Un gato contra la casa de la bruja Follow story

captainleon CharmRing

Lydia Deetz y Su chico gato, Percy, ingresan a la casa embrujada para salvar a Viola. fanfic crossover/retelling de bettlejuice y the witch house, el juego hecho con RPG Maker.


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#fantasma #Winona-Ryder #chico-gato #Lydia-Deetz #bolivia #gatos #bruja #demonios
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Viento gélido, tormenta de la muerte

Disclaimer: este fanfic no tiene fin de lucro y es un crossover del juego "La casa de la bruja" de Fummy, que usa el programa RPG Maker; y "Bettlejuice", la película. No se pretende vulnerar los derechos de aquellas personas que tienen la propiedad de las anteriores dos franquicias.



UN GATO CONTRA LA CASA DE LA BRUJA

CAPITULO 1: Viento gélido, tormenta de la muerte


Viento gélido que sopla con desdén sobre las copas de los árboles de un pequeño bosque oscuro.

Bosque tétrico donde incluso los sonidos de los animales e insectos se perciben lejanos, con excepción del fuerte graznido de los negros grajos.

Grajos que revolotean de rama en rama, destrozando las innumerables telarañas que cruzan tercos el bosque en un vano intento de soportar el cruel vendaval.

¿Tiene este bosque un nombre?, los adultos que viven en las cercanías de este lo evitan. Los niños le llaman... el bosque de la bruja.

―Árboles negros y el soplo del viento aúlla como lobos famélicos ―susurra una niña a su acompañante, ambos pedalean sobre una antigua bicicleta para dos ciclistas.

El aspecto de la niña compagina a la perfección con el intimidante bosque. Su rostro perfecto posee una tonalidad de piel blanca la cual contrasta con su cabello de coloración oscura, era como ver las alas de un cuervo en una noche sin luna.

El viento mecía los negrísimos cabellos de la chica, cuyo peinado algo largo y voluminoso le llegaba hasta los hombros. La parte delantera tenía el estilo "High Class" y por detrás caía elegante al estilo "Bobby Cut".

Los ojos enormes y negros como gemas oscuras que en un principio penetraban el bosque negro, ahora dirigían su atención al chico que iba a su detrás.

―Lydia, hace mucho frio debido al viento ―se quejaba el jovencito.

―El viento sopla cada vez más fuerte Percy ―hacía notar Lydia―, pronto caerá una tormenta, mejor volvamos a Winter River.

La niña vestía en ese momento su uniforme escolar, un terno color azul marino que llevaba al costado izquierdo el escudo del colegio. Su falda larga era de tartán de una coloración que variaba de azul a gris azulado y que se intercalaban en filas. Sobre esta, Lydia había puesto una especie de faldón de color negro azabache que cubría dos terceras partes de la falda reglamentaria del colegio. Otra "mejora" a su uniforme reglamentario había sido el remplazar la pulcra y blanca camisa por una de coloración negra.

Percy por el contrario, llevaba una vestimenta casual, pero al igual que Lydia, sus negros cabellos eran mecidos por el viento.

―Volvamos por el camino de Peaceful Pines ―decía Percy, y los dos jovencitos pedalearon con fuerza.

El sonido del trueno que en un principio se escuchaba lejano, ahora era fuerte y se repetía con más regularidad, lo mismo que el destello casi continuo de los relámpagos y que proyectaba la sombra de los dos jóvenes ciclistas en ángulos extraños y formas pavorosas que invitaban a la sorpresa y al desmayo.

El sonido de la lluvia se acercaba, ni Lydia ni Percy podrían escapar de la tormenta.

―¡Mira Percy, allá adelante hay un puente cubierto! ―señalaba Lydia y los dos empezaron a pedalear más fuerte.

El puente cubierto ofreció protección de la fuerte lluvia y del granizo que vino a continuación.

La tormenta que estaba justo encima del puente desplegó varios y potentes relámpagos, algunos de ellos tenían la forma de manos espectrales que quisieran agarrar algo o alguien del suelo para llevarlo a la oscuridad.

