Tú, Humana... Follow story

gelis- Anngelyne L. Davila

Sesshomaru se enfrenta a nuevos sentimientos, sentimientos que creyó haber dejado en el pasado y que solo afloraban con Rin, pero aún en las situaciones más adversas el amor puede nacer. El señor del Oeste se vera en aprietos por salvar a la humana que ama. Pero, ¿Lo lograra?


Fanfiction Anime/Manga Not for children under 13.

#Sesshome #kagome #Sesshomaru #inuyasha
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Capitulo 1

Omnisciente

Sesshomaru se había dirigido a la aldea de la anciana Kaede a toda prisa, no tenía más pensamiento alborotando su mente que el salvar a la pequeña Rin, había tenido fiebre por más de 4 días y no se notaba recuperación, él había escuchado que aquella extraña humana proveniente del futuro tenia ciertas medicinas que aliviaban cualquier tipo de dolencia.

En cuanto cruzo la frontera de la aldea sus sentidos se pusieron alerta, olfateando con desesperación aquella miko que podría ayudarlo; en cuanto la localizo se calmó, dirigiéndose hacia aquella dirección sin pensarlo mucho.

Inuyasha

— ¿Qué hace aquí?– En cuanto sentí aquella presencia todos mis instintos se pusieron alertas, si Sesshomaru venia aquí no podía ser para nada bueno, revise con mi vista si todos mis amigos estaban lo suficientemente cercas cuando el descendió a mi lado.

—Inuyasha– Escuche como un gruñido era retenido en su garganta– Donde esta aquella mujer que viaja contigo, la sacerdotisa.

Quede desconcertado, ¿por qué el buscaría a Kagome?— ¿Qué deseas con ella? Acaso necesitas que te purifiquen. –En cuanto termine de hablar lo sentí, ahí estaba ella. La pequeña niña que viajaba con el estúpido de Sesshomaru estaba demasiado caliente, podía sentirlo aun desde mi posición.

—Solo dime lo que necesito saber y nadie tiene porque salir herido– entendí entonces que él no se andaba por ahí porque eso era lo que deseaba.

Lance una mirada por el lugar donde sentí la presencia de Aome antes, seguía en el mismo sitio… —Sígueme.

Kagome

Mientras los hermanos se dirigían a la choza Kagome que había estado practicando con las hierbas medicinales y remedios de su época pensaba en cierto Haynou, rememorando cada suceso de la noche pasada, cuando él había dejado en claro que no la veía como nada más que no fuera una amiga.

Flash Back

Inuyasha había estado actuando demasiado raro desde que había vuelto del lago con los peces, no le había dirigido la palabra en ningún momento, había estado evitándola y eso le hería, ella comprendió antes incluso de que él lo dijera que se había ido a ver con Kikyo; había sentido su presencia hacía ya tiempo.

—Aome, debemos hablar– Inusualmente él estaba serio cuando se dirigió a ella, le tendió la mano para que se levante y lo acompañara— En privado si no es molestia.

—Perro sarnoso, que le debes decir a Kagome que no nos puedas decir a nosotros… – Shippo se mostró irritante con el cómo era normal.

—Shippo, no te dirijas así a tus mayores– Regaño la peli-azabache—Está bien Inuyasha, te acompañare.

En cuanto tomo su mano Inuyasha no la soltó hasta que estuvieron lo suficientemente lejos del grupo para que no pudieran escucharlos. Lo que diría a continuación era algo difícil de digerir, en especial para el quien comprendió por fin el hecho de que él no podría reemplazarla. Se agacho y sentó en el piso, invito a Kagome a que haga lo mismo y se acomodase a su lado.

