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Johan Hernandez


El día que el cielo se oscureció, el sol desapareció dando paso a una ola de terror que cubrió los corazones de todo ser vivo, como podríamos entender lo que sucedió luego si no logramos calmar nuestras mentes y corazones, lo primero en desaparecer fue la luz del sol seguido por el calor en la superficie, con el tiempo los humanos nos adaptamos a sobrevivir en las profundidades de la tierra, pero el tiempo paso y una serie de criaturas roboticas y mecanicas nos atacaron, tuvimos que defendernos de las primeras oleadas de esa invasión tan extraña, no fue hasta que llegaron los que estaban al mando convirtiendo la superficie en un infierno.


Post-apocalyptic For over 21 (adults) only.

#robots #oscuridad #supervivencia #lucha #rebelion #fin del mundo #gafas de vision nocturna #tuneles #ciudad subterranea
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Head

"El día que el cielo se oscureció, el sol desapareció dando paso a una ola de terror que cubrió los corazones de todo ser vivo, como podríamos entender lo que sucedió luego si no logramos calmar nuestras mentes y corazones... “leía para sí misma la joven llamada Carla Stivens mientras trataba de iluminar con el resago de una vela que había guardado hace mucho, sus ojos se aferraban a la minúscula y tintineante luz.

Era su momento de gozo el disfrutar de esa pequeña luz, de repente se escuchó un ruido en las afueras de la casa, inmediatamente Carla apago la pequeña vela y todo quedo en completa oscuridad, el ruido se convirtió en varios que empezaron a rodear la rústica casa de madera.

"no creí que fueran a ver la luz" dijo Carla mientras se colocaba unas gafas de visión nocturna modificadas que tenía en la cabeza, recogiendo la pequeña vela y el diario. Caminó lentamente por el piso de madera roído por los años de abandono tratando de hacer el menor ruido posible, al llegar a las escaleras se detuvo a escuchar pero ya no había sonido en el aire, se encontraba atrapada no se sentía segura en el interior de esa casa pero salir y enfrentarse a ellos sola tampoco era una opción. Preocupada y tratando de mantener la calma, bajó las escaleras dispuesta a correr a la más pequeña oportunidad, despacio camino por la sala y al mirar por las ventanas buscando una buena ruta para escapar se encuentra con varias de esas máquinas observando en varias direcciones.

"no puedo creer que una luz tan pequeña llamara la atención de tantos botes de basura" dijo Carla para sí misma mientras se dirigía a la cocina, todo estaba cubierto de telarañas y polvo, aunque hubiera estado abandonado este lugar por Dios sabe cuánto tiempo, no había sido saqueado todavía, luego de unos instantes lo comprendió "una trampa" dijo Carla tocando la puerta de la cocina, sonrió para sí misma ante la idea de caer en una trampa, mirando sus opciones, Carla avanzó hasta la puerta trasera en la cocina y asomándose lentamente para mirar por el borde de la ventana cubierta por una cortina de telarañas.

En ese momento logró ver a un sujeto extraño acercándose, llevaba una armadura extraña, Carla sintió que su cuerpo quería escapar pero no podía moverse, apenas los botes de basura se percataron del extraño sujeto estas máquinas se alinearon y bajaron sus armas. "No es posible" pensó Carla. Ya le habían comentado otros supervivientes sobre los que llamaban "heads" quienes daban órdenes a los "arms" o los "botes de basura" como los llamaba Carla, estaba en un lugar muy peligroso, se escondió en una de las alacenas bajas de la cocina, y haciendo el menor ruido posible espero a que no la encontrarán. Carla recordó sus días de entrenamiento y la única advertencia que le dio su maestro, 'un Head es muerte' De repente se abrió la puerta de la cocina y se escucharon unos pasos ante los cuales todas las luces de la casa se encendieron, Carla tuvo que cerrar los ojos ante el golpe de la luz, lentamente se quitó las gafas de visión nocturna, mientras tanto escuchaba los pasos ir en una y otra dirección, escucho un sonido como un silbido, cuando se ajustaron sus ojos a la intensidad de la luz que hace mucho tiempo no se veía en la superficie, al mirar por las ranuras de la alacena logro ver el casco del head sobre el mesón de la cocina y escuchó una voz metálica que parecía de un hombre pero no logro entender nada de lo que se escuchó, cuando volvió el silencio las "latas de basura" dejaron de hacer ruido.

