anakayzen Ana Kayzen

Estoy atrapada dentro de un juego terrorífico. ¿Me ayudas a escapar?


Teen Fiction All public.

#interactive #vidadejuegos #
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El juego

—No me gusta jugar. —Frunzo el ceño dando un trago con el que apuro mi botellín. —Os lo he dicho más de mil veces, pasar de mí.

—Debemos de ser seis personas. —Arancha trata de convencerme—. Es lo que ha dicho Marcos.

—¿Marcos? ¿Y a mí que me importa lo que diga?

—¿No te parece guapísimo?

Cierro los ojos cansada de discutir. Es cierto que lo es, todas las chicas del instituto están como locas desde que ha llegado, pero eso no me importa.

—¿De dónde era?

—¿Qué más da?

—Es raro... —Hay algo en él que me produce escalofríos.

—¡Oh, venga ya! —protesta Arancha—. No seas aguafiestas.

—Díselo a Lorena que está aburrida. No os hago falta para nada. —Me levanto para marcharme—. No entiendo por qué quieres que vaya.

—¡Párate! —Me coge del brazo.

—¿Qué? —Me giro impaciente.

—Hay una cosa que no te he dicho... —me dice bajando el tono. La miro enojada, últimamente estoy de mal humor y harta de tonterías—. Marcos quiere que vayas tú.

—¿Qué? ¿Por qué?

—Igual le gustas —Pone los ojos en blanco.

—No, no puede ser eso... —Dudo. Tiene que ser por otro motivo.

—Sin tí no hará nada.

—No me vas a convencer. ¡Odio Halloween!

—Marcos es americano, seguro que el juego es increíble. A ellos les flipan mucho esas cosas...


Entonces un coche negro llega a gran velocidad y se detiene de golpe justo enfrente de donde estamos.

—¡Subir! —Abren la puerta

—¿Qué demonios? —Me quedo alucinada. Mis amigos están ahí dentro. Alberto, Jorge y Cristi van en la parte de atrás. Marcos conduce. No me da tiempo a reaccionar, Arancha tira de mi mano y entro dentro.

—¡Bienvenidas!

—Me quiero largar —les digo.

—¡Poneros las gafas! —Marcos me ignora completamente—. La simulación va a comenzar.

—¿Ya? —Los chicos parecen emocionados.

—¿Qué es esto? —Sigo contrariada, no lo puede evitar—. Nunca había visto unas gafas de este tipo.

—Son de última generación —dice Alberto—. La imagen es brutal.

—¡Póntelas, por favor! —me pide Marcos girado hacia mí. Le miro y encuentro unos ojos llenos de oscuridad—. Es importante que participes.

Arancha me da un codazo y al fin me coloco el dispositivo.

—¿Estáis todos listos?

En ese momento el coche arranca y al hacerlo el día se vuelve noche. Todo cambia alrededor de una manera tan radical y realista que los jugadores sentimos que nos transportamos a otro lugar y otra época.

El coche es un elegante carruaje y todos nos sentamos enfrentados. Yo estoy delante de Marcos, incómoda, esquiva, el chico no deja de observarme.

—¿Quién maneja esto? —pregunta Alberto.

—Un jinete fantasma —responde Marcos.

—Ya... —Arancha ríe despreocupada—. ¿Quieres asustarnos?

Los caballos corren con rapidez hacia una encrucijada, y a lo lejos en un enorme caserón se abre la verja de entrada.

—Abandono la partida. —Intento quitarme las gafas pero no puedo. Miro a mis compañeros y me doy cuenta de que ninguno las llevamos puestas—. ¿Qué nos has hecho? —le pregunto asustada.

—Es parte del juego. —Marcos está muy serio.

—¡Es una pasada! —Alberto habla emocionado—. ¡Eres el mejor!

—¿Hay un cementerio en el jardín? —Cristi aplaude agitada.

—Es lo más adecuado para la noche de los muertos, ¿no creéis?

—¡Qué bueno! —dice Jorge—. Es un gran golpe de efecto. Impresionante tu simulación. ¿Te llevó mucho programarla?

—Yo no lo he hecho.

