Halsey Follow story

lisme-f.c Lisme F.C

Una chica normal. O eso es lo que parece. Las voces le hablaron al oído, las voces la empujaron a ser lo que ahora es. Esas malditas voces le dieron el título de monstruo despiadado, la convirtieron en uno. ¿El resultado? Una chica hermosa, con sangre manchando sus manos. Portada hecha por la talentosa Paper heart editorial en Wattpad


Thriller/Mistery Not for children under 13.

#gore #universitarios #enfermedadesmentales #Asesinaserial #Vocesenlacabeza
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Capítulo uno: Esto es lo que soy ahora

Recuerdo a la perfección el día en el que me convertí en lo que soy, el día en el que las voces me dominaron y se apoderaron de mí, el maldito día en el que decidí actuar por mí misma y hacerle daño a las personas que me hicieron daño tanto a mí como a otras personas.

La verdad, no me arrepiento de nada.

Todavía me hospedaba en Alemania por la beca de estudio que había obtenido unos años atrás.

Ese día hacía más frío que nunca y aun así me quedé parada en la salida esperando a que llegaran Elisa, Kailani y Aedrik.

Mis mejores amigos desde que ingresé a la universidad.

Los tres un tanto distintos.

Elisa era una italiana bastante guapa, alta, de piel morena al igual que su cabello y con unos preciosos ojos cafés.

Pero toda esa hermosura quedaba echada a un lado una vez empezabas a conocerla.

Era terca, amargada y una crítica ácida de lengua venenosa cuando de trabajos escritos se trataba.

Aunque en el fondo era un amor de persona.

Kailani por otro lado era una chica extrovertida, de fiestas que disfrutaba con todo de los encuentros de una sola noche.

Una chica sensual, coqueta, su piel era caucásica, algo pálida a decir verdad, su cabello era lacio de color chocolate al igual que sus ojos y con una preciosa sonrisa que casi siempre iba cargada de picardía.

Aedrik por otro lado era un tanto más serio y un poco distante, pero una vez lo tenías de amigo no te faltaba nunca.

Elisa bajó de su auto y caminó hacia mí de brazos cruzados a modo de abrazo a sí misma, se notaba que su abrigo tenía relleno, pero aun así parecía estar a punto de tiritar.

—Sin comentarios, por favor —Soltó una vez estuvo frente a mí y nos saludamos con un corto abrazo.

—Hoy hace un frío horrible —Comenté metiendo las manos dentro de mi propio abrigo.

—Créeme, no hace falta mencionarlo para que me dé cuenta —Respondió, soltó un soplido y logramos ver su aliento en el aire por el ambiente que se cargaba todo—, estamos en Amsterdam, no en el Polo norte, carajo —Se quejó, yo solté una risotada.

—¿No sabes dónde está Kailani?

—No tengo ni la más mínima idea… —Y tal como si con decir su nombre la hubiese invocado, nuestra amiga apareció con un abrigo lleno de relleno color rojo, unos jeans negros ajustados, botas altas, contoneando sus caderas de manera leve pero sensual, y con su voz suave nos saludó.

—¡Ya llegó por quién lloraban! —En su rostro se pintó una sonrisa nos dio un beso en la mejilla a ambas—, ¿Me extrañaron? Por supuesto que sí, ¿Cómo no extrañar a esta divinidad de mujer? —Respondió, Elisa hizo rodar sus ojos y como era normal en ella, siempre podía poner en su lugar a nuestra amiga cuando hacía comentarios narcisistas.

—¿Por qué no extrañar a esta divinidad de mujer? —Se tomó la barbilla como si estuviera pensando cómo resolver la interrogante, luego alzó su dedo índice cual caricatura que se le enciende un bombillo sobre la cabeza al tener una idea—, ¡Oh, ya lo sé!, ¡Ya tengo la respuesta! Tal vez porque no eres el centro del universo, tal vez porque no eres un hit de los noventa o simplemente porque existen miles de cosas a las cuales extrañar, y no necesariamente eres una de ellas —¿Ya mencioné que la lengua de Elisa era venenosa? Y si ya lo hice, he de repetirlo.

