Ángeles y Demonios [Libro 1] Follow story

jupiterkn KeimNellys

«-Acepta tu destino mi ángel-dijo sonriendo maliciosamente. Si todos los ángeles eran como el entonces me esperaba un camino bastante abrumador y peligroso...»


Thriller/Mistery Not for children under 13.

#suspenso #demonios #romance #angeles
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El inicio.

El profesor escribía en la pizarra, toda la clase estaba en completo silencio debido a un difícil examen de matemáticas, yo miraba al profesor, apenas y había acabado las dos primeras preguntas. «Mire su examen» escribió el profesor Affleck y me miro. Mire el examen pero luego mire a la pizarra donde el profesor había escrito los deberes del día siguiente, sentía mi cuerpo algo entumecido, no podía concentrarme muy bien. A mi derecha estaba mi mejor amiga Ether fingiendo concentración mientras que realmente escribía un texto en su celular. A mi izquierda estaba la chica nueva, estaba dormida con su rostro oculto entre sus brazos.

Al profesor no parecía importarle mucho, a él no parece importarle nada en lo absoluto. Se sentó en su escritorio y miro a la clase con aquellos ojos verdes y profundos, mire el examen nuevamente para no tener que cruzar la mirada con la de él, intente responder a la tercera pregunta. Era imposible, mire el reloj «Animo -me dije a mi misma-, solo cinco minutos mas» Mire a mi alrededor, me enderece y luego mire al profesor, él me devolvió la mirada, miro mi examen y miro nuevamente a los alumnos. Se veía cansado, lo cual no era raro, él siempre se veía cansado.

-Dejen de escribir -dijo cuando pasaron los cinco minutos-. Pasen la hoja al que esta en frente y escriban los deberes.

Los exámenes llegaron a mi, a Ether, a la chica nueva, la cual se despertó de golpe y a un chico junto a ella, nos levantamos y llevamos los exámenes hasta la mesa del profesor, él me miro como si hubiera adivinado mi mala nota, su mirada me ponía nerviosa, me hacia temblar y querer alejarme de él. Salimos del aula en cuanto el timbre sonó, estaba a punto de ir directo a la biblioteca cuando Ether me sujeto del brazo.

-Vamos al baño -dijo sonriendo, no pude evitarlo y la seguí. Ether tiene un inexplicable temor al ir al baño sola.

Antes de entrar al baño nos topamos con la chica nueva, ella nos miro y luego entro al baño delante de nosotras. Ether la miro de forma aprobatoria y entro al baño, ella se miro al espejo y comenzó a arreglar su cabello.

-Como te fue en el examen -pregunto con voz burlona, ella sabía perfectamente que me había ido mal

-Pésimo -dije y mire mi rostro al espejo-. Solo respondí las dos primeras.

-Oye -dijo con tono misterioso mirando a la chica que salia del baño-. No crees que esa chica...

-¿Qué?

-A mi parecer... Es copa C.

Golpee mi frente recordando que nada serio podía salir de alguien como Ether, ella no era bruta, pero tampoco era inteligente. Su cabello rubio no ayudaba mucho, siempre decían que las rubias eran tontas y verdaderamente Ether no era la excepción, Amarro su cabello, su largo y hermoso cabello que caía como una catarata dorada sobre sus hombros, ella siempre fue el centro de atracción entre los hombres, sus curvas ayudaban mucho sin contar su rostro. Al contrario yo, no era capaz de atraer a nadie, algo por lo cual estaba feliz, no puedo negar mi cuerpo formado por curvas pero lo cubro muy bien para no llamar atención, mi cabello rojo y rizado ayuda mucho, la mayoría de los hombres no se fijaban en las pelirrojas con pecas como yo.

Salimos del baño y nos dirigimos a la biblioteca, a Ether le gustaba leer cosas de miedo, aunque luego terminaba llorando y suplicándome que durmiese en su casa. Tome un libro y me senté frente a ella.

-¿Crees que estoy demasiado gorda?, enserió quisiera quitarme los pechos, mientra mas grandes mas gorda te vez- tomo un libro que estaba a su lado y lo abrió casi en el medio.

Un chico se sentó en la orilla de la mesa donde estábamos nosotras, tenia en sus manos un libro, Ether lo miro coqueta ya que descubrió que el libro ella lo había leído antes. Naturalmente seducía a hombres rudos que no les gustaban los libros, el chico la miro,no como lo hacían los otros chicos: con re celo y lujuria, sino con amabilidad y cariño.

-¿No es guapo? -dijo ella por detrás del libro-. Va con nosotros a Biología, siempre me mira.