Y ante la situación Carla trataba de contener su respiración para no ser descubierta

"Como puedo escapar" esa idea cruzaba a cada instante por su mente, los pasos del head se escucharon ir y venir por lo que parecía una eternidad como si algo le llamara la atención el head se acercó a dónde estaba Carla escondida y arrodillándose tomo un pequeño libro que estaba en frente de la alacena "un diario" ante la voz metálica Carla sintió como si hubiese sido apretado su corazón. "el día que el cielo se oscureció..." se pudo escuchar una risa pero no era burlona, es como la risa ante un recuerdo agradable. Carla escuchó unos ruidos raros y luego vio como la mano del head colocaba el diario contra el borde de la puerta de la alacena donde se encontraba escondida ella y luego lo que siguió la asustó aun mas, "descendiente de los Stivens debes cumplir la promesa de tus ancestros", tocando la puerta de la alacena el head se levantó y colocándose su casco con el sonido característico, el head salió y cuando se cerró la puerta la energía desapareció así como llego, afuera el alboroto no se hizo esperar, parecía una guerra y cuando todo quedó en silencio, Carla respiró profundamente, y saliendo cautelosamente tomo el diario y al mirar por la ventana de la cocina los botes de basura estaban destrozados. "¿Que sucedió aquí?", sin salir de la cocina, Carla caminaba impaciente hasta que recordó el diario, y al abrirlo aparecieron unas marcas brillantes después de ojearlo por unos instantes, prendió la minúscula vela para observar las marcas pero estas desaparecieron con la luz, "él es diferente a los demás y aunque no logremos diferenciarlo de los otros heads, sabemos que el no busca destrucción, mi abuelo lo llamo silver ...." la vela se apagó y las marcas regresaron ante la falta de luz "_=-_/=:;_+=-+_=/-+-_==++=_=/=::_--" "¿y esto que quiere decir? " dijo Carla mientras cerraba el libro y al salir de la rústica casa se encontró con los restos de los arms y decidió llevar lo que pudiera cargar, el camino al Hell's gate más cercano con el botín que no pudo desaprovechar fue muy tranquilo no hubo rastro alguno de los botes de basura, ni de algún otro peligro, el silencio que gobernaba esta desértica e interminable noche ya no le generaba escalofríos como las primeras veces, en los restos de una antigua ciudad, el camino se hizo más estrecho, descansando en ocasiones revisaba que no la siguieran, siguiendo las marcas llego al Hell’s Gate y utilizando los códigos de los Hell Climbers la puerta de un antiguo y roído bunquer se movió ligeramente para darle paso a una mujer y su preciada carga, ya en el interior la puerta se cerró detrás de ella "este sistema me da escalofríos" avanzó por el túnel iluminado por un par de luces que se encontraban en el suelo "siempre parece que este túnel es eterno" luego de un par de horas de caminar sin descanso llego a la puerta de seguridad y con un trozo de metal golpeó tres veces espero un momento y luego golpeó una vez más, y por último grito "Hell Climber on a Hell’s gate wants to return home" puertas se abrieron por los costados del túnel y una voz familiar escuchó Carla "te tomaste mucho tiempo" Carla respondió ante la expresión "si lo sé pero necesitamos explorar otros territorios Hanz" el viejo Hanz tomo su confiable rifle y rascando su abundante barba blanca y con uno que otro lado chamuscado rio dándole paso e indicando a los soldados que llevaran la preciada carga de la joven al laboratorio "ven y me cuentas como esta todo afuera de este encierro" "ya te contaré Hanz pero ahora debo ir a hablar con la abuela, tengo que hacerle unas preguntas " La expresión del rostro de Hanz se hizo un poco sombría" si debes hablar con ella Carla, necesito que regreses pronto, y me expliques lo que ella te permita contar" Carla asintió la cabeza y después de entregar la carga, entro y tomó el camino hasta la casa de su abuela...

