De corazón grisáceo Follow story

danny-medes85 Danny Medes

Jakedan está recuperándose de sus pasados demonios mentales. Todo cambiará cuando Josh Gutiérrez se instale en su barrio. Ambos lucharán por mantener una amistad lejos de los celos y la corrupción. Corrupción impuesta por una banda de vuítres capitaneados por una malvada alcaldesa que impedirán la armonía y el buen estar de Algesón ¿Podrán dar la cara ante la injusticia y demostrar que su unión es más fuerte de lo que todos piensan


Teen Fiction Not for children under 13.
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Capítulo 11 (Parte 1)

Un doctor joven entra en la habitación, trae una bandeja en la que hay un plato de arroz, con un paquetito de galletas y un yogurt natural.

-Paciente López del Rey es la hora de la comida. Le he traído algo para comer- me revuelvo en la cama para indicarle que estoy cansado y no me apetece en absoluto probar su aperitivo. El hombre me dedica su desinterés

-Tiene que comer son las dos de la tarde, es obligado- su voz es cautivadora pero dimito. Por más que me atraiga facialmente.

-Me duele la cabeza eso es. De veras que no hay hambre- digo asqueado.

Pone la bandeja en la mesa de mi izquierda e intenta que eche adelante -Antes ha venido mi compañera y le ha hecho una prueba de sangre-

¡Me han drogado qué mierdas!

-Me inyectaron una sustancia rara, era una chica con gorro y bata azul-

-Las batas son blancas y aquí trabajamos médicos no cirujanos. Esa versión la habrá soñado-

Imposible yo la vi literalmente a la mujer de ojos pardos que me ha introducido un biturí

-La comida ¿Qué contiene?-

-Es comida sana señor López. Lo que le ocurre es que está cansado-

Se marcha y pese eso no logro dar ninguna cucharada de arroz, ni tastar las galletitas y el yogurt intacto.

Me quitan las esposas que he llevado clavadas en las muñecas por una hora. Intento liberarme de esos hombres que me agarran fuerte de los brazos. He estado en un consultorio y una mujer rubia, alta de voz sensual y cautivadora me ha interrogado. Me han quitado el reloj y la cartera. Suerte que cuando me hicieron quitarme la chaqueta tenía el móvil en el bolsillo interior de ésta. Me llevan a través del estrecho pasillo central, mis forcejeos son inútiles. Suplico que me suelten, pero ignoran mis ruegos.

-¡Suéltenme!- por mucho que me queje no funcionará. Alterarme en una situación tan delicada me dificultará las cosas, así que me callo. Abren una de las puertas de hierro y liberan mis brazos de un empujón. Cuando veo que la puerta se cierra corro con tal estupidez que quedo retenido sin salida. Me giro y veo una habitación decorada: la cama recién hecha y limpia de gérmenes, tele de plasma incrustada en la pared, sillón moderno para las visitas, alfombra de terciopelo y suelo barrido. Camino hacia la ventana que hay arriba de la cama y admiro la vista de un jardín bello de color y forma en estampados florales. De pronto esa maravilla empieza a convertirse en un patio solitario, decrépito y decaido. La habitación se transforma en un lugar abandonado: la cama sucia, el sofá es un banquillo de madera desgastada, la tele es una cámara de vigilancia. En las esquinas de las paredes de la habitación hay telarañas, incluso se aprecian las manchas de moho de color verde. El suelo está pegajoso, lleno de polvo y con cucarachas. Menudo recibimiento, ha sido una trampa creíble y fácil de masticar.

La puerta se abre y pasa la misma chica que me ha interrogado hace unos minutos. Se dirige a mí con voz sensual y cautivadora

-Bienvenido seas Jakedan López del Rey, al centro social psicológico de Alzer. Mi nombre es Regina blockster y soy la dueña de este establecimiento. El juez ya me informó de tu ataque compulsivo ante la alcaldesa y sus representantes. Te vamos a curar con nuestros tratamientos altamente efectivos. Vas a estar vigilado las veinticuatro horas del día. Más que nada por asegurarnos de que tu salud va en mejora. No te preocupes por la estancia, si te portas bien habrá recompensa- ¡En efectivo! Intentan apoderarse de mi mentalidad mis investigaciones van por buen camino. Yo no quiero estar en esta pocilga, ni necesito supervisión.

-Mira, ha sido muy amable en acogerme tan amablemente, en realidad es un error, ayúdenme a volver a mi hogar. Por favor. Acabo de ser condenado ante la justicia sin tener cargos de condena oficiales- ¿Para qué quejarse si voy a estar metido hasta los confines? Regina lanza una mirada llena de veneno, esa mujer no me gusta en absoluto. Retiro la mirada ante su belleza para no actuar como mi padrino.

-Si fuera un error no estarías retenido dentro de esta celda- una celda, sufro de pensar el tiempo infinito que pasaré y me pregunto qué clase de tratamiento me darán. Me hago el duro, deben verme fuerte y decidido.

-Señor López el juez me entregó los papeles que concretan tres puntos de infracción válidos que yo misma aprobé ayer. Creo que este sitio es bastante agradable, hay comida y agua- argumenta, como si de un hotel de cinco estrellas se tratase.

-Un sitio agradable de hotel que se ha esfumado y se ha convertido en esto- digo un pelín agobiado y apresurado- Estoy en perfecto estado doctora créeme. Alguien intenta hacerme la vida imposible- Regina llama a dos personas. Son enfermeras gemelas, vestidas con la misma bata verde. Se diferencian por el color de pelo.

-Estas empleadas, Sally y Amber se encargarán de darte los medicamentos, controlar tu alimentación y de sacarte a pasear al patio- pronuncia la mujer rubia con seriedad que les da una orden en voz alta -El paciente ha tenido una reciente alucinación mencionada por él mismo. Comiencen con el método de siempre. Tranquilo, solo será un calmante. Adiós- se despide y se marcha. Me altero y me pongo nervioso -¡¿Qué van a darme?!- ladro sin saber a lo que me enfrento.

Sally saca un bisturí pequeño cargado de un líquido transparente y me lo inyecta en el brazo, mientras lo inyecta miro el nombre de la jeringa "Carbolit". Una vez concluido el recado, se retiran. Un rato más tarde mis manos comienzan a temblar y coja lo que coja va al suelo como el florero situado en la mesita de noche. El búcaro está hecho en miles de trocitos cristalinos minúsculos, las flores desperdigadas junto al agua. Me cuesta procesar mis propios pensamientos, mis articulaciones responden con lentitud... me parece ver a una persona al otro lado de la celda. Está despertándose y me mira fijamente. Es un chico con el pelo castaño desaliñado, piel pálida y ojos caídos. vestido con una camiseta vieja. Me voy cansando, me pasa el cuerpo y me desmayo.


Aug. 14, 2018, 10:06 a.m. 0 Report Embed 0
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