khbaker K.H Baker

Shell emprende una búsqueda en el desierto en busca del Templo Perdido. En medio de la noche, se encuentra confrontada por una sombra misteriosa que desafía su cordura. Con el amanecer, descubre la verdad aterradora de su destino.


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#lospeligrosdeldesierto
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Destino entre dunas

El sol de mediodía descendía sobre el desierto como una maldición ardiente devorando la vida y la esperanza a su paso. Shell luchaba contra la fatiga y la deshidratación mientras trataba de avanzar a través de las dunas interminables. La falta de agua y comida había comenzado a pasar factura sobre su cuerpo, y las ilusiones fruto del calor comenzaban a distorsionar su percepción de la realidad. Shell había emprendido aquel viaje en busca de respuestas; había escuchado rumores sobre un antiguo templo perdido en el desierto, un lugar envuelto en misterios y peligros capaces de llamar la atención de cualquier persona con un mínimo de interés en el campo de la arqueología. Y ella no iba a ser menos. No obstante, lo que había comenzado como una búsqueda de conocimiento, se había convertido en una lucha desesperada por la supervivencia.

Cada día que pasaba se volvía más difícil que el anterior, incluso había perdido la cuenta de los días que llevaba pululando sin un rumbo exacto, atrapada en una espiral ardiente sin control absoluto sobre la noción del tiempo y el espacio, distintivos simplemente cuando aquella gran bola ardiente desaparecía para dejar paso a un gélido temporal que le abrasaba la piel.

Y de nuevo, una vez más, la oscuridad lo engulló todo, y con la oscuridad, las ilusiones comenzaron a atormentarla de nuevo, haciéndola dudar de su propia cordura, ya casi inexistente. En ocasiones incluso juraba que podía apreciar sombras moviéndose entre las dunas, o escuchaba susurros en el viento, pero cuando corría en busca de una explicación a la traición de su subconsciente, no encontraba nada más que la inmensidad vacía del desierto.

En aquella ocasión no iba a ser diferente.

Shell caminaba, luchando contra el mareo y la debilidad. Ojos brillantes la observaban desde la oscuridad, y los susurros volvían a hacer su aparición a medida que se acercaba a su destino, el cual creyó que jamás sería capaz de alcanzar.

De pronto, un sonido rompió el silencio de la noche, un eco que resonaba entre las dunas como el susurro de un espíritu antiguo. Shell se tensó, su corazón latía con fuerza mientras escudriñaba la oscuridad en busca de cualquier señal de peligro. Fue entonces cuando una figura se materializó ante ella emergiendo de las sombras como un fantasma del desierto.

El sobresalto la hizo retroceder, perdiendo el equilibrio y cayendo sobre la arena con un susurro suave. Una ráfaga de viento levantó la fina arena, obligándola a cubrirse los ojos con la capucha que hasta ese momento había reposado sobre sus hombros. El viento siseaba a su alrededor, llevando consigo el evo de voces olvidadas y risas distantes. Shell se estremeció, y una sensación de temor se arraigó en lo más profundo de su ser mientras luchaba por comprender lo que estaba sucediendo.

El miedo la paralizó durante un instante cuando se dio cuenta de que no todo parecía formar parte de su psique: no estaba sola en aquel desierto. Una figura se erguía ante ella; una presencia oscura y misteriosa la observaba en silencio, logrando que Shell contuviese el aliento con los ojos fijos en la sombra que se cernía sobre ella.

Para su sorpresa, en lugar de huir, Shell se levantó con determinación, sintiendo la fría presión de un cuchillo oculto bajo su poncho. Sus pasos resonaban en la arena mientras avanzaba con la mente alerta y lista para actuar en cualquier situación.

—¿Quién eres? —preguntó Shell con la voz temblorosa.

La sombra se acercó lentamente, como si cada paso estuviese cargado de siglos de soledad y desesperación; la capa que la cubría se movía con gracia y misterio, como si estuviese tejida con los hilos de la mismísima oscuridad. Entonces, Shell pudo notar una diferencia considerable entre ambos: el rostro oculto bajo la capucha estaba completamente demacrado y marcado por líneas profundas, como si el tiempo y el sufrimiento hubiesen dejado una marca indeleble en su piel que contaba una historia de sufrimiento y angustia. Los ojos de aquella figura, ocultos en las sombras, brillaban con una luz inquietante, sin embargo, su mirada carecía de vida, como si estuviese mirando a través de ella en lugar de a ella.

—Soy un habitante de este desierto —dijo la sombra con una voz ronca y susurrante—, y tú eres la última intrusa que ha osado profanar estos terrenos.

Shell sintió cómo un escalofrío recorrió su espalda a medida que la sombra se acercaba a ella. Sabía que aquello no era real, era imposible que lo fuese con aquellas características.

—No busco profanar nada, solo he venido en busca del conocimiento que otorga el templo perdido, su historia...

La imponente sombra dejó escapar una risa siniestra llena de malicia y desprecio que consiguió helarle la sangre.

—Mismas palabras, diferentes personas... ¿Crees que eres la primera que intenta embaucarme para robar los tesoros que esconde el templo?