-¿No te sientes incomoda? -dije en un susurro-, si yo fuese tu me moriría de la vergüenza.

-Se llama James -evito mi pregunta-. Oh, mira quien viene allí.

Yo me di la vuelta, mas por complacerla que por otra cosa. Entro un chico de cabello negro y ojos oscuros, era guapo, como un modelo, sus ojos eran juguetones, como si pensara solo en si mismo, y todo su cuerpo era maravilloso, vestía de negro, me recordó mucho a Bruce Wayne interpretado por un Christian Bale mucho mas joven y guapo, mucho, mucho mas guapo, él me miro, y fue como si hubiera mirado un tesoro, sus ojos brillaron de una forma peligrosa, sonrió de forma seductora, lo mire con el ceño fruncido, mire a Ether.

-No puedo creerlo, te sonrió.

-¿Quien es ese?

-Esta con nosotras en la mayoría de las clases, ¿Nunca lo habías notado? Siempre se sienta al ultimo, es tan misterioso y excitante ¿Crees que se haya fijado en ti?

-No lo creo. Tal vez te sonrió a ti.

Era obvio que me había sonreído a mi, pero yo no estaba tan interesada en conseguir un chico como lo estaba Ether, me gustaba mas mi vida de solitaria, en la que terminaría con un montón de gatos invadiendo mi pequeño apartamento.

Ella guardo silencio y solo miro su libro, yo no podía siquiera leer, me sentía incomoda, el chico no había parado de mirarme, era algo extraño, su mirada era misteriosa y con un cierto toque de maldad. Cuando lo mire nuevamente me sonrió como si quisiera comerme. Y eso me hacía sentir expuesta, como si él pudiera saber todos mis secretos con tan solo una mirada.

Yo tenía secretos, y muchos, y no me apetecía que un chico raro me leyera la mente.

-Se llama Keim, pero no recuerdo su apellido. Creo que era Blace o Black.

-Realmente no me importa como se llame, Ether.

-Deberías tener una relación, eres tan aburrida, nunca has tenido novio.

Hubo un largo silencio y luego ella comenzó a hablar sobre lo lindo que era tener pareja, no le preste atención y simplemente espere a que se hiciera la hora de Biología. Intentar hablar con Ether era como intentar hablar con una licuadora, ella destripaba todos mis comentarios y los unía formando una extraña mezcla de cosas que yo nunca diría.

Caminamos hacia el salón, eramos los primeros en llegar sin contar a la profesora, que escribía en la pizarra, aun no habían tocado el timbre de entrada, luego de nosotras llego la chica nueva la cual se recostó y siguió durmiendo. Luego entraron Keim y James juntos, aunque separados, y se sentaron a lo ultimo. Cuando el timbre sonó me enderece en la cilla, los demás entraron haciendo mucho ruido. Cuando todos callaron la profesora nos miro.

-Los profesores hemos estado hablando y decidimos que haremos un pequeño cambio -su voz siempre me resulto molesta, era chillona e irritante, ella era de estatura baja y regordeta con cabello marrón y ojos azules-. Los cambiaremos de asiento -hubo unas cuantas quejas-. Pondremos a los mas inteligentes que tienen notas altas con los que tienen menos nota, así se ayudaran mutuamente y mejoraran, serán algo así como sus tutores particulares. Los que tienen mayor nota podrán ganar puntos extra si ayudan a sus compañeros y los de menor nota tendrán que aprovechar mucho la ayuda y posiblemente mejoren en sus calificaciones.

-Espero quedar contigo por que la verdad ninguno de los otros me agrada mucho-dijo Ether.

Yo también lo esperaba, Ether era como el chicle y yo la mesa, bueno, no es un buen ejemplo de amistad, pero así era, pero mis notas estaban bajando mucho, era muy probable que nos separaran. La profesora comenzó a nombrar los equipos de dos y todos comenzaron a cambiar de puesto.

-Ange Dunkel con Ether Miller.

-No, no -susurro Ether.

La chica nueva miro a Ether, no se que tipo de mirada era, era difícil diferenciar su expresión ya que la mitad de su rostro era cubierto por su melena color rojo. Sus ojos pasaron de Ether a mi, eran de color azul y muy claros, como si les adsorbieran el color, su mirada era hipnotizante.

El chico junto a ella se aparto y Ether se sentó en su lugar con cierto disgusto.

-Elleonnor Evans y Keim Blace.

Mire hacia tras, Keim se levanto con algo de fastidio y se sentó a mi lado, no me miro, solo se apoyo de la silla mientras miraba su pluma roja entre sus dedos. Cuando al fin comenzó la clase él se presento dándome la mano, sonreía, no supe porque. La profesora estuvo toda la hora hablando sobre las plantas y lo aburrido que era su crecimiento.