El interior de la ciudad subterránea no se lograba comparar con las dimensiones de las ciudades en la superficie, pero al no existir otro lugar para vivir tenían que trabajar juntos aunque no quisieran, las posibles guerras se mantenían a raya por la voz de mando de Andrea Stivens a sus sesenta y cinco años de edad guiaba con sabiduría y mano de hierro desde la cima del Mástil en cada una de las facetas de gobierno en la ciudad, esta ciudad era un domo de 2km de diámetro por 1km de altura sobre un cilindro externo de 2km de diámetro por 1km de profundidad y un Mástil central de 500m de diámetro y 2km de altura para llegar a la cima de la torre había que bajar por las paredes de la ciudad llegar a la zona de las excavadoras en la base de la ciudad y luego tomar el ascensor exprés para llegar al cuartel general, después de hacer el extenuante recorrido por la ciudad entre pasillos, el mercado y los sofocantes olores que inundaban todo el lugar Carla llego a su destino, al entrar a la casa escucho por el altavoz la voz de su abuela "Carla espérame un momento en el ventanal" atendiendo a las ordenes se dirigió a la sala de mando y mientras esperaba tomó el diario entre sus manos tratando de comprender los sucesos de esta última semana en especial de ayer y hoy, las luces se apagaron apenas Carla abrió el diario y en cada hoja habían luces de diferentes colores y con el toque sobre su hombro de unas manos cubiertas por la edad supo que era el momento "¿qué te dijo silver?" "abuela Andrea el head dijo: descendiente de los Stivens debes cumplir la promesa de tus ancestros y luego escribió estos símbolos en el diario" mostrándole la escritura en el diario. Andrea cerró el diario en las manos de Carla e indicándole que esperara salió un momento y encendió las luces, cuando Andrea regreso llevaba consigo una pequeña caja metálica y sentándose al lado derecho de Carla le presenta la caja metálica en una mano y con la otra tomó el diario "¿qué es esto abuela?" Andrea solo hizo silencio mientras Carla tomaba la caja y colocándola en su regazo la abrió lentamente y una dulce melodía lleno el aire, la abuela Andrea cerró la caja musical lentamente "fue gracias a mi bisabuelo el escritor del diario" mirando perdidamente las hojas del diario "quien vivió en el terror de esa caótica época, no entiendo como logro obtener la ayuda de quien llamo silver, pero tiene que ver con el diario y con esta caja musical" mirando a Carla directamente a los ojos "esta es la razón de que todos los miembros de nuestra familia se convirtieran en Hell Climbers, Buscando cumplir la promesa que hicieron los Stivens en el pasado, gracias a esa promesa hemos logrado crear esta ciudad." Carla asintió sin poder creer todavía lo que estaba escuchando y sin prestar atención a gran parte de lo que le siguió explicando Andrea lo cual parecía mentira, "¿Carla me estas prestando atención?" le recriminó Andrea, "parece mentira" respondió Carla que sujetó la caja musical tratando de comprender, "pero es verdad" Andrea se coloca de pie con tristeza en su rostro pero decisión en su mirada "Carla" aclarando su voz "debes atrapar a silver" atrapar a silver, esas palabras retumbaron en la mente de Carla mientras se dirigía a su habitación en el sector de los Hell Climbers, en una de las cuatro entradas de la ciudad, apenas entro llamaron a la puerta de su habitación, y al abrir apareció una barba larga y blanca chamuscada en uno y otro pedazo "estas son las habitaciones de las mujeres, los hombres están prohibidos" le respondió una sonrisa apagada por parte de Hanz "tengo una labor suicida" Carla invito a pasar a su viejo amigo "tu abuela te mando un imposible" Carla lo miró "tengo que capturar vivo a un head" Hanz se quedó en silencio y con sus ojos abiertos ante la sorpresa, no paso mucho cuando su rostro se puso rojo de la furia "esa mujer está demente, cómo se le ocurre hacer otra vez esta locura, en ese entonces salimos cuarenta a lograr la misión y solo regresamos dos vivos" cuando Hanz se tranquilizó, Carla tomó un pequeño banco y le ofreció a sentarse mientras se sentaba en la cama "mejor me explicas desde cuando todo se fue al infierno en la