Shell tragó saliva sintiendo como el miedo anidado en su pecho iba creciendo. Con pasos temblorosos, retrocedió de forma instintiva hasta que su espalda encontró el frío consuelo de una duna de arena. Se apoyó en ella sintiendo la textura áspera y granulada contra su piel mientras observaba con los ojos desesperados a la figura que se cernía sobre ella. Cada parte de su ser gritaba que aquello no podía ser real, que la sombra que la acechaba no era más que una creación de su mente perturbada por el miedo y la desesperación; pero por más que intentaba convencerse a sí misma de que todo era una ilusión, la presencia de la sombra era demasiado palpable, demasiado real para ser simplemente un truco de su imaginación. El corazón de Shell latía con fuerza en su pecho y el sonido retumbaba en sus pídos como un tambor ensordecedor. Trató de controlar su respiración, pero cada inhalación estaba impregnado del frío filo del pánico. Entonces cerró los ojos por un momento, esperando despertar de aquella pesadilla, pero cuando los abrió de nuevo, la sombra seguía allí, y su presencia ominosa parecía llenar todo el desierto.

Sabía que debía encontrar una manera de escapar de aquel tormento, de liberarse de la presencia que la acechaba, pero antes de que pudiese siquiera pensar en moverse, las garras afiladas de aquella figura se hundieron en la carne de Shell, provocando que un grito desgarrase su garganta mientras cerraba los ojos con fuerza, tratando de luchar contra su propia mente en un intento de liberarse del dolor. Entonces recordó las historias que su mentor le había contado acerca del poder de la mente, de lo que la locura provocada por la inanición y la soledad podían hacer, tratando de concentrar todas sus fuerzas en su mente para bloquear las ilusiones y escapar de aquella pesadilla.

Con un grito de determinación, Shell se lanzó hacia delante, embistiendo a la sombra y provocando que retrocediese. Sus pies golpeaban la arena mientras seguía avanzando sin descanso. La sombra dejó escapar un rugido de ira mientras trataba de clavar sus garras en la arena en un intento de frenarse.

Finalmente, Shell vio una formación rocosa a lo lejos. Con un último esfuerzo, avanzó hacia ella, arrastrando consigo a la imponente sombra que, con cada paso, iba reduciendo su tamaño, así como disipándose su forma oscura como humo en el viento. Lo que quedó en su lugar en el momento que las puñaladas de Shell cesaron sobre la roca, fue un hombre delgado y demacrado con la mirada vacía y los ojos sin vida.

Con el corazón lleno de pesar y remordimiento, Shell retrocedió y observó sus manos teñidas de tinte carmesí.

A medida que la tensión en el aire alcanzaba su punto máximo, un cambio gradual se apoderaba del horizonte. Los tonos oscuros de la noche comenzaban a ceder terreno ante los suaves tonos rosados y dorados que se filtraban a través del vasto cielo. El sol, como un titán despertando de su sueño, comenzaba a elevarse lentamente sobre el horizonte, pintando el paisaje del desierto con tonos cálidos y radiantes.

Los primeros rayos de luz se extendían como dedos dorados sobre las dunas de arena, iluminando cada grano con un brillo dorado.

En la distancia, no muy lejos de donde se encontraba se vislumbraba un oasis. Un remanso de vida en medio del desierto, rodeado de exuberante vegetación y agua cristalina que reflejaba los tonos del amanecer. Las palmeras se alzaban majestuosas contra el cielo, con sus hojas meciéndose suavemente con la brisa matutina mientras que el agua brillaba con una intensidad plateada bajo la luz del sol naciente.

El oasis parecía un verdadero paraíso en medio del desierto, un refugio de vida y belleza en un mundo dominado por la aridez y la desolación.

Con la única intención de limpiar aquella sucia y pegajosa sustancia de sus manos, Shell se acercó y arrodilló en la orilla, mirando absorta su reflejo en el agua, horrorizándose al descubrir la imagen que el reflejo el devolvía. Su piel, una vez radiante y saludable, se veía demacrada y marchita. Las línas del cansancio y la angustia surcaban su rostro, y sus ojos, antes llenos de vida, parecían vacíos y sin brillo. Con las últimas gotas de cordura que le quedaban, Shell entendió la verdadera naturaleza de su destino. Se dio cuenta de que había caído en la misma trampa que había atrapado a tantos otros antes que a ella, condenada a vagar en busca de almas perdidas que pudiesen compartir su destino.

Convertida en una sombra del desierto, Shell se sumergió en el agua del oasis, dejando que el agua la arrastrase hacia su eterna condena, y mientras el sol se alzaba en el horizonte, el desierto guardaba su oscuro secreto, esperando pacientemente a su próxima víctima.

March 31, 2024, 2:58 p.m. 2 Report Embed Follow story
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The End

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K.H Baker Intento de escritora, amante de la música ♫ y adicta al café. Creando mis propias ramas del "Bakerverse". Nací para ser heroína ♚ pero el mundo me convirtió en villana ☠ y, ¿sabéis qué? En el lado oscuro lo pasamos mucho mejor ;)

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Alexia Moya Velázquez Alexia Moya Velázquez
Un final romántico y triste a la vez u.u
April 03, 2024, 08:19

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