sus coches van andando hasta la entrada del centro comercial, o cuando regresan, pueden verte? ¿No? Pues os aconsejo que lo practiquéis, y da igual la hora que lo hagáis, preferiblemente cuando estos aparcamientos están abiertos, porque no es la primera vez que veo yo algún coche con movimientos extraños por fuera y dentro estar una pareja follando con el morbo de que los vean, sobre todo a las mujeres les encanta y a los hombres los pone muy burros, pero esto es como todo, para gustos colores del arco iris.


Como no era propio de pegar mi cabeza a la ventana de su puerta para verla mejor, pues esperé a que ella acabará de darse su homenaje, que todo hay que decirlo, Laura se estaba deleitando ricamente con su paja dentro de su coche y claro, cuando acabo de tener su orgasmo, yo seguía comiendo mis palomitas pero tenia una fuerte erección que dentro de mis pantalones cortos se notaba mucho. Entonces ella se giro y aleee, vio a un tío con una bolsa metiendo y sacando la mano y comiendo lo que fuera. Su primera reacción fue cerrar sus piernas, pero por lo visto no pudo hacerlo del todo, ya que tenia algo metido entre ellas, por lo que solo pudo agarrar su bolso que tenia en el asiento del copiloto y ponerlo encima de sus piernas, y luego intento taparse sus tetas totalmente erectas con parte del vestido que llevaba puesto, pero claro por muy rápido que lo hiciera, yo la había visto todo y solo pudo bajar su pierna izquierda y dar al botón de bajada automática del cristal, para sacar su cabeza un poco y decirme:
— ¿Cuanto tiempo sin verte, llevas mucho rato aquí?


Donde ha quedado esas presentaciones tan originales como “Hola, ¿qué haces? O “Anda, tú por aquí, ni me había dado cuenta, la verdad” como excusa para salir de ese momento en que te han pillado dándote un placer que podrías darte en otro sitio pero que con el calentón que llevas no has podido hacerlo y además que si lo hicieras conduciendo podría incluso provocar un accidente, y por ello lo haces en un sitio en el cual sabes que te pueden pillar pero realmente te da tanto morbo que no puedes aguantarte las ganas y lo haces y te quedas tan satisfecha casi como si te hubieras cabalgado a un hombre dentro de tu coche. Pues como no hubo una presentación en condiciones y normal, mi respuesta fue acorde a su pregunta:
— Pues aquí, haciendo que me estoy comiendo esta bolsa de palomitas cuando realmente estoy viendo a una mujer follándose con algo y notando que te has quedado algo satisfecha, aunque conociéndote la verdad, te diré que necesitas más y es por eso, que no me he ido aún a casa a dejar la compra que he comprado.


Podría haber dicho que mirando como se estaba auto satisfaciendo pero realmente es tontería decir esas cosas, cuando sabemos ambos que si lo estaba haciendo y que a mí a veces me gusta verla como lo hace, pero como no era el momento de decírselo porque ella ya lo sabía pues seguimos charlando un rato.


Le pregunte porque estaba justo ahí y que era mucha la casualidad de haber aparcado al lado mío, pero ella me dijo que había llegado hacia media hora y que como vio mi coche aparcado y al lado se iba uno, pues que espero a que se fuera para poner el suyo al lado. Lo aparco. Iba a salir, pero no sabe el porqué le recordó un poco a esa noche que nos fuimos los dos en nuestros vehículos, al campo y no paramos de follar en cada uno de ellos, por dentro, por fuera y encima hasta que amaneció, y claro, solo de pensarlo, pues empezó a excitarse y con una cosa, con otra y pensando, pues le entro un calentón que tuvo que darse placer, pero como no tenia nada para aliviar su ardor, pues recordó que yo siempre le pongo debajo de su asiento un kit de emergencia coñil, que consta de un plug anal, de un vibrador con ventosa para poder adaptarlo a cualquier sitio de su coche y sobres de lubricante para si necesita lubricar alguna parte de su cuerpo. Y como recordó que lo tenía debajo, porque ella es una chica muy obediente y no lo quito de ese sitio, que es totalmente discreto, que apenas nadie se fija en ese sitio y que no le molestaría en absoluto, pues se saco el plug, pero sabia que sentada se lo metería pero no le haría apenas nada, por lo que el plug no lo metió en ella, pero si el vibrador, y claro, eso es lo que tenia entre sus piernas, que incluso me dijo que mientras charlábamos, seguía moviéndose dentro de ella, y la estaba poniendo incluso más ardiente.


