Por verte sonreír Follow story

marian-ventura9275 Marian Ventura

Cuatro amigos, cuatro historias. Un joven de apariencia fría que teme admitir sus verdaderos sentimientos. Un hermano sobreprotector, dispuesto a dar todo por los que ama. Un escritor despistado. Y una joven que está convirtiéndose en una mujer adulta. ¿Qué ocurrirá cuando decidan vivir bajo el mismo techo?



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#comedia romantica #lgbt #yaoi #amistad
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Jeremías


Buenos Aires, Junio de 2009


Al fin”. Eso es todo lo que puedo pensar mientras observo al camión de mudanzas estacionando en la puerta de mi nuevo hogar.

Me espera un arduo trabajo durante las próximas semanas, pero en realidad no me importa. Siento que, a partir de este momento, mi vida está a punto de comenzar. Bueno, en realidad es una forma de decir. Llevo en este mundo veintidós años y contando. Durante el día trabajo como cadete en un estudio jurídico, mientras estudio la carrera de Derecho en la Universidad de Buenos Aires.

Se imaginarán que paso poco tiempo en casa, pero de todos modos creo que es buen momento de tener mi propio espacio. Soy el mayor de cinco hermanos: Agustina, de dieciocho años, los mellizos Luis y María tienen quince y Erika acaba de cumplir los trece. Sí, puedo adivinar lo que están pensando. Uno: mis viejos no perdieron el tiempo. Y dos: Sí, a veces creo que exageraron un poco, pero adoro a esos cuatro. No puedo estar más agradecido con la familia que me tocó.

De todos modos, ya es hora de seguir mi propio camino y, cuando mis viejos me propusieron ocupar ese departamento donde papá vivió durante su juventud, tardé una milésima de segundo en aceptar.

Mi nueva morada es bastante grande, cuenta con un living comedor muy amplio, la cocina y el baño ya equipados. Sólo falta amoblar los tres dormitorios. Esto es mucho más de lo que yo necesito, y dudo poder mantenerlo yo solo. Así que, qué mejor idea que hacerles la propuesta a mis dos mejores amigos.

Alejandro está en la misma situación que yo, aún vive con sus padres y sus dos hermanos. Él estudia Letras y trabaja en el consultorio médico de Andrés, su padre. Aunque está buscando trabajo, y de alguna manera “independizarse”. Con lo cual aceptó la propuesta de inmediato.

La situación de Gabriel, en cambio, es un poco más complicada. Él vive con sus abuelos, aunque éstos suelen viajar en forma frecuente. Mudarse implica dejar sola a Camila, su hermana menor, quien cursa el último año de secundaria.

Los padres de Gabriel y Camila fallecieron en un accidente automovilístico cuando ellos eran muy pequeños. Eso es todo lo que sé. La verdad es que no es un tema de conversación que a Gaby le guste mucho tocar, así que jamás hice preguntas al respecto. Supongo que todo lo ocurrido hace que a veces mi amigo sea demasiado sobreprotector con su hermanita, aunque su forma de demostrarle su cariño es bastante especial. Es por eso que decidió esperar un par de meses, hasta que Camila cumpla la mayoría de edad. Mientras tanto, su abuelo Sergio ya lo está “entrenando” para hacerse cargo de la librería familiar cuando llegue el momento. Y, con el mismo fin, está estudiando Administración de Empresas.

Si bien somos una especie de “tres mosqueteros” desde que teníamos seis años, en cierta forma me llevo un poco mejor con Alejandro, pero sólo porque nuestras personalidades son muy similares. Ambos somos bastante serios, aunque él quizás es un poco más sensible, mientras que yo aparento ser algo frío. No por nada me gané el apodo de Jack Frost. En mi defensa, sólo demuestro mis sentimientos a quien realmente lo merezca.

En cambio, Gabriel es todo lo contrario. Para él, cualquier excusa es buena para salir de fiesta, y es el primero en “desaparecer” con alguna señorita durante esas salidas. Dice que no cree en “eso llamado amor”, aunque Ale y yo ya hicimos nuestras apuestas acerca de la mujer que logre finalmente atraparlo.

En fin, el momento llegó y acá estoy, en la puerta del edificio observando al camión estacionar. Unos minutos más tarde, Alejandro llega caminando en compañía de Gabriel y nos apresuramos a descargar nuestras pertenencias. En menos de una hora, el departamento está repleto de bolsos, cajas y algunos muebles de dormitorio.

— Bueno — digo mirando a mi alrededor —, nos llevará un buen rato ordenar todo esto. Pero finalmente estamos acá.