-Sucede algo -le dije a Keim, el cual no paraba de mirarme con una sádica sonrisa que me causaba escalofríos, él solo se inclino hacia mi y aparto un mechón rojizo de cabello de mi frente.

-Ya que seras mi tutora -se alejo y se inclino en la silla-. Creo que seria buena idea estudiar mas tiempo juntos en tu casa.

-Eso no pasara -dije sin mirarlo.

Rió de forma burlona, y su risa era suave, y muy bonita, hizo que volteara y mirara su labios, se enderezo en la silla para mirarme mejor. Era como ser observada por un fanático que sería capaz de secuestrarte solo para tener un autógrafo.

-Ya lo veremos, en menos de una semana iré a tu casa, me acostare en tu cama, y tu me traerás una deliciosa comida preparada por ti.

Era tan irritante, no pensé que fuese tan irritante y molesto.

-Prácticamente -me miro de forma seductora-, seras mi amante.

-Solo seria tu amante una mujer lo suficientemente desesperada o completamente loca.

Me miro con astucia y se inclino hacia mi, acaricio mi cabello y sonrió de forma escalofriante pero atractiva.

-Ya lo veremos.

A parte su mano de mi cabello y mire nuevamente a la profesora. Se inclino hacia la silla y miro su lápiz sonriendo ampliamente. Cuando me di cuenta estaba levantando la manga de mi suéter, yo lo detuve y cubrí mi brazo. Sonrió.

-Eres suicida -no era una pregunta, sino una acusación.

Sentía que el mundo se me venía encima, como si me hubieran aplastado con una piedra enorme con un cartel que dijera «Realidad»

-Solo me caí -dije sin mirarlo.

-¿En un rosal? -rió para si mismo burlándose de mi.

-Exacto.

-¿Quien murió, tu padre o tu madre? ¿O empezaste a hacerlo mucho mas joven? Debió ser una dura vida -su tono era de burla.

-Nadie murió -mentí-. Y ya dije que no soy suicida. Mi vida es muy bonita y sana -mentí nuevamente.

Mentir nunca fue lo mio. Ser torpe era lo mio.

-Se le llama suicida a alguien que aprovecha sus pastillas de dormir, es decir toma mas de la cuenta para intoxicarse, también se cortan e intentan barios métodos de tortura. ¿Alguna vez has pensado en ahorcarte, Elleonnor?

Mis manos comenzaron a temblar, yo hacia eso, y había pensado muchas veces en ahorcarme, él no podía saber lo de las pastillas, ni siquiera Ether lo sabia . Él sonrió ante mi notable desesperación. Comencé a sentirme incomoda, mis manos sudaban, disimule eso cruzándome de brazos y apoyándolos en la mesa.

Ahora solo quería salir de allí y alejarme de ese chico tan raro que sabía mis secretos con tan solo mirarme.

-Te invito a salir, hoy por la tarde al salir de clase.

Su invitación me sorprendió, pero no lo demostré, ni siquiera lo mire, porque mirarlo significaba mi fracaso, mirarlo seria como mirar un detector de mentiras humano.

-No, pero gracias -no sonreí.

-¿Que harás el sábado?

-Tengo una cita.

-¿Una cita?

Él se enderezo bruscamente, sorprendiéndome, fue como si lo hubieran pinchado con una jeringa enorme que dijera «Realidad» Este pensamiento me hizo preguntarme si él le tenía miedo a las agujas.

-Con la tarea -dije.

-Eres una mentirosa, no nos han enviado ninguna tarea.

-¿Como lo sabes?

-Voy a las mismas clases que tu.

Me encogí de hombros, la profesora era tan aburrida, y yo solo quería que interrumpiera nuestra conversación para no tener que sentirme tan incomoda, él me miro esperando una respuesta.

-No iré -dije sin mirarlo.

-¿Quien dice que no?

Lo ignore, quería que dejara de sonreír como tarado, un tarado lindo, pero tarado al fin de cuentas, pude sentir su pierna rozar la mía, y fue como si me electrocutaran, rápidamente la aparte y lo mire, no me miraba a mi, sino que miraba a Ether, yo la mire, se veía desesperada.

-Es tu amiga, ¿no es así?

-Ese no es tu problema -tome mi mochila y la puse en mi regazo.

Comencé a rebuscar adentro de esta, no buscaba nada en especifico, solo quería distraer mi atención de su mirada.

-Soy irresistible -dijo riendo. ¿Enserió nunca dejaba de reír?

-¿Tienes algún problema cerebral?

-Yo no soy el que va al Psicólogo.