―¿Qué es ese fuerte ruido? ―preguntó Percy.

―Parecen como escombros chocando uno contra el otro... ¡Son rocas!, enormes rocas que chocan unas contra otras debido a la fuerza del agua que las lleva corriente abajo.

Lydia y Percy se aproximaron a la entrada del puente cubierto y vieron para su asombro que las rocas eran enormes. Del tamaño de casas de un piso eran llevadas por la corriente del rio el cual había incrementado su caudal hasta que este estuviese cerca de lamer la base del puente.

―¡Crucemos el puente! ―gritó Percy, pero ya era demasiado tarde, las rocas chocaron contra el puente cubierto y toda la estructura se resquebrajó.

Los ciclistas pedalearon sobre sus pasos y se detuvieron un momento, sólo un breve momento, el suficiente para ver como toda la estructura del puente era engullida por las furiosas aguas y troceada por las enormes rocas que no paraban de chocar unas con otras.

Para Lydia, quien era una chica gótica, la lluvia y los relámpagos no representaban la misma ominosa amenaza que para las demás personas, sin embargo, el fuerte granizo no era el clima ideal para contemplar sin protección alguna las oscuras bellezas que una fuerte tormenta pudiera ofrecer.

―¡Nyaouch, el granizo me lástima! ―se quejaba Percy, quien en ese momento había sacado su cola y sus orejas de gato.

El jovencito era un chico gato, no una criatura estilo furry. Percy no tenía cara de gato, ni bigotes, ni ojos o patas de gato. Poseía una elegante cola felina de coloración negra, lo mismo que sus dos orejas gatunas, que en ese momento eran protegidas por las manos del cat boy.

―¡Tenemos que buscar refugio! ―gritó Lydia para hacerse escuchar por encima del estruendo de la tormenta.

―¡Allá veo una luz, vamos! ―señaló Percy, gracias a su superior vista de chico gato y los dos amigos pedalearon con prisa hacia lo que parecía ser una casa en los linderos del bosque.

El granizo se hacía más intenso y Percy se quejaba más debido al dolor de sus orejas.

―¡Mantén la tándem balanceada! ―gritó Lydia para que Percy quien estaba detrás suyo la escuchase.

La cola de Percy sujetó con fuerza el manubrio de Lydia, mientras que ella elevaba el brazo derecho y dirigía su rostro al firmamento pese a la tormenta.

Una luz etérea de naturaleza espectral resplandeció en la palma de Lydia y a continuación, una especie de paraguas enorme de corte victoriano flotaba sobre la pareja y los seguía sin necesidad de que alguien la sostuviese.

El viento era fuerte pero parecía no afectar al enorme paraguas negro que giraba vertical sobre su eje formado por un mango hecho de huesos laqueados y de color café oscuro, y mostraba coqueto sus arabescos de diseño sombrío y elegante.

Ya protegidos de la lluvia, Lydia y Percy reanudaron la marcha con el temor dentro de sus corazones debido a la posibilidad de ser alcanzados por un rayo.

Un relámpago azulado cayó cerca de ellos haciendo que los pelos de la cola de Percy se erizaran. Incluso Lydia notó como los cabellos de su nuca se crispaban.

―Mejor dejamos la tándem en este lugar y vamos corriendo que ya falta poco ―sugirió Lydia.

Dejando el tándem, los dos chicos se pusieron a correr hacia la casa. El granizo ya había pasado pero el fuerte viento hacia que la lluvia cayera en un ángulo muy agudo y este les caía no sólo por arriba, sino también por los costados.

―Percy utiliza "transformación", "wings", y "patas extensibles" ―le pidió Lydia, y Percy a continuación se transformó en un gato doméstico de color azabache. Luego, le crecieron un par de enormes alas negras.

Percy se pegó a la espalda de Lydia y sus patas se extendieron más allá de su longitud original, rodeando con firmeza el pecho y la cintura de su amiga. De esta manera, los dos amigos ahora volaban en una pose horizontal mientras seguían siendo cubiertos por el paraguas mágico.