—Pero habrás jugado antes. ¿Cuesta mucho pasarla?

—Varias vidas —le contesta Marcos—. Todavía estoy en ello.

—¿Cuándo saldrán los muertos de sus tumbas? —pregunta Jorge.

—Ya queda menos...

—¿Qué haremos cuándo lo hagan?

—Correr —contesta con simpleza.

—¿No tendremos armas para luchar? —pregunta Jorge—. No sé, ¿qué has previsto?

Marcos les mira hastiado.

—No es un juego de lucha, si no de supervivencia.

—¿Qué diferencia hay?

—Tienes que evitar que te cojan, eso es lo más importante. Si lo consiguen no puedes luchar, no puedes hacer nada para escapar, estás muerto.

—Game over —dice Arancha.

—Yo pienso llevarme a más de uno por delante. —Los chicos chocan las palmas y se ríen. Van a lo suyo. A su guerra.

Me voy calmando y recupero la lucidez. Entiendo que mi única opción para que todo acabe pronto es participar en el maldito juego, y desde luego no pienso rendirme de antemano, nunca haría algo así.

—Dejaros de estupideces y escucharme. Morir duele —nos advierte Marcos—. Esto es más peligroso de lo que parece y enseguida darán las doce.

—¿Y que pasa?

—Los muertos salen a comer.

—¿Y qué comen?

—Les gusta la carne fresca

Todos ríen la ocurrencia. Todos menos yo. Estoy muy seria, no quiero entrar en pánico. —¿Tú les alimentas?

A Marcos no le gusta la pregunta, creo que le he ofendido, aprieta con rabia la mandíbula y tensa el gesto. Abre la puerta de la carroza con brusquedad, antes de que salgamos afuera nos grita: —¡Correr!

La noche es cerrada pero la luna ilumina lo suficiente, vemos como la tierra se remueve, la adrenalina nos hace ir muy rapido y el caserón está cerca, un brazo asoma desde el infierno justo cuando cerramos la puerta.

Estamos dentro.

Arancha busca la luz.

—No te molestes —le digo—, aún no se ha inventado. —Cojo un candil y se lo doy, hay varios encendidos sobre una mesa. Me vuelvo hacia Marcos: —¿Cómo podemos salir de la simulación?

—No te lo puedo decir.

—¿Por qué no?

—Porque no lo sé —Se encoge de hombros—. Tenemos que averiguarlo.

Suspiro, por alguna extraña razón confío en él y sé que me dice es verdad, hay algo siniestro que se cierne sobre todos nosotros, también sobre Marcos. Me acerco a una de las ventanas apuntaladas y descubro que lo que hay al otro lado es terrorífico, parece sacado de una película mala de zombis. Los muertos se acercan despacio con los cuerpos rotos y las vísceras al aire, mutilados, y desde donde estoy huelo la sangre y la podredumbre, y escucho su lamento, se enreda con el viento y hace la banda sonora de una escena espeluznante.

—¿Qué tenemos que hacer? —Estoy ansiosa, tengo mil preguntas que hacerle. Mis amigos han dejado de reírse y miran incrédulos a su alrededor.—. ¿Cuál es el objetivo del juego?

—Resistir.

—¿Y si no lo conseguimos? —Arancha de pronto está muy nerviosa y ataca a Marcos—. ¿Qué pasa si nos matan en tu macabra simulación? ¿Dejarás que nos coman?

—Volveremos a empezar otra vez.

—¿Otra vez?

—Y otra, y otra, y otra... —No bromea—. El eterno retorno.

—¿Estamos atrapados? —le pregunto. Caigo de golpe en lo que Marcos nos está diciendo. De pronto tengo la sensación de haber pasado antes por esto—. ¿Por qué no nos lo has dicho al principio?

—No puedo decir nada hasta que no estamos en la casa. En otras partidas lo he intentado y nos han matado antes de llegar.

—¿Todo esto no lo has programado tú? ¿No es tu simulación?

—No, claro que no. No soy un genio de la informática ni tampoco un sádico. Hago el papel inicial que me asigna el programa, soy el chico malo del que todos desconfiáis. Si no estamos unidos es más fácil perder. El tiempo es importante y las dudas marcan nuestro avance.

