El último Café Follow story

kolya-colin1534716227 Kolya C. Colin

El día comienza de una manera muy extraña y en la cafetería Gonzalo no deja de recriminarme por una extraña carta que yo no recuerdo haber escrito.


Paranormal All public.

#romance #paranormal #cuento #relato #amor #relatos #espíritus #lgbt+ #343 #relato-corto #cuentos-cortos #más-allá #amor-paranormal #amor-lgbt+ #otra-realidad
Short tale
5
4292 VIEWS
Completed
reading time
AA Share

El último Café

¡Woow, que tarde se me hizo, no tengo idea de la hora que es! pero siento que ya es tarde, me siento bastante desorientado. No tengo la más mínima noción del tiempo, ni cuantas horas dormí durante la noche, pero siento que ha sido una eternidad.

Está rara la atmósfera en el apartamento, se ve más lúgubre que de costumbre y eso que las cortinas están abiertas, voy a tomar un baño para ver si me despabilo un poco.

¡El agua está gélida! ¡No puedo creer que se rompió la calefacción! Bueno… no voy a estresarme, no hace tanto frío, así que voy a bañarme con el agua fría hoy.

¿Qué se hizo mi ropa? ¡No tengo nada en el ropero! ¿Habré llevado todo a lavar? ¿Dónde tengo puesta la cabeza? ¡No sé qué hice con mi ropa! Por lo menos me dejé esta camisa blanca, el pantalón beige y algo de ropa interior.

¡Gonzalo! ¡Me olvidé que habíamos quedado para tomar un café! Me va a odiar cuando llegue tarde, de esta manera nunca voy a poder acomodar las cosas con él. No puedo ser informal en este momento y menos con él si lo que quiero es reparar las cosas entre nosotros. ¡Salgo ya mismo para allí!

Se ve que dormir mucho me hizo bien, siento que camino a la velocidad de la luz, voy tan rápido que siento que no preciso de ningún tipo de transporte… voy a aprovechar de esta vitalidad del momento para llegar cuanto antes a la cafetería y evitar que Gonzalo se vaya. Debe estar molesto conmigo.

No sé qué le está pasando a la gente por la calle ¡no se fijan por donde caminan! Si no me aparto me llevan puesto por el camino. Tengo que estar esquivando a todos ¡que fastidio!

Por suerte ya falta menos para llegar a la cafetería. Espero que Gonzalo siga allí, realmente quiero cumplir con él.

¡Finalmente llegué! Vaya… es grande este lugar. No tengo reloj pero sé que estoy retrasado, tengo que ver a donde está Gonzalo, no lo veo por ninguna parte… solo espero que no se haya ido.

Estoy mirando a todas partes, pero no está… la gente a mi alrededor siente frío, debe ser por el aire acondicionado que está muy bajo, ya que por la calle el clima está bastante templado. Por suerte no estoy sintiendo frío, no he traído ningún abrigo.

Finalmente lo veo a Gonzalo sentado al final del salón, justo al lado de la barra del lugar. Rápidamente me dirijo allí.

- Perdóname Gonzalo, me he quedado dormido, espero no estés enojado conmigo…

Gonzalo no levantó su mirada para nada cuando me senté en la mesa, simplemente se quedó leyendo sus papeles ignorándome por completo.

- Gonzalo… ¡hola! ¿Hay vida por aquí?... intento llamar su atención…

- ¡Qué frío hace aquí! Me responde finalmente…

- Sí, cuando ingresé aquí, las personas en las otras mesas se quejaban de lo mismo… debe estar muy baja la calefacción, pero en la calle el clima está muy agradable hoy.

Gonzalo se me queda mirando con expresión de circunstancia y le pregunto que estaba leyendo, pero él solo insiste con el frío del lugar, lo veo acurrucarse y vuelve a leer sus papeles.

- Esta carta… ¿por qué me escribiste esta carta? ¡No puedo creer esto!

- ¿De qué carta me estás hablando Gonzalo? No recuerdo haber escrito ninguna carta…

- Te gusta atormentarme… siempre lo hiciste, ¡siempre te gustó victimizarte!

- ¡No sé de lo que me estás hablando! De seguro te la escribí en algún momento de enojo en una de nuestras tantas discusiones… la verdad no sé qué pasa con mi cabeza, no recuerdo que hice con mi ropa y casi olvido por completo nuestro encuentro…

- Ya terminamos nuestra relación, yo te dejé ir… ¿por qué tú no hiciste lo mismo? Continuar con tu vida… disfrutarla…

- Estoy perdidamente enamorado de ti. No quiero perderte, quiero una nueva oportunidad para los dos.

Acerco lentamente mi mano hacia la mejilla de Gonzalo, un par de lágrimas están cayéndole y quiero secarlas.

- ¡Ay que gélido! Exclama Gonzalo y se lleva su mano inmediatamente hacia su mejilla.

Rápidamente toco mi mano para ver qué tan fría estaba, la verdad es que no siento frío en el lugar, debe ser porque vine caminando rápidamente, pero no sentí que mi mano estuviera tan fría como Gonzalo exclamó.

- Perdón… no fue mi intensión enfriarte. Solo quise secar tus lágrimas.

Gonzalo me mira de manera seria, con lágrimas en sus ojos y niega con su cabeza.

- ¿Qué está pasando Gonzalo, sigues triste por la carta? La verdad no recuerdo haberla escrito, pero sea lo que sea que allí expreso es mentira. Yo te amo y quiero estar a tu lado siempre… eres la persona que más amo en el mundo, olvídate del contenido de esa carta, si no quisiera verte más, no estaríamos citados aquí mismo, en este momento.

Gonzalo continua mirándome, toma su taza de café y procede a dar los últimos sorbos, baja nuevamente la mirada hacia la carta que está sobre la mesa y sigue leyéndola.

