Nictofobia Follow story

baltazarruiz154 Baltazar Ruiz

Una sensación rara al caminar por un hotel abandonado. La amenaza latente al despertar en medio de una tina llena de hielo. El terror de saberse devorado por un ser que está más allá de la comprensión humana. La zozobra de no reconocer tu propio rostro y el de los demás... Todo ello converge en Nictofobia, el punto de reunión de los temores más profundos concebidos en las noches oscuras.


Horror All public.

#pesadillas #fobias #terror-psicologico
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Aquel que se arrastra

I

No me sería posible recordar la primera vez que tuve esa pesadilla. Pero sí puedo decir que casi siempre comienza de igual manera. En algún punto de la noche despierto en el viejo sofá de lo que parece ser un hotel abandonado. Las luces parpadean, primero de forma ocasional, después con un extraño frenesí, como si una persona con toda la intención del mundo se dispusiera a bajar y subir sin ritmo alguno tales interruptores. A veces, decido permanecer sentada en mi sitio, a la espera de algo, algo amorfo y reptante que no he visto nunca pero que sé a ciencia cierta que me espera escondido. Otras veces me dispongo a caminar sin rumbo por los pasillos, vagando, siempre mareada por el parpadear incesante de las luces, con frío y hambre, «siempre tengo hambre en mis sueños», pero sin irrumpir jamás en alguna de las habitaciones.

Esa noche, de nuevo, desperté una vez más en ese viejo sofá. En esa ocasión, como en muchas otras, estaba dispuesta a esperar sentada y ver el lento pasar de las horas o leer las revistas que siempre están sobre una mesa al fondo del corredor. Pero el aire que respiraba tenía un sabor amargo que me incomodaba de sobremanera siendo la primera vez que lo percibía, ante lo cual, contra mis deseos, salí en busca de un ambiente menos rancio. Para mí descontento, sin importar el camino que tomara, el aire mantenía esa extraña hediondez.

Por primera vez en mucho tiempo, me planteé la posibilidad de salir del hotel, abrir la puerta frente al oxidado lobby y correr lejos de ese lugar apresurando mis pasos. Sin embargo, ahí donde terminaban las luces, parecía acabar el mundo. No había nada, oscuridad seguida de oscuridad en un abismo salido, valga la redundancia, de una pesadilla. Me encontraba parada de frente a dicha puerta, cuando el aire, de forma abrupta, cambió de dirección, cambiando también el olor de este. De aquella sensación amarga en mi lengua pasó a una fetidez acre muy profunda. Mi boca se estaba entumecida y el frío se apoderó del lugar, hasta entonces, el miedo hizo al fin su aparición. Quizás por instinto, corrí hacia mi sofá, pensando que tal vez su cálido tapiz azul me daría un poco de seguridad… Algo que duró apenas unos segundos.

Lo que más temía cuándo despertaba en el hotel, era esa presencia que percibía a través de mis más primitivos instintos. Los que no me permitían explorar con tranquilidad el edificio, los que me ataban al sofá a la espera de despertar en mí recamara. Esos instintos me alertaban de un algo.

En tanto el hedor se tornaba cada vez más indescriptible, yo me aferraba a mi chaqueta de cuero, único confort al que podía asirme, pero, en ese momento, un golpe pesado proveniente del piso de arriba me obligó a gritar. Era como si un animal cayera de golpe sobre el piso, después, otro sonido hizo que mi corazón, ya acelerado, latiera más y más fuerte, con un arrebato que era para mí, sobrehumano. Esa cosa que cayó se empezó a arrastrar, a reptar por el suelo produciendo un sonido grotesco, como si un saco lleno de vísceras intentara abrirse paso por la habitación. Luego de un breve silencio, la puerta de la habitación donde se encontraba esa cosa, se abrió.

El chillido casi humano de esas bisagras enterró en mí el terror total. Aquello que por años presentí y respeté con una pasividad involuntaria, estuvo todo este tiempo sobre mi cabeza. Pero no había lugar para perder la compostura. Conocía el hotel a la perfección, excepto por el interior de las habitaciones. Sabía que si esa cosa venía por mí debía utilizar las escaleras al occidente de mi ubicación, dándome la oportunidad de rodearlo y escapar por las escaleras del lado occidental. Estaba sorprendida de mi misma en ese momento, aún temblando por mi situación, era capaz de mantener la mente fría y pensar con claridad. Decidí pues adelantarme y correr hacía la ya planeada ruta de escape más unos pasos adelante mis esperanzas cayeron en picada. Un fuerte estruendo vino acompañado de un apagón total. Todas las luces en el hotel se extinguieron al unísono.

No sé cuánto tiempo me arrastré por los pasillos, caminando casi a gatas. Pensaba que de esa manera encontraría un cubículo que me diera refugio o un estante tras el cual esconderme, pero mis esfuerzos fueron en vano. El sonido reptante no tardó en aparecer, esta vez mucho más cerca, definitivamente más cerca de mí de lo que hubiese querido. Cada músculo de mi cuerpo paró en seco. Mi garganta no profirió ni un solo quejido e incluso mi respiración llegó a casi a ser nula. Esa cosa estaba acaso a unos metros de mi y caminaba o más bien, se arrastraba, en mi dirección. Tal vez por la parálisis auto infligida a la que me sometió mi organismo, pero mi mente tuvo otro momento de lucidez. Escuche con atención sus movimientos y pude intuir que estaba tan ciego como yo. Su andar era torpe y lento, a cada paso parecía chocar con algo, detenerse, cambiar un poco su trayectoria y avanzar. Dándome una oportunidad.