misión que tuvieron" Hanz tomo asiento y al mirarla a los ojos supo que lo iba a intentar sola o con un ejército "primero te debo decir que las piezas que trajiste traían algo más" Hanz tomo su barba y mirando el suelo "la doctora Hanna descubrió un lente especial en él ..Congruente...Dispositivo..Meta.. Óptico..Recurrente. O algo así, te mando esto" tomando unas gafas en su pantalón que tenían un elástico por el cual los sujetó Carla "pero ya tengo unos" Hanz sólo le indico que se los colocara, Carla se colocó las gafas encontrándose con una visión más clara mientras Hanz se levantó y apagó la luz ante lo cual Carla queda asombrada ya que podía ver con nitidez todo, aun en completa oscuridad. "¿cómo es posible?" Hanz volvió a encender la luz, "Deberías preguntarle a Hanna, yo no le pude entender nada " Carla asintió y guardando las gafas se quedó mirando al viejo amigo que tomando asiento nuevamente, tomó su barba y se dispuso a hablar. "Fue un impulso que tuvo tu bisabuelo, pensábamos lograr un golpe contra ellos, pero parecía un intento desesperado por mantener el orden en la ciudad, aunque se logró mantener el orden, treinta y ocho vidas se perdieron en ese momento, pero descubrimos cosas que nos permitieron mejorar la seguridad de los túneles entre ciudades y bunkers, marchamos por horas y nos instalamos en el décimo piso del edificio dónde realizaste tu primera misión... " Carla lo detuvo mientras hablaba "ese edificio solo tiene cuatro pisos" Hanz siguió explicando con una expresión sombría "eso lo causó la oscuridad en el cielo, pero déjame seguir" le replicó Hanz a Carla y luego inspiró lentamente "estuvimos realizando turnos de vigilancia, cuando el grupo de José se percató de unas luces a la distancia en dirección nor-oeste, que se dirigían al interior de la oscuridad del cielo, nos tomó alrededor de ciento veinte horas o unos cinco días el llegar a destino por la cantidad de patrullas de arms que se incrementaron con la cercanía a ese infierno " las palabras tomaban un acento de melancolía y poseían el peso de la supervivencia, Hanz recordaba los rostros de sus amigos e incluso de sus enemigos en el grupo que no logro regresar y sin detenerse ni titubear continuo hasta finalizar." fuimos masacrados por cuatro heads que aparecieron de la nada, no entendimos hasta que fue demasiado tarde, cuando sólo quedamos tu abuela y mi persona apareció un quinto head el cual tomo un libro que tenía tu abuela, cuando ella le dijo algo a ese head pude ver como decía algo y de repente una luz cayó desde la oscuridad en el cielo a lo lejos, el último head nos dejó inconscientes y al despertar no encontramos rastros de nuestros compañeros muertos ni de los heads o arms sólo fue cuando regresamos que encontramos nuestra base destruida completamente, como veras Carla es un suicidio completo y si te rastrean como a nosotros simplemente nos borrarán desde el cielo" Hanz y Carla estuvieron en un silencio incómodo hasta que sonó la alarma en las habitaciones, sin tiempo para terminar la conversación los dos salieron corriendo al igual que todos los Hell Climbers disponibles en la ciudad subterránea tanto hombres como mujeres se ubicaron según su rango en el coliseo, Andrea Stivens levantó la mano y de inmediato todos hicieron silencio, acto por el cual se expresó ante su ejército, "el día de hoy tenemos una nueva ley, por la cual ascenderemos de rango a uno de ustedes para convertirse de 'Hell Climber' a un 'DEMON' el cual tendrá la libertad de hacer lo que quiera en la ciudad, sin represión alguna por un día al año, sin embargo no podrá vivir entre nosotros los otros trescientos sesenta y cuatro días restantes, en los cuales, tendrá que vivir en la superficie" los murmullos de los presentes no se hicieron esperar, si el tiempo máximo de cualquier Hell Climber en la superficie no superaba las tres semanas, como pensar en vivir en ese infierno por un año, Andrea levantó la mano y todos hicieron silencio "así Carla Stivens se convertirá en la primera 'DEMON' hoy al final del día da comienzo tu misión te esperamos en trescientos sesenta y cuatro días es todo" así sin más Andrea se retiró y todo quedo en silencio