La verdad es que Elisa por alguna extraña razón nos seguía aguantando a Kailani y a mí. Pero tengo que aclarar que siempre le decía este tipo de cosas a ella, solo para dejarle en claro que no necesariamente era lo único que importaba en el universo.

Y aun así Kailani no le prestaba atención, su autoestima era algo admirable, para ser completamente sincera.

—Eres una amargada, no tengo razón por la cual tomarme eso a pecho —Cruzó los brazos por debajo de su pecho y posó sus ojos en mí—. Halsey sí me quiere —Volvió su vista hacia Elisa y le sacó la lengua, yo solté una pequeña risilla.

—Ay, pero qué madura eres, Kailani Shepard —Le lanzó la morena con sarcasmo.

—Suficiente, ¿Podrían por primera vez en su vida estar tranquilas? —Interferí—, ¿A qué hora inician sus clases?

—La mía en cuarenta minutos —Respondió Elisa, después se escuchó vibrar su celular y lo sacó.

—Igual la mía —Contestó Kailani, y luego se fijó en el ceño fruncido de Elisa al ver la pantalla de su celular y luego levantar la vista.

—Ehh, Kailani… —Farfulló y la incomodidad se reflejó rápidamente en su rostro, más tardado mi celular también vibró, al sacarlo vi que me enviaron unos diez o más archivos multimedia.

Joel: Miren lo que hice con Kailani Sherpard, qué dulzura de chica. Lo disfruté, amores ;)

Al abrir las fotos que estaban al pie del mensaje arrugué el entrecejo.

Se veían desde un punto, como si la cámara estuviese escondida al lado de la de la cama, o en un sillón a un costado de ésta, así que solo se veía los perfiles de los individuos en la cama.

En la fotografía aparecía mi amiga completamente desnuda, con ambos pechos al aire, sin nada para cubrirlos, tenía ambas piernas abiertas y entre ellas estaba plantado el rostro del rubio besando su… Bueno, no creo que haga falta decirlo.

La segunda no era una posición muy cómoda que se diga, ella estaba de espaldas a él, inclinada hacia delante, con la cara oculta en la almohada y apretando las sábanas con sus puños, se encontraba de rodillas… Ya mejor no digo más de lo que aparecía en las fotos.

Y hasta ahí llegué, no quise ver más, me daba asco.

—Demonios, Kailani —Refutó Elisa mirándola con el semblante serio—, ¿Qué demonios te sucede?

—¿Qué pasa? —Indagó la castaña ajena a lo que vimos Elisa y yo.

—Solo mira —Le pasé el celular y en pocos minutos su expresión cambió completamente—, Kailani, Joel seguramente le envió estas fotos al resto de la universidad, todo el mundo va a ver las porquerías que hiciste con ese desgraciado.

—Yo… —No alcanzó a decir más cuando Elisa la interrumpió.

—Tú nada, Kailani —Bramó—, ya no eres una puberta de quince años, tampoco eres una virgen inocente e ingenua, te he dicho miles de veces que tengas cuidado con quiénes te metes y nunca me haces casos. Ahí están las consecuencias.

Mi amiga con lágrimas en los ojos ante el regaño me devolvió el celular y vio como las personas que entraban al edificio se le quedaban mirando con burla, y otros con asco.

Le dieron un título.

La catalogaron como la puta del Luftmensch.

Ella no era una puta, era una chica que cometió un error, una chica algo tonta, pero como es normal entre nosotros —Seres humanos imperfectos—, siempre queremos juzgar a los demás como si no tuviésemos defectos, nos sentimos con el derecho de señalarlos con el dedo y asumir cosas, crear rumores, regar chismes, asquearnos y traicionarnos como si nos gustase que nos lo hicieran a nosotros mismos.

Mentir, engañar y juzgar está en nuestra sangre.

Esa es la cruel realidad del mundo.

Pero no voy a hacerme ver como la heroína de la historia, hace mucho que nadie me ve con ese título.

Esta es la historia de la que todos ahora consideran una villana, de la que ahora todos juzgan más que a nadie.

