Yo ya estoy muerta Follow story

athenea Mariona Gonzàlez

Spencer una chica muy misteriosa tenia una vida enigmática, sus amigas Laura y Miranda la acompañaban en una sesión de fotos. Los detalles són muy importantes. Spens deverá averiguar que pasó en ese bosque y que pasa con todos los que se adentran demasiado yendo sín cuidado. ¿Resolverás el misterio de sus amigas o quedarás atrapado en el bosque tu también?


Thriller/Mistery Not for children under 13. © Todos

#lealtad #amistad #suspenso #detective
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Sello de identidad

Un sábado por la mañana, un buen día para ir al bosque con tus amigos,¿ no? Pues es exactamente lo que Spencer hizo. La chica se despertó un poco tarde no mucho pues habían quedado a las doce con Laura y Miranda para ir a hacer fotos en el bosque a dos quilómetros de su casa. Un poco típico, ¿no? todas las chicas estan locas por las fotos tumblr. Aunque ella no quedaba mucho, en realidad la reunión la había organizado Laura por los seguidores de instagram entre otras cosas. Ella era la callada que guardaba más secretos de la cuenta. Sus amigas con las que había quedado no eran de su misma ciudad.

En fin, Spencer sabía donde estaba porque siempre íba cuando acababa las clases de su máster en bellas artes, a buscar inspiración para sus cuadros. Spencer sabía que había un pequeño lago donde bañarse al igual que una cabaña escondida que encontró y reformó ella sola en secreto. Allí pintaba la mayoría de las veces. Ese bosque tiene una pequeña esplanada donde se podía comer, un par de mantas y listo.

Spencer se vistió en cuanto se despertó una camiseta blanca con rallas de colores en un lado, parecía las camáras Polaroid de antes, una chaqueta tejana con piedras cosidas en la espalda y unos pantalones tambíen tejanos un poco anchos, unas zapatillas antiguas tipo nike cortez. La chica cojió una mochila y metió lo que necesitaba. Salió de su habitación del sótano y se fue, sus padres no estaban (como siempre). Tiene ya 17 años pero parece que siga siendo una de esas niñas con miedo a la sociedad. Fue al jardín donde entre dos pequeños palos descansaba su motocicleta verde palo.

Se puso el casco y se dió un golpecito para encajarlo en su cabeza dejando que su bello cabello largo colgará hacia uno de sus hombros dejando al descubierto sus tres pendientes en su oreja izquierda. Llego en menos de diez minutos con su mochila en la espalda y sus ojos en la carretera y después en los bellos árboles y las ramas que de los árboles colgaban. Parecía sacado de un mundo fantástico, lleno de flores y de grandes plantas algunas estrañas, otras conocidas y otras increiblemente únicas. Había muchos espacios de ese bosque que Spencer sabía que eran especiales pero ninguno como su casita.

Se fue a su pequeño refugio adentrandose en el lugar olvidandose del resto del mundo, como si nada pudiera hacerla despertar del sueño en el que entraba cada vez que pensaba en la inspiración para sus cuadros. Miro si todo estaba en orden a parte de que quería revisar su nueva obra, para una galeria que la había contratado para vender los cuadros y íban a un veinte por ciento de ganancias. Aunque no recordaba haver pintado con algunos de esos colores. No tenia muy claro ni tener esos rojos y mucho menos esos naranjas y granates. Pero la última vez que fue a pintar era de noche y estaba practicando para su exámen de técnica. No le dió mucha importáncia.

-¡Spens!-gritó Laura, que había llegado también en su moto pero esta en blanco.-Hemos visto tu moto.-se oyó como si estuvieran entrando en el bosque, Spens salió corriendo porque para ella era más divertido y que no podían saber que esto lo tenia apropiado, si alguien lo sabia la podrian denunciar.

Llegó rapidámente y las vió preparando el chiringuito para las fotos, las mantas, libros, algunas coronas de flores (aunque el plan original era ir a buscarlas) las cámaras polaroid, gafas y otros utensilios que servirian para ganar algunos seguidores y recordar este día. Todo parecía sacado de una de esas revistas que te recomiendan que hacer con tus amigas en las hojas finales, todo lleno de filtros.

Miranda se empezó a encontrar mal pero no era un dolor de tripa o de cabeza como cuando no se puede ir a las clases o a trabajar. Era una mala sensación que le salía del aura o eso parecía. Lo disimuló sín reflejarlo en su rostro, seguió colocando las luces de colores en uno de los arboles para que sirvieran de decorado. Estaba intranquila aunque no quería que las demás pensaran que era una cagona, ella sabía que Spens, iba a ese bosque a veces pero no sabía lo de la casita.

-¡Laura, Miri! ¿Cómo habéis llegado?-preguntó Spens con dos botes de pintura y pinceles que había sacado de su escondite para hacer una guerra de pintura a parte de para las fotografías.

-Bien. ¿No, Miri?-le cuestinó Laura con un pequeño cambio en la voz mientras se subía los pantalones.

-Ha estado bien. Os he traido bebida de la cafetería del lado de mi casa. Si la quereís está en la nevera

Laura y Miranda se fueron al lago mientras que su amiga revisaba los carretes de las camarás y se cambiaba poniéndose el bañador, cosa que ellas ya llevaban puesto. Spens se fijó en los árboles todos tenian corteza pero en una rama de uno de ellos que estaba situado muy cerca de donde estaban ellas no había corteza en un trozo. Tenía unas iniciales: "VAM" Spencer no le dió importáncia siempre que había ido a parques o lugares con árboles tenian marcas u otros. Se fue hacia el lago, donde sus amigas la esperaban ya dentro del agua.

La chica se fue pero notó también la preséncia que notaba Miranda en cuando paso por una zona de cruces del bosque la cual no recordaba que estuviera allí, siguió no le importó demasiado esos días había estado enferma y pensó que era el ir en bañador por un bosque. Caminó pisando los tronquitos y plantas con sus chanclas y toalla en la mano.

Vió el agua del lago verde cuando aún le quedaban veinte metros para llegar a la orilla del laguito en el que se iban a sumergir turnándose para hacer las fotos. Llegó y vió a Miranda en la orilla sentada tapada con la toalla, con frió. Le tocó la frente un poco porque parecía que tenía fiebre y lo que notó la inquietó. Estaba congelada. Parecía puro hielo.

-Miri, ¡¡¡¡¡Miranda!!!! ¿Qué té pasa?-le gritó. pensó: Laura.- Miri, ¿Dónde está Laura?-se giró no la vió.

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Aug. 2, 2018, 8:58 p.m. 0 Report Embed 2
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