Nightmare Moon Follow story

mizore23 MIzore Hirano

Cuando estas en tus 21 recién cumplidos lo único que piensas es en las cosas que ahora es legal hacer, eliges ese día ir de parranda con unos amigos a una fiesta, te pasas de copas y de repente te ves yendo a un bar extraño con amigos que no conoces y de pronto se torna más bizarro te despiertas en una casa que no es la tuya con gente aún más extraña que no conoces, con gente diciendo que te salvo el trasero de milagro.


Teen Fiction Not for children under 13. © Todos los derechos reservados

#gotico #mizore hirano #accion #romance #angeles #misterio #fantasmas #hombres lobo #vampiros #cazadores #Vampires
4
9174 VIEWS
In progress - New chapter Every Friday
reading time
AA Share

Realidad

Hasta hacia un día contaba las horas para salir a festejar con mis compañeros mis 21 años, libertad legal para hacer cuanto desee sin tener la odiosa frase “No eres mayor”, en los 18 te lo dicen y pasada esa edad te lo refriegan porque estas casi en la meta, pero te faltan un par de pasos, en fin, estaba más que obsesionado con la idea, más de lo normal.

Seh ya se dirán, “Oye son 21 tampoco es para tanto” o “Eres un poco grande para estar frenético por solo cumplir 21, verán cuando tus padres son demasiado estrictos sin saber por qué, tienes 19 y te dicen que debes llegar a las 21 hs, escogen que deportes tienes que hacer aunque no te gusten, que tienes que participar en competencias y estar entre los primeros tres puestos, ser el mejor de la clase , estudiar para obtener la más alta calificación, estudiar particular los sábados y escoger tu pareja es demasiado y muy raro, si ustedes estuvieran en mi posición festejarían con razón.

Me las había arreglado para conseguir el suficiente dinero para pagar los primeros meses de renta, unos conocidos míos firmaron como garantes tenía todo listo para salir de esa cárcel, me iría lejos de ellos, me escaparía de ser necesario, suena radical pero ya era más que suficiente, siempre desde que tengo uso de razón pedí explicaciones, pero solo obtenía un silencio sepulcral y unas miradas cómplices entre ellos como si se frenasen para contestar.

Hacía cinco años había dejado de preguntar, pero por no hacerlo no disminuían esas inconsistencias, salidas a altas horas de la noche, en fin, había dejado de importarme y de ejercer peso.

Pero eso había sido hace un día, hace un día atrás todo era mi vida normal, porque lo que veo ahora no lo es, no conozco a nadie que viva en una mansión, al menos eso es lo que creo, porque una cama con doseles de madera y finas telas de seda roja, dijo esas son cosas que ves en esas mansiones antiguas.

Además, está el hecho de que santo mi cuerpo adolorido como si me hubiesen dado una paliza, estoy vendado y en ropa interior.

Enserio no conozco a nadie así, como puedo trato de levantarme por dios creo que tengo un par de costillas rotas, pero no alcance a dar dos pasos fuera de la cama que caigo de rodillas por el punzante dolor, en mi costado, me tomo la cabeza, el dolor era como de una resaca, pero per, el cuello también me duele, ¿Qué demonios hice anoche?

Perdido en mis pensamientos y dolor escucho un débil cuchicheo , como puedo me arrastro y puedo distinguir tres voces, una femenina y dos masculinas.

-Aruna, no debiste traerlo, ese chico no es normal.

-Lo que dice Art tiene razón, soporto una embestida y un desangramiento.

-Además es “Normal” o al menos fue criado como uno.

-Lo ves, Mesh lo confirma.

- No vi la voluntad de muerte en él y las reglas son claras aun para mi si hay voluntad de muerte se le da una muerte digna, si no, se le permite vivir sin importar que.

-Sí, pero siendo normal, o criado como uno no podrá con el peso, apuesto a que ni siquiera sabe que somos. Dijo la voz masculina la que sonaba como si arrastrase las palabras.

- ¿Por qué no le preguntamos?. Dijo la otra voz, la que sonaba más joven.