Jorge y Arancha nos miran callados con escepticismo. No quieren creerse nada de lo que está sucediendo. Jorge abre para salir pero Marcos se lo impide.

—No puedes, ya te lo he dicho, te matarán.

Jorge desiste. Se enfada:

—¿Por qué solo recuerdas tú las partidas?

—No sé la razón —le contesta—. Tenemos poco tiempo —nos advierte zanjando la cuestión—, enseguida derribarán la puerta.

—¿Y qué hacemos? —le pregunto.

—Ya te lo he dicho, no sé cómo parar esto.

—Vamos a ir eliminando opciones —le digo—, piensa en cosas que nunca hemos hecho.

Marcos me mira con tristeza y yo entiendo su dolor. ¿Tantas veces hemos muerto ya?

Me acerco y le abrazo, escondo la cara en su cuello y siente su corazón, un calor de sobra conocido y como se estremece con la cercanía de mi cuerpo, yo también lo hago.

—Tengo ganas de besarte —me dice.

Yo me aparto y dejó que lo haga, nunca unos labios fueron tan dulces sobre los míos, conozco de sobra su sabor.

Cuando nos separamos no hace falta que nos digamos nada. Él me ha recuperado y mi subconsciente le ha recordado. Somos más que amigos. El resto de los chicos nos mira sin entender.

—¿Eres de los malos? —le pregunta Alberto.

—El malo es el psicópata que ha ideado esto —le respondo yo—. Se está divirtiendo mucho con nosotros.

—Decías que él era raro —me recuerda Arancha.

—Me lo parece —le digo mientras sonrió a Marcos y me pongo a su lado—, eso me encanta.

—¿Qué hacemos?

—Tenemos que terminar este juego del infierno y salir de una vez. Dejar el bucle. —Estoy decidida—. Hay que buscar una salida. Así que removamos todos los muebles, alfombras, cuadros... Miremos dentro de armarios, en el sótano... ¿Hay un sótano?

—Lo hemos buscado —contesta Marcos—. Parece que abajo hay otra planta, suena como hueco cuando pateamos, pero no hay acceso...

—Tiene que haberlo —le digo—, en todo siniestro caserón hay uno.

—Y un cobertizo —spunta Jorge.

—El cobertizo está por allí, si os asomáis podréis verlo—señala Marcos a una de las ventanas—, a pocos metros. Siempre nos cazan antes de llegar.

—Allí habrá herramientas, un hacha —le digo—. Con eso romperemos el suelo y abriremos una entrada al sótano.

—¿Y si no hay sótano?

—Tengo una corazonada... ¿Alguna vez hemos destrozado el suelo? —le pregunto.

—No nos ha dado tiempo.

—Esta vez sí... —le miro con decisión—. Esta vez lo conseguiremos —repito—. Iré yo...

—No —Marcos trata de impedírmelo.

—Creo que el problema es que me proteges demasiado y siempre eres tú el que se arriesga —le digo. La oscuridad desaparece de sus ojos y se llenan de ternura—. ¿Me dejas intentarlo?





Sept. 23, 2023, 6:59 p.m. 6 Report Embed Follow story
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Junior Ezequiel Junior Ezequiel
Ana eres una super escritora
October 11, 2023, 01:12

  • Ana Kayzen Ana Kayzen
    Mil gracias por tus palabras, no sabes lo que me motiva leer algo así. Aún tengo mucho que aprender y lo hago con más alegría 😊 October 11, 2023, 07:41
  • Junior Ezequiel Junior Ezequiel
    Gracias a ti por ser tan humana me gustaría que leeas mi historia y me corrigas🫂 October 11, 2023, 12:26
  • Ana Kayzen Ana Kayzen
    Tu historia está muy bien, necesita poca corrección. Admirable tu fuerza y tú superación October 12, 2023, 11:53
Ana Kayzen Ana Kayzen
Gracias ❤️
September 26, 2023, 07:08
Manuel Conlyt Manuel Conlyt
Enhorabuena por el segundo puesto, Ana. ❤️
September 26, 2023, 06:29
~

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