Yo le dije que si quería, siguiera con lo de antes, es decir, seguir follándose, pero ahora sabiendo que yo controlaría si venia alguien y así me dedicará uno de sus espectaculares momentos de follarse mientras la veo, que no me dejaba muchas veces verla, por lo que ella con el calentón del primer orgasmo que tuvo, con que ese vibrador ventosa seguía dentro de ella moviéndose y sabiendo que yo estaría vigilando pues no se lo pensó dos veces y quito su bolso de encima de las piernas.


Las abrió de nuevo, ahora incluso más que antes y sacando su vibrador se lo llevo a su boca para deleitarse por los jugos que tenía impregnados. Me dijo que si quería en algún momento, darle mi polla para que ella la chupara, le ayudaría incluso más a su estado de excitación, pero yo le dije que por ahora solo quería verla como se follaba, aunque sabía que ella me la pediría muchas veces y al final se la daría, ya que recomiendo que te hagan una mamada estando de pie y la mujer sentada en el asiento del conductor, ya que es otra manera de hacer sexo al aire libre, bueno mucho aire no suele haber en un aparcamiento subterráneo de un centro comercial, pero no es en casa, eso está muy claro.


Cuando vi como volvía a meter lentamente su vibrador con ventosa, empujando con sus dedos la ventosa para ir metiendo poco a poco dentro de su coño totalmente abultado y además notar que los huevos de ese vibrador estaban mirando hacia arriba y que era lo que en breve se iban a chocar contra su clítoris, la verdad, no me atragante con las palomitas pero hubiera deseado hacerlo, para meter mi cabeza entre sus piernas y poder beber lo que salia de su coño, para alivio de mi garganta, pero no hizo falta, ya que ella cuando choco esa parte del vibrador contra su clítoris y labios, supe que se lo había metido todo. Digo todo, porque los casi veinte centímetros desaparecieron dentro de su coño totalmente mojado e hinchado y porque de su boca salio un gemido jadeo que me dio la confirmación de que estaba totalmente empalada por su juguete que volvía a follarla, pero ahora sabiendo que estaba yo cerca, mirando como lo hacia. Eso me hizo tener una fuerte y dura erección, tanto que solo pude hacer una cosa, y fue acercarme a ella, bajar mi cremallera y darle mi polla toda dura para que al menos la chupara una rato, y vaya que si lo hizo, que dejo la ventosa metida dentro de ella y sus manos se dedicaron, la derecha a pellizcar sus pezones y su mano izquierda agarrar mi polla para que empezara a tragarse y hacerme una mamada muy rápida.


Pero claro, yo estaba pegado a la ventana de su coche. Con la bolsa de palomitas en el techo del coche. Mirando por encima de los coches y no la veía a ella, solo sentía lo que hacia con su boca, lengua, mano en mi polla, y eso también es morboso, porque al no verlo solo sientes, y de verdad, es uno de los mayores placeres que puede tener un hombre, que le hagan una garganta profunda sin verlo, ya que ha eso se le llama glory hole, pero esa practica es con una pared entre medias y solo un agujero para meterla y no sabes quien te hace ese masaje con la boca o coño o culo, que hay de todo. Pero en este caso si sabía quien me lo estaba haciendo. Era Laura, una de las amigas más tímidas que tengo pero que últimamente se está abriendo a placeres ocultos y quiero que siga abriéndose, porque madre mía que rica está ella y que bien disfruta de su sexualidad.


La cuestión es que como yo quería seguir viendo como ella se daba placer y no podía por la posición y lugar en que nos encontrábamos pensé varias opciones, una de ellas era decirla que siguiéramos en otro sitio, en su garaje o en el mio, o que nos fuéramos a un acantilado y seguiríamos haciéndolo, o que nos fuéramos al campo y la follaba como la anterior vez, o que nos fuéramos a mi casa y rematábamos lo que ella había empezado, o que nos fuéramos a su casa y pasábamos la tarde y noche follando o mejor, que acabará de masturbarse allí, pero yo viéndola y ella de vez en cuando chupando mi polla.


Bueno, pues todas esas posibilidades las hicimos, pero eso os lo contaré en otras historias, que ahora lo que deseaba yo era verla de verdad como se tragaba su coño esa ventosa que le regale en el “kit coñil” para sus calentamientos de coño y necesidad urgente. Yo creo que toda mujer debería de tener ese kit que es tan necesario como el kit para cambiar una rueda o el kit para una avería que hay en todos los vehículos. Deberían las compañías de coches regalar a las mujeres que se compran un coche, ya que las ayudaría para solventar muchos de los problemas que suelen tener al cabo del día cuando conducen o deben de trasladarse.