—Chicas —Y ahí estaba Aedrik con su abrigo color marrón, con lo cual se veía bastante guapo, porque él, un chico de piel avellanada, ojos cafés, nariz un poco respingada y sonrisa atractiva, era él, solo era él y su actitud que llamaba a Kailani—, me llegaron las fotos —Su mirada recayó en Kailani que tenía la vista fija en el piso—, ¿Es en serio? —Es su voz no había enojo, ni sonaba como si la estuviese regañando, sonaba más bien como… Como si estuviese decepcionado de ella, los tres lo estábamos, para ser sincera.

—No me juzgues, por favor, tú no, Aedrik —Esta vez su voz salió quebrada y las lágrimas rodaron por su mejilla, el castaño solo se dignó a soltar un suspiro y negó con la cabeza.

—Golpearía a ese idiota, pero primero solo necesito que ustedes me autoricen —Dijo intentando reconfortar a mi amiga.

—No vas a golpear a nadie —Le dijo Elisa—, más bien deberíamos…

—No, Elisa —Le interrumpió Aedrik.

—Ni siquiera sabes lo que iba a decir.

—¿Hablabas de tomarle una foto desnudo y enviársela a todos?

—¿Ahora lees mentes?

—No, pero te conozco demasiado bien —Le guiñó un ojo lo cual hizo que por primera vez en todo el rato que pasó desde que vimos las fotos nuestra amiga riera.

ˍ*ˍ*ˍ*ˍ*ˍ*ˍ*ˍ*ˍ*ˍ

Dentro del edificio de la universidad, específicamente en la cafetería inició mi tormento, las voces me atacaron y no pude controlarlas.

«¿Sabes lo que pasa con los niños que se portan mal, Halsey?»

—Cállate —Musité a aquella voz rasposa que sonaba en mi cabeza, tenía más de cinco años sin escucharla, y la vez que la escuché fue durante una pelea que tuvieron mi padre y mi madre, ella intentó distraerme de los gritos que se escuchaban en la sala.

—¿Qué? —Soltó Elisa extrañada por lo que dije, había hecho caso omiso a la conversación que estaban teniendo Aedrik, Kailani y ella.

—Nada, lo siento, es que me duele la cabeza —Intenté excusarme, pero otras voces llegaron a mí, y esta vez no fueron las que estaban en mi cabeza.

—Miren a la putita —Dijo un chico detrás de Kailani provocando que Aedrik lo mirara con odio—, seguro que para la próxima acepta hacer un trío con Joel y Jorge.

Kailani intentó hacer caso omiso a sus palabras, pero en su cara se notaba que le afectaba aquel comentario sobre ella.

—Está enojada porque la dejé sola en el motel —Esta vez fue Joel quien captó mi atención, ese desgraciado que había dejado la reputación de mi amiga por el piso en cuestión de minutos.

«Los castigan»

Habló otra voz, esta era suave y serena. Ella tenía la razón.

A los niños que se portan mal los castigan.

Yo debía castigar a Joel. Mi mente empezó a elaborar planes, y el que fue el definitivo tuvo como impulso la idea de Elisa.

Humillarlo, exponerlo.

Bien no fue lo único que hice, pero logré cumplirlo.

—Los castigan —Murmuré, y luego recuperé la compostura para mirar a mi amiga—. Ni los mires, no vale la pena.

—Quiero cortarle las bolas a ese imbécil —Refutó Elisa causando la risa de Aedrik.

—No te veo capaz —Le dijo el castaño provocando que la italiana rodase sus ojos.

—Se las pateo, pues.

—Lo dejarás sin posibilidad de tener hijos —Nuevamente se desató la risa de nuestro amigo.

—Le haría un favor al mundo, ningún niño merece ser engendrado por esa basura —Añadió pero ni eso logró sacarle una sonrisa a nuestra amiga, ni en la cafetería dejaban de mirarla y reírse de ella, juzgarla, la juzgaban sin derecho alguno.

«Debes castigarlo hoy, Halsey, ese niño se portó muy mal»

—Muy, muy mal —Susurré para mí misma mientras Elisa y Aedrik seguían molestándose entre sí.

ˍ*ˍ*ˍ*ˍ*ˍ*ˍ*ˍ*ˍ

Esa misma noche al llegar a mi departamento lo pensé demasiado bien, era un chico fácil de corroer y yo una chica guapa.