—Aome, antes que nada te pido que me escuches sin interrupción, por favor. –En cuanto escucho esa frase salir de la boca de él, tuvo un presentimiento. Aun así sonriendo asintió. — Esta bien, Kag. Lo que te diré, no quiero que lo tomes a mal, es solo que lo he pensado por mucho tiempo, y no puedo dejar de darle vueltas. No creo que te merezcas hacerte falsas ilusiones conmigo, yo… no te correspondo de la misma manera, mis sentimientos no son los mismos; no quiero que pienses que yo solo te utilice, porque no ha sido así, eres una amiga muy importante, eres una persona con la cual yo siempre estaré agradecido por haberme ayudado a encontrar nuevos amigos y apoyarme, pero no te veo como algo más. Lo lamento pero amo a Kikyo.

En ese momento, ella ya se lo veía venir, pero dolía mas sabiendo que todas sus sospechas eran ciertas. Lagrimas se escapaban de aquellos chocolatosos ojos, mientras aun sonreía. No dejaría de sonreír, después de todo no era eso lo que ella quería para él. Felicidad, aun a costas de su vieja yo.

Fin Flashback

Trago saliva, era tan frustrante saber que ella no podría hacer nada para ser el motivo de su felicidad, sin embargo no le guardaba rencor a ninguno. Inuyasha había hablado con ella, le había contado a cerca de sus sentimientos, había aclarado todo para que ella no se sintiera engañada y lo apreciaba por preocuparse así por sus sentimientos. Al menos le importaba, de alguna u otra forma ella le importaba a él.

Salió de sus pensamientos en cuanto escucho el rumor de unas pisada que se adentraban a la pequeña cabaña, ahí estaba el y su medio hermano, dos pares de ojos tan similares y a la vez tan distintos, se fijó primero en Inuyasha, en su porte y rostro, luego sus ojos se posaron en Sesshomaru, en aquellas marcas que surcaban sus mejillas y su media luna en la frente. Parándose erguida les sonrió.

—Sesshomaru, que agradable sorpresa. Supongo que sí están aquí es por algo– Sin rodeos se dirigió al grano, aun le faltaba mucho para terminar de practicar con aquellas hierbas.

Omnisciente

—Humana, he venido para que atiendas a Rin –No se molestó en ser educado, quería que todo esto terminase rápido para volver a su castillo.

—Mi nombre es Kagome, Lord Sesshomaru, apréndalo. –Contesto entre dientes, mientras esperaba que el demonio deposite a la pequeña en el futón— Esta hirviendo, rápido Inuyasha trae de mi mochila el botiquín, es aquella caja con una cruz roja en el centro.

Mientras el Haynou se apresuraba a cumplir la orden de la miko esta ponía unas hierbas en la frente de Rin, mientras tanto Sesshomaru veía impasible la escena.

—Aquí esta Aome, ten– Inuyasha le pasaba aquella rara caja de “plástico” a la sacerdotisa y esta se apresuraba a sacar unas capsulas en tonos verdes para pulverizarlas en el mortero, le lanzo una mirada al demonio.

—Lord, vaya por agua rápidamente.

En cuanto acabo de pronunciar las palabras él ya se encontraba en camino al lago que bordeaba la aldea, tomo un poco en un cuenco y regreso rápidamente aquella choza.

—Aquí tienes miko– le tendió el cuenco y ella lo tomo con mucha anhelación mientras mezclaba y lo vertía en la garganta de Rin.

— ¿Hace cuánto no come? Y porque la traes en este estado– Kagome lanzaba miradas furiosas en dirección de aquel daiyōkai parado en la esquina de la habitación—Deberías tomar mucho más en serio su crianza, si no hubieses venido ten por seguro que no sobreviviría– Al ver que no se molestaba ni siquiera en mirarla le tomo la temperatura a Rin con un termómetro, luego de 5 minutos volvió hablarle— Se debe quedar en cama por lo menos otros cinco días, moverla en estos momentos sería imprudente, puede tener recaídas en el viaje. No te pido que te quedes, yo la cuid…

—Lo haré, me quedare.

Y sin decir nada más salió de la habitación dejando a una azabache e híbrido asombrados.

April 15, 2018, 6:23 p.m. 0 Report Embed 0
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Anngelyne L. Davila ϟPOTTERHEADϟ 🇧🇴Boliviana🇧🇴

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