La expresión inesperada de tristeza en los rostros de todos los presentes, los conocidos de Carla y sus amigas Hell Climbers, al igual que el rostro del viejo Hanz reflejaban como si ella hubiera sido condenada a muerte, por su propia abuela, pero la palabra de Andrea era absoluta en la ciudad subterránea, ninguno se percató cuando Carla se retiró, no quería hablar con nadie, al regresar a su habitación se encontró con su amiga de tantos años la Dra. Hanna, que nunca dejaba el laboratorio salvo para saludarla a ella "hola te tengo unos regalos" mostrándole su cama llena de artilugios, Carla hizo silencio pensando que Hanna no conocía lo que acababa de suceder y tratando de esbozar una sonrisa, Hanna levanto la mano y acercando a Carla le dio un abrazo pronunciando las siguientes palabras "no te fuerces niña, por eso estoy aquí" gracias a esto se derrumbó la máscara de seguridad que siempre colocaba en frente de los demás y Carla comenzó a llorar desenfrenadamente, las paredes eran anti acústicas por lo que nadie más se enteró de lo sucedido, el resto del día Hanna y Carla estuvieron en esa habitación charlando sobre muchas cosas después que Hanna le explicará el funcionamiento de los aparatos que logró armar con las piezas que Carla consiguió, Hanna se despidió diciendo "parece ser que estas piezas de cristal con las que armé las gafas no son parte de ningún mecanismo de los arms, no las logré analizar a fondo pero sus funciones dependerán de las circunstancias en las que te encuentres, solo ten mucho cuidado niña y tendrás mucho que contarme en un año, cuídate mucho y si existe algún peligro escóndete" Hanna quedo en silencio y se retiró, Carla preparó sus artilugios y organizó todos sus recursos, dejó lo que no era necesario y colocó tres cosas en su ropa, las gafas en su cabeza el diario y la cajita musical en sus bolsillos y sin dejar rastro salió en dirección de la puerta sur de la ciudad, en estos momentos la ciudad se encontraba en silencio eran las ocho horas de descanso, su mente se centró en el objetivo y la razón de los sucesos del día, tendría un año para lograr su objetivo, y si fallaba no haría parte de un grupo grande que pudiese ser rastreado, al llegar a la puerta sur se encontró con su abuela Andrea, y parando a su lado sin mirarla de frente Andrea habló "esta será tu única entrada y salida de la ciudad, solo se abrirá el día fijado por tu voz con la clave DEMON y sólo se cerrará cuando salgas de la ciudad las otras ciudades subterráneas han tomado la misma decisión y desde hoy los DEMON son los habitantes de la superficie y su punto de reunión se encuentra en las siguientes coordenadas" dijo mientras le entregaba una hoja de papel "nuestras esperanzas y vidas residen en sus manos DEMON" Carla asintió y guardando la hoja de papel avanzó y utilizando la contraseña la puerta se abrió y cerró al paso de su única usuaria.