Bien tenía el torso un poco más ancho que Elisa y Kailani lo cual me hacía parecer un tanto gordita, pero seguía teniendo buen cuerpo y buen rostro, mi piel caucásica, mis ojos grises y mis labios carnosos era lo que más le atraía a los chicos.

«Llámalo»

Habló la voz suave.

—Tengo que pensar —Mi voz salió muy baja, estaba sola pero no me importaba, así que solo le envié un mensaje a Aedrik, no tenía nada planeado pero a la vez lo manejaba todo bien.

Yo: Oiga, joven con aires de Christian Grey, ¿Será que podría reunirme a Kailani y a Elisa para plantearnos seriamente lo de patear a Joel en sus bajos?

Aedrik: A veces les tengo miedo, ¿Sabes?

Yo: No exageres, era una broma, mi amo.

Aedrik: Al grano, Halsey.

Yo: Que llames a Elisa y Kailani para que nos divirtamos en algún lugar dentro en poco rato, ¿Qué tal un bar?

Aedrik: ¿Quieres emborrachar a Kailani? :/

Halsey: Nooo. Es para distraerla de todo lo que pasó en la mañana.

Si él me hubiese dicho que no, seguramente solo me hubiera quedado en casa pensando y pensando sin hacer nada.

Aedrik: Bien, nos vemos en el disco bar que queda a la esquina de la universidad, ¿En una hora?

Halsey: Sí, en una hora estaré vestida.

Y así dejé el celular de lado comenzando a arreglarme para ir a casa de Joel Mujica, solo quería sacarle las fotos y enviarlas a todos mis compañeros, eso era lo único que quería hacer, pero terminé convertida en esto.

«Llámalo… No, no, mejor ve de sorpresa»

—A eso voy —Terminé de aplicarme el brillo labial y procedí a salir de mi departamento.

ˍ*ˍ*ˍ*ˍ*ˍ*ˍ*ˍ*ˍ*ˍ*ˍ

Una vez frente a la puerta de la casa de Joel, mi mente estuvo divagando en distintas cosas, ¿Qué pasaría después de que distribuyera fotos de él desnudo?, ¿Se burlarían? Porque hay una gran diferencia entre las fotos de una mujer en topless y las de un hombre.

Si una mujer es puta todos la critican.

Si un hombre es puto… Todos lo aman.

Reglas del mundo.

Toqué el timbre, me había puesto guantes de cuero rojo supuestamente para llamar su atención.

«Castígalo»

—Halsey —El chico sonrió y yo le devolví el gesto con fingida timidez—, ¿Qué haces en la calle a estas horas de la noche?

—Quería proponerte algo —Dije en un tono suave intentando sonar seductora y me tomé el atrevimiento de entrar a su casa sin que él me lo dijera—, así que seré directa, no me gusta andar con rodeos.

—Entiendo —Cerró la puerta tras de sí y sonrió de manera abierta—, dime.

—Me atraes de manera sexual —Le solté, dándome la vuelta para dirigirme a la cocina, pero también para darle una buena vista de mi trasero. Si iba a comportarme como una puta, debía ser una de las mejores—, quiero hacer contigo todo lo que hiciste con Kailani —Al darme la vuelta le sonreí juguetona y su mirada se oscureció a medida que se acercaba a paso seguro hacia mi persona dejándome acorralada contra la pared.

—¿En serio? Y yo que te veía tan…

—¿Seria?, ¿Inocente? —Los dedos de mi mano pasaron por su pecho, bajaron por su abdomen y terminaron su recorrido en su cinturón, mi sonrisa se oscureció al imaginar la humillación que le haría pasar—, nunca asumas nada sobre mí. Te quiero ver desnudo, ahora, en tu habitación, yo tomaré… ¿Tienes alcohol? —La mirada de Joel mostraba lujuria, ganas, aquel sentimiento que lo dominaba, como si en lugar de tener el cerebro en la cabeza lo tuviese en el pene.

—Claro, tengo una botella de vino guardada en las repisas.

—Vale —Tomé uno a uno los botones de su camisa y los fui desabrochando—, a tu cuarto, amigo.

—No sabes las ganas que tengo —Añadió antes de alejarse de mí y marcharse a su alcoba.