Logré ponerme de pie sin alertar mi presencia, ni un solo sonido escapó de mi movimiento y me apoyé contra la pared a mi espalda. La cosa estaba ahora a escasos metros de mí y pude comprobar que el olor rancio provenía de esta. Sus pasos continuaban torpes y sin darse cuenta que estaba ahí, pasó a mi lado sin percatarse. Su cuerpo eso sí, tuvo contacto con el mío y sentí que estaba cubierto por una especie de piel fría y mucosa, recordándome a los moluscos por alguna razón. Mi alivio fue tremendo. Solo hacía falta despertar para terminar con tal desesperante odisea, cuándo, sin poder hacer nada, esa cosa, en un arranque de velocidad sobrenatural, se abalanzó hasta ponerse de nuevo frente a mí. En ese mismo instante abrió lo que intuí era su enorme hocico, más volviéndolo a cerrar al mismo tiempo, se dio la vuelta y siguió su camino.

Ahora son apenas las 3:oo am, he despertado en mi habitación. Pero aquel olor rancio no ha desaparecido...

Sept. 13, 2018, 4:01 p.m. 17 Report Embed 15
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María Thomas María Thomas
Muy bueno. Casi que puedo percibir el hedor. Aterrador.
Nov. 4, 2018, 4:17 p.m.
Miguel mendez Miguel mendez
gran proyecto , sigue asi
Oct. 22, 2018, 10:10 p.m.
Fausto Contero Fausto Contero
Excelente este primer capítulo. A través de tu estilo narrativo, pude sentir la angustia del momento, y fácilmente me remonté al escenario que describes... aterrador. Me gusta que describas las impresiones para todos los sentidos, lo que enriquece la experiencia de leer.
Oct. 13, 2018, 6:08 p.m.
Rose Days Rose Days
Como siempre, ¡otro excelente relato! Pero más te vale que subas pronto la continuación jaja ¡¡¡Esto no se hace!!!!
Oct. 8, 2018, 5:04 a.m.
Frank Boz Frank Boz
Muy buen relato Azrael. En verdad está bastante arreglado el primer episodio. Y se siente la atmósfera, algo muy difícil de lograr. Me gustó mucho.
Oct. 6, 2018, 7:24 p.m.
Charlize Clarke Charlize Clarke
Realmente trasmites muy bien todo lo que escribe, me ha gustado mucho este relato.
Oct. 5, 2018, 11:22 p.m.
Alexander Aguilar Alexander Aguilar
Podria decir que de forma escalada tu creces con tus textos... El conocerte de años atrás me permite darte una calificación aún más atinada pues recuerdo tus primeros años como escritor y con la originalidad con la que escribías, al leer esta publicacion me hace comprender que te formaste ahora con un carácter maduro y que el tiempo te va dando las mejores lecturas.... ánimo Adonis.... Ahora el gran BaltaRuiz.
Sept. 28, 2018, 9:52 a.m.

  • Baltazar Ruiz Baltazar Ruiz
    No tienes idea de lo mucho que significan para mí tus palabras, mi amigo. Son años de conocernos y encontrare por aquí así de repente, en serio que me llena de ánimos... Gracias por leer mi trabajo Walter, me has alegrado el día! Sept. 28, 2018, 10:17 a.m.
Alexander Aguilar Alexander Aguilar
Sept. 28, 2018, 9:49 a.m.
Katerina Az. Katerina Az.
¡Esto estuvo increíble!
Sept. 19, 2018, 12:04 p.m.
Yami Hidalgo Yami Hidalgo
Escalofriante!
Sept. 16, 2018, 11:59 p.m.
Kay Loon Kay Loon
Ohhhhh, interesante; al parecer nos darás una probadita de lo que es juntar la realidad con los sueños, al estar en este mundo intermedio en el cual no podemos saber si lo que estamos viviendo es verdad o mentira e incluso como tú lo mencionas, un mero miedo; ¡de verdad que muy buen trabajo en tu forma de contar este suceso! Hasta podía sentirlo. Me la seguiré leyendo :) ¡Mucha inspiración!
Sept. 16, 2018, 9:48 p.m.

  • Baltazar Ruiz Baltazar Ruiz
    Comentarios que me animan a seguir adelante O_O ¡Muchas gracias! Sept. 16, 2018, 10:08 p.m.
Marcus Turkill Marcus Turkill
¡Espeluznante! Casi podía oír arrastrase a esa cosa.
Sept. 14, 2018, 11:59 p.m.

Marcela Valderrama Marcela Valderrama
¡Dios mío! Esos detalles si que marcan la diferencia, me encantó, sobre todo el final.
Sept. 14, 2018, 3:46 p.m.

  • Baltazar Ruiz Baltazar Ruiz
    Sé que eres una adepta a las historias de terror así que me complace que te guste mi trabajo, muchas gracias! Sept. 14, 2018, 5:50 p.m.
~

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