El amor fue un juego perdido Follow story

brenda-oleg9500 Brenda Oleg

Charlas banales de una relación pasada en la actualidad, lo que fueron y lo que son. Un relato de un encuentro.


Short Story All public.

#charlas #sanar #pasado
Short tale
1
6.8k VIEWS
Completed
reading time
AA Share

El amor fue un juego perdido

He escrito miles de dolores y he enaltecido un amor pasado. Han pasado muchos años, muchas estaciones y aunque ya no somos los mismos seguimos conservando como una caja de cristal esos misterios que un día nos unieron. De un día para el otro después de mucho tiempo esos viejos amores se volvieron a hablar: un día hablan de cine, otro día de música, otro del clima y poco a poco van conversando más y más, y cualquier tema banal es motivo de palabradurias.

Igor:- Netflix con un solo click al alcance de la mano nos somete a su acotado sistema como nuevos esclavos de este siglo, de su oferta reducida y muchas veces manejada al libre antojo de una mega corporación.

Cosmina: Soy una adicta consciente, lo reconozco, entre en su juego.

El por su parte siempre odio las cosas que estaban a la moda, siempre tuvo un gusto por lo clásico además que su característica nunca era gastar dinero en cosas etéreas y como cinéfilo empedernido considera mainstream a esta plataforma. Se me queja que la gente ya no suele ir al cine y que netflix es tan feroz como el mismo capitalismo. Y me pide en forma de suplica, de rezo que vuelva a indagar y buscar en las películas poco comerciales, clásicas y en las raras de siempre; que nunca abandone el cine europeo y que siga encontrando esas joyas del séptimo arte que tanto nos volaban la mente.

A mi siempre me fascinaron las historias de chico conoce a chica, o viceversa, casi siempre los finales felices me ponen mas mal que los tristes, porque no creo en los cuentos de princesas triunfadoras, a la larga la princesa se vuelva puta drogadicta y callejera, y los finales poco felices, esos que se te clavan como puñales y que te dejan con un nudo aprisionado en la garganta, son la realidad, puros fracasos diarios.

Igor:- Tenes que salir del cine de Netflix, el nuevo monstruo, no hay que embrutecerse, me dice con arrogancia...

Y me cuenta que hace tiempo no conecta con nada, que no le encuentra fácilmente la magia a las cosas, y yo le digo que en esos casos lo mejor es conectarse a uno mismo, el único cable que te puede dar una corriente verdadera.

Cosmina: Me canse de agotar baterías y energías en cosas que no valían ni los dias ni la pena...

También me dice que me ve mas mujer, mas madura y yo le contesto que como los vinos crecemos, maduramos y nos vamos poniendo mas sabrosos.

Cosmina: Aunque ya no te quede mucho pelo, por lo menos a tus cuatro décadas de vida le descubriste el gusto a las pesas y a los fierros, y por lo menos tenes los músculos firmes, la estantería va decayendo con el peso inagotable de una vida... (le digo en tono de humorada).

Me retruca la apuesta:

Igor:- Tal vez no estoy mas duro pero si mas fino, como aquellos vinos que están guardados esperando a que alguien con buen gusto lo elija para escoltar un buen corte de carne o bebérselo con una buena compañía.

Cosmina: Suena interesante esa definición, serias como un vino empolvado con telarañas de tiempo de una bodega de la campiña francesa, cerca de Bordeaux.

Igor:- Si algo así como una pieza de museo, me dice riendo.

Cosmina: No, de ninguna manera: la pieza de museo seria algo estático y de exibicion, en cambio seria mejor que fueras una vino para beberse en la Toscana Italiana con un buen queso, algo que emborrache y de alegría de vivir.

Igor:- Es muy positivo lo que me decís, (y se queda en silencio un instante).

Cosmina: Si, por lo menos es a lo que aspiro, como los cuentos de las estaciones de Rohmer, o como en la película antes del anochecer, charlas existenciales y también charlas descomplicadas, Grecia o Niza, un plato de comida mediterránea y un vino de por medio... uno puede morir tranquilo.

Igor:- Si tienes razón, un buen vino, un lindo entorno de escena y una buena compañía. Pero otra vez me hablas de muerte, cada vez que charlamos esto es recurrente.

Cosmina: Y claro, hay que morir todo el tiempo para después poder volver a nacer, esa es hoy mi filosofía de vida... Y creo que las pasiones pueden estar relacionadas en cierta medida con la muerte. La pasión exasperada, deviene de un brote de locura que puede quitarnos el aliento y hacernos morir en el intento. Lo que muere renace y nos muestra otras formas.

Igor:- Estas muy interesante, como un vino caro... Hablando de bebernos la vida, ayer probé un te super exótico de china, una cosa casi celestial.

Cosmina: Veo que has dejado el café para volver a tus raíces de teteina. Seguro que tenia pimienta rosada, canela, flores, y especias del himalaya.

Igor:- Si, tomar te también es abrirse a los sentidos... sabes, el otro día soñé con vos, que estabas viajando por el mundo y que llevabas en una valija muchos libros de Italia.

Cosmina: Que interesante seria que fuera real. Yo pensaba que vos estabas en Rusia, siempre te gusto ese gélido lugar.

Igor:- Ojala estuviera en Kazajistan, ahí hay muchos gitanos y bellos y extraordinarios parajes. Pero no estuve allá, estuve un año entero en el caribe Colombiano.

Cosmina: Esta bueno todo ese sentir tropical un corto tiempo, después mi alma necesita de poesía, del frío del extremo sur...

Igor:- Si, a mi también me hace falta el frío y las hojas caer, es importante como alimento para los sentidos y el conocimiento.

Cosmina: Si, ambas cosas son importantes para lograr el equilibrio. Como dos estados del ser...

Igor:- Y volverías a mi país?

Cosmina: No, yo no vuelvo mas para allá, para hacértelo mas poético, yo no vuelvo mas a los sitios donde fui feliz. Prefiero quedarme con el recuerdo, hay tanto mundo por recorrer... para que voy a ir a los mismos lugares, no crees?

Igor:- Si es cierto, pero al contrario dicen que siempre se vuelve a los lugares donde uno fue feliz.

Cosmina: Yo cambie la mítica frase, la di vuelta. Es más real la tuya. Hay que variar, tal vez conocer más para luego estar en el lugar que a uno lo haya hecho más feliz. Y terminar ahí. O comenzar ahí.

Igor:- Exacto, ahora me gusta más. Nunca te dije pero mi hermano pensó que hace unos años estabas en una playa de Cartagena sola, y cuando me lo contó yo pensé como debe odiarme esta mujer que ni me llamo para saludarme, o para compartir un café...

Yo me empiezo a reír y levanto mi shot de aguardiente y los cristales se chocan con una sonrisa emotiva, como dos viejos ya conocidos sentados bajo un sol nostálgico, en algún rincón del mundo... brindando.

March 6, 2018, 12:12 a.m. 0 Report Embed 0
The End

Meet the author

Comment something

Post!
No comments yet. Be the first to say something!
~