Danza Nocturna Follow story

I
Ignacio Joaqu�n


I - Alba En la vida existen verdades absolutas, toman forma de hechos que no sabemos ni como, ni cuando, pero estamos seguros de que ocurrirán. A todos nos llegara nuestra hora, todos tendremos conflictos de intereses, todos haremos daño a nuestro alrededor, todos nos equivocaremos, todos aprenderemos cosas nuevas y moriremos sin saberlo todo, porqué a todos se nos escapa una parte de la realidad. Seguramente todos desperdiciaremos el tiempo, todos nos arrepentiremos, todos cargaremos a nuestra espalda la mochila más pesada y, quizás la más importante, toda estructura que creemos tarde o temprano va a caer.


Fantasy All public. © Todos los Derechos Reservados

#naturaleza #bosque #submundo #oscuridad #pactos #mitos #linage #humanos #guerra #vampiros #licantropos #hombres lobo
1
6586 VIEWS
In progress - New chapter Every 30 days
reading time
AA Share

Prólogo: Graduación

Sinceramente creo que toda esta ceremonia no tiene sentido, nos vestimos con togas y juntamos alrededor de un escenario escuchando a nuestros profesores hablarnos de lo importante que es este paso en nuestra vida, quizás solo no termino de entenderla.

Estamos sentados en sillas colocadas de manera conjunta formando varias filas, allí estaban todos, desde mis compañeros de curso hasta chicos que jamás había visto. Algunos lloraban y otros reían, el ambiente estaba lleno de felicidad. No importaba si nos conocíamos, si habíamos pasado malos ratos o si estábamos tristes por no volver a vernos, de alguna forma en este momento todos éramos iguales.

Y yo también, por más que no lo comprendiera, formaba parte de ese grupo y no quería estropear este ambiente. O quizás simplemente la felicidad es contagiosa y todos aquí fuimos infectados por ella.

Un profesor se puso en el pupitre y nos dedicó unas palabras, nos felicitaba por haber acabado el colegio, demostraba su orgullo por nuestros resultados, recordaba las lecciones que habíamos aprendido y por último dijo "A partir de ahora salen al mundo, un mundo donde deberán demostrar todo lo que aprendieron aquí, pero tengo fe que lo lograran".

Empezaron nombrando uno por uno a los estudiantes, estos se dirigían al escenario y los principales profesores se turnaban para entregarle un diploma como representación de que habían concluido el ciclo educativo, a mi mente venían los recuerdos cuando ese mismo profesor, el que antes nos dedicó unas palabras, en clase nos decía "No existe papel ni número que prueben sus conocimientos chicos, y mucho menos sus aptitudes. Aprendan a demostrar lo que saben con sus acciones" no sé por qué, quizás atesore esas enseñanzas porque estaba de acuerdo.

"Catalina Badi"

Al escuchar mi nombre volví a la realidad, me tomo un rato levantarme y dirigirme al escenario. Camine lentamente y subí una escalinata, el diploma me lo entrego un profesor que no conocía, una vez extendí las manos para agarrarlo, él se me acercó y me dedico unas palabras "Hoy se te abren las puertas del mundo". Luego de eso volví por mis pasos y el resto de la ceremonia pasó bastante rápido.

Al finalizar las entregas los profesores se despidieron deseándonos buena suerte y nos permitieron movernos con libertad por el lugar. Todos empezaron a circular, se juntaban y hablaban entre ellos, se sacaban fotos y todos estaban de buen humor.

Yo me uní a mis compañeros, parecíamos conocernos de toda la vida, aunque en la realidad con algunos quizás nunca habíamos hablado, estábamos emocionados y contentos de haber concluido este viaje.

Escuche que me llamaban a lo lejos, eran mis padres que vinieron a ver la ceremonia, prácticamente lo había olvidado, me voltee hacia el final de la sala donde se encontraba el público para localizarlos y los divisé fácilmente. Me dirigí a ellos con el fin de abrazarlos y festejar, sin embargo, en el camino roce mi codo con un chico bastante más grande que yo.