A la distancia uno creería que Lydia tenía a su espalda dos grandes alas negras, y esta extraña silueta llegó al frente de la casa.

―Percy, deprisa, vuelve a transformarte y oculta tus orejas y cola ―le pidió Lydia y a continuación con un elegante movimiento de su brazo, hizo desaparecer el paraguas mágico.

A continuación, Lydia golpeó un par de veces la puerta de la casa.

La puerta de recia madera pintada de color blanco se entreabrió y unos cabellos rubios que casi cubrían unos ojos azules se asomaron por la puerta.

―¿Sí, quién eres?

―Disculpa, pero mi amigo y yo quedamos atrapados en la tormenta.

―¿Tu amigo?

―Sí, él es Percy, y yo me llamo Lydia. Por favor, ¿podrías darnos cobijo en algún lugar?

La niña rubia observo a Percy en primer lugar. El chico de cabellos negros era guapo aunque de complexión delgada, no era musculoso, más bien tenía una figura delgada y atlética, además el rostro... era el chico más guapo que jamás haya visto en su vida, parecía no ser real.

Luego posó su vista en Lydia y le sorprendió el marcado contraste entre su piel blanquísima y el cabello negro azabache. La chica era muy guapa, bien podría ser una actriz de cine, además tenía un rostro que bien podría estar en la portada de varias revistas y eso que ella no llevaba maquillaje alguno.

Sin embargo, lo que más le llamó la atención fue el traje escolar que llevaba.

―Pueden pasar, yo me llamo Viola, ¿Tú eres de la escuela sólo para niñas de la señorita Shannon?

―Así es, ¿tú también estas matriculada en la escuela?

―No, esa escuela queda en Peaceful Pines, el barrio elegante de Winter River. Yo estoy matriculada en la escuela pública de Winter River, ¿qué tal tu amigo?

―Percy vive en mi casa pero prefiere educarse de forma autodidacta.

―¿Cómo es eso?

―Es algo... complicado.

―Debes tener mucho dinero para estudiar en Miss Shannon, ¿también viven en Peaceful Pines?

―No ―respondió Percy―, vivimos en la colina de la calle principal.

―¿La que se encuentra cruzando el puente cubierto?, ¿ese de color rojo?

―Así es ―respondió Percy quien caminaba muy divertido por el lugar, dando rienda suelta a su curiosidad.

―Guau, esa es la colina en la que antes vivían los Maitland.

―¿Conocías a los Maitland? ―preguntó Lydia.

―No, era mi padre quien los conocía. Ellos tenían una ferretería muy surtida y mi padre iba mucho a comprar cosas en ese lugar... creo que los dueños se llamaban...

―Eran Adam y Barbara ―se apresuró a contestar Percy para luego cambiar el tema de conversación, que iba tomando un curso peligroso para él―, ¿no vives muy lejos de Winter River?, ¿cómo te dejan tus padres ir a la escuela si esta tan lejos?, ¿oye, es cierto que a este bosque le llaman el bosque de la bruja?, etc, etc.

―Eh, no vivo tan lejos, cruzando el puente cubierto ya se está en Peaceful Pines y luego está la escuela pública. Vivo sóla con mi padre ya que mi mamá murió hace muchos años, y respecto al bosque... es curioso, pero a la colina donde vives le llaman... eh, este...

―Sí, no te preocupes ―le contestaba Lydia, dando un suspiro ―en el colegio también me llaman: "la bruja de Peaceful Pines".

Viola observó con mucha atención a Lydia.

―Pues yo creo que no tiene nada de malo ser una bruja, yo misma tengo una amiga que vive dentro del bosque y es una bruja, su nombre es... Ellen.

CONTINUARA...



Notas finales del autor: este fanfic es para los fanáticos de Lydia Deetz, interpretada por Winona Ryder, en la película Bettlejuice de Tim Burton (el director de batman, el extraño mundo de Jack, el cadáver de la novia, etc)

Un nuevo poder mágico para Lydia! Eso del paraguas victoriano/gótico, es un toque que me gustó mucho.

July 29, 2018, 12:02 p.m. 0 Report Embed 0
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