Soledad Follow story

ricardo-jimenez1534955071 Ricardo Jimenez

Esto es la historia de un chico llamado Leonardo. Leonardo nos hace ponernos en sus zapatos y hacernos sentir como se siente ser rechazado por una persona que estas muy enamorado . El motivo del titulo es por lo que nos hace sentir despues de ser rechazado.


Romance Young Adult Romance All public.
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Soledad

Una mañana del martes, los árboles desprendían sus hojas, dejando totalmente la calle tapizada. Dándole la bienvenida a otoño.

Leo corría a toda velocidad, pisando las hojas. Corría para alcanzar el autobús que se dirige a la Universidad. De su frente corría el sudor que emanaba su cuerpo. Mientras se iba limpiando la frente, iba maldiciendo en voz baja ¡Chingada madre!, ¡Chingada madre! ,voy tarde.

Leo sintió como si hubiera asistido a un maratón de cinco kilómetros que hacen en la ciudad. Finalmente, al subir y poder sentarse en el autobús, se puso a pensar en la chica que lo tiene idiotizado o en otras palabras “enamorado”. Lo hace bastante a menudo de camino a la escuela. Cabe mencionar que Leo no es de esos chicos que piensan en alguien. De hecho, lo detesta. Leo tiene la idea de que es una pérdida de tiempo, tampoco siente admiración ni deseos de ser alguien más, por lo que da como resultado que ningún famoso de la pantalla chica o grande(YOUTUBE), tenga el lujo de estar en sus pensamientos. A pesar de todas estas ideas absurdas y estúpidas que tiene, piensa en ella, esa chica de ojos color café, con una nariz que parece que haya sido esculpida por las manos de Dioses de la antigua Grecia, con un cabello color castaño y con tonos negros, que, de un lado, le llega al hombro y del otro, a la altura del cuello y el mentón, también tiene unos labios bastantes gruesos pintados por un labial color rojo carmesí. Por último, tiene algunos rasgos peculiares en sus ojos, que le dan un toque de ser habitante de Japón. Tan imperfecta pero perfecta para sus ojos de él.

Leo no es como cualquier otro hombre o como todos dicen no ser. Por qué el elixir que le da vida a su enamoramiento no es su físico, mas bien es su personalidad de ella. Una personalidad intelectual que desprende. Esa forma de amar las cosas complejas, como las matemáticas y que su cerebro es capaz de procesar fácilmente, y a la vez amarlas.

Hace ya tiempo, que se conocieron en persona . En el momento en que ella acepto la cita, Leo se dio la tarea personal de desempolvar esos métodos de coqueteo que hace mucho le habían servido en la preparatoria y que ya no había tenido necesidad de ocupar.

El día que anhelaba el, llegó más rápido de lo que suponía, como las hojas que caían en esa temporada. Habían acordado verse cerca de la puerta de una plaza. Casi instantáneamente, ambos se reconocieron. Era el producto de los nervios de dos desconocidos a punto de dejar de serlo.

Mientras ella iba acercándose hacia donde estaba el, Leo ya había supuesto que iba ser la única ocasión en que iba a poder verla cara a cara. Incluso años después seguían sin verse de nuevo.

— ¡Hola!, me di cuenta de que me reconociste desde que entraste. — dijo Leo.

— Si, es que eres muy parecido a la fotos — ella contestó. — Disculpa por llegar veinte minutos tarde. — Poniéndose casi tan roja como los Jitomates en su buena temporada.

— No te preocupes, también no tiene mucho que llegué, es que no encontraba la playera que quería ponerme — .

Ella sonrió, mostrando esos labios color rojo carmesí, que tanto deseaba Leonardo.

— ¡Oye ! — replicó Leo. Te pareces bastante a tus fotos de tu página.

— Bastante fea. — le comentó en voz baja.

Leo soltó una carcajada, pensando que lo que acaba de decir ella, era una total blasfemia y tampoco sin atreverse a decirle que se veía aún más hermosa que en las fotos.

Después de cinco minutos largos de silencio él le invito un café y ella aceptó.

Mientras iban caminando hacia la cafetería, Leo iba inmerso en sus pensamientos, de pronto, ella volvió a tocar el tema del retraso y de lo apenada que estaba, alegando que el tráfico estaba horrible. Obvio a Leo no le importo, él iba admirado la belleza que ella desprendía y que varias mirabas atraía dentro de la Plaza.

Mientas iba Leo perdiéndose una vez en sus pensamientos, Leo se fijó en su mirada. Una mirada tierna y dulce, que suelen tener las chicas con un corazón duro como una roca. Aquellas mujeres que no permiten que cualquiera pueda entrar fácilmente a su mundo.

Antes de que el camión dejará a Leo en la universidad, se puso a pensar que definitivamente esa mujer tenía totalmente su atención. Ya con miedo y desconociendo cuanto más se lo iba a quedar, preguntándose, si algún día ella lo iba a mirar con los mismos ojos con los que lo mira él.


Aug. 22, 2018, 4:33 p.m. 5 Report Embed 2
The End

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Marcela Valderrama Marcela Valderrama
¡Hola! Soy Marcela, embajadora de Inkspired. He estado revisando tu historia para su verificación, pero antes de hacerlo creo necesario que corrijas ciertos errores, especialmente en los guiones, donde veo, utilizas el guion corto y debería ir la raya. Una vez que lo hagas, por favor responde este comentario y así volveré para verificarla; por el momento la dejaré en estado de revisión. ¡Sigue escribiendo!
March 27, 2019, 8:47 p.m.

  • Ricardo Jimenez Ricardo Jimenez
    Listo! Ya esta corregida. Avisame si le falta algo. Muchas gracias Marcela! March 28, 2019, 12:29 a.m.
Tania A. S. Ferro Tania A. S. Ferro
Excelente inicio. Me gustó
Aug. 23, 2018, 9:46 a.m.

  • Ricardo Jimenez Ricardo Jimenez
    wow, ¿enserio? . Muchas gracias, por el feedback , me ayuda mucho para un futuro, modificarla o para otras hiistorias, espero me sigas, que seguire subiendo historias , de echo tengo ya otra que es de terror,corta.saludos Aug. 23, 2018, 10:51 a.m.
  • Ricardo Jimenez Ricardo Jimenez
    Igual me gustaria que me ayudaras a indicarme que parte no te gusto y algunas faltas de orografía. Aug. 23, 2018, 10:57 a.m.
~

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