Lo mire, intente ocultar mi sorpresa por enojo, ahora si me estaba asustando, y asustando de verdad, era una alerta, mi detector de raros se activo, una mujer salio de un camión de bomberos gritando «¡Peligro, peligro!»

-Yo no voy al Psicólogo -mentí.

Me miro a los ojos y se acerco apoyando su barbilla en su mano.

-¿Cuantos años tienes yendo?

-Yo no voy al Psicólogo -repetí apretando los dientes.

Era raro, no había forma de que el supiera que yo iba al Psicólogo. Mire la mesa intentando no salirme de control. Era difícil ignorarlo, no paraba de mirarme y reír como si yo fuera una especie de circo con patas.

-Como sabes eso -dije sin mirarlo, murmurando muy bajo, deseando que él no hubiera escuchado, pero él si escucho.

-Es bastante obvio.

¿Realmente era así? ¿Realmente era bastante obvio que estaba a solo unos pocos días de volverme loca? Aun así no lo estaba no estaba loca, no en esos momentos, y no después.

Salimos de la clase y fue el alivio mas grande de mi vida, me aleje lo mas que pude con Ether la cual no paraba de preguntarme sobre como era él.

-Es un presumido imbécil -repetía yo.

-Espera -dijo Keim saliendo detrás de mi, me tomo de la mano, lo cual hizo fue una corriente muy caliente corriera por mi cuerpo, mire nuestras manos, y estas encajaban a la perfección, y eso hizo que me doliera el pecho, de terror, espero-. No has respondido a mi pregunta, ¿iras?

-¿Que pregunta? -dijo Ether mirándolo.

-Nada -dije yo-. No -le dije a él.

-Vamos, sera divertido -me miro de forma sádica- ¿Ya te dije que me gusta tu cabello?

-¿Te estas burlando de mi? -dije con el ceño fruncido. A nadie le gustaba mi cabello.

-Claro que no -miro a la derecha y luego me miro nuevamente, aun sonriendo-. Realmente me gusta, tu me gustas.

-Aun así no iré -realmente no quería ir, no con él, aunque me sonroje un poco pero lo disimule mirando a Ether.

Él aun no había soltado mi mano. Comenzó a acariciarla, algo que me gusto, era relajante, pero la aleje.

-Vamos Ether -dije pero ella no se movió.

-Soy Ether -sonrió-, mucho gusto.

Él la saludo con otra sonrisa y luego me miro.

-Ether, me iré, solo tenemos un minuto antes de la otra clase.

-Si, esta bien, adiós Keim.

Aun así él camino detrás de nosotras y nos siguió hasta el aula siguiente, estuvo toda la clase de idiomas planeando citas y anotándolas en la palma de su mano.

-Te buscare a las cuatro el sábado -dijo- ¿Quieres que valla en moto o auto?. Se nota que eres ese tipo de chica que le gusta la liga de la justicia y esas cosas, eres perfecta, llevare un auto negro, ya sabes, seré como Bruce Weyne -yo intentaba enserió ignorarlo.

Se mantuvo callado por unos segundos pero luego siguió hablando sobre si yo prefería ir al cine a ver "Batman vs Superman"-lo cual me tentó-o prefería ir a la Cómic-Con-lo cual me tentó aun mas.

Ether dijo que fuéramos a mi casa, se ofreció a llevarme ya que yo no tenia auto y mi madre no podría recogerme debido a que saldría muy tarde del trabajo. Ella comenzó a decir que aceptara la cita con el pero yo realmente no quería, primero: porque el era molesto y extraño, segundo: mi madre no lo permitiría y tercero: el parecía ser el tipo de chico que lleva a una chica a un hotel en su primera cita.

Mi casa quedaba demasiado lejos de la ciudad, luego de una larga y tenebrosa carretera que estaba rodeada por un bosque,los semáforos allí no servían y la luz era escasa. Rara ves se veía a alguien por esa carretera. A Ether no le gustaba manejar por ese lugar y la verdad a mi tampoco me gustaba mi propia casa.

Vivía allí desde que tenia cinco años, antes vivíamos en la ciudad en un apartamento pequeño, mi padre decidió mudarnos ya que no teníamos mucho espacio allí, luego de un año mi padre murió. Mi madre consiguió un trabajo y con eso nos mantenemos por ahora, tiene un buen sueldo, pero su jefe, en mi opinión, debería pagarle mas, siempre la deja trabajando horas extras.

Esa noche la carretera estaba mas tenebrosa y oscura, por alguna razón los jueves siempre estaba oscuro.

Nov. 11, 2017, 5:10 p.m. 0 Report Embed 2
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