— Y agradezcan que todavía no me sumo — bromea Gabriel—. Sino, esto sería un caos.

— Todo un caos — lo secundo, y empiezo a mover la cama a la que será mi habitación. Mientras tanto, Alejandro instala una repisa en el living y conecta su equipo de audio. A los pocos minutos, como dándonos la bienvenida al hogar, “Welcome to the Jungle” se escucha hasta el último rincón del edificio.

— Les juro que esto no fue a propósito — nos dice y empieza a arrastrar su escritorio —. Pero no me digan que no queda bárbaro.

Empieza a ordenar su dormitorio haciendo una pobre imitación de Axl Rose. Por otro lado, Gabriel nos ayuda a mover el resto de los muebles a cada una de las habitaciones.

Terminamos nuestra labor justo para la hora de almorzar. Sólo nos queda guardar nuestra ropa y vaciar algunas cajas, pero se irá haciendo de a poco.

— Camila está abajo — anuncia Gaby mirando su celular —. Insistió en traer el almuerzo.

Hago un gesto afirmativo y me apresuro a bajar. Cami siempre es bienvenida, y si trae comida, mucho mejor.

— ¿Cómo estás? — la saludo con un beso en la mejilla y le saco las bolsas que trae — Dejá que te ayude con esto.

— No pesan tanto — protesta riendo — ¿Cómo va todo? ¿Sirve de algo el ayudante que les mandé?

— No seas mala que hizo de todo — Entramos al ascensor y marco el quinto piso —. Terminamos hace un ratito. Faltan algunas cosas, pero lo más pesado ya está.

— Si quieren les doy una mano. Cualquier cosa es mejor que quedarse en casa estudiando.

— Toda ayuda se agradece, pero media pila que ya no te falta nada para cumplir tu condena — respondo con una sonrisa y salgo del ascensor. Busco la llave y abro la puerta del departamento C —. Bienvenida a mi humilde morada.

— ¡Me encanta! — exclama Camila mirando a su alrededor. En ese momento Gabriel y Alejandro salen de la habitación de éste — ¡Tanto tiempo, hermanito! — saluda, abalanzándose sobre Gaby.

— Salí de acá, pesada — Gabriel la empuja riendo —. Espero que haya cocinado la abuela, porque no quiero morir intoxicado.

— Dejá descansar a la pobre Elvira, que te encantan las pizzas amasadas por mí — contesta Camila y se acerca a Alejandro para saludarlo con un abrazo — ¡Hola Aguirre!

— ¿Cómo estás enana? — Ale corresponde el abrazo y le da un beso en la frente. — Hace rato que no te veo, ¿todo listo para Bariloche?

— Ya casi, me falta comprar un par de cosas — Camila se aparta y comienza a vaciar las bolsas en el comedor. Enseguida, Alejandro se acerca a ayudarla mientras ella le sigue contando sobre los preparativos para el tan esperado viaje de egresados.

Me apoyo en el marco de la puerta y los observo conversar. Éstos dos están locos el uno por el otro, y lo más gracioso es que todavía no se dieron cuenta. De Camila no estoy del todo seguro, pero Alejandro es el ser más despistado del planeta. Él dice que es como su hermanita, pero créanme. Tengo tres hermanas y yo no soy así con ellas. Hasta un ciego podría ver la química que hay entre ellos.

Sin darme cuenta, suelto una carcajada y los chicos me miran algo sorprendidos. Mierda.

— Este… — pensá en algo Jeremías, pero ya — Me acordé de algo que dijo Luis ayer, no me hagan caso.

— Bueno, para que Jack Frost se ría de esa manera tuvo que ser algo muy, pero muy gracioso — observa Gabriel, pero gracias a Buda no insiste.

Porque, seamos sinceros. Si le llego a contar a Gabriel sobre mis sospechas, con lo celoso que es, sería capaz de matar a Alejandro a piñas sin darle derecho a una explicación. Mejor no me meto, no quiero ser cómplice de un asesinato. Problema de ellos. 

March 11, 2018, midnight 3 Report Embed 0
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Niño Ojeroso Niño Ojeroso
Me transporto a un ambiente juvenil con decisiones por las que ahora estoy pasando. Esperare el segundo capítulo !
March 12, 2018, 1:07 a.m.
Carlos Noreña Carlos Noreña
Muy ameno y muy bien narrado. Nos hace recordar los tiempos juveniles. Será interesante esperar el siguiente capítulo.
March 10, 2018, 9:35 p.m.

  • Marian Ventura Marian Ventura
    Muchas gracias! En breve estaré subiendo el segundo capítulo March 11, 2018, 5:15 p.m.
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