Carla se encontró con un páramo desolado que estaba cubierto por una pesada bruma, inspirando lentamente el aire frío, se ajustó las gafas de visión nocturna todavía sin poder creer que era la superficie lo que estaba observando, aunque no lograra ver a la distancia por culpa de la bruma, las nuevas gafas le permitieron observar el mundo de la superficie en colores que ella creía que solo hacían parte de la ciudad subterránea, avanzo lentamente al no conocer el estado de estos terrenos que debería recorrer de ahora en adelante, ahora era más sencillo el avanzar ya que no necesitaba baterías para las gafas de visión nocturna, un suceso curioso apareció en su campo de visión después de salir de la bruma, unos puntos de color se movían en el horizonte, al principio pensó que podrían ser los otros DEMON, pero los movimientos que realizaban eran un tanto erráticos, hizo lo posible para acercarse y mirar de que se trataba sin ser vista, al asomarse por el borde de un edificio vio a un grupo de latas de basura bailando, casi se queda sin aliento al mirar este evento tan extraño pero al escuchar un ruido cerca de ella retrocedió rápidamente cuando sintió una mano que la arrastro con fuerza al interior del edificio, escucho la voz suave de un hombre que le dijo “oye que estás haciendo cerca de mis juguetes” soltándola mientras la miraba detenidamente, “¿juguetes esas latas de basura?” respondió confundida Carla mientras guardaba su cuchillo en su funda, “bueno veras que es más sencillo controlarlos que destruirlos” respondió la voz mientras se daba la vuelta y subía por las escaleras a su izquierda, ‘¿subir y no bajar?’ se preguntó Carla para sí misma, con precaución siguió a ese extraño sujeto para entender mejor esta situación “bienvenida Darla a la casta norte” la voz de un anciano se escuchó en los alrededores pero no logro verlo, “soy Carla no Darla” le respondió al anciano tratando de ubicarlo con la mirada pero todos los artículos, objetos, cosas, ropa y estanterías que cubrían todo ese piso le bloqueaban la visión, “antes eras Carla Stivens tu nombre de topo no nos interesa aquí en la superficie, desde que recibes el título Demon la primera letra de tu nombre cambia por la D y solo conservas tu primer nombre alterado, así que bienvenida Darla a la casta norte” Carla pensó detenidamente lo que decía la voz del anciano y mientras avanzaba con el sujeto extraño que la estaba guiando “¿Quién eres tú?” el sujeto le respondió pensando que era a él a quien era dirigida la pregunta “yo soy Durley, bienvenida Darla” Carla solo repitió el nombre “Durley” mientras avanzaba unos metros para comenzar a bajar unas escaleras “y ¿quién es el anciano?” Durley casi no puede contener la carcajada que hizo que se atorara un poco, mientras tomaban un ascensor para subir al último piso del edificio “eso no es ningún anciano, le encanta aparentar ser algo que no es y solo por seguridad voy a pedirte que me entregues tus armas, asi no habrá problemas” le exigió Durley a Darla mientras subían en el ascensor, al escuchar su nombre pensó que estaba en el lugar correcto, pero al no conocer lo que iba a suceder entrego su PEM y una escopeta, conservando escondido su puñal en caso de que algo pudiera suceder, Durley tomo la escopeta y por último el PEM que detallo minuciosamente, “oye Darla la próxima vez que estés en tu lugar de origen ¿puedes llevar unos materiales que tengo por ahí, para construir un experimento que tengo en mente pero es imposible de hacer con los pocos recursos que disponemos aquí arriba?, si alcanzas a recolectar lo necesario puede que te construyan uno para ti también” Carla pensó en la propuesta de Durley y respondió “¿será más potente que este PEM?” Durley simplemente asintió con una sonrisa en su rostro, las puertas del ascensor se abrieron para encontrarse con un piso completamente desolado, Durley se mantuvo en su sitio indicándole a Darla que avanzara hasta la mitad del piso, mientras Carla avanzaba la voz del anciano volvió a aparecer en ese momento las puertas del ascensor se cerraron nuevamente “no te preocupes Darla es una simple precaución de mi parte avanza hasta la cuarta columna y gira a la izquierda, luego avanza hasta la segunda columna y gira a la derecha por ultimo mira hacia arriba y por lo que más quieras no utilices ese puñal que tienes, ¿sí?, espera hasta que charlemos frente a frente” Carla siguió las instrucciones con más curiosidad que cualquier otra cosa pero con una gran aprehensión por la última expresión del anciano, ‘¿cómo supo del puñal?’ pensó Carla cuando miro hacia arriba apareció ante sus ojos un ‘Body’ que estaba incrustado entre pisos de inmediato su cuerpo se colocó en guardia, los ojos del Body que tenían un color verdoso azulado se tornaron inmediatamente rojos pero al mirar que Darla no tenía empuñado su puñal regresaron a su color original “gracias por confiar en mis palabras”, “tú eres uno de ellos, ¿qué haces aquí?” pregunto Carla mientras daba dos pasos atrás, “veras Darla, si fui uno de ellos, pero el fallar de cualquier forma tiene sus resultados, ser expulsado de la nave como si de un desecho se tratara o si eres valioso te reconfiguran, y si no puedes ser reconfigurado te disparan contra el planeta para destruirte, yo fui de los últimos, somos pocos pero sobrevivimos por obra del destino, y ya que nos convertimos en enemigos de ellos decidimos apoyarlos a ustedes, al principio el lograr comunicarse con ustedes era imposible, ya que nos atacaban solo al vernos, hasta que un humano entro en contacto con un Head” ante esta expresión el cuerpo de Carla se tensiono un poco antes de relajarse y bajar los brazos lentamente

Feb. 13, 2018, 5:54 p.m. 0 Report Embed 2
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