Zahyr Follow story

stawberry_blue Bárbara Arteaga

En un abandonado remolque, donde el fin de los tiempos se ha hecho presente, Zahyr se encuentra confinada. Sin recuerdos y sin poder moverse. Ella pasa horas, días e incluso años ahí. Entonces llega la oscuridad. Y con ella la bruma de su mente se disipa, mostrandole cuán terrible fue su vida como Z-324-Krr, de cómo ha sido el gran paso de convertirse de un androide creado solo para servir a la joven destrozada pero libre que es hoy.


Science Fiction All public.

#aventura #drama #romance #androides
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Capítulo 01

E lla no movía ningún músculo. No lo tenía permitido. Simplemente estaba ahí tirada, esperando sin ganas de esperar, llorando sin soltar lágrimas. Haciendo lo único tenía programado hacer.

Las horas pasan, el día se torna oscuro y la noche aclarece. Ella no se mueve, sus extremidades se sienten pesadas, tan densas, tan flácidas, que ella no sabia explicar el por qué.

Sus parpados están arriba, inmóviles. Sus ojos no se resecan jamás, aunque nunca haya parpadeado en su corta vida. Éstos están rodeados de miles de pequeñas y largas pestañas llenas de polvo, logrando obstaculizar su vista.

Viva o muerta. No importaba.

Ya que sentía demasiado para estar muerta, mas a la vez estaba tan quieta para decir que estaba viva. Era un caso peculiar, un ser sin rumbo en éste mundo, un objeto al que su dueño se había olvidado visitar e incluso recoger de aquel desdichado lugar.

¿Cómo había llegado hasta aquí?

Su memoria era una gran masa de neblina, tan densa que le era muy difícil de cruzar. Lo único que lograba rescatar de su dañada memoria era el hecho que había llegado hasta ése sucio lugar, pero no lograba conectar el cómo ni el cuándo.

¿Quién era ella? ¿Cuál era su uso?

¿Por qué llegaba a la conclusión de que había sido creada para realizar algún oficio?

Acaso, ¿Era un objeto?

Para cuando llegaba a una respuesta, una señal de lo que era y el para qué había sido creada, el día siempre llegaba a su fin. Y su mente, por mucho que luchara, sabía que era el momento de apagarse y reiniciarse nuevamente.

*.Z.*

Un día nuevo. La luz serpentea con agresividad sus ojos, pero éstos no reaccionan, se quedan varados viendo un punto fijo. Miles de motas multicolores vuelan por el aire. Fascinada, ella ve como éstos flotan a su alrededor. Hasta que desaparecen de su campo de visión. Siente la necesidad de estirar su brazo para impedirles que se fueran. Pero es en vano.

Se queda ahí tirada, sin moverse. Porqué siempre ha estado así ¿Verdad?, es la única explicación, la más lógica a su parecer. Ya que si no era así, ¿Por qué paralizaría sus extremidades? ¿Por qué se castigaría de esa manera?

¿Por qué precisamente ése sucio y mal oliente lugar?

¿Por qué?

¿Por qué?

¿Por… qué?

*.Z.*

Todo está oscuro. Ha estado así desde hace horas ó ¿Días?, ella no sabe con exactitud lo que está pasando. Algo está mal.

Debería estar apagada.

Su cabeza palpita. Busca una información perdida, algo que explique su situación, una palabra…

¿Insomnio? ¿Sueño? ¿Descanso?

Una de esas tres palabras explicaba lo que le pasaba, pero ¿Cómo sabía eso? ¿Sabía lo que significaba palabra? ¿Cómo había llegado a esa conclusión?

Alguien… si alguien se lo había explicado, mas no recordaba haber conocido a nadie más en ése lugar. Ha estado sola siempre ¿verdad?

No. Una pequeña y suave voz interviene su vaivén, sorprendiéndola.

No he estado sola, ellos estaban ahí… amigos. Pero, también estaba él…

Él era bueno. Comprensivo. Era alguien digno de servir. Perfecto…

Lo amaba y él le amaba, se lo demostraba cada noche cuando consumían su amor. Y él no le importaba sus imperfecciones, amaba servirlo, le encantaba complacerlo en todo.

Para eso había sido creada.

No, Recuerda. La vocecita se vuelve más insistente.

Él es malo, cruel, un violador, un ser maligno al que todos temen. No te ama, y jamás lo hará. Te usa, como lo hace con las demás y luego cuando no sirven las destruye. Sigues aquí por que eres su favorita, siempre lo has sido…

Es ridículo, la voz en su cabeza miente. Su señor es bueno...

Un fuerte dolor recorre todo su abdomen, como si miles de agujas se le clavaran en la piel. Una oleada de calor llega hasta su cabeza, provocando que por primera vez en mucho tiempo sus parpados caigan de golpe.

Un martillo golpea.

Una, dos, tres… veces.

Un leve silbido se escucha a lo lejos, suave y distante pero está ahí. Un gran chirrido se hace notar al instante, cuando las uniones de sus piernas empiezan a movilizarse.

Es un despertar ruidoso, pero al fin es un despertar. Las finas partículas negras de sus pestañas aletean una y otra vez, hasta que nuevamente vuelven abrir sus ojos. Pero esta vez éstos no se detienen en el mismo lugar de siempre, se mueven, ven, detallan todo el lugar, sin cansarse.

Está despierta y lo recuerda todo. Cada minúsculo detalle está presente en su cabeza. Y por primera vez puede responder sin dudar una de sus tantas preguntas:

Soy Z-321-Krr, un androide de cuarta generación creado solo para complacer los deseos de sus dueños. Le pertenezco al hombre más poderoso del país… pero ahora soy libre.

Aug. 20, 2018, 12:54 a.m. 2 Report Embed 3
To be continued...

Meet the author

Bárbara Arteaga Joven venezolana de 20 años, estudiante de Teatro

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Jason Torrealba Jason Torrealba
¡Hola, Bárbara! Qué bueno hallar una compatriota. Tu primer capítulo es acertado, es atrapante. Pero también es muy confuso, no me ubica en el contexto ni en el personaje. También tienes que cuidar los tiempos verbales, en algunas ocasiones escribes en presente y luego en pasado. ¡Precaución! A pesar de todo, el concepto es interesante; quiero conocer el pasado de esta protagonista, y qué ocurrirá más adelante. ¡Saludos y ejercita tu escritura!
Dec. 4, 2018, 10:57 a.m.
Depre y Taciturna Depre y Taciturna
me gustó :3
Aug. 20, 2018, 8:16 a.m.
~

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