Pero yo quería verla a ella, a mi amiga Laura acabar al menos con eso que empezó hacia un rato por lo que saque mi polla de su boca que babeaba saliva y guardando dentro de mi bóxer y pantalón, le indique que me regalará ese orgasmo, ya que me había puesto tan caliente con su mamada y con la situación que le pedí ese favor, aunque no era eso, ya que ella estaba tan caliente que me dijo que solo era para mí.


Agarro con su mano derecha la ventosa que ya se había salido la mitad de su coño.


Se saco de nuevo las tetas para que yo incluso pudiera tocarlas e incluso pellizcar a mi antojo.


Me apoye con mis brazos en el borde de la puerta, con la ventana bajada, mirando como ella se masturbaba y follaba con su ventosa vibradora. Mirándome con cara de deseo y de zorra, como ella solo sabe poner cuando está altamente caliente.


Acelero a la máxima velocidad la vibración de la ventosa.


La saco casi del todo de su coño, menos por un centímetro.


Me beso con su boca en mi boca.


Apretó con su mano lo más fuerte que pudo contra su coño y agarrando la ventosa empezó a meter y sacar tan rápido y tan fuerte que el sonido de los huevos del vibrador pegando contra su clítoris y labios hizo un sonido de chapoteo que es uno de los mejores que he oído.


Me separé de ella para que respirará, para ver como se follaba rápidamente y para poder estrujar sus pezones y tetas, y en breve empezó ella a jadear.


Susurro algunas cosas hasta que me dijo que se corría para mí.


Y seguía follándose rápidamente tanto que incluso note que vibraba todo su cuerpo al tener otro orgasmo encadenado.


Laura sabe perfectamente que me encanta encadenarla orgasmo tras orgasmo, y saber que me estaba regalando esa paja con un encadenamiento de algunos orgasmos suyos, me hizo incluso que no parará de follarse, pero sé que como a muchas mujeres un encadenamiento de orgasmos sin ser multi orgásmica, le produce tal excitación y tal cansancio, que a ver quien era luego el listo que la ayudaba a conducir su coche hasta su casa, porque acabaría reventada, por tanto, cuando se corrió de nuevo le agarré de su mano la ventosa y se la saque de su coño, completamente blanca de sus jugos y la dejé que vibrará y parará un poco, ya que ella cuando me regala cosas no lo hace poco la verdad, lo hace hasta quedar agotada, sobre todo con cosas sexuales como era en este preciso instante.


Cuando ella paró de vibrar su cuerpo y de vibrar su coño, la dije que se había ganado un masaje en todo su cuerpo, por lo que la invitaba a mi casa o a la suya, para darle su merecido premio y ella toda contenta me lo acepto, aunque sabe también que yo le regalo mis masajes relajantes y eróticos cuando me lo pide o cuando creo que los necesita, no como a otras mujeres que lógicamente les cobro, porque el trabajo hay que pagarlo, como en las nominas ¿o la gente trabaja gratis?


Por ello, esperé a que Laura se recuperará un poco, y cuando estaba lista, salimos del aparcamiento, ella delante de mí, ya que no me fiaba de que pudiera tener un desfallecimiento en plena conducción o un agotamiento, y así estaría pendiente de ella si fuera el caso. Que tener cuatro orgasmos en menos de hora y media en un aparcamiento publico de un centro comercial, no se tiene todos los días ni a todas horas. Y hay que cuidar y mimar el coño y cuerpo de la mujer que te vas a follar, porque eso te dará más horas y días de seguir follándola y que ella quiera follar contigo.
Sept. 23, 2018, 3:29 p.m. 0 Report Embed 1
The End

Meet the author

Juan F. Conde Escribo desde mi juventud. Soy una persona normal que tiene Díslexia adulta pero no dejo de leer y escribir, orgulloso de contar mis experiencias. No es malo decir las cosas por su nombre, sobre todo cuando vives, experimentas, sientes, deseas y haces que cada día de tu vida sea mejor que el anterior. Mis historias están enfocadas hacia el placer de la mujer vistos por los ojos de un hombre. Sé que pueden parecer fantasías, pero han sido reales. La vida nos pone barreras y nadie es perfecto.

Comment something

Post!
No comments yet. Be the first to say something!
~