- Por favor Gonzalo ¡ya no leas más esa carta! ¡Estoy aquí sentado adelante tuyo diciéndote que te amo!

Ya no soporto más su indiferencia y que toda su atención esté volcada hacia esa carta. Finalmente decido quitársela y con mucha molestia la arrojo por el aire cayendo a unos cuantos centímetros de la mesa.

Gonzalo sorprendido por mi reacción se levanta rápidamente de la mesa en busca del papel que voló por los aires y una mesera que venía caminando, rápidamente se agacha y recoge el mismo devolviéndoselo a Gonzalo, quién con una ligera sonrisa en su rostro le agradece el gesto a la joven.

Inmediatamente se sienta y vuelve a poner el papel adentro de su sobre y lo deja apartado a un lado de la mesa. Finalmente comienzo a sentirme más aliviado de que Gonzalo va a brindarme toda su atención y dejar de ver ese estúpido papel.

- Bueno… parece que voy a gozar del beneficio de tu atención… ¿podemos hablar como adultos ahora?

- Lamento mucho todo esto… ojalá hayas encontrado tu felicidad y finalmente estés en paz contigo mismo… tengo que continuar con mi vida, no puedo seguir estancado contigo… adiós. Me responde Gonzalo aún con lágrimas en los ojos y con cierto dolor en su tono de voz.

- Pero Gonzalo… ¡espera, no te vayas!

Él se levantó y simplemente me dejó allí, dejando la carta junto a la taza de café vacía, pero yo no estoy dispuesto a perderlo tan fácilmente, tengo que lograr que me escuche y convencerlo de que lo amo. Así que me levanto inmediatamente de mi asiento y salgo corriendo tras él.

Grito su nombre pero Gonzalo no me escucha, él se aleja cada vez más de mí, se va perdiendo entre la multitud. Siento como mis piernas lentamente dejan de responder, siento que no puedo seguir avanzando y alcanzar a Gonzalo a quien pierdo de vista. Comienzo a desesperarme porque no puedo moverme y grito cada vez más desesperado el nombre de Gonzalo, pero él me sigue ignorando. Comienzo a sentirme muy angustiado y nervioso con la situación, no comprendo que es lo que está pasando… ¿acaso se trata de algún sueño? ¿Es una pesadilla de la cual no puedo despertar? ¿Por qué está pasándome esto? Comienzo a sentir un nudo en mi garganta y una presión en mi pecho.

Siento que alguien me toma del brazo y me volteo a ver quién es, la verdad es que me quedo completamente perplejo, no puedo creer lo que estoy presenciando. Es mi abuela quien se muestra muy feliz de verme.

- Pequeño ¡cuánto has crecido! eras tan jovencito la última vez que nos vimos y ahora ya eres todo un hombre…

- ¡Abuela! ¿Cómo puede ser esto posible? Tú… tú estás…

- Shhhh… no digas más, ella pone un dedo sobre mis labios – está todo bien… estás a salvo ahora…

- ¿A salvo de qué? No comprendo…

- Pronto irás entendiendo todo, no te preocupes, es normal que te sientas confundido… ellos me enviaron a buscarte y a orientarte en esta transición.

- ¿Ellos? ¿Ellos quiénes? No sé de qué me hablas…

- Ven, toma mi mano y acompáñame, ya verás como todo irá cobrando sentido de a poco…

No sé por qué pero la presencia de mi abuela allí conmigo, lentamente comenzó a transmitirme mucha paz, su voz no sonaba igual que como la recordaba, se escuchaba como un ángel, a medida que me hablaba una paz interior comenzó a aflojar mi cuerpo lentamente y comencé a llorar desconsoladamente.

Mi abuela comenzó a acariciar mi mejilla secando mis lágrimas. Su mano se sentía muy cálida y suave, era una sensación muy sanadora la que me transmitía. Ella nunca paraba de sonreírme.

- Ven conmigo, ya no llores más, sígueme hacia la luz… todo va a estar bien, ya lo verás…

No comprendía de qué me hablaba ella hasta que frente nuestro se abrió un haz de luz y comenzamos a dirigirnos hacia allí, pude sentir como éramos abducidos por ella, una sensación de paz comenzó a invadirme, sentía cada vez más tranquilidad y seguridad con lo que estaba pasando.

Todo nuestro entorno se fue difuminando cada vez más y lentamente iba desapareciendo, hasta tal punto que todo quedó finalmente en una luz blanca y enceguecedora.

Fin

Sept. 6, 2018, 6:34 a.m. 6 Report Embed 5
The End

Meet the author

Kolya C. Colin Pueden seguirme también en Instagram: https://www.instagram.com/kolyac.colin

Comment something

Post!
Marcus Turkill Marcus Turkill
¡Sabía que estaba muerto! Me ha gustado mucho.
Sept. 10, 2018, 9:47 p.m.

  • Kolya C. Colin Kolya C. Colin
    Hola Marcus! muchas gracias por tu comentario y me alegra que lo hayas disfrutado. Sept. 10, 2018, 11:50 p.m.
CharmRing CharmRing
woaaaaaa que final!!!
Sept. 6, 2018, 4:22 p.m.

  • Kolya C. Colin Kolya C. Colin
    Hola Noel! muchas gracias por comentar y me alegro que te haya gustado! Sept. 6, 2018, 6:30 p.m.
Elena Beatriz Elena Beatriz
MUY BUENA LA HISTORIA. GRAN FINAL !!
Sept. 6, 2018, 6:05 a.m.

  • Kolya C. Colin Kolya C. Colin
    Hola Elena! muchas gracias por tu devolución y me alegro mucho de que la historia haya sido de tu agrado :) Sept. 6, 2018, 10:40 a.m.
~

More stories