Al voltearme para pedirle disculpas, sin interrumpir mi recorrido, me percaté de que era Marcos, un compañero de mi curso, su pelo largo, lacio y oscuro tirado hacia atrás y su buena estructura física lo delataban, sin embargo no fue eso lo que hizo detener mi carrera, sino su cara. Se encontraba serio, como si él no formara parte de esta alegría, y se dirigía tranquilamente hacia un hombre un poco mayor a él pero en mucho mejor estado físico, quizás su hermano, que el llegar lo felicito dándole palmadas en la espalda. Decidí no darle más importancia y solo continúe mi camino.

Al llegar a mis padres les di un fuerte abrazo, sus caras expresaban felicidad y mi madre no podía aguantarse las lágrimas, me besaron y felicitaron múltiples veces, claramente estaban orgullosos. Mi padre me pregunto qué quería hacer, a lo que respondí "La verdad no tenía nada planeado, simplemente me gustaría volver a casa". Las caras de mis padres reflejaron extrañeza, pero decidieron simplemente hacerme caso y no cuestionar.

Por lo que nos dirigimos hacia la salida del salón, salude a las caras conocidas que iba encontrando en el camino, y justo enfrente de la puerta me sorprendió escuchar a una chica llamándome desde detrás, al darme vuelta me encontré con una pequeña vestida de bata con el cabello oscuro increíblemente largo (le llegaba hasta las rodillas) y de muy corta estatura (como mucho 145 cm). Jamás la había visto ni escuchado antes, por un momento pensé que era una familiar, pero la bata me indicaba que era una estudiante de mi colegio.

"Hola, disculpa ¿podrías darme tu número de teléfono?" Dijo tímidamente, "Quiero guardar los contactos de todos para mantenernos comunicados". La situación me extraño sobremanera, pero accedí y le pase mi número, nada malo podría pasar.

Una vez salimos del salón, nos dirigimos a la calle y subimos en el auto familiar. Mi padre reiteró la pregunta "¿Estás segura de que no quieres hacer nada?", y yo repetí mi respuesta. Él puso en marcha el vehículo y nos dirigimos a casa.

Por el camino mis padres recordaban anécdotas durante mis estudios, una conversación plagada de "Recuerdas esa vez que...", "Que habrá sido de..." y "Nunca nos contaste que...". Yo escuchaba, me reía, asentía y añadía a la conversación cuando fuera necesario. Y ahora estoy en cama recordando todo lo que ocurrió hoy, porque todavía no logro entenderlo.

Luego de seis años de estudios en diferentes ramas obtenemos un título con el cual meternos a otro lugar donde estudiaremos devuelta, para luego insertarnos en un trabajo donde nos repriman y limiten constantemente. E incluso si eres afortunado y naciste con un don o cariño por alguna actividad, se van a encargar de pisarte y ponerte al nivel del resto ¿Qué festejamos exactamente?

Igual estoy ignorando el verdadero problema, el problema soy yo, soy una chica normal, sin nada que criticar ni nada que apreciar. No tengo deseos por practicar alguna profesión, ni siquiera tengo un hobby. No soy especialmente atractiva, ni particularmente inteligente, ni tampoco se me da bien socializar. Soy el término medio de todo, por eso supongo que tampoco soy interesante. Quizás eso es lo que me falta, un interés, pero sinceramente ni siquiera me interesa tenerlo.

Los demás no están equivocados soy yo, pero tampoco me odio a mí misma, simplemente sigo existiendo. Supongo que decidiré una carrera al azar, me esforzaré y seguiré en este sistema. Aun así creo que no soy la única mal aquí, el sistema también falla, no todos los que estaban ahí merecían estarlo, ni tampoco lo que nos enseñaron fue excesivamente importante y mucho menos necesitaban tanto tiempo para trasmitírnoslo, pero supongo que es más fácil cambiar yo antes que ellos.

Entre una reflexión y otra, en un momento que no recuerdo caí dormida, y durante la noche mi celular vibró, era un mensaje nuevo de un número desconocido.

March 18, 2018, 5:22 a.m. 0 Report Embed 1
Read next chapter Capítulo 1: Punto de Encuentro

Comment something

Post!
No comments yet. Be the first to say something!
~

Are you enjoying the reading?

Hey! There are still 1 chapters left on this story.
To continue reading, please sign up or log in. For free!