De manera rápida me fui a buscar aquella botella de vino hasta que al fin la encontré, aunque me costó un poco sacar el corcho, lo logré, y serví dos copas.

Posteriormente saqué una pastilla para dormir que machaqué y la metí en una bolsita de plástico una vez quedó como polvo —Parecía cocaína, no voy a mentir—, así que la vacié en su copa.

Para tomarle las fotos debía dormirlo.

Tomé ambas copas y me dirigí hacia su habitación, donde vi la puerta abierta, y a él… Sin nada para cubrirlo.

Debo decir que no estaba nada mal lo que veía, pero no me interesaba para nada estar con un chico como él.

—Qué lindo, qué bonito —Le tendí su copa y cerré la puerta con un ágil movimiento de mi pie—, veo que alguien siempre se prepara —Aseguré cuando vi el paquetito dorado de condones encima de la cama.

—Sí —Tomó un trago de su copa y yo dejé la mía en la mesa.

«Eso, los niños malos siempre caen de manera fácil, Halsey»

Empezaré a ponerle nombre a mis voces para poder distinguirlas mejor.

La voz rasposa y agria será Berns.

Y la voz suave y serena será Amaya.

—¿Te sientes bien, Joel? —Le pregunté cuando lo vi sentarse en la cama viéndose cansado.

El somnífero estaba haciendo efecto, porque pocos minutos después cayó dormido.

—Esto será fácil —Me apresuré a tomar su celular, el cual no tenía contraseña, y comencé a tomarle tantas fotos como pude.

Estaba disfrutando el verlo así, y disfruté más a la hora de programar la publicación de sus fotos en Facebook, sería humillado en su propio perfil.

«¿Eso es todo? Falta la cereza del pastel»

Habló Amaya, lo cual me dejó confundida.

«Sabes que quieres»

Esta vez fue Berns.

Y así de extraño fue, un impulso me llevó a la sala buscando algo, no sabía qué precisamente, pero buscaba algo.

Y lo encontré ahí en el piso.

Un martillo.

«Vamos a jugar, vamos a jugar a Bob el constructor»

Canturreó Amaya, y enseguida tomé el martillo dejando mi mente en blanco completamente, no tenía idea de lo que haría con aquel objeto pesado, pero una vez de vuelta a la habitación, frente a aquel muchacho inconsciente y desnudo, el que causó que mi amiga llorara, el que provocó que fuese la burla de la universidad, todo eso me cegó.

El odio, el rencor.

Y eso se resumió en un instante.

Alcé el martillo con todas las fuerzas que tenía y lo impacté contra su cráneo, escuchando como el hueso se rompía y sintiendo cómo la sangre manchaba mi cara, suponía que ya estaba muerto con solo ese impacto, su cerebro debió haber sufrido una hemorragia, no sé, no estudié medicina.

El sonido de su cráneo siendo destruido no me causaba ningún sentimiento, estaba cegada por la ira, su vida no me importaba para nada.

Era uno menos entre millones.

Era una basura.

—¡Maldito!

Solo repetí el mismo proceso varias veces hasta cansarme, hasta dejar su rostro completamente desfigurado, y una vez dejé caer el martillo al piso, mi mente volvió a la realidad, había cometido un asesinato.

Retrocedí mirando el cuerpo con sorpresa y luego mis guantes manchados de sangre.

No horror, de alguna manera se me hacía familiar la escena, pero era yo, Halsey Bennett, quien estaba asombrada de haber hecho lo que hizo, siendo cegada por la rabia.

—Dios, ¿Qué he hecho?

«Los niños malos deben ser castigados»

Finalizaron Amaya y Berns al mismo tiempo.

Sept. 11, 2018, 7:16 a.m. 0 Report Embed 0
To be continued...

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Lisme F.C Va, no soy buena con esto, pero bueno… Soy una Venezolana malvada y perversa. Lean bien: ¡PER-VER-SA! Por ende mi género favorito siempre ha sido el misterio, la verdad es que publico más y tengo más actividad en Wattpad, soy nueva en esta plataforma y no puedo pasarme todo el tiempo aquí y allá, puedo llegar a descuidar tanto este perfil como el otro.

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