Sentí los pasos acercarse pero mis intentos por arrastrarme fueron en vano termine a escasos metros de la cama en un estado más que deplorable, apenas pudiendo respirar cuando veo con mi borrosa visión tres personas acercarse a mí , una mujer aparentemente de mi edad de cabello negro y piel pálida, sus ojos eran de color amarillo era delgada y casi tan alta como yo, uno de ellos me cargo era el más fornido tenía el cabello largo, azul creo parecía desprolijo pero no podía apreciar detalles, el ultimo parecía más joven tenía el cabello largo pero no tanto como el primero era negro entre ambos me ayudaban a volver a la cama.

-Si luchas… volverás a estar inconsciente… y estoy lo bastante segura de que quieres saber que paso, por qué estas así, ¿No?. Dijo la chica, parecía tener la misma edad que yo, pero a como estoy apenas puedo apreciar algún rasgo.

- ¿Quieres llamar a alguien?. Pregunto la chica.

-No. Si planeaba huir la noche anterior llamarlos era la última opción.

-Hmm, familia conflictiva… encajaras más que perfecto aquí, por cierto, mi nombre es Mesh. Dijo el de cabello azul.

-Yo soy Art. Dijo el más joven.

-Aruna. La mujer se fue.

-Aruna no es de muchas palabras, además paso toda la noche curándote. Dijo Art.

-Le debes la vida hermano.

- ¿Qué le pasa a mis ojos, apenas puedo ver?. Comenzaba a molestarme ver borroso.

- Es hasta que te acostumbres…¿Cómo te llamas?.

-Vincent.

-Bueno Vince, seguro tienes muchas preguntas, primero desayuna algo.

-No te haremos nada, deja de pensar en una oportunidad para escapar. Dijo Mesh, como diablos sabía lo que estaba pensando.

-Tarado, deja de hacer eso, porque no vas con Aruna, yo me quedo con él. Mesh se retiró y yo me quede con este chico hiperactivo. -Siento lo de Mesh, haberes suena tétrico y es un poco… .

-¿Extraño?.

-Exacto… pero enserio si bien dudábamos entre dejarte tirado en ese callejón y tirado en la puerta de algún hospital terminamos decidiendo traerte aquí, sé que piensas que hubiese sido mejor el hospital, pero hubieses tenido problemas en explicar tus heridas… quédate quieto.

Lo hice, el al parecer coloco algo en mis ojos si bien me ardió mucho, el me paso un pañuelo, limpie mis ojos y todo se aclaró, podía ver claramente a art ,un chico de unos tal vez 19 años de ojos azules como un lago en invierno, tenía cabello negro todo alborotado, era delgado su mirada fría contrastaba con lo que yo escuchaba, parecía un chico alegre, pero de vista no ayudaba.

- ¿Y bien?.

-Mejor… gracias.

-… Oye, tengo algo atragantado… parece que se puede confiar en ti y a como estas ahora no quiero sonar agresivo.

-No, está bien. Se notaba que había dificultad en decir lo que quería decir, miro lánguidamente hacia la puerta suspiro pesadamente y luego pronuncio.

-Esta “Familia”… es lo único que tengo, no tengo lugar a donde ir si les pasa algo, sé que cuando Aruna te cuente te sorprenderás y nos creerás a todos un montón de locos peligrosos, pero te ruego… por favor no digas que estuviste aquí si decides irte, si eso sucede .Su mirada se tornó más sombría mientras se sentó al borde de la cama dándome la espalda y jugando con los cordones de sus zapatillas, giro su cabeza y con una mirada más que amenazante pronuncio.-Los protegeré con mi vida de cualquiera que les haga daño. Puedo jurar que en esos momentos vi por un segundo el color de sus ojos cambiar a amarillos.

Jan. 12, 2018, 2:21 p.m. 0 Report Embed 2
Read next chapter La verdad sin anestesia

Comment something

Post!
No comments yet. Be the first to say something!
~

Are you enjoying the reading?

Hey! There are still 1 chapters left on this story.
To continue reading, please sign up or log in. For free!